"¡Se ve, se siente, tenemos presidente!"
Jaime Avilés
La Jornada
21 de noviembre de 2006
Rosario Ibarra fue la encargada de colocar la banda tricolor a López Obrador
El intenso frío no fue obstáculo para que la gente acudiera a la toma de posesión
Para llegar al Zócalo, a la ceremonia donde fue investido como "presidente legítimo" de México, Andrés Manuel López Obrador salió de su casa, en Copilco, a bordo de un automóvil particular, y en compañía de sus tres hijos, José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo Alfonso, se dirigió a la estación Pino Suárez del Metro, donde fue recibido por Alejandro Encinas y Marcelo Ebrard.
Escoltado por los jefes entrante y saliente del Gobierno del Distrito Federal, caminó a lo largo del pasaje subterráneo que mide un kilómetro de largo y subió a la plancha de la Plaza Mayor por la escalera de la estación Zócalo más cercana al templete, a fin de aparecer en el escenario y ser ovacionado por cientos de miles de gargantas que rompieron a gritar en cuanto lo vieron: "¡Es un honor estar con Obrador"
Y entonces, ante el silencio absoluto de cientos de miles de personas muertas de frío y al mismo tiempo vibrantes de calor, que llenaban el Zócalo de pared a pared, vestido de negro riguroso y en punto de las cinco de la tarde con ocho helados minutos, el ex candidato de la coalición Por el Bien de Todos, oficialmente "derrotado" en las elecciones del 2 de julio pero "reconocido" como triunfador por sus partidarios, se ciñó al pecho la banda verde, blanca y roja que le acababa de pasar por encima de la cabeza doña Rosario Ibarra de Piedra y, unos segundos después, con el brazo derecho apuntando al futuro, juró "cumplir y hacer cumplir la Constitución" como "presidente legítimo" de México.
"¡Sí-se-pu-do, sí-se-pu-do!", le respondió silabeando el gentío, mientras los cohetones trazaban rayas doradas en el aire y estallaban sin ruido en lo alto del cielo gris, antes que el eco de la explosión bajara a la plaza donde las banderas amarillas del PRD, rojas del PT y blancas de otras fuerzas formaban olas de trapos ondulantes al ritmo de la muchedumbre que ahora coreaba así: "¡Pre-si-den-te! ¡Pre-si-den-te!"
El águila republicana de la época juarista
De espaldas al Palacio Nacional, en el mismo sitio donde estuvo durante los 48 días del plantón que se prolongó del 30 de julio al 16 de septiembre, el templete lucía ayer más angosto pero adornado con un telón de fondo color vino contra el cual resplandecía, en tonos de plata, el águila republicana de la época de Benito Juárez, vista de frente y no de perfil, bajo cuyas garras estaban alineadas, de seis en seis, las 12 sillas de los miembros del gabinete "legítimo".
Dos banderas mexicanas, enhiestas en sus respectivos mástiles, se erguían a los flancos de la majestuosa águila de plata, creando todos estos elementos una escenografía de elegante y austera solemnidad para reflejar no sólo el carácter de la breve ceremonia de toma de protesta sino, fundamentalmente, del proyecto político que fue puesto en marcha ayer.
Cuando el reloj de la catedral metropolitana dio las cinco de la tarde, la soprano Regina Orozco leyó los nombres de las y los integrantes del gabinete, que fueron entrando al escenario para ocupar sus respectivas sillas. Entonces llegó López Obrador, con el pelo revuelto por el aire que atravesaba la ropa y los huesos de la multitud y, tras entonar el Himno Nacional junto con la plaza que lo cantaba a voz en cuello, se convirtió en el eje de una breve entrega de símbolos.
Elena Poniatowska y Jesusa Rodríguez colocaron en sus manos un pergamino extendido por la convención nacional democrática que lo "reconoce" como "presidente legítimo"; después un maestro y una estudiante de la UNAM le dieron la "insignia presidencial" y, de inmediato, la senadora doña Rosario Ibarra de Piedra le trajo la banda tricolor que el ventarrón trató de arrancarle del cuello por un instante.
Cada vez más despeinado por el aire, que confería a su cabeza el aspecto de una hoguera de lengua de fuego blanco, López Obrador recordó las distintas etapas de la lucha electoral de julio y la secuela de anomalías que lo llevó a proponer a la gente, como divisa para enfrentar los nuevos tiempos: "¡Al diablo con las instituciones corruptas!", tras lo cual leyó una programa de acción de 20 puntos, que arrancó fuertes aplausos, y más gritos y más cohetones, cuando se refirió a temas sensibles como la carestía, los energéticos y los derechos de los pueblos indios.
Después de oír su discurso, la plaza cantó de nuevo el Himno Nacional y cuando él se retiraba entre las aclamaciones de la gente, que no lo dejaba irse, subió al escenario el cantautor cubano Silvio Rodríguez, recién bajado del avión que lo trasladó a México desde La Habana, donde su médico de cabecera le había prohibido viajar porque padece de una conjuntivitis sumamente agresiva.
No obstante, vestido como el hombre de las nieves, con tres suéteres, doble chamarra, escafandra de lana y gorro, el músico poeta empuñó la guitarra tiritando, cantó dos piezas, recitó la letra de la tercera y escapó ante el desconcierto general de la multitud, que no sabía cuán enfermo estaba el pobre hombre.
Sentado al pie del escenario en compañía de Encinas, Ebrard y Leonel Cota, dirigente nacional del PRD, López Obrador regresó a la estación Zócalo del Metro y, ahora con la banda tricolor al pecho, desandó el camino hasta Pino Suárez saludando a la gente, que a su paso le gritaba: "¡Se ve, se siente, tenemos presidente!" Una consigna que siguió escuchándose en el primer cuadro de la ciudad de México, en calles, restaurantes y cantinas, hasta bien entrada la noche, cuando el termómetro se acercaba a la famosa temperatura ideal que decía el gallego del cuento, o sea, "ni frío ni calor": cero grados.
martes, noviembre 21, 2006
lunes, noviembre 20, 2006
¿Debe aceptar López Obrador la presidencia de México?
Gastón Pardo
México punto com
4 de noviembre de 2006
Se repite el modelo de Gandhi y Martin Luther King
En México se enfrentan hoy dos proyectos de nación diametralmente opuestos, cada uno con un presidente elegido. Por un lado está el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, que declara su legitimidad fundado en la ley natural, el derecho de toda la población a un gobierno dedicado a proteger la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Por el otro, el que encabeza Felipe Calderón, "elegido" con un fraude urdido por la banca sinarquista internacional que busca seguir el saqueo de México.
¿Cuál prevalecerá? Este problema que enfrenta México es un microcosmos del dilema que encara el planeta entero.
Una vez que un tenebroso Tribunal Federal Electoral declaró ganador de la elección presidencial a Calderón el 5 de septiembre, los intereses financieros internacionales declararon cerrada la etapa electoral y empezaron a dar órdenes públicas para que Calderón se alistara a imponer reformas de austeridad y la privatización de los energéticos en cuanto tome posesión el 1 primero de diciembre.
Pero el que pueda o no hacerlo está por verse. El 16 de septiembre, aniversario de la Independencia de México, se reunieron en el Zócalo de la capital mexicana más de un millón de delegados de todo el país a la Convención Nacional Democrática, y proclamaron a López Obrador como el "Presidente legítimo" de México, le dieron el poder para integrar un gabinete, y decidieron que tome posesión el 20 de noviembre, Día de la Revolución Mexicana de 1910, en ese mismo lugar.
La convención aprobó además planes para varios días de movilización nacional: el 27 de septiembre, aniversario de la nacionalización de la electricidad de 1960, una movilización contra la privatización de la energía y por la reducción de su costo; una movilización contra la privatización de la educación pública, del 2 al 12 de octubre; y el 1 de diciembre manifestaciones contra la toma de posesión del "usurpador" Calderón. Luego, el 21 de marzo de 2007, en el natalicio de Benito Juárez, la convención volverá a reunirse en el Zócalo para discutir las siguientes pasos a dar.
Los delegados se comprometieron a mantener el movimiento de resistencia civil pacífico bajo el liderato de López Obrador, hasta que se logre que México regrese a una política de desarrollo y progreso.
Así, apenas comenzará el 20 de noviembre próximo una gran lucha de poder sobre los principios que determinarán el futuro de México, la cual no se limita a sus fronteras. Los movimientos de resistencia pacífica que en el pasado encabezaron Martin Luther King y Mahatma Gandi, mismos que López Obrador refiere como modelo para sus seguidores, demostraron el poder para cambiar la historia. Y si bien la batalla en México la siguen muy de cerca las naciones de Iberoamérica, es su vecino del norte, Estados Unidos, que se está sumiendo solo en el abismo económico y donde más de 10 millones de mexicanos viven en el exilio económico, el que probablemente resiente más el impacto estratégico.
¿Cuántos deben morir?
En medio de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional a mediados de septiembre, el secretario general de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, el tecnócrata mexicano José Ángel Gurría declaró que el próximo presidente de México debe imponer reformas económicas en los primeros seis meses de su gobierno y que, de todas, "la reforma fiscal es la número uno, la número dos y la número tres". Se repiten medidas de choque, por supuesto. el pueblo pagará la cuenta.
Los banqueros han estado gritando a los cuatro vientos durante 12 años que la clave para una reforma fiscal en México es "ampliar la base impositiva", es decir, la imposición de un impuesto al valor agregado a los alimentos y las medicinas, para que las masas hambrientas de México cumplan su parte en el pago de la deuda.
La demanda no es otra cosa que una orden de matar. Casi una quinta parte de la población actual no tiene para satisfacer sus necesidades de alimentación básicas, y aun así la última reforma fiscal exigida por los banqueros contemplaba la imposición de un IVA de 8 por ciento a los alimentos y medicinas, y aumento a otras necesidades básicas (transporte público, educación, libros, prestaciones sociales, etc.), y un impuesto de 25 por ciento al salario (sean pensiones, beneficios de retiro, tiempo extra, el aguinaldo, préstamos, etc.), mientras que reduce el impuesto a las empresas, de 34 a 30 por ciento, y el impuesto al ingreso de los más ricos, de 30 a 25%; un programa retrógrado propio del régimen del Bush y Cheney.
Sin embargo, el presidente Vicente Fox no pudo obligar a un Congreso dividido en lo político a que impusiera semejante programa genocida en los seis años de su mandato. A un impopular Fox casi puede considerársele un héroe comparado con el patético Calderón, a quien ahora los banqueros le ordenan que imponga el mismo programa en sólo seis meses. Carente ante todo de talento político, a Calderón apenas si se le ha visto en público desde que fuera declarado de manera oficial Presidente. Como lo señalan ya en los medios varios columnistas, Calderón permanece recluido en su oficina, temeroso de salir a la calle, donde se topa con los seguidores de López Obrador que lo tachan de "usurpador".
El derecho a la búsqueda de la felicidad
"Yo acepto el cargo de Presidente de México", dijo López Obrador ante el millón de delegados a la Convención Nacional Democrática reunida en el Zócalo capitalino el 16 de septiembre, porque ya no podemos seguir aceptando que nuestros gobiernos sean dirigidos por un comité en favor de los banqueros, las grandes empresas y los especuladores que anteponen sus intereses privados por encima del interés público. Los gobiernos de México han sido dirigidos por criminales de cuello blanco desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988–1994), denunció. Vean los 120 mil millones de dólares del rescate bancario conocido como FOBAPROA, el peor ejemplo de saqueo desde los días de la Colonia en México. Bajo el FOBAPROA, iniciado en 1995, el Estado asumió las deudas malas de los bancos privados, emitió bonos públicos con una tasa de interés a los bancos a cambio de esa deuda mala, y luego, una vez limpios, entrega los bancos a intereses extranjeros. Hasta la fecha, los bancos de México, 90% propiedad de extranjeros, obtienen su ganancia casi en su totalidad de esos bonos del gobierno, sin prestar un centavo a la economía mexicana.
Estos intereses financieros no escatimaron nada para detenernos, porque nos temen, afirmó López Obrador, interrumpido por la consigna "Es un honor estar con Obrador". Y preguntó: "¿Creen acaso" que Calderón traerá la tranquilidad y la normalidad política a México, y "que ahora sí nada les impedirá quedarse con el gas, la industria eléctrica y el petróleo? Se equivocan, no pasarán".
"Hemos decidido emprender la construcción de una nueva república... [que] tendrá como objetivo superior promover el bienestar, la felicidad y la cultura de todos los mexicanos", dijo, y en la "que se eleve a rango constitucional el estado de bienestar".
El movimiento invocó el Artículo 39 de la Constitución mexicana, que establece el derecho del pueblo a cambiar su gobierno, si así lo desea, como el fundamento constitucional para sus acciones. Ese principio se ha conservado en todas las Constituciones de México, pero la formulación que más le gusta a López Obrador es la que expresa el Artículo 4 de la primer Constitución, la de 1814, según dijo en un discurso que dio el 11 de septiembre en el Zócalo: "Como el gobierno no se instituye por honra o interés particular de ninguna familia, de ningún hombre ni clase de hombres, sino para la protección y seguridad de todos los ciudadanos, unidos voluntariamente en sociedad; éstos, los ciudadanos, el pueblo, tienen derecho incontestable a establecer el gobierno que más les convenga, alterarlo, modificarlo y abolirlo totalmente cuando su felicidad lo requiera.
"Y eso es lo que vamos a hacer nosotros", afirmó López Obrador, "cuando la felicidad del pueblo lo requiera. Saben que se abandonó la palabra, el concepto, el término felicidad en el discurso político, y nosotros tenemos que rescatar la palabra felicidad, porque al final de cuentas todo lo que hacemos es para procurar la felicidad de nuestro pueblo, ésa es la esencia de todo lo que hacemos".
Si bien López Obrador no explicó más, muchos en México conocen el hecho de que el acento de la Constitución de Apatzingán en la "felicidad" de la población, refleja de manera directa la influencia de las ideas rectoras de la Declaración de Independencia y Constitución de Estados Unidos. Fue el desarrollo de este concepto de "felicidad" de Godofredo Leibniz —en una polémica abierta contra el aristotélico británico John Locke y su defensa de la "propiedad"— el que guió a los Padres Fundadores estadounidenses.
En cuanto a quién gobernará el país, los banqueros o el pueblo, o sea, el interés por el bienestar general de la población, basado en el movimiento de resistencia civil de López Obrador hasta ahora ha movilizado a jóvenes, a la vez que los movimientos populares del pueblo se extienden a otras regiones del país, como Veracruz (APPEV). No obstante, si el movimiento ha de triunfar, no sólo tendrá que reclutar a la juventud mexicana a la causa, sino también convertir a los jóvenes en el corazon del movimiento, porque solamente ellos representan y hablan por el futuro del país. El 3 de noviembre de 2006 López Obrador dio a conocer el nombre de quienes forman su gabinete. Sus integrantes no son personajes destacados en la lucha revolucionaria o por su crítica al neoliberalismo. Pero si bien ese equipo no es nada importante, sí es un buen principio.
México punto com
4 de noviembre de 2006
Se repite el modelo de Gandhi y Martin Luther King
En México se enfrentan hoy dos proyectos de nación diametralmente opuestos, cada uno con un presidente elegido. Por un lado está el que encabeza Andrés Manuel López Obrador, que declara su legitimidad fundado en la ley natural, el derecho de toda la población a un gobierno dedicado a proteger la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Por el otro, el que encabeza Felipe Calderón, "elegido" con un fraude urdido por la banca sinarquista internacional que busca seguir el saqueo de México.
¿Cuál prevalecerá? Este problema que enfrenta México es un microcosmos del dilema que encara el planeta entero.
Una vez que un tenebroso Tribunal Federal Electoral declaró ganador de la elección presidencial a Calderón el 5 de septiembre, los intereses financieros internacionales declararon cerrada la etapa electoral y empezaron a dar órdenes públicas para que Calderón se alistara a imponer reformas de austeridad y la privatización de los energéticos en cuanto tome posesión el 1 primero de diciembre.
Pero el que pueda o no hacerlo está por verse. El 16 de septiembre, aniversario de la Independencia de México, se reunieron en el Zócalo de la capital mexicana más de un millón de delegados de todo el país a la Convención Nacional Democrática, y proclamaron a López Obrador como el "Presidente legítimo" de México, le dieron el poder para integrar un gabinete, y decidieron que tome posesión el 20 de noviembre, Día de la Revolución Mexicana de 1910, en ese mismo lugar.
La convención aprobó además planes para varios días de movilización nacional: el 27 de septiembre, aniversario de la nacionalización de la electricidad de 1960, una movilización contra la privatización de la energía y por la reducción de su costo; una movilización contra la privatización de la educación pública, del 2 al 12 de octubre; y el 1 de diciembre manifestaciones contra la toma de posesión del "usurpador" Calderón. Luego, el 21 de marzo de 2007, en el natalicio de Benito Juárez, la convención volverá a reunirse en el Zócalo para discutir las siguientes pasos a dar.
Los delegados se comprometieron a mantener el movimiento de resistencia civil pacífico bajo el liderato de López Obrador, hasta que se logre que México regrese a una política de desarrollo y progreso.
Así, apenas comenzará el 20 de noviembre próximo una gran lucha de poder sobre los principios que determinarán el futuro de México, la cual no se limita a sus fronteras. Los movimientos de resistencia pacífica que en el pasado encabezaron Martin Luther King y Mahatma Gandi, mismos que López Obrador refiere como modelo para sus seguidores, demostraron el poder para cambiar la historia. Y si bien la batalla en México la siguen muy de cerca las naciones de Iberoamérica, es su vecino del norte, Estados Unidos, que se está sumiendo solo en el abismo económico y donde más de 10 millones de mexicanos viven en el exilio económico, el que probablemente resiente más el impacto estratégico.
¿Cuántos deben morir?
En medio de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional a mediados de septiembre, el secretario general de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, el tecnócrata mexicano José Ángel Gurría declaró que el próximo presidente de México debe imponer reformas económicas en los primeros seis meses de su gobierno y que, de todas, "la reforma fiscal es la número uno, la número dos y la número tres". Se repiten medidas de choque, por supuesto. el pueblo pagará la cuenta.
Los banqueros han estado gritando a los cuatro vientos durante 12 años que la clave para una reforma fiscal en México es "ampliar la base impositiva", es decir, la imposición de un impuesto al valor agregado a los alimentos y las medicinas, para que las masas hambrientas de México cumplan su parte en el pago de la deuda.
La demanda no es otra cosa que una orden de matar. Casi una quinta parte de la población actual no tiene para satisfacer sus necesidades de alimentación básicas, y aun así la última reforma fiscal exigida por los banqueros contemplaba la imposición de un IVA de 8 por ciento a los alimentos y medicinas, y aumento a otras necesidades básicas (transporte público, educación, libros, prestaciones sociales, etc.), y un impuesto de 25 por ciento al salario (sean pensiones, beneficios de retiro, tiempo extra, el aguinaldo, préstamos, etc.), mientras que reduce el impuesto a las empresas, de 34 a 30 por ciento, y el impuesto al ingreso de los más ricos, de 30 a 25%; un programa retrógrado propio del régimen del Bush y Cheney.
Sin embargo, el presidente Vicente Fox no pudo obligar a un Congreso dividido en lo político a que impusiera semejante programa genocida en los seis años de su mandato. A un impopular Fox casi puede considerársele un héroe comparado con el patético Calderón, a quien ahora los banqueros le ordenan que imponga el mismo programa en sólo seis meses. Carente ante todo de talento político, a Calderón apenas si se le ha visto en público desde que fuera declarado de manera oficial Presidente. Como lo señalan ya en los medios varios columnistas, Calderón permanece recluido en su oficina, temeroso de salir a la calle, donde se topa con los seguidores de López Obrador que lo tachan de "usurpador".
El derecho a la búsqueda de la felicidad
"Yo acepto el cargo de Presidente de México", dijo López Obrador ante el millón de delegados a la Convención Nacional Democrática reunida en el Zócalo capitalino el 16 de septiembre, porque ya no podemos seguir aceptando que nuestros gobiernos sean dirigidos por un comité en favor de los banqueros, las grandes empresas y los especuladores que anteponen sus intereses privados por encima del interés público. Los gobiernos de México han sido dirigidos por criminales de cuello blanco desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988–1994), denunció. Vean los 120 mil millones de dólares del rescate bancario conocido como FOBAPROA, el peor ejemplo de saqueo desde los días de la Colonia en México. Bajo el FOBAPROA, iniciado en 1995, el Estado asumió las deudas malas de los bancos privados, emitió bonos públicos con una tasa de interés a los bancos a cambio de esa deuda mala, y luego, una vez limpios, entrega los bancos a intereses extranjeros. Hasta la fecha, los bancos de México, 90% propiedad de extranjeros, obtienen su ganancia casi en su totalidad de esos bonos del gobierno, sin prestar un centavo a la economía mexicana.
Estos intereses financieros no escatimaron nada para detenernos, porque nos temen, afirmó López Obrador, interrumpido por la consigna "Es un honor estar con Obrador". Y preguntó: "¿Creen acaso" que Calderón traerá la tranquilidad y la normalidad política a México, y "que ahora sí nada les impedirá quedarse con el gas, la industria eléctrica y el petróleo? Se equivocan, no pasarán".
"Hemos decidido emprender la construcción de una nueva república... [que] tendrá como objetivo superior promover el bienestar, la felicidad y la cultura de todos los mexicanos", dijo, y en la "que se eleve a rango constitucional el estado de bienestar".
El movimiento invocó el Artículo 39 de la Constitución mexicana, que establece el derecho del pueblo a cambiar su gobierno, si así lo desea, como el fundamento constitucional para sus acciones. Ese principio se ha conservado en todas las Constituciones de México, pero la formulación que más le gusta a López Obrador es la que expresa el Artículo 4 de la primer Constitución, la de 1814, según dijo en un discurso que dio el 11 de septiembre en el Zócalo: "Como el gobierno no se instituye por honra o interés particular de ninguna familia, de ningún hombre ni clase de hombres, sino para la protección y seguridad de todos los ciudadanos, unidos voluntariamente en sociedad; éstos, los ciudadanos, el pueblo, tienen derecho incontestable a establecer el gobierno que más les convenga, alterarlo, modificarlo y abolirlo totalmente cuando su felicidad lo requiera.
"Y eso es lo que vamos a hacer nosotros", afirmó López Obrador, "cuando la felicidad del pueblo lo requiera. Saben que se abandonó la palabra, el concepto, el término felicidad en el discurso político, y nosotros tenemos que rescatar la palabra felicidad, porque al final de cuentas todo lo que hacemos es para procurar la felicidad de nuestro pueblo, ésa es la esencia de todo lo que hacemos".
Si bien López Obrador no explicó más, muchos en México conocen el hecho de que el acento de la Constitución de Apatzingán en la "felicidad" de la población, refleja de manera directa la influencia de las ideas rectoras de la Declaración de Independencia y Constitución de Estados Unidos. Fue el desarrollo de este concepto de "felicidad" de Godofredo Leibniz —en una polémica abierta contra el aristotélico británico John Locke y su defensa de la "propiedad"— el que guió a los Padres Fundadores estadounidenses.
En cuanto a quién gobernará el país, los banqueros o el pueblo, o sea, el interés por el bienestar general de la población, basado en el movimiento de resistencia civil de López Obrador hasta ahora ha movilizado a jóvenes, a la vez que los movimientos populares del pueblo se extienden a otras regiones del país, como Veracruz (APPEV). No obstante, si el movimiento ha de triunfar, no sólo tendrá que reclutar a la juventud mexicana a la causa, sino también convertir a los jóvenes en el corazon del movimiento, porque solamente ellos representan y hablan por el futuro del país. El 3 de noviembre de 2006 López Obrador dio a conocer el nombre de quienes forman su gabinete. Sus integrantes no son personajes destacados en la lucha revolucionaria o por su crítica al neoliberalismo. Pero si bien ese equipo no es nada importante, sí es un buen principio.
sábado, noviembre 18, 2006
Misterio: Por qué la riqueza crea pobreza en el mundo
Michael Parenti*
Traducción de Esther Carrera revisada por Fernando Soler
Z Magazine
28 de septiembre de 2006
Hay un "misterio" que debemos explicar: ¿Cómo es posible que si las corporaciones han realizado inversiones, y la ayuda extranjera y los préstamos internacionales a los países pobres se han incrementado de manera extraordinaria por todo el mundo en la última mitad del siglo, también lo haya hecho la pobreza? El número de personas viviendo en la pobreza está creciendo en un porcentaje más rápido que la población mundial. ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto?
En la última mitad del siglo, las industrias y los bancos de Estados Unidos (y otras corporaciones occidentales) han invertido grandes cantidades en las regiones pobres de Asia, África y América Latina, conocidas como "el tercer mundo". Las transnacionales están unidas por los ricos recursos naturales, las altas ganancias que vienen de salarios bajos y la casi total ausencia de impuestos, regulaciones medioambientales y gastos para la seguridad en el trabajo.
El gobierno de Estados Unidos ha subvencionado esta fuga de capitales otorgando a las corporaciones exenciones en los impuestos sobre sus inversiones en el extranjero e incluso pagando algunos de sus gastos de reubicación, para indignación de los sindicatos aquí en casa que ven evaporarse sus trabajos.
Las transnacionales han echado del tercer mundo a los negocios locales y han controlado sus mercados. El cartel estadounidense del comercio agrario, subsidiado de manera extraordinaria por los contribuyentes, envía sus productos excedentes a otros países a bajo precio y hunde a los agricultores locales. Como Christopher Cook describe en su "Dieta para un planeta muerto", expropian las mejores tierras en estos países para cosechas por dinero (cash-crop) para la exportación, normalmente de monocultivos que requieren gran cantidad de pesticidas, dejando cada vez menos acres para el cultivo de los centenares de variedades de cosechas orgánicas que alimentan a la población local.
Desplazando a la población local de sus tierras y robándoles su autosuficiencia, las corporaciones crean unos mercados laborales superpoblados de gente desesperada a los que se les fuerza a vivir en barrios de chabolas y a trabajar por un salario miserable (cuando pueden conseguir trabajo), a menudo violando las propias leyes del país sobre salarios mínimos.
En Haití, por ejemplo, corporaciones gigantes como Disney, Wal-Mart y J. C. Penny pagan a sus trabajadores 11 centavos por hora. Los Estados Unidos es uno de los pocos países que se ha negado a firmar una convención internacional para la abolición del trabajo infantil y forzado. Esta postura se deriva de las prácticas de las grandes corporaciones estadounidenses respecto del trabajo infantil a lo largo y ancho del Tercer Mundo, e incluso en el seno de los propios Estados Unidos, donde niños de sólo 12 años sufren una alta proporción de accidentes y fallecimientos mientras que reciben un salario muy a menudo inferior al mínimo.
Los ahorros que los grandes negocios obtienen de una mano de obra barata en el extranjero no se traducen en precios más bajos para los consumidores de otros sitios. Las corporaciones no contratan mano de obra en regiones lejanas para que los consumidores en Estados Unidos puedan ahorrar dinero. Los contratan para incrementar su margen de beneficios. En 1990, los zapatos que hacían en Indonesia niños que trabajaban doce horas al día por 13 centavos a la hora, costaban solamente dos dólares sesenta centavos pero se vendían en Estados Unidos por cien dólares o más.
La ayuda exterior de los Estados Unidos va unida a la inversión transnacional. Subvenciona la construcción de las infraestructuras que necesitan las corporaciones en el Tercer Mundo: puertos, autopistas y refinerías.
La ayuda que se entrega a los gobiernos del Tercer Mundo viene con muchas ataduras. A menudo se debe gastar en productos estadounidenses y a la nación que la recibe se le exige dar preferencia a las inversiones de compañías de los Estados Unidos, substituyendo el consumo de mercancías y alimentos locales en favor de los importados, creando más dependencia, hambruna y deuda.
Una buena porción de la ayuda monetaria, nunca ve la luz publica, yendo directamente a las arcas personales de los funcionarios corruptos de los países que la reciben.
Ayuda (o algo parecido) llega también de otras fuentes. En 1944, las Naciones Unidad crearon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El poder de voto en las dos organizaciones está determinado por las contribuciones financieras de cada país. Estados Unidos, en tanto que mayor "donante", tiene la voz cantante, seguido de Alemania, Japón, Francia y Gran Bretaña. El FMI opera en secreto con un selecto grupo de banqueros y funcionarios de los ministerios de economía seleccionados, en su mayoría, en las naciones más ricas.
El Banco Mundial y el FMI se supone que ayudan al desarrollo de las naciones. Lo que realmente pasa es otra historia. Un país pobre pide un préstamo del Banco Mundial para mejorar algunos aspectos de su economía. Si fuera incapaz de pagar los grandes intereses debido a un descenso de las ventas de exportación o por cualquier otro motivo, se verá obligado a pedir prestado de nuevo, pero esta vez del Fondo Monetario Internacional.
Pero el FMI impone un "Programa de ajuste estructural" (SAP, por sus siglas en inglés) que requiere que los países deudores otorguen beneficios fiscales a las corporaciones transnacionales, reduzcan salarios y no hagan ningún intento por proteger a las compañías locales de los importadores extranjeros y de las adquisiciones extranjeras. Presiona a las naciones deudoras para que privaticen sus economías, vendiendo a compañías privadas y a precios escandalosamente bajos sus minas, ferrocarriles y servicios públicos pertenecientes al estado.
Se ven forzados a abrir sus bosques a la tala y sus tierras para minas a cielo abierto sin ninguna consideración por el daño ecológico causado. Las naciones deudoras también deben recortar sus subvenciones a la salud, la educación, el transporte y los alimentos básicos, gastando menos en su población para tener más dinero y poder hacer frente a los pagos de la deuda. Como se les requiere para desarrollar una agricultura orientada a la exportación, se ven cada vez menos capacitados para alimentar a su propia población.
Ésta es la razón por la que por todo el tercer mundo los salarios reales han disminuido y la deuda nacional ha crecido hasta un punto en que los pagos de la deuda absorben casi todas las ganancias de las exportaciones de los países mas pobres, lo que crea un mayor empobrecimiento al dejar al país deudor menos capacitados para proveer a la población de sus necesidades.
Por lo tanto, así hemos explicado un "misterio". Por supuesto ese misterio no existe si no te adhieres a la mistificadora teoría del "goteo" [teoría liberal en función de la cual la acumulación de riqueza en las capas altas de la pirámide de población acaba provocando el "goteo" de riqueza hacia las capas inferiores. La imagen típica es la de la pirámide de copas en la que, tras llenarse la superior, rebosa y va llenando las inferiores. N.d T.]. ¿Por qué se ha profundizado la pobreza mientras que las ayudas extranjeras, prestamos e inversiones han crecido? Respuesta: Los prestamos, inversiones y la mayoría de las ayudas están diseñadas no para luchar contra la pobreza sino para aumentar la riqueza de los inversores transnacionales a expensas de la población local.
No hay un goteo sino un sifón ascendente desde la mayoría que trabaja duro hacia la minoría de adinerados.
En su perpetua confusión, algunos críticos liberales concluyen que la ayuda exterior y los ajustes estructurales del FMI y del Banco Mundial "no funcionan"; el resultado final es menos autosuficiencia y más pobreza para las naciones que los reciben, señalan estos críticos. ¿Por qué entonces los estados miembros ricos siguen financiando al FMI y al Banco Mundial? ¿Son sus líderes menos inteligentes que los críticos que les continúan señalando que su política está produciendo el efecto contrario?
No, son los críticos los que son estupidos y no los líderes y los inversores occidentales, los cuales poseen tanto de este mundo y disfrutan de tan inmensa riqueza y su éxito. Continúan con sus programas de préstamos y ayuda extranjera porque estos programas funcionan. La pregunta es ¿funcionan para quien? ¿Ciu bono?
Las intenciones detrás de sus programas de inversiones, préstamos y ayudas no son mejorar a las masas en otros países. Esto no es verdaderamente el negocio en el que están. El propósito es servir los intereses de la acumulación global de capital, apropiarse de las tierras y las economías locales de la gente del Tercer Mundo, monopolizar sus mercados, disminuir sus salarios, esclavizar su trabajo con deudas enormes, privatizar su sector de servicios públicos e impedir que estas naciones emerjan como competidores comerciales no permitiendo que se desarrollen normalmente.
Con respecto a esto, las inversiones, la ayuda extranjera y los ajustes estructurales funcionan realmente bien.
El verdadero misterio es: ¿Por qué algunas personas creen que este análisis es muy improbable, una conspiración inventada? ¿Por qué son tan escépticos en creer que los gobernantes de los Estados Unidos, con conocimiento y deliberadamente, ejercen esta política despiadada (suprimir salarios, derogar la protección medioambiental, eliminar el sector publico, cortar servicios humanos) en el Tercer Mundo? ¡Estos gobernantes están haciendo exactamente la misma política aquí en nuestro propio país!
¿No creen que ha llegado la hora de que estos críticos liberales dejen de pensar que la gente que posee gran parte del mundo (y lo querría poseer todo) son "incompetentes" o "desacertados" o que "no ven las consecuencias no intencionadas de su política"? No estás siendo muy inteligente si piensas que tus enemigos no son tan listos como tú. Ellos saben dónde están sus intereses y también nosotros debemos saberlo.
*Los libros mas recientes de Michael Parenti incluyen: El asesinato de Julio César (New Press), Superpatriotismo (City Lights), La cultura de la lucha (Seven Stories Press). Para más información visite: www.michaelparenti.org
Traducción de Esther Carrera revisada por Fernando Soler
Z Magazine
28 de septiembre de 2006
Hay un "misterio" que debemos explicar: ¿Cómo es posible que si las corporaciones han realizado inversiones, y la ayuda extranjera y los préstamos internacionales a los países pobres se han incrementado de manera extraordinaria por todo el mundo en la última mitad del siglo, también lo haya hecho la pobreza? El número de personas viviendo en la pobreza está creciendo en un porcentaje más rápido que la población mundial. ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto?
En la última mitad del siglo, las industrias y los bancos de Estados Unidos (y otras corporaciones occidentales) han invertido grandes cantidades en las regiones pobres de Asia, África y América Latina, conocidas como "el tercer mundo". Las transnacionales están unidas por los ricos recursos naturales, las altas ganancias que vienen de salarios bajos y la casi total ausencia de impuestos, regulaciones medioambientales y gastos para la seguridad en el trabajo.
El gobierno de Estados Unidos ha subvencionado esta fuga de capitales otorgando a las corporaciones exenciones en los impuestos sobre sus inversiones en el extranjero e incluso pagando algunos de sus gastos de reubicación, para indignación de los sindicatos aquí en casa que ven evaporarse sus trabajos.
Las transnacionales han echado del tercer mundo a los negocios locales y han controlado sus mercados. El cartel estadounidense del comercio agrario, subsidiado de manera extraordinaria por los contribuyentes, envía sus productos excedentes a otros países a bajo precio y hunde a los agricultores locales. Como Christopher Cook describe en su "Dieta para un planeta muerto", expropian las mejores tierras en estos países para cosechas por dinero (cash-crop) para la exportación, normalmente de monocultivos que requieren gran cantidad de pesticidas, dejando cada vez menos acres para el cultivo de los centenares de variedades de cosechas orgánicas que alimentan a la población local.
Desplazando a la población local de sus tierras y robándoles su autosuficiencia, las corporaciones crean unos mercados laborales superpoblados de gente desesperada a los que se les fuerza a vivir en barrios de chabolas y a trabajar por un salario miserable (cuando pueden conseguir trabajo), a menudo violando las propias leyes del país sobre salarios mínimos.
En Haití, por ejemplo, corporaciones gigantes como Disney, Wal-Mart y J. C. Penny pagan a sus trabajadores 11 centavos por hora. Los Estados Unidos es uno de los pocos países que se ha negado a firmar una convención internacional para la abolición del trabajo infantil y forzado. Esta postura se deriva de las prácticas de las grandes corporaciones estadounidenses respecto del trabajo infantil a lo largo y ancho del Tercer Mundo, e incluso en el seno de los propios Estados Unidos, donde niños de sólo 12 años sufren una alta proporción de accidentes y fallecimientos mientras que reciben un salario muy a menudo inferior al mínimo.
Los ahorros que los grandes negocios obtienen de una mano de obra barata en el extranjero no se traducen en precios más bajos para los consumidores de otros sitios. Las corporaciones no contratan mano de obra en regiones lejanas para que los consumidores en Estados Unidos puedan ahorrar dinero. Los contratan para incrementar su margen de beneficios. En 1990, los zapatos que hacían en Indonesia niños que trabajaban doce horas al día por 13 centavos a la hora, costaban solamente dos dólares sesenta centavos pero se vendían en Estados Unidos por cien dólares o más.
La ayuda exterior de los Estados Unidos va unida a la inversión transnacional. Subvenciona la construcción de las infraestructuras que necesitan las corporaciones en el Tercer Mundo: puertos, autopistas y refinerías.
La ayuda que se entrega a los gobiernos del Tercer Mundo viene con muchas ataduras. A menudo se debe gastar en productos estadounidenses y a la nación que la recibe se le exige dar preferencia a las inversiones de compañías de los Estados Unidos, substituyendo el consumo de mercancías y alimentos locales en favor de los importados, creando más dependencia, hambruna y deuda.
Una buena porción de la ayuda monetaria, nunca ve la luz publica, yendo directamente a las arcas personales de los funcionarios corruptos de los países que la reciben.
Ayuda (o algo parecido) llega también de otras fuentes. En 1944, las Naciones Unidad crearon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El poder de voto en las dos organizaciones está determinado por las contribuciones financieras de cada país. Estados Unidos, en tanto que mayor "donante", tiene la voz cantante, seguido de Alemania, Japón, Francia y Gran Bretaña. El FMI opera en secreto con un selecto grupo de banqueros y funcionarios de los ministerios de economía seleccionados, en su mayoría, en las naciones más ricas.
El Banco Mundial y el FMI se supone que ayudan al desarrollo de las naciones. Lo que realmente pasa es otra historia. Un país pobre pide un préstamo del Banco Mundial para mejorar algunos aspectos de su economía. Si fuera incapaz de pagar los grandes intereses debido a un descenso de las ventas de exportación o por cualquier otro motivo, se verá obligado a pedir prestado de nuevo, pero esta vez del Fondo Monetario Internacional.
Pero el FMI impone un "Programa de ajuste estructural" (SAP, por sus siglas en inglés) que requiere que los países deudores otorguen beneficios fiscales a las corporaciones transnacionales, reduzcan salarios y no hagan ningún intento por proteger a las compañías locales de los importadores extranjeros y de las adquisiciones extranjeras. Presiona a las naciones deudoras para que privaticen sus economías, vendiendo a compañías privadas y a precios escandalosamente bajos sus minas, ferrocarriles y servicios públicos pertenecientes al estado.
Se ven forzados a abrir sus bosques a la tala y sus tierras para minas a cielo abierto sin ninguna consideración por el daño ecológico causado. Las naciones deudoras también deben recortar sus subvenciones a la salud, la educación, el transporte y los alimentos básicos, gastando menos en su población para tener más dinero y poder hacer frente a los pagos de la deuda. Como se les requiere para desarrollar una agricultura orientada a la exportación, se ven cada vez menos capacitados para alimentar a su propia población.
Ésta es la razón por la que por todo el tercer mundo los salarios reales han disminuido y la deuda nacional ha crecido hasta un punto en que los pagos de la deuda absorben casi todas las ganancias de las exportaciones de los países mas pobres, lo que crea un mayor empobrecimiento al dejar al país deudor menos capacitados para proveer a la población de sus necesidades.
Por lo tanto, así hemos explicado un "misterio". Por supuesto ese misterio no existe si no te adhieres a la mistificadora teoría del "goteo" [teoría liberal en función de la cual la acumulación de riqueza en las capas altas de la pirámide de población acaba provocando el "goteo" de riqueza hacia las capas inferiores. La imagen típica es la de la pirámide de copas en la que, tras llenarse la superior, rebosa y va llenando las inferiores. N.d T.]. ¿Por qué se ha profundizado la pobreza mientras que las ayudas extranjeras, prestamos e inversiones han crecido? Respuesta: Los prestamos, inversiones y la mayoría de las ayudas están diseñadas no para luchar contra la pobreza sino para aumentar la riqueza de los inversores transnacionales a expensas de la población local.
No hay un goteo sino un sifón ascendente desde la mayoría que trabaja duro hacia la minoría de adinerados.
En su perpetua confusión, algunos críticos liberales concluyen que la ayuda exterior y los ajustes estructurales del FMI y del Banco Mundial "no funcionan"; el resultado final es menos autosuficiencia y más pobreza para las naciones que los reciben, señalan estos críticos. ¿Por qué entonces los estados miembros ricos siguen financiando al FMI y al Banco Mundial? ¿Son sus líderes menos inteligentes que los críticos que les continúan señalando que su política está produciendo el efecto contrario?
No, son los críticos los que son estupidos y no los líderes y los inversores occidentales, los cuales poseen tanto de este mundo y disfrutan de tan inmensa riqueza y su éxito. Continúan con sus programas de préstamos y ayuda extranjera porque estos programas funcionan. La pregunta es ¿funcionan para quien? ¿Ciu bono?
Las intenciones detrás de sus programas de inversiones, préstamos y ayudas no son mejorar a las masas en otros países. Esto no es verdaderamente el negocio en el que están. El propósito es servir los intereses de la acumulación global de capital, apropiarse de las tierras y las economías locales de la gente del Tercer Mundo, monopolizar sus mercados, disminuir sus salarios, esclavizar su trabajo con deudas enormes, privatizar su sector de servicios públicos e impedir que estas naciones emerjan como competidores comerciales no permitiendo que se desarrollen normalmente.
Con respecto a esto, las inversiones, la ayuda extranjera y los ajustes estructurales funcionan realmente bien.
El verdadero misterio es: ¿Por qué algunas personas creen que este análisis es muy improbable, una conspiración inventada? ¿Por qué son tan escépticos en creer que los gobernantes de los Estados Unidos, con conocimiento y deliberadamente, ejercen esta política despiadada (suprimir salarios, derogar la protección medioambiental, eliminar el sector publico, cortar servicios humanos) en el Tercer Mundo? ¡Estos gobernantes están haciendo exactamente la misma política aquí en nuestro propio país!
¿No creen que ha llegado la hora de que estos críticos liberales dejen de pensar que la gente que posee gran parte del mundo (y lo querría poseer todo) son "incompetentes" o "desacertados" o que "no ven las consecuencias no intencionadas de su política"? No estás siendo muy inteligente si piensas que tus enemigos no son tan listos como tú. Ellos saben dónde están sus intereses y también nosotros debemos saberlo.
*Los libros mas recientes de Michael Parenti incluyen: El asesinato de Julio César (New Press), Superpatriotismo (City Lights), La cultura de la lucha (Seven Stories Press). Para más información visite: www.michaelparenti.org
viernes, noviembre 17, 2006
La izquierda buena... según la derecha
Martí Batres Guadarrama
La Jornada
16 de noviembre de 2006
Aislado, ilegítimo, marcado en la frente como en Miércoles de Ceniza por el estigma del fraude, Felipe Calderón y su grupo buscan a como dé lugar abrirse paso, granjearse aliados y restar fuerza a sus adversarios. Trabajan a marchas forzadas apretando todos los botones y construyendo con sus asesores líneas de acción o de opinión en todos los terrenos. De esta manera, han lanzado a través de los numerosos editorialistas que controlan un modelo de lo que debe ser la izquierda. Sí, aunque parezca increíble, editorialistas que han atacado rabiosamente a la izquierda mexicana en los últimos años, y hasta sexenios, han dedicado su espacio y tiempo de las últimas semanas a definir lo que es "una verdadera izquierda".
Así, la derecha represiva y fraudulenta de nuestros días quiere dar línea de cómo debe ser la izquierda. Por eso, para ellos hay una izquierda buena y una izquierda mala. La izquierda mala, según ellos, es aquella que gana las elecciones, que convoca a 15 millones de votantes en su apoyo, que protesta cuando hay fraude electoral, que defiende a las clases populares cuando les quieren aumentar los impuestos, que rechaza las privatizaciones de las empresas públicas, que defiende los energéticos en manos de la nación, que critica a los poderosos que concentran la riqueza nacional en sus manos, que promueve los derechos sociales universales como la pensión a adultos mayores, que rechaza el Fobaproa y los rescates de los ricos. Esa es la "izquierda mala", también llamada "populista", "ultra", "radical".
Según el evangelio de San Felipe del Sangrado Corazón de Jesús del Fraude Electoral, hay una izquierda "buena". La izquierda buena es diferente. No se confronta con la derecha. Dialoga con los gobiernos panistas, aunque sean fruto del fraude electoral.
La izquierda buena no pretende llegar al gobierno. Acepta el papel que la derecha le da. Sabe que su deber es ser minoría eterna. No se le ocurre la imprudencia de buscar ganar la mayoría electoral y, menos aún, el gobierno federal. La izquierda buena sabe que la Presidencia de la República está reservada para la derecha.
La izquierda buena no cuestiona la política neoliberal. Por el contrario, comprende que vivimos tiempos nuevos, y que por lo tanto debemos integrarnos a la globalización. La izquierda buena acepta las privatizaciones, particularmente si se trata de los energéticos, y rechaza el viejo nacionalismo conservador.
La izquierda buena entiende que debe haber una reforma fiscal, y que no estarían mal unos cuantos puntitos de IVA en alimentos y medicinas, pues así el gobierno tendría dinero para programas alimentarios y de salud. La izquierda buena sabe negociar en estos temas y no se aferra intransigentemente al viejo populismo paternalista, en el que los pobres pagan muy poquitos impuestos. La izquierda buena entiende que las facilidades fiscales las deben tener los grandes empresarios, pues son ellos los que generan los empleos.
La izquierda buena apoya los subsidios a los banqueros, pues aunque no estén quebrados, si no se les subsidia se pueden poner nerviosos los mercados, y viene la crisis.
La izquierda buena no anda proponiendo derechos sociales universales. Eso es populismo, y el populismo, como su nombre lo dice, es algo terrible. Por eso, la izquierda buena acepta que los programas sociales beneficien solamente a los que son de plano muy, muy, muy pobres, pues construir un estado de bienestar social ya es un anacronismo.
La izquierda buena no anda peleando en las calles. Eso es violencia. Al contrario, la izquierda buena acepta que se reglamenten las marchas, que haya manifestódromos, que sólo puede haber manifestaciones los domingos, y eso de vez en cuando. La izquierda buena no se manifiesta en calles prohibidas como Reforma, y menos aún hace plantones, pues se entiende que Reforma es sólo para los ricos. La izquierda buena pide el uso de la fuerza contra los plantones y manifestaciones.
La izquierda buena no se opone a la toma de posesión del presidente espurio Felipe Calderón, pues eso atenta contra las instituciones, la unidad de la nación, la paz pública y el orden establecido. La izquierda buena se cruza de brazos, acepta el fraude, espera la toma de posesión y aplaude al usurpador, pues cuestionar el fraude electoral es cuestionar una de las instituciones más sagradas del Estado mexicano.
Para desgracia de los editorialistas de la derecha, estamos muy lejos de la existencia vigorosa y activa de esa izquierda buena. Y lo que vemos en el horizonte es una izquierda dispuesta a reivindicar su derecho de disputar el rumbo de la nación.
La Jornada
16 de noviembre de 2006
Aislado, ilegítimo, marcado en la frente como en Miércoles de Ceniza por el estigma del fraude, Felipe Calderón y su grupo buscan a como dé lugar abrirse paso, granjearse aliados y restar fuerza a sus adversarios. Trabajan a marchas forzadas apretando todos los botones y construyendo con sus asesores líneas de acción o de opinión en todos los terrenos. De esta manera, han lanzado a través de los numerosos editorialistas que controlan un modelo de lo que debe ser la izquierda. Sí, aunque parezca increíble, editorialistas que han atacado rabiosamente a la izquierda mexicana en los últimos años, y hasta sexenios, han dedicado su espacio y tiempo de las últimas semanas a definir lo que es "una verdadera izquierda".
Así, la derecha represiva y fraudulenta de nuestros días quiere dar línea de cómo debe ser la izquierda. Por eso, para ellos hay una izquierda buena y una izquierda mala. La izquierda mala, según ellos, es aquella que gana las elecciones, que convoca a 15 millones de votantes en su apoyo, que protesta cuando hay fraude electoral, que defiende a las clases populares cuando les quieren aumentar los impuestos, que rechaza las privatizaciones de las empresas públicas, que defiende los energéticos en manos de la nación, que critica a los poderosos que concentran la riqueza nacional en sus manos, que promueve los derechos sociales universales como la pensión a adultos mayores, que rechaza el Fobaproa y los rescates de los ricos. Esa es la "izquierda mala", también llamada "populista", "ultra", "radical".
Según el evangelio de San Felipe del Sangrado Corazón de Jesús del Fraude Electoral, hay una izquierda "buena". La izquierda buena es diferente. No se confronta con la derecha. Dialoga con los gobiernos panistas, aunque sean fruto del fraude electoral.
La izquierda buena no pretende llegar al gobierno. Acepta el papel que la derecha le da. Sabe que su deber es ser minoría eterna. No se le ocurre la imprudencia de buscar ganar la mayoría electoral y, menos aún, el gobierno federal. La izquierda buena sabe que la Presidencia de la República está reservada para la derecha.
La izquierda buena no cuestiona la política neoliberal. Por el contrario, comprende que vivimos tiempos nuevos, y que por lo tanto debemos integrarnos a la globalización. La izquierda buena acepta las privatizaciones, particularmente si se trata de los energéticos, y rechaza el viejo nacionalismo conservador.
La izquierda buena entiende que debe haber una reforma fiscal, y que no estarían mal unos cuantos puntitos de IVA en alimentos y medicinas, pues así el gobierno tendría dinero para programas alimentarios y de salud. La izquierda buena sabe negociar en estos temas y no se aferra intransigentemente al viejo populismo paternalista, en el que los pobres pagan muy poquitos impuestos. La izquierda buena entiende que las facilidades fiscales las deben tener los grandes empresarios, pues son ellos los que generan los empleos.
La izquierda buena apoya los subsidios a los banqueros, pues aunque no estén quebrados, si no se les subsidia se pueden poner nerviosos los mercados, y viene la crisis.
La izquierda buena no anda proponiendo derechos sociales universales. Eso es populismo, y el populismo, como su nombre lo dice, es algo terrible. Por eso, la izquierda buena acepta que los programas sociales beneficien solamente a los que son de plano muy, muy, muy pobres, pues construir un estado de bienestar social ya es un anacronismo.
La izquierda buena no anda peleando en las calles. Eso es violencia. Al contrario, la izquierda buena acepta que se reglamenten las marchas, que haya manifestódromos, que sólo puede haber manifestaciones los domingos, y eso de vez en cuando. La izquierda buena no se manifiesta en calles prohibidas como Reforma, y menos aún hace plantones, pues se entiende que Reforma es sólo para los ricos. La izquierda buena pide el uso de la fuerza contra los plantones y manifestaciones.
La izquierda buena no se opone a la toma de posesión del presidente espurio Felipe Calderón, pues eso atenta contra las instituciones, la unidad de la nación, la paz pública y el orden establecido. La izquierda buena se cruza de brazos, acepta el fraude, espera la toma de posesión y aplaude al usurpador, pues cuestionar el fraude electoral es cuestionar una de las instituciones más sagradas del Estado mexicano.
Para desgracia de los editorialistas de la derecha, estamos muy lejos de la existencia vigorosa y activa de esa izquierda buena. Y lo que vemos en el horizonte es una izquierda dispuesta a reivindicar su derecho de disputar el rumbo de la nación.
jueves, noviembre 16, 2006
La guerra posmoderna
Raymundo Riva Palacio
El Universal
15 de noviembre de 2006
Durante varios días se han tirado bombas molotov contra establecimientos de McDonald’s en la capital de Oaxaca, y desde hace semanas, en los blogs de la resistencia a favor de Andrés Manuel López Obrador se planteó un boicot contra establecimientos y productos de cadenas multinacionales. Las protestas, lejos de disminuir, han evolucionado a formas diversas, creativas y no violentas, como esta semana frente a la Bolsa Mexicana de Valores en la ciudad de México, donde mientras jóvenes disfrazados vistosamente se paseaban en zancos frente a sus puertas, otros tantos repartían volantes denunciando los altos intereses en las tarjetas de crédito bancarias e invitaban a la toma de posesión del presidente legítimo el próximo lunes.
La caracterización de este tipo de rebeldía ha sido identificada por las autoridades como una extensión de insatisfacción focalizada que pretende trasladar el desacuerdo nacional al gobierno entrante de Felipe Calderón. El razonamiento se puede aplicar a López Obrador, a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) o la guerrilla del EPR, que está aprovechando las condiciones creadas por los primeros para sus propios fines insurreccionales. Pero aplicar el mismo esquema funcionalista para los fenómenos sociales de la protesta ciudadana que los acompaña es un error. Lo que estamos viendo en México son los síntomas de una guerra posmoderna que no utiliza las armas de fuego sino las de las nuevas tecnologías para conquistar mentes y modificar pensamientos, en la que se han ido construyendo redes globales que combaten un modelo económico, el neoliberalismo, en los nuevos campos de batalla geopolíticos.
Existe una coincidencia con el movimiento lopezobradorista y con la APPO, pero la forma de lucha que los ha venido acompañando de manera ruidosa los trasciende completamente en tiempo y espacio. Los primeros son efímeros, más allá de cuánto más permanecen en el escenario político, pero los segundos se extienden y reproducen. El paradigma ha cambiado. Desdoblar las diversas dimensiones del conflicto permite entender mejor la dinámica de la resistencia civil y comprender que el problema de fondo no atraviesa por los acuerdos cupulares entre los políticos —incluida la izquierda—, o los arreglos entre las élites —incluidos los medios—, sino en la solución de las disparidades que generó la política económica instaurada desde 1985, que acentuó la desigualdad y creó ciudadanos desechables.
La guerra posmoderna es global, pero tuvo su origen en México en enero de 1994, cuando el EZLN se alzó en armas en contra del Tratado de Libre Comercio y dio inicio a una lucha que, hasta hoy, ningún gobierno ha sido capaz de derrotar.
No está claro si la dirigencia criolla del EZLN y el subcomandante Marcos que encabezaron el levantamiento —que duró 11 días en armas, pero se eternizó en internet— realizaron este cálculo, pero los resultados han sido claros. Marcos se convirtió en un icono globalifóbico y el EZLN inspiró a miles. Como lo señaló en algún momento Acción Global de los Pueblos, que es una organización internacional que se articula y coordina a través de internet, “el EZLN emergió como una solución transitoria a la contradicción de cómo vincular a pueblos lingüista y culturalmente distintos y sus luchas, en una sola lucha sin perder su multiplicidad”. La primera explosión ciudadana galvanizada por el EZLN se dio en 1999, cuando los globalifóbicos se enfrentaron a la policía en Seattle durante las espectaculares refriegas callejeras en las protestas contra la cumbre de la Organización Mundial de Comercio.
Desde Seattle comenzó la evolución acelerada de nuevas organizaciones que coordinan sus protestas —algunas veces con métodos ilegales—, sus estrategias y tácticas colectivas, a través de una serie de procesos descentralizados de toma de decisiones que son consultadas y consensuadas a través de internet. En Seattle dio inicio Indymedia, una organización mundial en la red que alimentan permanentemente más de 100 periodistas independientes y activistas, que se reproduce con cada protesta creando cadenas de instituciones híbridas. Si uno entra al portal de Indymedia, puede encontrar más de 200 nodos y múltiples posibilidades de texto, audio y video donde los ciudadanos del mundo pueden contribuir con sus aportaciones. “Indymedia —reconoce— fue llevado a la visión zapatista de una red global alternativa contra el neoliberalismo y por la humanidad”.
Indymedia era prácticamente desconocida en México hasta que hace unas tres semanas Bradley Ronald Will, un camarógrafo estadounidense que trabajaba para ellos, fue asesinado presuntamente por un regidor priísta y un policía de un municipio colindante de Oaxaca capital, durante protestas de la APPO. Bradley estaba documentando la protesta contra el gobierno de Ulises Ruiz cuando lo alcanzaron las balas. Pero no era la primera participación de Indymedia en México. Tiene varios nodos que vinculan a páginas del EZLN —pero no del EPR— y sus diferentes desdoblamientos con los Caracoles o la organización de Las Abejas, o de Oaxaca y la APPO. Más aún, Indymedia, junto con representantes de Acción Global, fueron los únicos medios a los que el subcomandante Marcos permitió que lo acompañaran en “La otra campaña”, y siguen documentando sus actividades y reproduciendo todas sus declaraciones.
Entendiendo lo que significa Marcos y el EZLN en la protesta mundial contra el libre comercio, se entiende por qué estuvieron coqueteando con la APPO. No se trata de una supervivencia porque Marcos y los zapatistas están en proceso de extinción, como asumen altos funcionarios federales, sino porque representan una corriente totalmente diferente en términos de táctica y estrategia, a la que puedan significar López Obrador, la APPO y el EPR.
Las coincidencias ideológicas no significan compartir métodos. Los potencian y crece exponencialmente la protesta, al unir a movimientos eminentemente políticos con guerrilleros. Pero el componente central en la nueva guerra posmoderna lo aportan los anarquistas, que han creado su propia comunidad en la red y a los cuales pertenecen algunos de los grupos más violentos en las protestas. El lenguaje anarquista es el que prevalece en los blogs lopezobradoristas y en muchas de las protestas no violentas, así como las que lanzan molotov, se enfrentan a quienes, suponen, amenazan la identidad cultural de los pueblos. Siempre tejen estrategias de desobediencia civil que buscan ir más allá de las reformas políticas y pretenden un estado de mayor justicia social. Los ejércitos detrás de esta demanda superan a las huestes de López Obrador o de la APPO, o de los propios guerrilleros del EPR. Tienen miras más altas, horizontes más lejanos y nuevas armas para atacar la mente que, al final, será la única munición para cambiar las cosas.
El Universal
15 de noviembre de 2006
Durante varios días se han tirado bombas molotov contra establecimientos de McDonald’s en la capital de Oaxaca, y desde hace semanas, en los blogs de la resistencia a favor de Andrés Manuel López Obrador se planteó un boicot contra establecimientos y productos de cadenas multinacionales. Las protestas, lejos de disminuir, han evolucionado a formas diversas, creativas y no violentas, como esta semana frente a la Bolsa Mexicana de Valores en la ciudad de México, donde mientras jóvenes disfrazados vistosamente se paseaban en zancos frente a sus puertas, otros tantos repartían volantes denunciando los altos intereses en las tarjetas de crédito bancarias e invitaban a la toma de posesión del presidente legítimo el próximo lunes.
La caracterización de este tipo de rebeldía ha sido identificada por las autoridades como una extensión de insatisfacción focalizada que pretende trasladar el desacuerdo nacional al gobierno entrante de Felipe Calderón. El razonamiento se puede aplicar a López Obrador, a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) o la guerrilla del EPR, que está aprovechando las condiciones creadas por los primeros para sus propios fines insurreccionales. Pero aplicar el mismo esquema funcionalista para los fenómenos sociales de la protesta ciudadana que los acompaña es un error. Lo que estamos viendo en México son los síntomas de una guerra posmoderna que no utiliza las armas de fuego sino las de las nuevas tecnologías para conquistar mentes y modificar pensamientos, en la que se han ido construyendo redes globales que combaten un modelo económico, el neoliberalismo, en los nuevos campos de batalla geopolíticos.
Existe una coincidencia con el movimiento lopezobradorista y con la APPO, pero la forma de lucha que los ha venido acompañando de manera ruidosa los trasciende completamente en tiempo y espacio. Los primeros son efímeros, más allá de cuánto más permanecen en el escenario político, pero los segundos se extienden y reproducen. El paradigma ha cambiado. Desdoblar las diversas dimensiones del conflicto permite entender mejor la dinámica de la resistencia civil y comprender que el problema de fondo no atraviesa por los acuerdos cupulares entre los políticos —incluida la izquierda—, o los arreglos entre las élites —incluidos los medios—, sino en la solución de las disparidades que generó la política económica instaurada desde 1985, que acentuó la desigualdad y creó ciudadanos desechables.
La guerra posmoderna es global, pero tuvo su origen en México en enero de 1994, cuando el EZLN se alzó en armas en contra del Tratado de Libre Comercio y dio inicio a una lucha que, hasta hoy, ningún gobierno ha sido capaz de derrotar.
No está claro si la dirigencia criolla del EZLN y el subcomandante Marcos que encabezaron el levantamiento —que duró 11 días en armas, pero se eternizó en internet— realizaron este cálculo, pero los resultados han sido claros. Marcos se convirtió en un icono globalifóbico y el EZLN inspiró a miles. Como lo señaló en algún momento Acción Global de los Pueblos, que es una organización internacional que se articula y coordina a través de internet, “el EZLN emergió como una solución transitoria a la contradicción de cómo vincular a pueblos lingüista y culturalmente distintos y sus luchas, en una sola lucha sin perder su multiplicidad”. La primera explosión ciudadana galvanizada por el EZLN se dio en 1999, cuando los globalifóbicos se enfrentaron a la policía en Seattle durante las espectaculares refriegas callejeras en las protestas contra la cumbre de la Organización Mundial de Comercio.
Desde Seattle comenzó la evolución acelerada de nuevas organizaciones que coordinan sus protestas —algunas veces con métodos ilegales—, sus estrategias y tácticas colectivas, a través de una serie de procesos descentralizados de toma de decisiones que son consultadas y consensuadas a través de internet. En Seattle dio inicio Indymedia, una organización mundial en la red que alimentan permanentemente más de 100 periodistas independientes y activistas, que se reproduce con cada protesta creando cadenas de instituciones híbridas. Si uno entra al portal de Indymedia, puede encontrar más de 200 nodos y múltiples posibilidades de texto, audio y video donde los ciudadanos del mundo pueden contribuir con sus aportaciones. “Indymedia —reconoce— fue llevado a la visión zapatista de una red global alternativa contra el neoliberalismo y por la humanidad”.
Indymedia era prácticamente desconocida en México hasta que hace unas tres semanas Bradley Ronald Will, un camarógrafo estadounidense que trabajaba para ellos, fue asesinado presuntamente por un regidor priísta y un policía de un municipio colindante de Oaxaca capital, durante protestas de la APPO. Bradley estaba documentando la protesta contra el gobierno de Ulises Ruiz cuando lo alcanzaron las balas. Pero no era la primera participación de Indymedia en México. Tiene varios nodos que vinculan a páginas del EZLN —pero no del EPR— y sus diferentes desdoblamientos con los Caracoles o la organización de Las Abejas, o de Oaxaca y la APPO. Más aún, Indymedia, junto con representantes de Acción Global, fueron los únicos medios a los que el subcomandante Marcos permitió que lo acompañaran en “La otra campaña”, y siguen documentando sus actividades y reproduciendo todas sus declaraciones.
Entendiendo lo que significa Marcos y el EZLN en la protesta mundial contra el libre comercio, se entiende por qué estuvieron coqueteando con la APPO. No se trata de una supervivencia porque Marcos y los zapatistas están en proceso de extinción, como asumen altos funcionarios federales, sino porque representan una corriente totalmente diferente en términos de táctica y estrategia, a la que puedan significar López Obrador, la APPO y el EPR.
Las coincidencias ideológicas no significan compartir métodos. Los potencian y crece exponencialmente la protesta, al unir a movimientos eminentemente políticos con guerrilleros. Pero el componente central en la nueva guerra posmoderna lo aportan los anarquistas, que han creado su propia comunidad en la red y a los cuales pertenecen algunos de los grupos más violentos en las protestas. El lenguaje anarquista es el que prevalece en los blogs lopezobradoristas y en muchas de las protestas no violentas, así como las que lanzan molotov, se enfrentan a quienes, suponen, amenazan la identidad cultural de los pueblos. Siempre tejen estrategias de desobediencia civil que buscan ir más allá de las reformas políticas y pretenden un estado de mayor justicia social. Los ejércitos detrás de esta demanda superan a las huestes de López Obrador o de la APPO, o de los propios guerrilleros del EPR. Tienen miras más altas, horizontes más lejanos y nuevas armas para atacar la mente que, al final, será la única munición para cambiar las cosas.
miércoles, noviembre 15, 2006
Oaxaca, botín para Calderón
Ana Lilia Pérez
Contralínea
1a quincena de noviembre
Políticos cercanos a Felipe Calderón operaron un plan para capitalizar el conflicto en Oaxaca con vías a legitimar su toma de posesión el 1 de diciembre, mientras en el estado las agresiones hacia los manifestantes y la sociedad civil se desborda
Oaxaca, Oax.— La solución al movimiento del magisterio y de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) fue visto por el equipo de Felipe Calderón como un acto ideal mediante el cual el panista podría legitimar su llegada a la Presidencia el próximo 1 de diciembre, y subsanar en algo el descontento que dejaron los resultados de las pasadas elecciones federales.
La idea era cooptar a la dirigencia de la APPO, misma que a raíz de la agresión contra el magisterio se convirtió en el frente con mayor peso dentro del movimiento.
En la operación, tanto políticos ligados al viejo priísmo como al PAN —más precisamente a Felipe Calderón— acordaron “administrar” el conflicto para legitimar al presidente electo. Participaron, entre otros, la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo; el ex gobernador de Oaxaca, Pedro Vásquez Colmenares, y el coordinador panista en el Senado, Santiago Creel Miranda.
La idea fue de Vásquez Colmenares, quien junto con sus hijos se ha convertido en funcionario y asesor de Vicente Fox.
En agosto pasado, cuando en Oaxaca se vivían días críticos dentro del movimiento de resistencia, Bernardo Vásquez Colmenares Guzmán, delegado regional del ISSSTE, buscó a Felipe Martínez Soriano, ex rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez (UABJO) vinculado con el surgimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos.
Colmenares hablaría con Soriano de la basificación (que durante años ha solicitado) del puesto como pediatra de una Unidad de Medicina Familiar en la capital oaxaqueña, en donde trabaja contratado como médico eventual, desde que regresó luego de su excarcelación.
A pesar de más de dos décadas de servicio, el ISSSTE le negó la base, supuestamente como continuidad a la represión que Martínez Soriano ha padecido por sus nexos con el grupo guerrillero PROCUP (Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo), que durante la década de los noventa dio origen al EPR (Ejército Popular Revolucionario), grupo armado del que versiones oficiales señalan a Martínez Soriano como su principal ideólogo.
La idea del equipo de Calderón Hinojosa era atraer a la APPO, mientras que los legisladores panistas decidirían el momento idóneo para concluir el conflicto con la salida de Ulises Ruiz Ortiz, siempre con miras a la toma de posesión de Calderón.
En tanto panistas y priístas hacían sus “amarres”, el conflicto se desbordaba porque las agresiones contra los militantes de la APPO se intensificaban, y quienes arremetían contra las barricadas eran los pistoleros al servicio del gobernador Ulises Ruiz.
Los asaltos han dejado a la fecha nueve muertos, cientos de heridos, múltiples detenidos arbitrariamente, y maestros “apistas” y ciudadanos comunes encarcelados extrajudicialmente.
En entrevista, Martínez Soriano confirma la trama y recrea la petición de Bernardo Vázquez Colmenares:
—“Sabemos que usted tiene influencia en la APPO” —escuchó Martínez Soriano del otro lado de la línea telefónica.
Conciliador, Bernardo insistió: “Sabemos que usted tiene injerencia en la APPO y lo que yo quiero es que nos sentemos a negociar”.
—¿Por qué me pide eso si yo no soy dirigente de la APPO?
—“Pero usted tiene manera de decirles que vengan con usted y platicamos”.
—Yo puedo decirles, eso si no me cuesta, puedo ir a una asamblea y le digo a alguno de los dirigentes que pasen a hablar con usted.
—El plan es éste: tenemos buena relación con Santiago Creel, y la profesora Elba Esther Gordillo puede participar en esto, incluso el presidente electo.
—¡Oiga, pero esta es una situación que no está a mi alcance, política e ideológicamente, porque usted sabe quién soy yo, además el padre de usted estuvo conmigo discutiendo aquellos problemas de resolución para la Universidad!
Martínez Soriano agrega que en efecto, su papel se limitó a informar a la dirigencia de la APPO la intensión de los políticos ya señalados para reunirse con los dirigentes del movimiento y llegar a “negociar”. Agrega que un dirigente de la APPO —no da su nombre— le indicó que considerarían la propuesta.
“El compañero me dijo: 'vamos a plantearlo, pero no creo que se dé'. Manejamos algunas cosas de ciertos senadores, y estuvimos viendo que el problema está, y cuando está un problema así se puede dialogar con cualquiera, así sea el diablo, pero no vender nuestra conciencia”.
Martínez Soriano es un hombre reservado. A sus 79 años, el médico pediatra originario de la zona zapoteca de San Andrés Zautla, parece más lúcido que nunca. Convertido en un símbolo de la lucha social, el legendario normalista, junto con su esposa Josefina, encabezaron la marcha de más de 5 mil oaxaqueños que viajaron a la ciudad de México para exigir la salida de Ulises Ruiz.
Aun en las esferas más derechistas del poder en Oaxaca, Martínez Soriano es considerado un ejemplo de luchador social, idealista y sobre todo víctima del Estado mexicano, torturado en el Campo Militar Número Uno por Miguel Nazar Haro y luego encarcelado nueve años durante el gobierno de Carlos Salinas.
Martínez Soriano, quien fue víctima de la mano dura de Vázquez Colmenares como titular de inteligencia del gobierno mexicano, recuerda aquel encuentro al que hiciera referencia a Bernardo Vázquez:
“Cuando yo era rector de la Universidad, me mandaron llamar urgentemente de Gobernación para resolver el grave problema que había en Oaxaca. Fui junto con cuatro miembros del Consejo Universitario. Cuando llegamos ya estaba allí gente de la Dirección Federal de Seguridad (encabezada por Miguel Nazar Haro); nos llevaron a un restaurante entre Isabel la Católica y 5 de Mayo. Allí estaba Vázquez Colmenares, Eliseo Jiménez Ruiz, Heladio Ramírez López.
“Vázquez Colmenares me dijo: Vamos a ser breves, es para ver quien de los que estamos aquí le gusta para que sea gobernador de Oaxaca. Respondí: Yo no puedo resolver ese problema, no es mi forma y ni lo he solicitado”.
—Así es Gobernación —asienta Martínez Soriano.
Respecto a la propuesta de que Calderón se adjudicara la solución al conflicto, asegura: “Es para tener credibilidad y futuro político. Para que Creel y Calderón digan yo resolví el problema de Oaxaca. El ego de un funcionario es resolver un problema para tener credibilidad y futuro político, les gusta resolver el problema de Oaxaca, les va a dar ciertos adeptos, van a tener el apoyo, buscaron el apoyo”.
—¿Le hicieron ofrecimientos a cambio de que usted interviniera?
—Nada, ninguno, saben que yo no aceptaría. Uno ha vivido cosas muy serias, mucho muy serias. —La frase queda entrecortada, la voz firme se desvanece. El mismo día en que Vázquez Colmenares le diera el mensaje, Martínez Soriano descubrió el engaño:
“Pregunté al director de la clínica se era verdad que el delegado (del ISSSTE) le había enviado los documentados para arreglar mi base. Me dijo que no, que él no sabía nada”.
Nueve años preso en el Reclusorio Norte, la Penitenciaria de Santa Marta Acatitla y La Palma, excarcelado apenas en 1998, Martínez Soriano afirma que el Estado no puede condenarlo dos veces por el mismo delito, —¿o sí?—.
Poder del Estado
Desde los primeros días de resistencia del conflicto en Oaxaca, la inteligencia tanto del poder federal como estatal tendieron una red de espionaje y acoso contra Martínez Soriano, su medio hermano Francisco Martínez Nery, actual rector de la UABJO, el secretario particular de éste, Eduardo Martínez (hijo de Abraham Martínez Alavés), y al propio Martínez Alavés (también ex rector de la UABJO), considerados como ideólogos y dirigentes del movimiento de la APPO.
El acoso llegó a tal grado que antes de que Vázquez Colmenares buscara a Martínez Soriano para acercar la APPO con Calderón, la organización Oaxaca en Paz montó una campaña contra los dirigentes de la APPO en una página de Internet, mediante la cual alentaba a los habitantes de Oaxaca a lanzarse contra sus dirigentes, y a detenerlos "donde los ubicaran", incluidos sus domicilios.
La página de Internet incluía nombres y fotografías de los dirigentes: Flavio Sosa Villavicencio, Felipe Martínez Soriano, Rosendo Ramírez Sánchez, Rogelio Pensamiento Mesinas, Miguel Ángel Schultz Dávila, Hugo Eloy Sánchez y los profesores de la UABJO Abraham Martínez Alavés y Mario Gerardo Hernández Martínez.
También la fotografía de José Jiménez Colmenares, el mecánico asesinado el pasado 11 de agosto, cuando la marcha del magisterio y la APPO fue atacada por un grupo de policías, marcada con una equis color rojo con la leyenda "Éste ya cayó".
Oaxaca en Paz se dedicó a distribuir carteles y calcomanías, mediante una campaña similar a la montada por Felipe Calderón durante el plantón en el Zócalo en el Distrito Federal, en favor de Andrés Manuel López Obrador. También carteles entre los negocios del Centro Histórico, los automovilistas y en todas las colonias de la zona urbana de Oaxaca.
El hecho fue calificado por Flavio Sosa como "una convocatoria a que nos asesinen". El aparato de inteligencia estatal fue quien le puso precio a la cabeza de los dirigentes de la APPO.
Alrededor de la UABJO y de sus funcionarios se montó también el aparato de inteligencia y persecución gubernamental. Las golpizas y persecución que hasta el momento se registran contra los jóvenes estudiantes que participaron activamente en las distintas estaciones de radio utilizadas durante el movimiento.
La detención y encarcelamiento extrajudicial del estudiante Pedro García García en la prisión de Tlacolula, donde a base de torturas se le obligó a firmar declaraciones en las que involucra al rector Martínez Neri en actividades guerrilleras, junto con Abraham Martínez Alavés (Contralínea 66).
Abraham Martínez Alavés fue director de la Facultad de Derecho y rector de la UABJO. En la década de los noventa fue detenido por sus presuntos vínculos con el Procup, fue diputado estatal y fungió como magistrado del Tribunal Superior de Justicia.
Un operativo de Estado se montó en la Facultad de Derecho de la UABJO, de donde salieron los cuadros de la APPO, contra la dirigencia del Frente Popular Revolucionario (FPR), como extensión de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), que opera también en la Sección 22 del SNTE.
El acoso se hizo extensivo al director de la Facultad de Derecho, Jesús Villavicencio, por su parentesco con Flavio Sosa Villavicencio, de quien es primo, pero además porque aunque no se manifestó abiertamente a favor de la APPO, permitió que reuniones de la Asamblea se hicieran en la Facultad y que la Asamblea Popular usara Radio Universidad.
Ulises Ruiz infiltró a la UABJO con un grupo de porros manejados por la ex rectora Leticia Mendoza Toro, mamá del diputado priísta local Nahum Mendoza Carreño.
Los porros a sueldo de Ulises, son estudiantes matriculados también en la Facultad de Derecho, pero que al mismo tiempo operan a sueldo de la Policía Judicial del estado e incluso portan placas de esa dependencia.
En la UABJO, antes de que iniciara el movimiento de la APPO, el negocio de estos jóvenes era la extorsión a los estudiantes y la venta de matrículas operadas por Mendoza Toro, según denunció un grupo de estudiantes de dicha universidad.
Con el conflicto, el trabajo que se les encomendó, supervisado por el diputado local Nahum Mendoza Carreño, fue agredir a integrantes de la APPO y “crear confusión”.
Tres de ellos: Alejandro Núñez, alias El Perro; Carlos, alias El Krosty, y Marcos Mateo Esteba Cruz, alias El Aladín, fueron identificados como quienes balearon al grupo de la APPO que verificaba que el Centro de Protección Ciudadana (Ceproci) no estuviera operando, para que la comisión especial de senadores verificara la ausencia de poderes en Oaxaca.
De los cuatro baleados, dos eran también estudiantes de la UABJO: Salvador y Juan, estudiantes de la Facultad de Derecho y de Economía, respectivamente.
Derivado de estos hechos, aunque Martínez Neri no hizo abierto su apoyo a la APPO, el estudiantado de la UABJO decidió hacer un paro —el pasado 12 de octubre, en apoyo a la Asamblea Popular y en repudio a Ulises Ruiz, y a las agresiones de los porros a sueldo, que actualmente operan como policías judiciales.
Los operadores de Calderón
Representante del viejo priísmo, Pedro Vázquez Colmenares fue gobernador de Oaxaca entre 1980 y 1985, hasta que Miguel de la Madrid Hurtado lo nombró titular de la Dirección General de Investigación y Seguridad Nacional (Disen), que más tarde se convertiría en Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), con Heliodoro Díaz Escárrega, como su mano derecha.
El conflicto en Oaxaca provocó también la división en el interior del Cisen, entre los operadores de Vásquez Colmenares y de Heliodoro Díaz Escárrega, pues ambos trabajaron para conocer las entrañas del movimiento disidente, cuenta una fuente cercana a ambos.
Vázquez Colmenares pagaba así a Elba Esther Gordillo los favores que le concedió por medio de Benjamín González Roaro, quien colocó a sus hijos Pedro y Benjamín Colmenares en puestos clave del ISSSTE. Desde enero de 2001 Pedro Vázquez Colmenares Guzmán es subdirector General de Finanzas, y Benjamín delegado regional en Oaxaca.
Los nexos más claros con el calderonismo se dan con su hija Ana Isabel Vázquez Colmenares, asesora de Luis Carlos Ugalde, durante el cuestionado proceso electoral que benefició a Calderón Hinojosa, ex asesora también en Los Pinos con Vicente Fox.
La red de políticos que operaron el caso Oaxaca como botín para Calderón, está unida por los encubrimientos mutuos de actos de corrupción en distintos niveles de la administración pública.
Uno de estos es la desviación de recursos por más de 6 mil millones de pesos en el ISSSTE que descubrió la Auditoría Superior de la Federación (ASF) del Fondo de Préstamos Personales que manejó la administración de Benjamín González Roaro.
De acuerdo con trabajadores del ISSSTE, parte de estos recursos fueron a parar a la campaña de las pasadas elecciones del partido Nueva Alianza, formado por Elba Esther Gordillo, proceso en el que González Roaro obtuvo la senaduría. El operador de estos recursos fue precisamente Pedro Vázquez Colmenares Guzmán.
Las operaciones de esta familia que capitalizó el conflicto incluyen a Genaro Vázquez Colmenares, hermano del ex gobernador y diputado local por Convergencia, quien se encargó en Oaxaca del “trabajo sucio” contra López Obrador en las pasadas elecciones del 2 de julio.
A finales de junio, a unas semanas de las elecciones, Genaro Vázquez presentó una denuncia contra la propia dirigencia de su partido en el estado, encabezada por Alberto Esteva Salinas y contra el entonces candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Gabino Cué Monteagudo, por supuestos delitos electorales y peculado.
La dirigencia nacional de Convergencia, lo tachó de “esquirol” e inició un proceso interno en su contra para suspenderle sus derechos y expulsarlo, proceso que continúa abierto.
Simulación panista
Raymundo Carmona, dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), sostiene que el PAN capitalizó el movimiento en Oaxaca y que la dilación para definir la caída de Ulises fue "para bajarle al tema de la temperatura nacional derivado de las elecciones".
El ex alcalde de Pochutla y dirigente actual del PRD en el estado habla de la estrategia usada por el PAN en el caso Oaxaca:
"La visita de sus senadores fue una faramalla, la caída de Ulises ya estaba negociada en su partido, pero quisieron 'camuflagear' las cosas para simular que ellos podían arreglar el conflicto. Lo alargaron para desviar la atención del fraude en las elecciones, mientras daban atole con el dedo a los oaxaqueños".
Aunque era evidente que ninguno de los poderes de gobierno en Oaxaca trabajó durante el conflicto, el plan de Acción Nacional, agrega, fue alargar el problema y enrarecer el panorama de forma tal que su intervención fuera más destacada.
Sin embargo, dice Carmona, la operación del PAN podría resultarles contraproducente, con la reproducción de asambleas populares en Chiapas, Michoacán, Guerrero y Tabasco, a partir de que en junio pasado surgiera esta figura en Oaxaca, frentes ciudadanos que, dice Carmona, no legitimarán a Calderón, sino a López Obrador el próximo 20 de noviembre.
Carmona dice que el tejido social de Oaxaca está deteriorado al máximo, derivado de que no se ha tenido ningún gobierno que responda a los intereses de la sociedad.
"El conflicto se capitalizó a favor del PAN. Se enrareció el panorama de manera tal que se involucraron actores políticos que no estaban involucrados”. Y luego, todo se desbordó.
Las pifias de Ruiz
Con el chantaje público de los legisladores del PRI de que la destitución de Ulises ponía en riesgo la toma de posesión de Felipe Calderón, el conflicto en Oaxaca se dejó crecer en niveles insospechados y con efectos más allá de la salida del gobernador.
Funcionarios del gobierno de Ulises que piden el anonimato, señalan que uno de los principales errores del gobernador fue integrar como secretario de Gobierno a Heliodoro Díaz, señalado en la entidad como "policía del Estado", y cuya presencia agravó el conflicto.
Gente afín a Díaz Escárrega señalan que la imposición de éste a Ulises Ruiz se "sembró" desde la dirigencia del PRI nacional, y que fueron personajes como Jorge Franco quienes no dejaron "operar" a Díaz Escárrega.
Lo cierto es que Díaz Escárrega se integró (en julio pasado) como último recurso que tenía Ulises para salvar su gobierno, luego del desastroso y violento desalojo del magisterio el 14 de junio, confiado en sus nexos con el aparato de inteligencia del Estado. Al final, Díaz Escárrega no incidió sobre el aparato de inteligencia de Gobernación a favor de Ruiz, pues el Cisen respondía ya a otros intereses.
"Heliodoro Díaz llegó con grandes expectativas de que iba a resolver por su experiencia con los movimientos en Oaxaca, pero no logró la interlocución que esperaba con los líderes del movimiento. La posición de la APPO de no negociar con ningún funcionario local le cerró las puertas", explica Isidoro Yescas Martínez, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UABJO y ex consejero electoral del IFE.
La historia de Díaz Escárrega en Oaxaca es la de un político que en sus años de juventud participó como principal activista en el movimiento estudiantil que llevó a la salida del entonces gobernador Manuel Zarate Aquino.
En sus años como estudiante, para exigir la caída de Zarate Aquino, Díaz Escárrega incurrió en exactamente las mismas prácticas de la APPO, en un movimiento encabezado por Rafael Gasga Iturribarría; para exigir la salida de Ruiz, como los plantones, toma de camiones y quema de transportes, las marchas al Distrito Federal. Gasga Iturribarría era el ideólogo y Díaz Escárrega el organizador y operador del movimiento.
Sus compañeros de lucha de aquellos años, como Jaime Mayoral Gómez lo recuerdan así: "Heliodoro fue mi compañero, en el 74 agarramos dos patrullas de la policía para que la destruyera el pueblo. Junto con Gasga fundaron la Coceo, que era de las organizaciones más combativas. Quiso ser presidente de la Federación Estudiantil Oaxaqueña, pero no se lo permitimos porque era de las juventudes priístas".
Heliodoro Díaz fue uno de los dirigentes estudiantiles cooptados por el gobierno federal desde los años de gobierno de Luis Echeverría Álvarez. Lo siguiente que sus compañeros de la UABJO supieron de él fue su arribo a Oaxaca como secretario de Gobierno de Vázquez Colmenares, y luego su ingreso al Disen con el ex gobernador.
Sin embargo, Felipe Martínez Soriano sostiene que desde sus años de estudiante, Heliodoro Vázquez operaba como infiltrado de la policía por la tradición priísta de su familia, pues su abuelo fue gobernador de Oaxaca.
Celestino Alonso Álvarez es un hombre reservado, serio, casi inmutable. Su larga trayectoria política lo llevó a trabajar en la Secretaría de Gobierno junto a tres gobernadores en Oaxaca, el último, José Murat, del que se desempeñó como secretario de Gobierno.
Celestino reclama que la federación haya dejado crecer el conflicto pues, dice, más allá de las negociaciones y la búsqueda de acuerdos, "la sociedad civil en Oaxaca pagará un alto costo".
El error de Ulises, dice, fue cerrar los ojos a las organizaciones sociales que existen en Oaxaca "y que son parte de la gobernabilidad", y agrega que si el sistema político y social en la entidad estaba endeble, "Ulises quitó los alfileres que sostenían a Oaxaca”.
Para el jurista Juan Manuel Cruz Acevedo la obcecación de Ulises por permanecer en el poder llevó al complicado entramado en que se convirtió el conflicto en Oaxaca. "Nunca habíamos tenido en el poder una persona tan obcecada. Todos los movimientos se habían resuelto sin estos escenarios de crímenes y con mayor rapidez". Agrega que el conflicto se convirtió en una lucha de "todo el poder del pueblo contra todo el poder del Estado". Uno de los motivos fundamentales de la negativa de Ulises a dejar el cargo, señala el ex procurador general de Justicia del estado, deriva en la negativa de rendir cuentas sobre alrededor de 250 mil millones de pesos, que desde que tomara el cargo (en diciembre de 2004) a la fecha recibió de las participaciones federales para Oaxaca.
Y es que muchos de estos recursos, etiquetados para obra pública y apoyos a organizaciones sociales, habrían sido desviados a la campaña de Roberto Madrazo. Obra pública que, además, Ruiz adjudicó de forma directa a su hermano Víctor Hugo Ruiz Ortiz, dueño de la constructora Vilayaa, S.A. de C.V.
"El sello de la casa, la huella de su administración ha sido no rendir cuentas y además vanagloriarse de ello, que es el único que no rinde cuentas. Su falta de transparencia llegó hasta la controversia constitucional y la Corte dijo, tienes que rendir cuentas a la federación", agrega Cruz Acevedo.
La caída de Roberto Madrazo en las pasadas elecciones del 2 de julio fue la oportunidad para algunos ex priístas de Oaxaca para integrarse en un frente que negociara a nivel nacional y estatal el objetivo común: la caída de Ulises Ruiz Ortiz.
Y es que Ulises, en los casi dos años de su gobierno, los excluyó de los negocios de su administración, como la construcción de costosos inmuebles para descentralizar los poderes de la capital. La Casa de Gobierno en Santa María Coyotepec, el Palacio Legislativo en San Raymundo Jalpan, capitalizando todo para los negocios familiares vía su hermano Víctor Hugo, y de los recursos públicos desviados a la campaña de Madrazo.
Históricamente enemistados desde que Murat aspiraba a ocupar la gobernatura en Oaxaca cuando el CEN del PRI designó a Carrasco Altamirano, el predecesor de Ruiz y el ex secretario de Gobernación son los principales operadores del frente común que a nombre de políticos y de un amplio sector empresarial disidente a Ulises, operaron en la ciudad de México con Felipe Calderón para definir el momento en que la federación debía tomar las riendas del caso Oaxaca.
Entre el empresariado de Oaxaca no se sabía de la existencia de Víctor Ruíz Ortíz, hasta que a unas semanas de que Ulises asumiera el cargo como gobernador del estado, a Víctor se el empezó a ver en restaurantes y hoteles de la colonia Reforma, una zona de clase media alta en la capital.
Recién llegado de Europa a donde viajó "de mochilazo", en un abierto conflicto de intereses, Víctor Ortiz, de profesión arquitecto, empezó a trabar con su hermano mayor el gobernador en la remodelación del Centro Histórico de Oaxaca, proyecto que tanto inconformó a las organizaciones civiles y culturales.
Para laborar como contratista del gobierno, Victor Ruiz Ortiz creó la empresa Vilaaya S.A. de C.V., que en Oaxaca no tiene oficinas formales. Para operar sus negocios, Víctor Ruiz despacha en tres lugares de la colonia Refoma: el Hotel Anturios, el restuarante Los Mariscos, y el restaurante argentino El Ché.
"Lo conocí en un restaurante. Ulises acababa de tomar el poder y Víctor empezaba a hacer el proyecto de remodelación del zócalo, no se cuánta obra le daría su hermano, lo que sí es un hecho, es que a todos los que desde hace años trabajamos como contratistas de gobierno, no se nos autorizó nada", comenta un empresario de la construcción de Oaxaca.
De acuerdo con información que analizan auditores de la gestión de Ulises Ruíz, al parecer el mayor procentaje del dinero desviado a la campaña de Roberto Madrazo se habría hecho de manera directa y no a través de obra pública.
Ambos ex priístas negociaban sus propias prebendas con el PAN: Carrasco Altamirano diputado federal del albiazul, a quien se menciona entre los próximos secretarios de Estado en el gabinete de Calderón, y el mismo José Murat, quien plantea formar un nuevo partido junto con un grupo de políticos oaxaqueños.
Carrasco Altamirano, quien a escasos dos meses de las elecciones del 2 de julio se incorporó al equipo de Calderón vía negociaciones con César Nava, se comprometió a “atraer a los priístas inconformes con Madrazo”, y comenzó a capitalizar el conflicto en Oaxaca desde hace tres meses, cuando creó un frente común con empresarios disidentes al gobernador, cuyas reuniones se efectuaban en la capital de Oaxaca, infiltrados también por informantes de Ruiz Ortiz, y señalados como “empresarios oficiales”.
Celestino Alonso responsabiliza a la federación de la polarización en el estado derivado de la falta de respuesta primero a las demandas magisteriales y luego, de no dar una pronta solución a la salida del gobernador.
"El costo más alto lo pagaremos los oaxaqueños, no el gobierno federal. Porque ahora por la cercanía en la toma de posesión de Calderón, la federación volteó a Oaxaca, pero el problema y sus secuelas aquí se van a quedar por mucho tiempo".
Contralínea
1a quincena de noviembre
Políticos cercanos a Felipe Calderón operaron un plan para capitalizar el conflicto en Oaxaca con vías a legitimar su toma de posesión el 1 de diciembre, mientras en el estado las agresiones hacia los manifestantes y la sociedad civil se desborda
Oaxaca, Oax.— La solución al movimiento del magisterio y de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) fue visto por el equipo de Felipe Calderón como un acto ideal mediante el cual el panista podría legitimar su llegada a la Presidencia el próximo 1 de diciembre, y subsanar en algo el descontento que dejaron los resultados de las pasadas elecciones federales.
La idea era cooptar a la dirigencia de la APPO, misma que a raíz de la agresión contra el magisterio se convirtió en el frente con mayor peso dentro del movimiento.
En la operación, tanto políticos ligados al viejo priísmo como al PAN —más precisamente a Felipe Calderón— acordaron “administrar” el conflicto para legitimar al presidente electo. Participaron, entre otros, la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo; el ex gobernador de Oaxaca, Pedro Vásquez Colmenares, y el coordinador panista en el Senado, Santiago Creel Miranda.
La idea fue de Vásquez Colmenares, quien junto con sus hijos se ha convertido en funcionario y asesor de Vicente Fox.
En agosto pasado, cuando en Oaxaca se vivían días críticos dentro del movimiento de resistencia, Bernardo Vásquez Colmenares Guzmán, delegado regional del ISSSTE, buscó a Felipe Martínez Soriano, ex rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez (UABJO) vinculado con el surgimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos.
Colmenares hablaría con Soriano de la basificación (que durante años ha solicitado) del puesto como pediatra de una Unidad de Medicina Familiar en la capital oaxaqueña, en donde trabaja contratado como médico eventual, desde que regresó luego de su excarcelación.
A pesar de más de dos décadas de servicio, el ISSSTE le negó la base, supuestamente como continuidad a la represión que Martínez Soriano ha padecido por sus nexos con el grupo guerrillero PROCUP (Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo), que durante la década de los noventa dio origen al EPR (Ejército Popular Revolucionario), grupo armado del que versiones oficiales señalan a Martínez Soriano como su principal ideólogo.
La idea del equipo de Calderón Hinojosa era atraer a la APPO, mientras que los legisladores panistas decidirían el momento idóneo para concluir el conflicto con la salida de Ulises Ruiz Ortiz, siempre con miras a la toma de posesión de Calderón.
En tanto panistas y priístas hacían sus “amarres”, el conflicto se desbordaba porque las agresiones contra los militantes de la APPO se intensificaban, y quienes arremetían contra las barricadas eran los pistoleros al servicio del gobernador Ulises Ruiz.
Los asaltos han dejado a la fecha nueve muertos, cientos de heridos, múltiples detenidos arbitrariamente, y maestros “apistas” y ciudadanos comunes encarcelados extrajudicialmente.
En entrevista, Martínez Soriano confirma la trama y recrea la petición de Bernardo Vázquez Colmenares:
—“Sabemos que usted tiene influencia en la APPO” —escuchó Martínez Soriano del otro lado de la línea telefónica.
Conciliador, Bernardo insistió: “Sabemos que usted tiene injerencia en la APPO y lo que yo quiero es que nos sentemos a negociar”.
—¿Por qué me pide eso si yo no soy dirigente de la APPO?
—“Pero usted tiene manera de decirles que vengan con usted y platicamos”.
—Yo puedo decirles, eso si no me cuesta, puedo ir a una asamblea y le digo a alguno de los dirigentes que pasen a hablar con usted.
—El plan es éste: tenemos buena relación con Santiago Creel, y la profesora Elba Esther Gordillo puede participar en esto, incluso el presidente electo.
—¡Oiga, pero esta es una situación que no está a mi alcance, política e ideológicamente, porque usted sabe quién soy yo, además el padre de usted estuvo conmigo discutiendo aquellos problemas de resolución para la Universidad!
Martínez Soriano agrega que en efecto, su papel se limitó a informar a la dirigencia de la APPO la intensión de los políticos ya señalados para reunirse con los dirigentes del movimiento y llegar a “negociar”. Agrega que un dirigente de la APPO —no da su nombre— le indicó que considerarían la propuesta.
“El compañero me dijo: 'vamos a plantearlo, pero no creo que se dé'. Manejamos algunas cosas de ciertos senadores, y estuvimos viendo que el problema está, y cuando está un problema así se puede dialogar con cualquiera, así sea el diablo, pero no vender nuestra conciencia”.
Martínez Soriano es un hombre reservado. A sus 79 años, el médico pediatra originario de la zona zapoteca de San Andrés Zautla, parece más lúcido que nunca. Convertido en un símbolo de la lucha social, el legendario normalista, junto con su esposa Josefina, encabezaron la marcha de más de 5 mil oaxaqueños que viajaron a la ciudad de México para exigir la salida de Ulises Ruiz.
Aun en las esferas más derechistas del poder en Oaxaca, Martínez Soriano es considerado un ejemplo de luchador social, idealista y sobre todo víctima del Estado mexicano, torturado en el Campo Militar Número Uno por Miguel Nazar Haro y luego encarcelado nueve años durante el gobierno de Carlos Salinas.
Martínez Soriano, quien fue víctima de la mano dura de Vázquez Colmenares como titular de inteligencia del gobierno mexicano, recuerda aquel encuentro al que hiciera referencia a Bernardo Vázquez:
“Cuando yo era rector de la Universidad, me mandaron llamar urgentemente de Gobernación para resolver el grave problema que había en Oaxaca. Fui junto con cuatro miembros del Consejo Universitario. Cuando llegamos ya estaba allí gente de la Dirección Federal de Seguridad (encabezada por Miguel Nazar Haro); nos llevaron a un restaurante entre Isabel la Católica y 5 de Mayo. Allí estaba Vázquez Colmenares, Eliseo Jiménez Ruiz, Heladio Ramírez López.
“Vázquez Colmenares me dijo: Vamos a ser breves, es para ver quien de los que estamos aquí le gusta para que sea gobernador de Oaxaca. Respondí: Yo no puedo resolver ese problema, no es mi forma y ni lo he solicitado”.
—Así es Gobernación —asienta Martínez Soriano.
Respecto a la propuesta de que Calderón se adjudicara la solución al conflicto, asegura: “Es para tener credibilidad y futuro político. Para que Creel y Calderón digan yo resolví el problema de Oaxaca. El ego de un funcionario es resolver un problema para tener credibilidad y futuro político, les gusta resolver el problema de Oaxaca, les va a dar ciertos adeptos, van a tener el apoyo, buscaron el apoyo”.
—¿Le hicieron ofrecimientos a cambio de que usted interviniera?
—Nada, ninguno, saben que yo no aceptaría. Uno ha vivido cosas muy serias, mucho muy serias. —La frase queda entrecortada, la voz firme se desvanece. El mismo día en que Vázquez Colmenares le diera el mensaje, Martínez Soriano descubrió el engaño:
“Pregunté al director de la clínica se era verdad que el delegado (del ISSSTE) le había enviado los documentados para arreglar mi base. Me dijo que no, que él no sabía nada”.
Nueve años preso en el Reclusorio Norte, la Penitenciaria de Santa Marta Acatitla y La Palma, excarcelado apenas en 1998, Martínez Soriano afirma que el Estado no puede condenarlo dos veces por el mismo delito, —¿o sí?—.
Poder del Estado
Desde los primeros días de resistencia del conflicto en Oaxaca, la inteligencia tanto del poder federal como estatal tendieron una red de espionaje y acoso contra Martínez Soriano, su medio hermano Francisco Martínez Nery, actual rector de la UABJO, el secretario particular de éste, Eduardo Martínez (hijo de Abraham Martínez Alavés), y al propio Martínez Alavés (también ex rector de la UABJO), considerados como ideólogos y dirigentes del movimiento de la APPO.
El acoso llegó a tal grado que antes de que Vázquez Colmenares buscara a Martínez Soriano para acercar la APPO con Calderón, la organización Oaxaca en Paz montó una campaña contra los dirigentes de la APPO en una página de Internet, mediante la cual alentaba a los habitantes de Oaxaca a lanzarse contra sus dirigentes, y a detenerlos "donde los ubicaran", incluidos sus domicilios.
La página de Internet incluía nombres y fotografías de los dirigentes: Flavio Sosa Villavicencio, Felipe Martínez Soriano, Rosendo Ramírez Sánchez, Rogelio Pensamiento Mesinas, Miguel Ángel Schultz Dávila, Hugo Eloy Sánchez y los profesores de la UABJO Abraham Martínez Alavés y Mario Gerardo Hernández Martínez.
También la fotografía de José Jiménez Colmenares, el mecánico asesinado el pasado 11 de agosto, cuando la marcha del magisterio y la APPO fue atacada por un grupo de policías, marcada con una equis color rojo con la leyenda "Éste ya cayó".
Oaxaca en Paz se dedicó a distribuir carteles y calcomanías, mediante una campaña similar a la montada por Felipe Calderón durante el plantón en el Zócalo en el Distrito Federal, en favor de Andrés Manuel López Obrador. También carteles entre los negocios del Centro Histórico, los automovilistas y en todas las colonias de la zona urbana de Oaxaca.
El hecho fue calificado por Flavio Sosa como "una convocatoria a que nos asesinen". El aparato de inteligencia estatal fue quien le puso precio a la cabeza de los dirigentes de la APPO.
Alrededor de la UABJO y de sus funcionarios se montó también el aparato de inteligencia y persecución gubernamental. Las golpizas y persecución que hasta el momento se registran contra los jóvenes estudiantes que participaron activamente en las distintas estaciones de radio utilizadas durante el movimiento.
La detención y encarcelamiento extrajudicial del estudiante Pedro García García en la prisión de Tlacolula, donde a base de torturas se le obligó a firmar declaraciones en las que involucra al rector Martínez Neri en actividades guerrilleras, junto con Abraham Martínez Alavés (Contralínea 66).
Abraham Martínez Alavés fue director de la Facultad de Derecho y rector de la UABJO. En la década de los noventa fue detenido por sus presuntos vínculos con el Procup, fue diputado estatal y fungió como magistrado del Tribunal Superior de Justicia.
Un operativo de Estado se montó en la Facultad de Derecho de la UABJO, de donde salieron los cuadros de la APPO, contra la dirigencia del Frente Popular Revolucionario (FPR), como extensión de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), que opera también en la Sección 22 del SNTE.
El acoso se hizo extensivo al director de la Facultad de Derecho, Jesús Villavicencio, por su parentesco con Flavio Sosa Villavicencio, de quien es primo, pero además porque aunque no se manifestó abiertamente a favor de la APPO, permitió que reuniones de la Asamblea se hicieran en la Facultad y que la Asamblea Popular usara Radio Universidad.
Ulises Ruiz infiltró a la UABJO con un grupo de porros manejados por la ex rectora Leticia Mendoza Toro, mamá del diputado priísta local Nahum Mendoza Carreño.
Los porros a sueldo de Ulises, son estudiantes matriculados también en la Facultad de Derecho, pero que al mismo tiempo operan a sueldo de la Policía Judicial del estado e incluso portan placas de esa dependencia.
En la UABJO, antes de que iniciara el movimiento de la APPO, el negocio de estos jóvenes era la extorsión a los estudiantes y la venta de matrículas operadas por Mendoza Toro, según denunció un grupo de estudiantes de dicha universidad.
Con el conflicto, el trabajo que se les encomendó, supervisado por el diputado local Nahum Mendoza Carreño, fue agredir a integrantes de la APPO y “crear confusión”.
Tres de ellos: Alejandro Núñez, alias El Perro; Carlos, alias El Krosty, y Marcos Mateo Esteba Cruz, alias El Aladín, fueron identificados como quienes balearon al grupo de la APPO que verificaba que el Centro de Protección Ciudadana (Ceproci) no estuviera operando, para que la comisión especial de senadores verificara la ausencia de poderes en Oaxaca.
De los cuatro baleados, dos eran también estudiantes de la UABJO: Salvador y Juan, estudiantes de la Facultad de Derecho y de Economía, respectivamente.
Derivado de estos hechos, aunque Martínez Neri no hizo abierto su apoyo a la APPO, el estudiantado de la UABJO decidió hacer un paro —el pasado 12 de octubre, en apoyo a la Asamblea Popular y en repudio a Ulises Ruiz, y a las agresiones de los porros a sueldo, que actualmente operan como policías judiciales.
Los operadores de Calderón
Representante del viejo priísmo, Pedro Vázquez Colmenares fue gobernador de Oaxaca entre 1980 y 1985, hasta que Miguel de la Madrid Hurtado lo nombró titular de la Dirección General de Investigación y Seguridad Nacional (Disen), que más tarde se convertiría en Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), con Heliodoro Díaz Escárrega, como su mano derecha.
El conflicto en Oaxaca provocó también la división en el interior del Cisen, entre los operadores de Vásquez Colmenares y de Heliodoro Díaz Escárrega, pues ambos trabajaron para conocer las entrañas del movimiento disidente, cuenta una fuente cercana a ambos.
Vázquez Colmenares pagaba así a Elba Esther Gordillo los favores que le concedió por medio de Benjamín González Roaro, quien colocó a sus hijos Pedro y Benjamín Colmenares en puestos clave del ISSSTE. Desde enero de 2001 Pedro Vázquez Colmenares Guzmán es subdirector General de Finanzas, y Benjamín delegado regional en Oaxaca.
Los nexos más claros con el calderonismo se dan con su hija Ana Isabel Vázquez Colmenares, asesora de Luis Carlos Ugalde, durante el cuestionado proceso electoral que benefició a Calderón Hinojosa, ex asesora también en Los Pinos con Vicente Fox.
La red de políticos que operaron el caso Oaxaca como botín para Calderón, está unida por los encubrimientos mutuos de actos de corrupción en distintos niveles de la administración pública.
Uno de estos es la desviación de recursos por más de 6 mil millones de pesos en el ISSSTE que descubrió la Auditoría Superior de la Federación (ASF) del Fondo de Préstamos Personales que manejó la administración de Benjamín González Roaro.
De acuerdo con trabajadores del ISSSTE, parte de estos recursos fueron a parar a la campaña de las pasadas elecciones del partido Nueva Alianza, formado por Elba Esther Gordillo, proceso en el que González Roaro obtuvo la senaduría. El operador de estos recursos fue precisamente Pedro Vázquez Colmenares Guzmán.
Las operaciones de esta familia que capitalizó el conflicto incluyen a Genaro Vázquez Colmenares, hermano del ex gobernador y diputado local por Convergencia, quien se encargó en Oaxaca del “trabajo sucio” contra López Obrador en las pasadas elecciones del 2 de julio.
A finales de junio, a unas semanas de las elecciones, Genaro Vázquez presentó una denuncia contra la propia dirigencia de su partido en el estado, encabezada por Alberto Esteva Salinas y contra el entonces candidato de la coalición Por el Bien de Todos, Gabino Cué Monteagudo, por supuestos delitos electorales y peculado.
La dirigencia nacional de Convergencia, lo tachó de “esquirol” e inició un proceso interno en su contra para suspenderle sus derechos y expulsarlo, proceso que continúa abierto.
Simulación panista
Raymundo Carmona, dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), sostiene que el PAN capitalizó el movimiento en Oaxaca y que la dilación para definir la caída de Ulises fue "para bajarle al tema de la temperatura nacional derivado de las elecciones".
El ex alcalde de Pochutla y dirigente actual del PRD en el estado habla de la estrategia usada por el PAN en el caso Oaxaca:
"La visita de sus senadores fue una faramalla, la caída de Ulises ya estaba negociada en su partido, pero quisieron 'camuflagear' las cosas para simular que ellos podían arreglar el conflicto. Lo alargaron para desviar la atención del fraude en las elecciones, mientras daban atole con el dedo a los oaxaqueños".
Aunque era evidente que ninguno de los poderes de gobierno en Oaxaca trabajó durante el conflicto, el plan de Acción Nacional, agrega, fue alargar el problema y enrarecer el panorama de forma tal que su intervención fuera más destacada.
Sin embargo, dice Carmona, la operación del PAN podría resultarles contraproducente, con la reproducción de asambleas populares en Chiapas, Michoacán, Guerrero y Tabasco, a partir de que en junio pasado surgiera esta figura en Oaxaca, frentes ciudadanos que, dice Carmona, no legitimarán a Calderón, sino a López Obrador el próximo 20 de noviembre.
Carmona dice que el tejido social de Oaxaca está deteriorado al máximo, derivado de que no se ha tenido ningún gobierno que responda a los intereses de la sociedad.
"El conflicto se capitalizó a favor del PAN. Se enrareció el panorama de manera tal que se involucraron actores políticos que no estaban involucrados”. Y luego, todo se desbordó.
Las pifias de Ruiz
Con el chantaje público de los legisladores del PRI de que la destitución de Ulises ponía en riesgo la toma de posesión de Felipe Calderón, el conflicto en Oaxaca se dejó crecer en niveles insospechados y con efectos más allá de la salida del gobernador.
Funcionarios del gobierno de Ulises que piden el anonimato, señalan que uno de los principales errores del gobernador fue integrar como secretario de Gobierno a Heliodoro Díaz, señalado en la entidad como "policía del Estado", y cuya presencia agravó el conflicto.
Gente afín a Díaz Escárrega señalan que la imposición de éste a Ulises Ruiz se "sembró" desde la dirigencia del PRI nacional, y que fueron personajes como Jorge Franco quienes no dejaron "operar" a Díaz Escárrega.
Lo cierto es que Díaz Escárrega se integró (en julio pasado) como último recurso que tenía Ulises para salvar su gobierno, luego del desastroso y violento desalojo del magisterio el 14 de junio, confiado en sus nexos con el aparato de inteligencia del Estado. Al final, Díaz Escárrega no incidió sobre el aparato de inteligencia de Gobernación a favor de Ruiz, pues el Cisen respondía ya a otros intereses.
"Heliodoro Díaz llegó con grandes expectativas de que iba a resolver por su experiencia con los movimientos en Oaxaca, pero no logró la interlocución que esperaba con los líderes del movimiento. La posición de la APPO de no negociar con ningún funcionario local le cerró las puertas", explica Isidoro Yescas Martínez, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UABJO y ex consejero electoral del IFE.
La historia de Díaz Escárrega en Oaxaca es la de un político que en sus años de juventud participó como principal activista en el movimiento estudiantil que llevó a la salida del entonces gobernador Manuel Zarate Aquino.
En sus años como estudiante, para exigir la caída de Zarate Aquino, Díaz Escárrega incurrió en exactamente las mismas prácticas de la APPO, en un movimiento encabezado por Rafael Gasga Iturribarría; para exigir la salida de Ruiz, como los plantones, toma de camiones y quema de transportes, las marchas al Distrito Federal. Gasga Iturribarría era el ideólogo y Díaz Escárrega el organizador y operador del movimiento.
Sus compañeros de lucha de aquellos años, como Jaime Mayoral Gómez lo recuerdan así: "Heliodoro fue mi compañero, en el 74 agarramos dos patrullas de la policía para que la destruyera el pueblo. Junto con Gasga fundaron la Coceo, que era de las organizaciones más combativas. Quiso ser presidente de la Federación Estudiantil Oaxaqueña, pero no se lo permitimos porque era de las juventudes priístas".
Heliodoro Díaz fue uno de los dirigentes estudiantiles cooptados por el gobierno federal desde los años de gobierno de Luis Echeverría Álvarez. Lo siguiente que sus compañeros de la UABJO supieron de él fue su arribo a Oaxaca como secretario de Gobierno de Vázquez Colmenares, y luego su ingreso al Disen con el ex gobernador.
Sin embargo, Felipe Martínez Soriano sostiene que desde sus años de estudiante, Heliodoro Vázquez operaba como infiltrado de la policía por la tradición priísta de su familia, pues su abuelo fue gobernador de Oaxaca.
Celestino Alonso Álvarez es un hombre reservado, serio, casi inmutable. Su larga trayectoria política lo llevó a trabajar en la Secretaría de Gobierno junto a tres gobernadores en Oaxaca, el último, José Murat, del que se desempeñó como secretario de Gobierno.
Celestino reclama que la federación haya dejado crecer el conflicto pues, dice, más allá de las negociaciones y la búsqueda de acuerdos, "la sociedad civil en Oaxaca pagará un alto costo".
El error de Ulises, dice, fue cerrar los ojos a las organizaciones sociales que existen en Oaxaca "y que son parte de la gobernabilidad", y agrega que si el sistema político y social en la entidad estaba endeble, "Ulises quitó los alfileres que sostenían a Oaxaca”.
Para el jurista Juan Manuel Cruz Acevedo la obcecación de Ulises por permanecer en el poder llevó al complicado entramado en que se convirtió el conflicto en Oaxaca. "Nunca habíamos tenido en el poder una persona tan obcecada. Todos los movimientos se habían resuelto sin estos escenarios de crímenes y con mayor rapidez". Agrega que el conflicto se convirtió en una lucha de "todo el poder del pueblo contra todo el poder del Estado". Uno de los motivos fundamentales de la negativa de Ulises a dejar el cargo, señala el ex procurador general de Justicia del estado, deriva en la negativa de rendir cuentas sobre alrededor de 250 mil millones de pesos, que desde que tomara el cargo (en diciembre de 2004) a la fecha recibió de las participaciones federales para Oaxaca.
Y es que muchos de estos recursos, etiquetados para obra pública y apoyos a organizaciones sociales, habrían sido desviados a la campaña de Roberto Madrazo. Obra pública que, además, Ruiz adjudicó de forma directa a su hermano Víctor Hugo Ruiz Ortiz, dueño de la constructora Vilayaa, S.A. de C.V.
"El sello de la casa, la huella de su administración ha sido no rendir cuentas y además vanagloriarse de ello, que es el único que no rinde cuentas. Su falta de transparencia llegó hasta la controversia constitucional y la Corte dijo, tienes que rendir cuentas a la federación", agrega Cruz Acevedo.
La caída de Roberto Madrazo en las pasadas elecciones del 2 de julio fue la oportunidad para algunos ex priístas de Oaxaca para integrarse en un frente que negociara a nivel nacional y estatal el objetivo común: la caída de Ulises Ruiz Ortiz.
Y es que Ulises, en los casi dos años de su gobierno, los excluyó de los negocios de su administración, como la construcción de costosos inmuebles para descentralizar los poderes de la capital. La Casa de Gobierno en Santa María Coyotepec, el Palacio Legislativo en San Raymundo Jalpan, capitalizando todo para los negocios familiares vía su hermano Víctor Hugo, y de los recursos públicos desviados a la campaña de Madrazo.
Históricamente enemistados desde que Murat aspiraba a ocupar la gobernatura en Oaxaca cuando el CEN del PRI designó a Carrasco Altamirano, el predecesor de Ruiz y el ex secretario de Gobernación son los principales operadores del frente común que a nombre de políticos y de un amplio sector empresarial disidente a Ulises, operaron en la ciudad de México con Felipe Calderón para definir el momento en que la federación debía tomar las riendas del caso Oaxaca.
Entre el empresariado de Oaxaca no se sabía de la existencia de Víctor Ruíz Ortíz, hasta que a unas semanas de que Ulises asumiera el cargo como gobernador del estado, a Víctor se el empezó a ver en restaurantes y hoteles de la colonia Reforma, una zona de clase media alta en la capital.
Recién llegado de Europa a donde viajó "de mochilazo", en un abierto conflicto de intereses, Víctor Ortiz, de profesión arquitecto, empezó a trabar con su hermano mayor el gobernador en la remodelación del Centro Histórico de Oaxaca, proyecto que tanto inconformó a las organizaciones civiles y culturales.
Para laborar como contratista del gobierno, Victor Ruiz Ortiz creó la empresa Vilaaya S.A. de C.V., que en Oaxaca no tiene oficinas formales. Para operar sus negocios, Víctor Ruiz despacha en tres lugares de la colonia Refoma: el Hotel Anturios, el restuarante Los Mariscos, y el restaurante argentino El Ché.
"Lo conocí en un restaurante. Ulises acababa de tomar el poder y Víctor empezaba a hacer el proyecto de remodelación del zócalo, no se cuánta obra le daría su hermano, lo que sí es un hecho, es que a todos los que desde hace años trabajamos como contratistas de gobierno, no se nos autorizó nada", comenta un empresario de la construcción de Oaxaca.
De acuerdo con información que analizan auditores de la gestión de Ulises Ruíz, al parecer el mayor procentaje del dinero desviado a la campaña de Roberto Madrazo se habría hecho de manera directa y no a través de obra pública.
Ambos ex priístas negociaban sus propias prebendas con el PAN: Carrasco Altamirano diputado federal del albiazul, a quien se menciona entre los próximos secretarios de Estado en el gabinete de Calderón, y el mismo José Murat, quien plantea formar un nuevo partido junto con un grupo de políticos oaxaqueños.
Carrasco Altamirano, quien a escasos dos meses de las elecciones del 2 de julio se incorporó al equipo de Calderón vía negociaciones con César Nava, se comprometió a “atraer a los priístas inconformes con Madrazo”, y comenzó a capitalizar el conflicto en Oaxaca desde hace tres meses, cuando creó un frente común con empresarios disidentes al gobernador, cuyas reuniones se efectuaban en la capital de Oaxaca, infiltrados también por informantes de Ruiz Ortiz, y señalados como “empresarios oficiales”.
Celestino Alonso responsabiliza a la federación de la polarización en el estado derivado de la falta de respuesta primero a las demandas magisteriales y luego, de no dar una pronta solución a la salida del gobernador.
"El costo más alto lo pagaremos los oaxaqueños, no el gobierno federal. Porque ahora por la cercanía en la toma de posesión de Calderón, la federación volteó a Oaxaca, pero el problema y sus secuelas aquí se van a quedar por mucho tiempo".
martes, noviembre 14, 2006
Los cuatro muros
Samuel Schmidt
México punto com
12 de noviembre de 2006
Se ha levantado un gran clamor porque el congreso de Estados Unidos aprobó levantar un muro en la frontera con México y no es para menos porque en esta época de globalización fuera de los países donde se registra un serio conflicto con sus vecinos, se habla de fronteras abiertas y hasta de eliminación de fronteras pero Estados Unidos asume el discurso soviético que aisló su bloque del resto de Europa con un muro ignominioso, ¿irán a poner guardias armados que disparen a quién se atreva a brincarlo?
Pero como todo lo que sucede en política también el discurso es desigual, y ahora hasta el racista de Schwarzeneger fue a su muy odiado México el día después de su reelección; son muy importantes los mexdólares como para espantarlos con un muro, lo que para el no parece contradictorio con que sea de los promotores mas tenaces en bloquear su porción de frontera. No se si es peculiar o ya no deba sorprendernos que los muy sumisos Calderón y Fox lo reciban sin protestar formalmente por su racismo, a la mejor querían su autógrafo, o que les explique como el odio puede convertirse en votos, porque ganó las elecciones con el voto de muchos hispanos.
El asunto es que en Estados Unidos se han erigido cuatro muros con México.
Hay un muro físico que lleva en construcción mas de una década. Se han construido varios cientos de kilómetros y en zonas como California se han erigido ya dos bardas, algunas alcanzan los cuatro metros, para esas se usaron las pistas de aterrizaje de la guerra del Golfo. Ciudades como las dos Nogales que vivían una bella integración han sido separadas y se ha inyectado suficiente veneno entre la población como para que con el muro se instale el odio. La comisión Sonora-Arizona que era modelo de cooperación fronteriza tendrá que lidiar contra un estado que se vuelca hacia el distanciamiento. No importa de que material sea el muro, el caso es que la separación ahí esta establecida.
Hay un muro militar. El derecho internacional público establece que acercar tropas a la frontera de un país vecino constituye una declaración de guerra. Estados Unidos equiparó la inmigración indocumentada al narcotráfico con lo que justificó mover tropas a la frontera cuando le declaró la guerra al narcotráfico; ahora que se le declaró la guerra al terrorismo se definió que por la frontera entran terroristas lo que justificó aumentar la militarización, a esto contribuyó Calderón con su torpe declaración en Washington de que luchará contra el terrorismo. La guerra de baja intensidad constituye un muro militar. Aquí caben los grupos paramilitares (minutemen) y las iniciativas “civiles” de iluminar la frontera que han operado desde hace muchos años. No importa que no se haya detenido ni comprobado la entrada de un solo terrorista desde México, el argumento es parte del sostén de una política de alejamiento vecinal.
Hay un muro virtual que consiste en instalar tecnología para la detección de inmigrantes, esta tecnología incluye entre otras cámaras, luz infrarroja, vuelos de control para detectar inmigrantes y enviar agentes para detenerlos. En busca de la eficiencia se incrementa el distanciamiento. El gobernador de Texas dio a conocer unos días antes de la elección donde se reeligió, que había avanzado en los controles fronterizos y que la gente podía vigilar y denunciar las señales de entrada indocumentada al país por medio del internet. Como parte de este muro se encuentra el acoso a la migración documentada y que consiste en una política de negación de visas.
Finalmente esta el muro simbólico el que sostiene que hay que frenar a toda costa la entrada de mexicanos porque atenta contra la supremacía WASP (blanco, anglo, sajón, protestante). Se ha generado un verdadero pánico frente a la morenización de Estados Unidos. El ultraderechista Pat Buchanan sostiene que hay un plan del gobierno de México para enviar inmigrantes y recuperar los territorios perdidos en el siglo XIX, como si el gobierno de México fuera capaz de planear alguna cosa. Lo impresionante es que los medios le hayan dado todo el espacio para que su veneno y su promoción del miedo llegará lo mas lejos posible para darle contenido ideológico a la postura de rechazo a los vecinos del sur.
Parece haberse desatado una carrera en la cual los políticos estadounidenses muestran su afán para detener a la migración mexicana, nadie en su sano juicio dirá algo similar respecto a Canadá. Los indocumentados se han convertido en la mejor coartada para explicar el fracaso de los gobiernos para asegurar mejores condiciones de vida, pero tarde o temprano eso se traducirá en una fascistización de Estados Unidos, pero ellos seguramente piensan que como dijo Keynes: que importa, si al final en el futuro todos estaremos muertos.
México punto com
12 de noviembre de 2006
Se ha levantado un gran clamor porque el congreso de Estados Unidos aprobó levantar un muro en la frontera con México y no es para menos porque en esta época de globalización fuera de los países donde se registra un serio conflicto con sus vecinos, se habla de fronteras abiertas y hasta de eliminación de fronteras pero Estados Unidos asume el discurso soviético que aisló su bloque del resto de Europa con un muro ignominioso, ¿irán a poner guardias armados que disparen a quién se atreva a brincarlo?
Pero como todo lo que sucede en política también el discurso es desigual, y ahora hasta el racista de Schwarzeneger fue a su muy odiado México el día después de su reelección; son muy importantes los mexdólares como para espantarlos con un muro, lo que para el no parece contradictorio con que sea de los promotores mas tenaces en bloquear su porción de frontera. No se si es peculiar o ya no deba sorprendernos que los muy sumisos Calderón y Fox lo reciban sin protestar formalmente por su racismo, a la mejor querían su autógrafo, o que les explique como el odio puede convertirse en votos, porque ganó las elecciones con el voto de muchos hispanos.
El asunto es que en Estados Unidos se han erigido cuatro muros con México.
Hay un muro físico que lleva en construcción mas de una década. Se han construido varios cientos de kilómetros y en zonas como California se han erigido ya dos bardas, algunas alcanzan los cuatro metros, para esas se usaron las pistas de aterrizaje de la guerra del Golfo. Ciudades como las dos Nogales que vivían una bella integración han sido separadas y se ha inyectado suficiente veneno entre la población como para que con el muro se instale el odio. La comisión Sonora-Arizona que era modelo de cooperación fronteriza tendrá que lidiar contra un estado que se vuelca hacia el distanciamiento. No importa de que material sea el muro, el caso es que la separación ahí esta establecida.
Hay un muro militar. El derecho internacional público establece que acercar tropas a la frontera de un país vecino constituye una declaración de guerra. Estados Unidos equiparó la inmigración indocumentada al narcotráfico con lo que justificó mover tropas a la frontera cuando le declaró la guerra al narcotráfico; ahora que se le declaró la guerra al terrorismo se definió que por la frontera entran terroristas lo que justificó aumentar la militarización, a esto contribuyó Calderón con su torpe declaración en Washington de que luchará contra el terrorismo. La guerra de baja intensidad constituye un muro militar. Aquí caben los grupos paramilitares (minutemen) y las iniciativas “civiles” de iluminar la frontera que han operado desde hace muchos años. No importa que no se haya detenido ni comprobado la entrada de un solo terrorista desde México, el argumento es parte del sostén de una política de alejamiento vecinal.
Hay un muro virtual que consiste en instalar tecnología para la detección de inmigrantes, esta tecnología incluye entre otras cámaras, luz infrarroja, vuelos de control para detectar inmigrantes y enviar agentes para detenerlos. En busca de la eficiencia se incrementa el distanciamiento. El gobernador de Texas dio a conocer unos días antes de la elección donde se reeligió, que había avanzado en los controles fronterizos y que la gente podía vigilar y denunciar las señales de entrada indocumentada al país por medio del internet. Como parte de este muro se encuentra el acoso a la migración documentada y que consiste en una política de negación de visas.
Finalmente esta el muro simbólico el que sostiene que hay que frenar a toda costa la entrada de mexicanos porque atenta contra la supremacía WASP (blanco, anglo, sajón, protestante). Se ha generado un verdadero pánico frente a la morenización de Estados Unidos. El ultraderechista Pat Buchanan sostiene que hay un plan del gobierno de México para enviar inmigrantes y recuperar los territorios perdidos en el siglo XIX, como si el gobierno de México fuera capaz de planear alguna cosa. Lo impresionante es que los medios le hayan dado todo el espacio para que su veneno y su promoción del miedo llegará lo mas lejos posible para darle contenido ideológico a la postura de rechazo a los vecinos del sur.
Parece haberse desatado una carrera en la cual los políticos estadounidenses muestran su afán para detener a la migración mexicana, nadie en su sano juicio dirá algo similar respecto a Canadá. Los indocumentados se han convertido en la mejor coartada para explicar el fracaso de los gobiernos para asegurar mejores condiciones de vida, pero tarde o temprano eso se traducirá en una fascistización de Estados Unidos, pero ellos seguramente piensan que como dijo Keynes: que importa, si al final en el futuro todos estaremos muertos.
¡Feliz cumpleaños, Andrés Manuel!
Ayer cumplió años el Presidente Andrés Manuel López Obrador, nacido el 13 de noviembre de 1953. ¡Muchas felicidades!
lunes, noviembre 13, 2006
Aunque sea un “varito”
Luis Alberto Reyes Juárez
Blogotitlán
12 de noviembre de 2006
Desde hace algunos años Televisa, a través de su Fundación Televisa, se ha encargado de realizar distintas acciones de asistencia social, como el programa de computadoras, de trasplantes de córneas y su proyecto más fuerte, que ha encabezado su altruismo empresarial, el TELETÓN.
¿Pero en realidad es esto una labor altruista, de asistencia social?
¿Sabías que si una empresa, mediante una fundación creada por ésta, realiza donativos económicos a una labor de beneficencia pública, éstos son deducibles de impuestos, es decir, por cada peso que destina a la asistencia social, paga un peso menos de impuestos?
Pero éste no es el problema.
En realidad, el verdadero problema radica en que miles de personas colaboran con 20, 50 ó 100 pesos, los cuales también son deducibles de impuestos, aunque a la gente que dona estas cantidades, o entrega en las alcancías de la calle, no se le da recibo para que los deduzca de sus impuestos personales.
Las grandes cantidades de dinero acumuladas por Televisa, se utilizan todas como si se tratara de una aportación propia de Televisa, que la deduce de sus impuestos en monto suficiente como para que hasta tenga saldo a favor, recibiendo inclusive dinero de nuestros impuestos por este concepto.
Pero no es sólo eso. Por los montos que aportan las grandes empresas "a nombre de sus empleados", que colectan entre los mismos para una causa "altruista", ellas obtienen un recibo deducible de impuestos, pero a nombre de la empresa, no de cada empleado, con lo que ésta también puede deducir esa cantidad de los impuestos que debe pagar.
De esta forma, todo lo que se dona al Teletón es dinero que el gobierno deja de recibir por concepto de impuestos, y que se debían destinar a obras y servicios a la ciudadanía, enriqueciendo más al ya de por sí millonario dueño de Televisa y los empresarios que le hacen coro y obtienen publicidad gratuita y reconocimientos por su altruismo, que pagan sus empleados.
Si a esto se le agrega lo que reciben por concepto de saldo a favor por parte de Hacienda, resulta una cantidad enorme, sin considerar lo que el junior Emilito cobra por explotar una señal aérea de los mexicanos y por la cual no paga nada, ya que el pago de la concesión se hizo hace más de 40 años por su padre, Emilio Azcárraga Milmo, “soldado del PRI” y gran amigo del presidente en turno.
Así, además de los millones de pesos que obtiene de ingresos por publicidad, el junior no paga impuestos y, por si fuera poco, todavía cobra saldos a favor por las aportaciones que recibe a favor del Teletón.
Éste es un motivo por el que no alcanza el presupuesto para Educación y Salud, misma razón por la que hay pocos mexicanos que ganan más de un millón de pesos por día y mexicanos que apenas alcanzamos humildes $1,500 pesos por mes trabajando, que no alcanzan para nada, y además pagando impuestos (que nos descuentan en automático) ¡y todavía nos conmovemos con los anuncios del Teletón y donamos aunque sea “un varito”!
Blogotitlán
12 de noviembre de 2006
Desde hace algunos años Televisa, a través de su Fundación Televisa, se ha encargado de realizar distintas acciones de asistencia social, como el programa de computadoras, de trasplantes de córneas y su proyecto más fuerte, que ha encabezado su altruismo empresarial, el TELETÓN.
¿Pero en realidad es esto una labor altruista, de asistencia social?
¿Sabías que si una empresa, mediante una fundación creada por ésta, realiza donativos económicos a una labor de beneficencia pública, éstos son deducibles de impuestos, es decir, por cada peso que destina a la asistencia social, paga un peso menos de impuestos?
Pero éste no es el problema.
En realidad, el verdadero problema radica en que miles de personas colaboran con 20, 50 ó 100 pesos, los cuales también son deducibles de impuestos, aunque a la gente que dona estas cantidades, o entrega en las alcancías de la calle, no se le da recibo para que los deduzca de sus impuestos personales.
Las grandes cantidades de dinero acumuladas por Televisa, se utilizan todas como si se tratara de una aportación propia de Televisa, que la deduce de sus impuestos en monto suficiente como para que hasta tenga saldo a favor, recibiendo inclusive dinero de nuestros impuestos por este concepto.
Pero no es sólo eso. Por los montos que aportan las grandes empresas "a nombre de sus empleados", que colectan entre los mismos para una causa "altruista", ellas obtienen un recibo deducible de impuestos, pero a nombre de la empresa, no de cada empleado, con lo que ésta también puede deducir esa cantidad de los impuestos que debe pagar.
De esta forma, todo lo que se dona al Teletón es dinero que el gobierno deja de recibir por concepto de impuestos, y que se debían destinar a obras y servicios a la ciudadanía, enriqueciendo más al ya de por sí millonario dueño de Televisa y los empresarios que le hacen coro y obtienen publicidad gratuita y reconocimientos por su altruismo, que pagan sus empleados.
Si a esto se le agrega lo que reciben por concepto de saldo a favor por parte de Hacienda, resulta una cantidad enorme, sin considerar lo que el junior Emilito cobra por explotar una señal aérea de los mexicanos y por la cual no paga nada, ya que el pago de la concesión se hizo hace más de 40 años por su padre, Emilio Azcárraga Milmo, “soldado del PRI” y gran amigo del presidente en turno.
Así, además de los millones de pesos que obtiene de ingresos por publicidad, el junior no paga impuestos y, por si fuera poco, todavía cobra saldos a favor por las aportaciones que recibe a favor del Teletón.
Éste es un motivo por el que no alcanza el presupuesto para Educación y Salud, misma razón por la que hay pocos mexicanos que ganan más de un millón de pesos por día y mexicanos que apenas alcanzamos humildes $1,500 pesos por mes trabajando, que no alcanzan para nada, y además pagando impuestos (que nos descuentan en automático) ¡y todavía nos conmovemos con los anuncios del Teletón y donamos aunque sea “un varito”!
domingo, noviembre 12, 2006
El falso empresario que apoya la represión
Nuestros lectores en Monterrey sabrán muy bien a quién se refiere el editorialista de La Jornada. Mientras viví allá, el camión que me conducía en la mañana a la universidad, atravesaba por la avenida Cuauhtémoc frente a esta florería que exhibe con puntualidad un mensaje nuevo cada semana, siempre con consignas autoritarias que a nadie preocupan, pues, por desgracia para el pueblo regiomontano, el PRIAN se las ha ingeniado para hacerles creer con engaños a no pocos que habitan "la tierra del empresariado" y que defender a los plutócratas es defender a Monterrey.
En lugar de demandar represión para los oaxaqueños, ¿por qué no se preocupa este falso empresario, este monopolista, por exigirles a las autoridades que él apoya que cumplan con su deber para que retorne la paz a Nuevo León, territorio gobernado en realidad, como todo el norte de México, por narcotraficantes?
"Díaz Ordaz: ...¿dónde estás..?"
Abraham Nuncio
En la parte alta de una florería luce una antena parabólica de disco grande. El propietario del establecimiento la ha utilizado para hacer una efectiva propaganda política. Ubicada la florería en una céntrica avenida de Monterrey, los mensajes que aparecen en la parabólica son leídos por miles de peatones y automovilistas a lo largo de semanas.
La leyenda más reciente inscrita en la parabólica no deja lugar a dudas sobre las convicciones del empresario dedicado a la venta de flores: "Díaz Ordaz: ...¿dónde estás..?"
[...] Uno tendría que preguntarse por qué los empresarios organizados, sobre todo los de Monterrey, han vilipendiado al ex presidente Luis Echeverría Alvarez, pero no han tocado a Gustavo Díaz Ordaz, su antecesor y el principal responsable él mismo lo asumió así en su último Informe de gobierno de la masacre de la plaza de las Tres Culturas en octubre de 1968.
Y de manera más general: preguntarse por qué los empresarios nunca han cuestionado los actos represivos del gobierno y, más bien, se han destacado como sus inductores.
Monterrey, escogida desde la época de Salinas de Gortari como plaza adecuada para manifestarse a dos voces los personeros del poder y los empresarios en favor de políticas antipopulares y entreguistas, no fue la excepción en la reciente Cumbre de Negocios celebrada a pocas horas de iniciada la represión contra activistas e inocentes en Oaxaca. Se había cumplido así con la demanda empresarial, encabezada por la Coparmex, de imponer el estado de derecho en esa pobre y depredada entidad.
Los anuncios discurrieron como augurios y refrendos gratos a los oídos de los asistentes. [...] Y para que [la inversión foránea] fluya, antes que en educación lo esencial es invertir en seguridad. Según la información de Notimex, [Calderón] "admitió que para combatir la inseguridad habrá que invertir tiempo, dinero y 'hay que decirlo, muy probablemente, más vidas'". En este último renglón es probable que el panista haya percibido una avaricia rayana en la codería. Como dijo Iván El Terrible, con ademán de pena, cuando le anunciaron la cantidad de bajas en el enemigo: "¡Demasiado pocas!"
Cuando lo prioritario es combatir la inseguridad y no sus causas, la lógica conduce a prever más Oaxacas. [...]
Lean el artículo completo en su sitio original.
En lugar de demandar represión para los oaxaqueños, ¿por qué no se preocupa este falso empresario, este monopolista, por exigirles a las autoridades que él apoya que cumplan con su deber para que retorne la paz a Nuevo León, territorio gobernado en realidad, como todo el norte de México, por narcotraficantes?
"Díaz Ordaz: ...¿dónde estás..?"
Abraham Nuncio
En la parte alta de una florería luce una antena parabólica de disco grande. El propietario del establecimiento la ha utilizado para hacer una efectiva propaganda política. Ubicada la florería en una céntrica avenida de Monterrey, los mensajes que aparecen en la parabólica son leídos por miles de peatones y automovilistas a lo largo de semanas.
La leyenda más reciente inscrita en la parabólica no deja lugar a dudas sobre las convicciones del empresario dedicado a la venta de flores: "Díaz Ordaz: ...¿dónde estás..?"
[...] Uno tendría que preguntarse por qué los empresarios organizados, sobre todo los de Monterrey, han vilipendiado al ex presidente Luis Echeverría Alvarez, pero no han tocado a Gustavo Díaz Ordaz, su antecesor y el principal responsable él mismo lo asumió así en su último Informe de gobierno de la masacre de la plaza de las Tres Culturas en octubre de 1968.
Y de manera más general: preguntarse por qué los empresarios nunca han cuestionado los actos represivos del gobierno y, más bien, se han destacado como sus inductores.
Monterrey, escogida desde la época de Salinas de Gortari como plaza adecuada para manifestarse a dos voces los personeros del poder y los empresarios en favor de políticas antipopulares y entreguistas, no fue la excepción en la reciente Cumbre de Negocios celebrada a pocas horas de iniciada la represión contra activistas e inocentes en Oaxaca. Se había cumplido así con la demanda empresarial, encabezada por la Coparmex, de imponer el estado de derecho en esa pobre y depredada entidad.
Los anuncios discurrieron como augurios y refrendos gratos a los oídos de los asistentes. [...] Y para que [la inversión foránea] fluya, antes que en educación lo esencial es invertir en seguridad. Según la información de Notimex, [Calderón] "admitió que para combatir la inseguridad habrá que invertir tiempo, dinero y 'hay que decirlo, muy probablemente, más vidas'". En este último renglón es probable que el panista haya percibido una avaricia rayana en la codería. Como dijo Iván El Terrible, con ademán de pena, cuando le anunciaron la cantidad de bajas en el enemigo: "¡Demasiado pocas!"
Cuando lo prioritario es combatir la inseguridad y no sus causas, la lógica conduce a prever más Oaxacas. [...]
Lean el artículo completo en su sitio original.
sábado, noviembre 11, 2006
“Ya digo cualquier tontería… ya no importa… total, ya me voy”: Fox
Álvaro Delgado
Proceso
8 de noviembre de 2006
México, D.F. (apro).- En medio del escándalo por haberle sido prohibido viajar a Vietnam y Australia, que motivó anoche un airado reclamo en cadena nacional a las diputaciones de oposición y que hoy continuó, Vicente Fox exclamó que puede decir “cualquier tontería” a tres semanas de dejar el cargo de jefe del Ejecutivo.
“Ando libre… ya digo cualquier tontería… ya no importa… total, ya me voy”, dijo Fox antes de una entrevista formal con la cadena Telemundo, que de inmediato difundió esta grabación, retomada por los portales de Internet de diarios de México y aun el trasnacional Youtube.
La expresión desenfadada de Fox, que se suma a una larga lista acumulada a lo largo de su sexenio, se produjo poco antes de ser entrevistado por la cadena de televisión sobre el conflicto de Oaxaca.
La abulia de Fox, “ya me voy”, se produce luego que ayer las bancadas de oposición en la Cámara de Diputados le denegaron el permiso para asistir a dos viajes previstos a Vietnam y Australia, donde radica su hija Paulina, que pronto será madre.
Anoche mismo, Fox hizo encadenar la radio y la televisión para reclamar, particularmente a las bancadas de los partidos de la Revolución Democrática y Revolucionario Institucional, a las que acusó de “secuestrarlo” y de no asumir sus responsabilidades.
Y hoy también siguió con sus críticas por tal decisión, al afirmar que “no se vale” haberle prohibido ambos viajes, que lo mantendrían fuera del país durante nueve de los 23 días que le restan a su mandato.
“Nada más tratarán de generar una visión amarillista, de alarma para nuestro país. Como decimos en México, todo eso no se vale”, exclamó Fox, quien insistió en particularizar sus embates contra PRD y PRI.
“Quienes han usado un lenguaje violento y acciones violentas, hoy se sorprenden que haya violencia en el país, quienes no han sabido atender un problema local, político, quienes no han podido llevar un diálogo con la ciudadanía en un estado de la República Mexicana, hoy tratan de pasar el problema a la Presidencia de la República”.
La visita a esos países, explicó, se planeó desde hace un año y se justificaba por la importancia de Australia como socio de México en la región Asia-Pacífico, pero también por la asistencia a la reunión de la APEC, a la que acudirán los mandatarios de las economías más sólidas.
“No debemos dejar que, amparándose en nuestras instituciones democráticas, algunos grupos políticos pretendan engañar, hacer valer sus particulares intereses”.
Proceso
8 de noviembre de 2006
México, D.F. (apro).- En medio del escándalo por haberle sido prohibido viajar a Vietnam y Australia, que motivó anoche un airado reclamo en cadena nacional a las diputaciones de oposición y que hoy continuó, Vicente Fox exclamó que puede decir “cualquier tontería” a tres semanas de dejar el cargo de jefe del Ejecutivo.
“Ando libre… ya digo cualquier tontería… ya no importa… total, ya me voy”, dijo Fox antes de una entrevista formal con la cadena Telemundo, que de inmediato difundió esta grabación, retomada por los portales de Internet de diarios de México y aun el trasnacional Youtube.
La expresión desenfadada de Fox, que se suma a una larga lista acumulada a lo largo de su sexenio, se produjo poco antes de ser entrevistado por la cadena de televisión sobre el conflicto de Oaxaca.
La abulia de Fox, “ya me voy”, se produce luego que ayer las bancadas de oposición en la Cámara de Diputados le denegaron el permiso para asistir a dos viajes previstos a Vietnam y Australia, donde radica su hija Paulina, que pronto será madre.
Anoche mismo, Fox hizo encadenar la radio y la televisión para reclamar, particularmente a las bancadas de los partidos de la Revolución Democrática y Revolucionario Institucional, a las que acusó de “secuestrarlo” y de no asumir sus responsabilidades.
Y hoy también siguió con sus críticas por tal decisión, al afirmar que “no se vale” haberle prohibido ambos viajes, que lo mantendrían fuera del país durante nueve de los 23 días que le restan a su mandato.
“Nada más tratarán de generar una visión amarillista, de alarma para nuestro país. Como decimos en México, todo eso no se vale”, exclamó Fox, quien insistió en particularizar sus embates contra PRD y PRI.
“Quienes han usado un lenguaje violento y acciones violentas, hoy se sorprenden que haya violencia en el país, quienes no han sabido atender un problema local, político, quienes no han podido llevar un diálogo con la ciudadanía en un estado de la República Mexicana, hoy tratan de pasar el problema a la Presidencia de la República”.
La visita a esos países, explicó, se planeó desde hace un año y se justificaba por la importancia de Australia como socio de México en la región Asia-Pacífico, pero también por la asistencia a la reunión de la APEC, a la que acudirán los mandatarios de las economías más sólidas.
“No debemos dejar que, amparándose en nuestras instituciones democráticas, algunos grupos políticos pretendan engañar, hacer valer sus particulares intereses”.
Fox alcanza la inmortalidad (del cangrejo)
"Puedo decir cualquier tontería; total: yo ya me voy".
A petición del buen Kekox.
http://www.youtube.com/watch?v=ms1snNOgcV0
"Yo ya me voy
al puerto donde se halla
la barca de oro
que debe conducirme,
yo ya me voy.
Sólo vengo a despedirme.
Adiós, mujer,
adiós para siempre, adiós".
A petición del buen Kekox.
http://www.youtube.com/watch?v=ms1snNOgcV0
"Yo ya me voy
al puerto donde se halla
la barca de oro
que debe conducirme,
yo ya me voy.
Sólo vengo a despedirme.
Adiós, mujer,
adiós para siempre, adiós".
viernes, noviembre 10, 2006
Bájate de la luna, Ugalde
Esto sí que es cómico. Luis Carlos Ugalde cree que los astros le fueron propicios y que hay que chulear al IFE para decirle, como a la más guapa de las chamaconas: "Qué bueno estás, IFE de mi alma". Pero la realidad es terca... y fea. Cada vez menos mexicanos confían en las instituciones, y la credibilidad del IFE ha descendido gracias a los fraudes de Ugalde, de acuerdo con un estudio de la casa encuestadora Parametría. Chale; ¡si no la controlas no la fumes, Ugalde!
Elogia Ugalde la labor del IFE el 2 de julio
Alonso Urrutia
La Jornada
10 de noviembre de 2006
Con astrología y metáforas, Ugalde ensalza el "éxito" del 2 de julio
"A veces las estrellas se alinean para que todo salga bien"
Sus peores pesadillas: hackers o ataques a lugares estratégicos
Sin matices y sin mesura, el consejero presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, relató ante sus empleados que "el IFE realizó la elección más exitosa de su historia por su organización electoral, por el flujo informativo por medio del Sistema de Información de la Jornada Electoral". No escatimó elogios para el desempeño institucional y apeló a metáforas estrambóticas para subrayarlo: "así como uno se levanta todos los días y le dice a la pareja 'te quiero mucho', así hay que decir que el IFE sigue vigente, sigue fuerte".
No hubo espacio para la autocrítica y en su caso, dejó entrever que los sobresaltos poselectorales pudieron haber tenido un ascendente astral: "hay sucesos en la vida que tienen finales felices porque las estrellas se alinean para que todo salga bien; hay sucesos en la vida que se hacen muy bien y las estrellas no se alinean".
Luego, lo tradujo en hechos: en 1997, el partido en el poder perdió el Congreso y la oposición ganó la primera elección en el Distrito Federal; en 2000, ganó la oposición. Fueron, dijo, resultados políticamente correctos; los que correspondieron a 2006, no. Ugalde también recorrió parte de su anecdotario para apuntalar sus dichos y contó que la noche del 2 de julio, cuando no se dio a conocer un ganador, algunas personas le decían que cómo era posible que haya puesto al país en una situación de esa naturaleza.
"El papel del IFE, perdónenme, no es calcular las consecuencias políticas de la información que brinda (...) No todo en la vida son finales felices, pero cuando uno hace bien su trabajo y el final no coincide con la realidad, lo que tenemos que hacer es que, para la otra, la realidad y la percepción sean una sola."
Al término del acto, en entrevista colectiva, las preguntas lo devolvieron a la realidad actual y la pretensión perredista de removerlo del cargo.
"Las acusaciones del pasado, las del presente y las del futuro, son parte de las estrategias políticas del Congreso, de los legisladores, y no es la primera vez que ocurre. Y justamente la Constitución establece la inamovilidad y la permanencia de los consejeros como uno de los instrumentos fundamentales para preservar la independencia del IFE en su toma de decisiones. Así es que no hay razón legal, no hay razón política para que se materialicen estas sugerencias."
Poco antes, durante su alocución en el contexto de la entrega de tres millones de pesos de recompensas y estímulos a 843 empleados que tiene entre 25 y 30 años de laborar en el servicio público y que ahora lo hacen en el IFE, Ugalde abundó en sus "pesadillas", anécdotas y remembranzas de los comicios.
Así, cuatro meses después dio a conocer que sus pesadillas mayores oscilaban entre que se fuera la luz el día de la elección, que los hackers pudieran asediar al Programa de Resultados Electorales Preliminares o ataques a instalaciones estratégicas. Nada dijo de la secuela sobre los tres millones de votos erróneamente contabilizados y que fue el principio de los cuestionamientos al IFE y la certeza del proceso.
Pero para el consejero presidente todo salió bien hasta la noche del 2 de julio; después todo cambio. Y eso lo atribuyó al estrecho resultado de los comicios, que varió 11 veces, comparado con la ventaja obtenida por el ganador en las elecciones de 2000, por lo que especuló sobre las consecuencias en caso de que los resultados de las elecciones se hubieran presentado de manera inversa.
"Invirtiendo el orden, la lectura política sería diferente", pero hubiera prevalecido la fortaleza del IFE. Lo que sucede, continuó con su narración, es que de acuerdo con la experiencia en el mundo, los resultados estrechos generan intranquilidad, insatisfacción, sospecha, sobre el resultado, aunque se haya realizado la elección "más exitosa de la historia".
Ugalde contó que le fueron presentados algunos resultados de una encuesta según la cual los empates generan cierta frustración, porque a la gente "le gustan los ganadores contundentes". Lo sucedido en julio pasado es explicable a la luz de la "alta competitividad y no es el IFE el causante de esa situación inédita que vivió el país".
A su juicio, lo que siguió puede explicarse a partir de la complejidad del proceso, las legítimas expectativas de los candidatos y la sicología de los propios contendientes, pues resultados como los registrados generan "frustraciones, pasiones y expectativas".
Por todo ello, concluyó el consejero presidente, se dijo convencido de que para que las democracias maduren no sólo se requieren finales felices, sino también circunstancias complejas "y nos ha tocado vivir una circunstancia sumamente compleja".
Comicios dañaron la imagen del IFE, revelan
Jorge Herrera
El Universal
10 de noviembre de 2006
La buena imagen del Instituto Federal Electoral descendió tras los comicios presidenciales del 2 de julio, respecto de la medición preelectoral de 65% a 51%, reveló ayer el IFE con base en una encuesta realizada por la empresa Parametría.
Uno de los parámetros de este estudio reveló que 82% de los encuestados calificaron en mayo-junio como bien y muy bien la organización de las elecciones, pero para septiembre, sólo 62% opinó igual; sobre la imparcialidad de los comicios presidenciales, en mayo-junio, 71% respaldaron la tesis, pero en septiembre sólo 52% sostuvieron esa premisa.
Aun así, el IFE está por encima, en opinión de la ciudadanía, frente a otras instituciones como la Presidencia de la República, la Suprema Corte de Justicia, el Congreso de la Unión y partidos políticos, según los resultados de esa encuesta dada a conocer anoche por el IFE.
Entre las conclusiones de un estudio de la empresa Parametría, se destaca la posición ciudadana sobre la credibilidad de los resultados de las elecciones: 72% respaldaba esa postura en mayo-junio (es decir, un mes antes de los comicios presidenciales del 2 de julio), pero en septiembre esa posición cayó a 52%.
El decremento de las opiniones favorables de la sociedad mexicana hacia las instancias federales del país fue registrado de la siguiente manera en ese periodo:
"IFE tiene 51% (de 65%) de opiniones favorables; Presidencia de la República, 49% (de 46%); el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), 48% (no hubo referencia anterior); Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), 43% (no hubo referencia anterior); Congreso de la Unión, 39% (de 35%), y los partidos políticos, 24% (de 16%)".
La caída de la imagen se debió a diferentes factores, entre otros se mencionaron los siguientes: "La diferencia estrecha entre el primero y el segundo lugar en la elección presidencial, así como el impacto mediático de las actividades político-electorales después del 2 de julio, la presencia de campañas políticas de larga duración".
"De los encuestados, 43% consideraron que la democracia mexicana es ´buena o muy buena´, y 61% opinaron que el IFE es el principal responsable de consolidar la democracia en México. En el mes de septiembre 47% de los encuestados respondieron que no les importa un gobierno no democrático si logra mejorar su nivel de vida, mientras que cuatro meses antes 37% opinaron lo mismo", añadió el informe.
Este estudio, informó el IFE, consistió en la aplicación de 4 mil cuestionarios en vivienda de todos los niveles socioeconómicos, incluido el rural. El primer levantamiento fue a finales de mayo y el segundo a mediados de septiembre.
La evaluación cualitativa se realizó a través de 21 grupos de enfoque con líderes de opinión: comunicadores, académicos, empresarios, comerciantes y población de nivel medio alto.
Elogia Ugalde la labor del IFE el 2 de julio
Alonso Urrutia
La Jornada
10 de noviembre de 2006
Con astrología y metáforas, Ugalde ensalza el "éxito" del 2 de julio
"A veces las estrellas se alinean para que todo salga bien"
Sus peores pesadillas: hackers o ataques a lugares estratégicos
Sin matices y sin mesura, el consejero presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, relató ante sus empleados que "el IFE realizó la elección más exitosa de su historia por su organización electoral, por el flujo informativo por medio del Sistema de Información de la Jornada Electoral". No escatimó elogios para el desempeño institucional y apeló a metáforas estrambóticas para subrayarlo: "así como uno se levanta todos los días y le dice a la pareja 'te quiero mucho', así hay que decir que el IFE sigue vigente, sigue fuerte".
No hubo espacio para la autocrítica y en su caso, dejó entrever que los sobresaltos poselectorales pudieron haber tenido un ascendente astral: "hay sucesos en la vida que tienen finales felices porque las estrellas se alinean para que todo salga bien; hay sucesos en la vida que se hacen muy bien y las estrellas no se alinean".
Luego, lo tradujo en hechos: en 1997, el partido en el poder perdió el Congreso y la oposición ganó la primera elección en el Distrito Federal; en 2000, ganó la oposición. Fueron, dijo, resultados políticamente correctos; los que correspondieron a 2006, no. Ugalde también recorrió parte de su anecdotario para apuntalar sus dichos y contó que la noche del 2 de julio, cuando no se dio a conocer un ganador, algunas personas le decían que cómo era posible que haya puesto al país en una situación de esa naturaleza.
"El papel del IFE, perdónenme, no es calcular las consecuencias políticas de la información que brinda (...) No todo en la vida son finales felices, pero cuando uno hace bien su trabajo y el final no coincide con la realidad, lo que tenemos que hacer es que, para la otra, la realidad y la percepción sean una sola."
Al término del acto, en entrevista colectiva, las preguntas lo devolvieron a la realidad actual y la pretensión perredista de removerlo del cargo.
"Las acusaciones del pasado, las del presente y las del futuro, son parte de las estrategias políticas del Congreso, de los legisladores, y no es la primera vez que ocurre. Y justamente la Constitución establece la inamovilidad y la permanencia de los consejeros como uno de los instrumentos fundamentales para preservar la independencia del IFE en su toma de decisiones. Así es que no hay razón legal, no hay razón política para que se materialicen estas sugerencias."
Poco antes, durante su alocución en el contexto de la entrega de tres millones de pesos de recompensas y estímulos a 843 empleados que tiene entre 25 y 30 años de laborar en el servicio público y que ahora lo hacen en el IFE, Ugalde abundó en sus "pesadillas", anécdotas y remembranzas de los comicios.
Así, cuatro meses después dio a conocer que sus pesadillas mayores oscilaban entre que se fuera la luz el día de la elección, que los hackers pudieran asediar al Programa de Resultados Electorales Preliminares o ataques a instalaciones estratégicas. Nada dijo de la secuela sobre los tres millones de votos erróneamente contabilizados y que fue el principio de los cuestionamientos al IFE y la certeza del proceso.
Pero para el consejero presidente todo salió bien hasta la noche del 2 de julio; después todo cambio. Y eso lo atribuyó al estrecho resultado de los comicios, que varió 11 veces, comparado con la ventaja obtenida por el ganador en las elecciones de 2000, por lo que especuló sobre las consecuencias en caso de que los resultados de las elecciones se hubieran presentado de manera inversa.
"Invirtiendo el orden, la lectura política sería diferente", pero hubiera prevalecido la fortaleza del IFE. Lo que sucede, continuó con su narración, es que de acuerdo con la experiencia en el mundo, los resultados estrechos generan intranquilidad, insatisfacción, sospecha, sobre el resultado, aunque se haya realizado la elección "más exitosa de la historia".
Ugalde contó que le fueron presentados algunos resultados de una encuesta según la cual los empates generan cierta frustración, porque a la gente "le gustan los ganadores contundentes". Lo sucedido en julio pasado es explicable a la luz de la "alta competitividad y no es el IFE el causante de esa situación inédita que vivió el país".
A su juicio, lo que siguió puede explicarse a partir de la complejidad del proceso, las legítimas expectativas de los candidatos y la sicología de los propios contendientes, pues resultados como los registrados generan "frustraciones, pasiones y expectativas".
Por todo ello, concluyó el consejero presidente, se dijo convencido de que para que las democracias maduren no sólo se requieren finales felices, sino también circunstancias complejas "y nos ha tocado vivir una circunstancia sumamente compleja".
Comicios dañaron la imagen del IFE, revelan
Jorge Herrera
El Universal
10 de noviembre de 2006
La buena imagen del Instituto Federal Electoral descendió tras los comicios presidenciales del 2 de julio, respecto de la medición preelectoral de 65% a 51%, reveló ayer el IFE con base en una encuesta realizada por la empresa Parametría.
Uno de los parámetros de este estudio reveló que 82% de los encuestados calificaron en mayo-junio como bien y muy bien la organización de las elecciones, pero para septiembre, sólo 62% opinó igual; sobre la imparcialidad de los comicios presidenciales, en mayo-junio, 71% respaldaron la tesis, pero en septiembre sólo 52% sostuvieron esa premisa.
Aun así, el IFE está por encima, en opinión de la ciudadanía, frente a otras instituciones como la Presidencia de la República, la Suprema Corte de Justicia, el Congreso de la Unión y partidos políticos, según los resultados de esa encuesta dada a conocer anoche por el IFE.
Entre las conclusiones de un estudio de la empresa Parametría, se destaca la posición ciudadana sobre la credibilidad de los resultados de las elecciones: 72% respaldaba esa postura en mayo-junio (es decir, un mes antes de los comicios presidenciales del 2 de julio), pero en septiembre esa posición cayó a 52%.
El decremento de las opiniones favorables de la sociedad mexicana hacia las instancias federales del país fue registrado de la siguiente manera en ese periodo:
"IFE tiene 51% (de 65%) de opiniones favorables; Presidencia de la República, 49% (de 46%); el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), 48% (no hubo referencia anterior); Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), 43% (no hubo referencia anterior); Congreso de la Unión, 39% (de 35%), y los partidos políticos, 24% (de 16%)".
La caída de la imagen se debió a diferentes factores, entre otros se mencionaron los siguientes: "La diferencia estrecha entre el primero y el segundo lugar en la elección presidencial, así como el impacto mediático de las actividades político-electorales después del 2 de julio, la presencia de campañas políticas de larga duración".
"De los encuestados, 43% consideraron que la democracia mexicana es ´buena o muy buena´, y 61% opinaron que el IFE es el principal responsable de consolidar la democracia en México. En el mes de septiembre 47% de los encuestados respondieron que no les importa un gobierno no democrático si logra mejorar su nivel de vida, mientras que cuatro meses antes 37% opinaron lo mismo", añadió el informe.
Este estudio, informó el IFE, consistió en la aplicación de 4 mil cuestionarios en vivienda de todos los niveles socioeconómicos, incluido el rural. El primer levantamiento fue a finales de mayo y el segundo a mediados de septiembre.
La evaluación cualitativa se realizó a través de 21 grupos de enfoque con líderes de opinión: comunicadores, académicos, empresarios, comerciantes y población de nivel medio alto.
Las marranadas de Vicente Fox
Pablo Cabañas Díaz
Argenpress
14 de octubre de 2006
Se habló de “dinero negro”, se cuestionó la legitimidad del presidente Fox, también al consejero Alonso Lujambio, y José Woldenberg no pudo ocultar lo mucho que lo tensaban las posturas de Jaime Cárdenas y, al final, cuando el PAN se dolió de un “trato injusto” por la multa “excesiva”, Juan N. Guerra, representante del PRD ante el IFE, le reviró al ahora secretario particular de Felipe Calderón, Rogelio Carbajal: “¡la Presidencia les salió barata!” Y lo conminó: “De manera que no se quejen porque 500 millones de pesos por la Presidencia... ” Y parafraseando a Fox concluyó que su elección fue “una marranada”.
En junio de 2000, pocas semanas antes de las elecciones, el entonces senador Enrique Jackson dio a conocer varios documentos, cuyo origen nunca ha explicado, sobre trasferencias de fondos extranjeros a la campaña de Vicente Fox. Las copias fotostáticas de varios cheques mostrados por Jackson indicaban que un organismo llamado Instituto Internacional de Finanzas, ubicado en Puebla, había recibido transferencias bancarias desde varios países, especialmente de una empresa de Bélgica. Esos recursos eran depositados en cuentas bancarias de empresas como K-Beta y Tecnología en Impresos de las que era propietario, o socio, el señor Lino Korrodi, responsable de las finanzas de la Alianza por el Cambio.
El dinero enviado desde fuera del país no se quedaba allí. Era depositado en cuentas a nombre de familiares de Korrodi o de una misteriosa señora Carlota Robinson, quien luego pagaba gastos del grupo Amigos de Fox. Tantas vueltas para mover los mismos recursos eran, por sí solas, sospechosas. Amigos de Fox tenían o creían tener motivos para actuar de manera culposa, porque de otra manera no se explica por qué ese dinero era transferido de una cuenta a otra.
Ese lavado de dinero que terminaba beneficiando las tareas de proselitismo de Vicente Fox fue denunciado por Jackson Ramírez en la Comisión Permanente del Congreso y días después fue motivo de una reclamación formal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ante el Instituto Federal Electoral (IFE). Allí se presentaron pruebas de que la señora Robinson había pagado en Televisión Azteca anuncios a favor de Fox.
Parecían configurarse varias infracciones al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe). Está prohibido que los partidos y candidatos en campaña reciban dinero del extranjero. Está prohibido que un particular haga contribuciones políticas mayores a 750 mil pesos y el cheque de la señora Robinson era por 900 mil. Además es ilícito que una persona ajena a un partido contrate publicidad de un candidato.
El IFE encontró, apoyado en las evidencias que presentaba la denuncia del PRI, que esos gastos habían correspondido a tareas realizadas por Amigos de Fox antes de la temporada oficial de campañas electorales. La comisión del IFE encargada de atender esa queja indagó a qué publicidad correspondía el pago realizado por la señora Robinson. Televisión Azteca informó que se trataba de anuncios transmitidos durante 1999, cuando aún no comenzaba el periodo formal de campañas rumbo a las elecciones presidenciales. Esa afirmación fue verificada con el monitoreo de transmisiones televisivas que realiza el IFE.
Aunque los pagos cuyos cheques fueron conocidos se habían efectuado en el 2000, correspondían a gastos hechos antes del periodo para el cual la ley impone restricciones a los candidatos y partidos. Es decir, no había violación del Cofipe.
Además el IFE solicitó a la Comisión Nacional Bancaria y a la Secretaría de Hacienda información sobre las transferencias denunciadas por el PRI. La negativa de esas dependencias dejó al IFE sin más elementos para proseguir su indagación.
A resolver este problema que había llegado al IFE, se abocó la Comisión de Fiscalización de los Recursos de los Partidos que presidía el entonces consejero electoral y hoy comisionado presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Alonso Lujambio. Después de múltiples denuncias en medios y de fuertes presiones del PRI y del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el argumento que utilizó Lujambio para neutralizar este conflicto, fue que no había motivo para continuar una averiguación acerca de gastos que no eran violatorios de la ley. Señaló Lujambio el 9 de agosto de 2001 que 'aunque sea discutible, si un grupo no partidario recibe recursos del extranjero, o si un candidato se beneficia de una aportación superior a la que establece la ley pero para sufragar gastos realizados antes del periodo oficial de campañas, se trata de acciones permitidas por el actual marco jurídico'.
Ese mismo día, cuando el Consejo General del IFE discutió ese asunto en una sesión ríspida y muy larga, el consejero Jaime Cárdenas Gracia propuso que el Instituto Federal presentara su exigencia de información ante el presidente Fox y que en caso de persistir la negativa, se interpusiera un recurso de controversia constitucional. Escudados en apelaciones jurídicas y 'vacíos en la ley', siete de los nueve consejeros electorales del IFE desecharon las quejas priísta y perredista para investigar los recursos que empresas extranjeras canalizaron a la campaña de Vicente Fox. Se rechazó además la vía de la controversia constitucional o que el IFE solicitara al propio presidente la información que Hacienda negó insistentemente.
El consejero Jaime Cárdenas remitió una misiva a Fox en la que, 'como ciudadano y como consejero', le solicitó que instruyera a quien correspondiera en la administración pública y a sus colaboradores de precampaña y campaña para que entregaran la información que requería el IFE para cumplir con su función.
No sigamos rindiéndole culto a la opacidad de los actos políticos, a la desinformación pública y a la elusión de las normas constitucionales, le dice Cárdenas a Fox en la misiva. Voces que rebotaron en el salón de sesiones, recriminaciones y un consejero, Alonso Lujambio, responsable de elaborar el dictamen que aprobaron siete de los nueve consejeros que integran el Consejo General, haciendo malabares verbales para defender el documento y argumentar que las quejas se refieren a las precampañas, 'un asunto que no está regulado por el código electoral en vigor'.
En rechazo a los dictámenes y la controversia constitucional o solicitar la información a Vicente Fox votaron José Woldenberg, el propio Lujambio, Gastón Luken, Jacqueline Peschard, José Barragán, Mauricio Merino y Virgilio Rivera. En contra sufragaron Jaime Cárdenas y Jesús Cantú.
El 3 de septiembre de 2002, el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa concedió la 'suspensión definitiva' a la agrupación Amigos de Fox, con lo que consiguió evitar que el IFE recibiera de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) un reporte de los movimientos bancarios efectuados por la agrupación que financió la precampaña y parte de la campaña de Vicente Fox.
La decisión del juez ratificó que en relación con las investigaciones sobre el presunto financiamiento ilegal de la campaña presidencial foxista: el destino de las pesquisas estaba en manos del Poder Judicial. Hasta la fecha, todos los amigos del presidente Fox señalados como intermediarios en las transferencias de dinero recibieron la protección de diversos jueces para que sus cuentas empresariales y personales no fueran sometidas al escrutinio de las autoridades electorales.
Lino Korrodi y sus empresas Alta Tecnología en Impresión, SA de CV y K-Beta SA de CV; Carlota Robinson, Carlos Rojas Magnón, Bancomer-Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), así como ahora la organización Amigos de Fox gozan de 'suspensiones definitivas' que los mantuvo fuera del alcance del IFE.
El 4 de septiembre de 2002, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación –TEPJF, máxima autoridad en la materia, y cuyas resoluciones, cuando menos en el papel, son definitivas e inatacables– determinó que el IFE es, para efectos de fiscalizar los ingresos y gastos de los partidos, autoridad hacendaria, es decir, no están sujetos al secreto bancario. Sin embargo, por la vía de los jueces tal decisión ha sido bloqueada.
El tema había quedado de tal manera fuera del ámbito de la autoridad electoral y en la ámbito del Poder Judicial que algunos jueces negaron incluso el carácter de 'tercero perjudicado' al IFE, dado que argumentaban que era un conflicto entre la CNBV y un particular, y no materia del ámbito electoral. En tanto, para tener mayor protección Amigos de Fox interpusieron recursos de queja contra la decisión de los jueces de reconocer al IFE como interesado.
Los presuntos implicados en el supuesto financiamiento ilegal a la campaña foxista mantuvieron al IFE fuera del litigio, dado que si los jueces asumían que se trataba de un asunto electoral, no sólo tendrían que negar definitivamente el amparo, sino declararse autoridad incompetente para conocer del caso (el TEPJF pertenece al Poder Judicial) y la Ley de Amparo establece que este recurso es improcedente en materia electoral.
Como diría José Woldenberg, este escándalo 'desgastó' a más de un consejero. Pero también fue un debate que se dio en el mayor de los sigilos, un debate en el que la única coincidencia fue que Vicente Fox sabía que su triunfo del 2 de julio de 2000 se había consumado por medios extralegales.
Se habló de 'dinero negro', se cuestionó la legitimidad del presidente Fox, se cuestionó al consejero Alonso Lujambio, y José Woldenberg no pudo ocultar lo mucho que lo tensaban las posturas de Jaime Cárdenas y, al final, cuando el Partido Acción Nacional (PAN) se dolió de un 'trato injusto' por la multa 'excesiva', Juan N. Guerra, representante del PRD ante el IFE, le reviró al ahora secretario particular de Felipe Calderón, Rogelio Carbajal: '¡la Presidencia les salió barata!' Y lo conminó: 'De manera que no se quejen porque 500 millones de pesos por una Presidencia... les salió barata', y parafraseando a Fox concluyó que su elección fue 'una marranada'.
'La ganó –apuntó Guerra– violando la Constitución, con financiamiento paralelo, rebasando topes de campaña y con recursos del extranjero. Pero en este Consejo del IFE no hay distinción a la hora de sancionar, entre faltas administrativas y violaciones graves a la Constitución'.
Tres años de litigio resumidos en 21 tomos (más de 4 mil páginas), que recuperan los pasos –que algunos creyeron perdidos– del presidente y sus amigos en campaña, fueron puestos sobre la mesa del Consejo General del IFE. Y el saldo fue la ya anunciada multa de 545 millones 169 mil 649 pesos con 45 centavos para la coalición que lo registró, la Alianza por el Cambio, formada por el PAN y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Como el presidente Fox era militante del PAN y fue su candidato antes que de los verdes, 360 millones 971 mil 39 pesos con 40 centavos deberán ser pagados por el blanquiazul y el resto, 184 millones 198 mil 610 pesos con cinco centavos, por el PVEM, pese a que éste juró ser ajeno al manejo irregular.
Cinco horas con tres minutos de encono entre consejeros y entre representantes de partidos. De un debate en el cual ni siquiera el PAN alegó la ignorancia del presidente en el caso, ni un atisbo de intención que lo dejara al margen. Rogelio Carbajal, joven representante del panismo, sólo se empeñó en sostener hasta el final que su partido nunca supo lo que estaba haciendo Amigos de Fox y que de lo más que se le podría acusar es de 'omisión', de no haberse percatado de lo que estaba pasando. Por supuesto que nadie le creyó, y en el salón de sesiones del IFE se escuchó un largo murmullo.
Responsable de la investigación a los Amigos de Fox, a Lujambio le tocó defender el polémico dictamen. Un apretado resumen de las operaciones financieras para terminar rebatiendo el argumento central de los partidos enjuiciados; era materialmente imposible que ellos y su candidato desconocieran el origen del financiamiento. Cuestionado por todos y por todo, defendió su dictamen hasta el final y, cuando el PRI lo increpó porque en el documento no había un señalamiento directo contra el presidente Fox, Lujambio respondió que en todo el entramado 'el presidente sí jugó un papel, está documentado y pormenorizadamente explicado' en el dictamen.
Con Alonso Lujambio votaron los consejeros José Woldenberg, Mauricio Merino, Jesús Cantú –cuyos afanes releccionistas lo llevaron a quedarse callado durante el debate–, Gastón Luken y Jacqueline Peschard. La sexteta que siempre respaldó los dictámenes de la Comisión de Fiscalización. En la mesa del Consejo General hay 22 miembros y curiosamente son siempre seis los que llegan a las sesiones 'con un voto preestablecido' y no escuchaban al resto.
La postura del PRI fue que el dictamen regresara a la Comisión de Fiscalización –lo secundaron el PVEM y el Partido del Trabajo– para que se investigara más exhaustivamente y sea el próximo Consejo General el que, con una mirada más fresca, resuelva el caso. Incluso en el debate se acusó a los seis consejeros que se manifestaron en favor del dictamen de tener un compromiso con el gobierno foxista.
Convencido del fondo y la forma del dictamen, el entonces consejero Mauricio Merino reivindicó el monto de la multa y los procedimientos para llegar a ella: 'Fueron correctos y no los que caprichosamente se hubieran querido inventar por éste o aquel actor político'. Su pronunciamiento fue una respuesta a los cuestionamientos de Jaime Cárdenas de que no se castigó al PAN por el 'fraude a la ley' en que incurrió al montar, junto con Amigos de Fox, una red de financiamiento paralelo para eludir la fiscalización del IFE.
Merino colocó al presidente Fox como el eje de las acciones ilegales: 'todo el dictamen está construido sobre la base de la responsabilidad que sí tuvo el candidato Vicente Fox; este candidato lo fue de una coalición y por ello la responsabilidad es para ambos partidos de la coalición'.
El costo de la Presidencia de la República para el PAN fue de 360 millones 971 mil 39 pesos con 40 centavos, para José Woldenberg, entonces presidente del Consejo General del IFE, lo ocurrido fue una victoria del órgano electoral, más allá del desgaste de las personas. Hizo el recuento de los 'obstáculos' que debieron enfrentar y pidió a todos: 'Miren la dimensión de la tarea que hizo el IFE en torno a una queja que involucra nada menos que al presidente actual... el IFE no se amilanó ni se amedrentó, pero tampoco estuvo al lado del tribunal de la opinión pública ni de la especulación ni el juicio exprés... no edulcoramos los actos, pero tampoco los inventamos o los agravamos... si quieren una muestra de autonomía y aplicación irrestricta de la ley, aquí la tienen'.
Gastón Luken votó en favor del dictamen, pero no estaba tan eufórico como Wolbenberg. Expresó su convicción de que el documento tenía elementos suficientes para acreditar las sanciones impuestas, pero también dijo que 'no es lógico ni creíble' el argumento de que los partidos coligados o el presidente fueran ajenos a las andanzas de Amigos de Fox. Lamentó que los involucrados en el caso hayan lastimado 'el voto' que recibieron el 2 de julio de 2000, porque 'el fin pretendido no justifica los medios extralegales utilizados' y a la postre el triunfo “se ve mermado en términos de ética política y social'.
Pidió al Consejo General que 'se dé alcance' de todo el contenido del dictamen a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) para que ésta pueda deslindar responsabilidades personales en el caso, dado que al IFE la ley sólo le permite sancionar a partidos. Pero en esta escena de teatralidad también había un mensaje oculto: no había una condena a la persona de Vicente Fox en el dictamen.
Jaime Cárdenas y José Barragán, constitucionalistas los dos, cuestionaron no sólo la exhaustividad de la investigación, sino la construcción jurídica del dictamen. Ambos demandaron mayor castigo, en función del 'dolo' con que actuaron el PAN y Amigos de Fox, y también deslindaron al Verde, al imputarle sólo una responsabilidad 'culposa'. No hay en el dictamen, dijeron, una sola prueba documental de la complicidad del PVEM. Se abstuvieron en la votación y no votaron en contra porque su postura era que la conducta de los partidos coligados era sancionable.
También el consejero Virgilio Rivera se abstuvo. Pero al contrario, él lo hizo por considerar desproporcionada y 'alejada del principio de equidad' la sanción impuesta. Le pareció muy elevada. El 15 de octubre de 2003, Eduardo Huchim publicó un artículo en el que señaló que el IFE sí incurrió en una importante omisión, al no ser exhaustivo, en un primer momento, en el caso Amigos de Fox, en virtud de que:
a) 'El IFE no investigó a varias personas físicas y morales, entre las que figuran nada menos que Lino Korrodi Cruz, el fideicomiso de Rojas Magnon y Carlota Robinson Kauachi. En autos no consta alguna actuación por la cual se pusiera de manifiesto la intención de investigar la existencia y ubicación de las personas mencionadas...'
b) Fueron deficientes las diligencias con las cuales se intentó localizar a las empresas K-Beta, Grupo Alta Tecnología en Impresos y ST and K de México, así como a la sociedad Amigos de Fox.'
c) 'En esa virtud, no puede decirse que la investigación se haya agotado, pues ni siquiera se llevaron a cabo las diligencias con las que lógicamente debió iniciar...'
d) 'No fue correcto que la autoridad electoral aceptara la negativa de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores a proporcionar informes sobre diversas operaciones bancarias'.
La experiencia señala que las crisis políticas se presentan cuando los gobiernos y los liderazgos no responden a las expectativas sociales. Los datos están a la vista: 1968, 1971, 1976, 1982, 1988 y 1994. No hubo una crisis de final de sexenio en 2000 porque el electorado encontró una salida política en la candidatura presidencial de Fox y en la oportunidad de impedirle al PRI seguir regenteando la Presidencia de la República. Hoy, el escenario es distinto y se encuentra plagado de riesgos y amenazas para la estabilidad social, política y económica del país y uno de los puntos centrales de esa tensión es la ausencia de transparencia con la que inició y concluyó el gobierno de Vicente Fox.
Argenpress
14 de octubre de 2006
Se habló de “dinero negro”, se cuestionó la legitimidad del presidente Fox, también al consejero Alonso Lujambio, y José Woldenberg no pudo ocultar lo mucho que lo tensaban las posturas de Jaime Cárdenas y, al final, cuando el PAN se dolió de un “trato injusto” por la multa “excesiva”, Juan N. Guerra, representante del PRD ante el IFE, le reviró al ahora secretario particular de Felipe Calderón, Rogelio Carbajal: “¡la Presidencia les salió barata!” Y lo conminó: “De manera que no se quejen porque 500 millones de pesos por la Presidencia... ” Y parafraseando a Fox concluyó que su elección fue “una marranada”.
En junio de 2000, pocas semanas antes de las elecciones, el entonces senador Enrique Jackson dio a conocer varios documentos, cuyo origen nunca ha explicado, sobre trasferencias de fondos extranjeros a la campaña de Vicente Fox. Las copias fotostáticas de varios cheques mostrados por Jackson indicaban que un organismo llamado Instituto Internacional de Finanzas, ubicado en Puebla, había recibido transferencias bancarias desde varios países, especialmente de una empresa de Bélgica. Esos recursos eran depositados en cuentas bancarias de empresas como K-Beta y Tecnología en Impresos de las que era propietario, o socio, el señor Lino Korrodi, responsable de las finanzas de la Alianza por el Cambio.
El dinero enviado desde fuera del país no se quedaba allí. Era depositado en cuentas a nombre de familiares de Korrodi o de una misteriosa señora Carlota Robinson, quien luego pagaba gastos del grupo Amigos de Fox. Tantas vueltas para mover los mismos recursos eran, por sí solas, sospechosas. Amigos de Fox tenían o creían tener motivos para actuar de manera culposa, porque de otra manera no se explica por qué ese dinero era transferido de una cuenta a otra.
Ese lavado de dinero que terminaba beneficiando las tareas de proselitismo de Vicente Fox fue denunciado por Jackson Ramírez en la Comisión Permanente del Congreso y días después fue motivo de una reclamación formal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ante el Instituto Federal Electoral (IFE). Allí se presentaron pruebas de que la señora Robinson había pagado en Televisión Azteca anuncios a favor de Fox.
Parecían configurarse varias infracciones al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe). Está prohibido que los partidos y candidatos en campaña reciban dinero del extranjero. Está prohibido que un particular haga contribuciones políticas mayores a 750 mil pesos y el cheque de la señora Robinson era por 900 mil. Además es ilícito que una persona ajena a un partido contrate publicidad de un candidato.
El IFE encontró, apoyado en las evidencias que presentaba la denuncia del PRI, que esos gastos habían correspondido a tareas realizadas por Amigos de Fox antes de la temporada oficial de campañas electorales. La comisión del IFE encargada de atender esa queja indagó a qué publicidad correspondía el pago realizado por la señora Robinson. Televisión Azteca informó que se trataba de anuncios transmitidos durante 1999, cuando aún no comenzaba el periodo formal de campañas rumbo a las elecciones presidenciales. Esa afirmación fue verificada con el monitoreo de transmisiones televisivas que realiza el IFE.
Aunque los pagos cuyos cheques fueron conocidos se habían efectuado en el 2000, correspondían a gastos hechos antes del periodo para el cual la ley impone restricciones a los candidatos y partidos. Es decir, no había violación del Cofipe.
Además el IFE solicitó a la Comisión Nacional Bancaria y a la Secretaría de Hacienda información sobre las transferencias denunciadas por el PRI. La negativa de esas dependencias dejó al IFE sin más elementos para proseguir su indagación.
A resolver este problema que había llegado al IFE, se abocó la Comisión de Fiscalización de los Recursos de los Partidos que presidía el entonces consejero electoral y hoy comisionado presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Alonso Lujambio. Después de múltiples denuncias en medios y de fuertes presiones del PRI y del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el argumento que utilizó Lujambio para neutralizar este conflicto, fue que no había motivo para continuar una averiguación acerca de gastos que no eran violatorios de la ley. Señaló Lujambio el 9 de agosto de 2001 que 'aunque sea discutible, si un grupo no partidario recibe recursos del extranjero, o si un candidato se beneficia de una aportación superior a la que establece la ley pero para sufragar gastos realizados antes del periodo oficial de campañas, se trata de acciones permitidas por el actual marco jurídico'.
Ese mismo día, cuando el Consejo General del IFE discutió ese asunto en una sesión ríspida y muy larga, el consejero Jaime Cárdenas Gracia propuso que el Instituto Federal presentara su exigencia de información ante el presidente Fox y que en caso de persistir la negativa, se interpusiera un recurso de controversia constitucional. Escudados en apelaciones jurídicas y 'vacíos en la ley', siete de los nueve consejeros electorales del IFE desecharon las quejas priísta y perredista para investigar los recursos que empresas extranjeras canalizaron a la campaña de Vicente Fox. Se rechazó además la vía de la controversia constitucional o que el IFE solicitara al propio presidente la información que Hacienda negó insistentemente.
El consejero Jaime Cárdenas remitió una misiva a Fox en la que, 'como ciudadano y como consejero', le solicitó que instruyera a quien correspondiera en la administración pública y a sus colaboradores de precampaña y campaña para que entregaran la información que requería el IFE para cumplir con su función.
No sigamos rindiéndole culto a la opacidad de los actos políticos, a la desinformación pública y a la elusión de las normas constitucionales, le dice Cárdenas a Fox en la misiva. Voces que rebotaron en el salón de sesiones, recriminaciones y un consejero, Alonso Lujambio, responsable de elaborar el dictamen que aprobaron siete de los nueve consejeros que integran el Consejo General, haciendo malabares verbales para defender el documento y argumentar que las quejas se refieren a las precampañas, 'un asunto que no está regulado por el código electoral en vigor'.
En rechazo a los dictámenes y la controversia constitucional o solicitar la información a Vicente Fox votaron José Woldenberg, el propio Lujambio, Gastón Luken, Jacqueline Peschard, José Barragán, Mauricio Merino y Virgilio Rivera. En contra sufragaron Jaime Cárdenas y Jesús Cantú.
El 3 de septiembre de 2002, el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa concedió la 'suspensión definitiva' a la agrupación Amigos de Fox, con lo que consiguió evitar que el IFE recibiera de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) un reporte de los movimientos bancarios efectuados por la agrupación que financió la precampaña y parte de la campaña de Vicente Fox.
La decisión del juez ratificó que en relación con las investigaciones sobre el presunto financiamiento ilegal de la campaña presidencial foxista: el destino de las pesquisas estaba en manos del Poder Judicial. Hasta la fecha, todos los amigos del presidente Fox señalados como intermediarios en las transferencias de dinero recibieron la protección de diversos jueces para que sus cuentas empresariales y personales no fueran sometidas al escrutinio de las autoridades electorales.
Lino Korrodi y sus empresas Alta Tecnología en Impresión, SA de CV y K-Beta SA de CV; Carlota Robinson, Carlos Rojas Magnón, Bancomer-Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), así como ahora la organización Amigos de Fox gozan de 'suspensiones definitivas' que los mantuvo fuera del alcance del IFE.
El 4 de septiembre de 2002, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación –TEPJF, máxima autoridad en la materia, y cuyas resoluciones, cuando menos en el papel, son definitivas e inatacables– determinó que el IFE es, para efectos de fiscalizar los ingresos y gastos de los partidos, autoridad hacendaria, es decir, no están sujetos al secreto bancario. Sin embargo, por la vía de los jueces tal decisión ha sido bloqueada.
El tema había quedado de tal manera fuera del ámbito de la autoridad electoral y en la ámbito del Poder Judicial que algunos jueces negaron incluso el carácter de 'tercero perjudicado' al IFE, dado que argumentaban que era un conflicto entre la CNBV y un particular, y no materia del ámbito electoral. En tanto, para tener mayor protección Amigos de Fox interpusieron recursos de queja contra la decisión de los jueces de reconocer al IFE como interesado.
Los presuntos implicados en el supuesto financiamiento ilegal a la campaña foxista mantuvieron al IFE fuera del litigio, dado que si los jueces asumían que se trataba de un asunto electoral, no sólo tendrían que negar definitivamente el amparo, sino declararse autoridad incompetente para conocer del caso (el TEPJF pertenece al Poder Judicial) y la Ley de Amparo establece que este recurso es improcedente en materia electoral.
Como diría José Woldenberg, este escándalo 'desgastó' a más de un consejero. Pero también fue un debate que se dio en el mayor de los sigilos, un debate en el que la única coincidencia fue que Vicente Fox sabía que su triunfo del 2 de julio de 2000 se había consumado por medios extralegales.
Se habló de 'dinero negro', se cuestionó la legitimidad del presidente Fox, se cuestionó al consejero Alonso Lujambio, y José Woldenberg no pudo ocultar lo mucho que lo tensaban las posturas de Jaime Cárdenas y, al final, cuando el Partido Acción Nacional (PAN) se dolió de un 'trato injusto' por la multa 'excesiva', Juan N. Guerra, representante del PRD ante el IFE, le reviró al ahora secretario particular de Felipe Calderón, Rogelio Carbajal: '¡la Presidencia les salió barata!' Y lo conminó: 'De manera que no se quejen porque 500 millones de pesos por una Presidencia... les salió barata', y parafraseando a Fox concluyó que su elección fue 'una marranada'.
'La ganó –apuntó Guerra– violando la Constitución, con financiamiento paralelo, rebasando topes de campaña y con recursos del extranjero. Pero en este Consejo del IFE no hay distinción a la hora de sancionar, entre faltas administrativas y violaciones graves a la Constitución'.
Tres años de litigio resumidos en 21 tomos (más de 4 mil páginas), que recuperan los pasos –que algunos creyeron perdidos– del presidente y sus amigos en campaña, fueron puestos sobre la mesa del Consejo General del IFE. Y el saldo fue la ya anunciada multa de 545 millones 169 mil 649 pesos con 45 centavos para la coalición que lo registró, la Alianza por el Cambio, formada por el PAN y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Como el presidente Fox era militante del PAN y fue su candidato antes que de los verdes, 360 millones 971 mil 39 pesos con 40 centavos deberán ser pagados por el blanquiazul y el resto, 184 millones 198 mil 610 pesos con cinco centavos, por el PVEM, pese a que éste juró ser ajeno al manejo irregular.
Cinco horas con tres minutos de encono entre consejeros y entre representantes de partidos. De un debate en el cual ni siquiera el PAN alegó la ignorancia del presidente en el caso, ni un atisbo de intención que lo dejara al margen. Rogelio Carbajal, joven representante del panismo, sólo se empeñó en sostener hasta el final que su partido nunca supo lo que estaba haciendo Amigos de Fox y que de lo más que se le podría acusar es de 'omisión', de no haberse percatado de lo que estaba pasando. Por supuesto que nadie le creyó, y en el salón de sesiones del IFE se escuchó un largo murmullo.
Responsable de la investigación a los Amigos de Fox, a Lujambio le tocó defender el polémico dictamen. Un apretado resumen de las operaciones financieras para terminar rebatiendo el argumento central de los partidos enjuiciados; era materialmente imposible que ellos y su candidato desconocieran el origen del financiamiento. Cuestionado por todos y por todo, defendió su dictamen hasta el final y, cuando el PRI lo increpó porque en el documento no había un señalamiento directo contra el presidente Fox, Lujambio respondió que en todo el entramado 'el presidente sí jugó un papel, está documentado y pormenorizadamente explicado' en el dictamen.
Con Alonso Lujambio votaron los consejeros José Woldenberg, Mauricio Merino, Jesús Cantú –cuyos afanes releccionistas lo llevaron a quedarse callado durante el debate–, Gastón Luken y Jacqueline Peschard. La sexteta que siempre respaldó los dictámenes de la Comisión de Fiscalización. En la mesa del Consejo General hay 22 miembros y curiosamente son siempre seis los que llegan a las sesiones 'con un voto preestablecido' y no escuchaban al resto.
La postura del PRI fue que el dictamen regresara a la Comisión de Fiscalización –lo secundaron el PVEM y el Partido del Trabajo– para que se investigara más exhaustivamente y sea el próximo Consejo General el que, con una mirada más fresca, resuelva el caso. Incluso en el debate se acusó a los seis consejeros que se manifestaron en favor del dictamen de tener un compromiso con el gobierno foxista.
Convencido del fondo y la forma del dictamen, el entonces consejero Mauricio Merino reivindicó el monto de la multa y los procedimientos para llegar a ella: 'Fueron correctos y no los que caprichosamente se hubieran querido inventar por éste o aquel actor político'. Su pronunciamiento fue una respuesta a los cuestionamientos de Jaime Cárdenas de que no se castigó al PAN por el 'fraude a la ley' en que incurrió al montar, junto con Amigos de Fox, una red de financiamiento paralelo para eludir la fiscalización del IFE.
Merino colocó al presidente Fox como el eje de las acciones ilegales: 'todo el dictamen está construido sobre la base de la responsabilidad que sí tuvo el candidato Vicente Fox; este candidato lo fue de una coalición y por ello la responsabilidad es para ambos partidos de la coalición'.
El costo de la Presidencia de la República para el PAN fue de 360 millones 971 mil 39 pesos con 40 centavos, para José Woldenberg, entonces presidente del Consejo General del IFE, lo ocurrido fue una victoria del órgano electoral, más allá del desgaste de las personas. Hizo el recuento de los 'obstáculos' que debieron enfrentar y pidió a todos: 'Miren la dimensión de la tarea que hizo el IFE en torno a una queja que involucra nada menos que al presidente actual... el IFE no se amilanó ni se amedrentó, pero tampoco estuvo al lado del tribunal de la opinión pública ni de la especulación ni el juicio exprés... no edulcoramos los actos, pero tampoco los inventamos o los agravamos... si quieren una muestra de autonomía y aplicación irrestricta de la ley, aquí la tienen'.
Gastón Luken votó en favor del dictamen, pero no estaba tan eufórico como Wolbenberg. Expresó su convicción de que el documento tenía elementos suficientes para acreditar las sanciones impuestas, pero también dijo que 'no es lógico ni creíble' el argumento de que los partidos coligados o el presidente fueran ajenos a las andanzas de Amigos de Fox. Lamentó que los involucrados en el caso hayan lastimado 'el voto' que recibieron el 2 de julio de 2000, porque 'el fin pretendido no justifica los medios extralegales utilizados' y a la postre el triunfo “se ve mermado en términos de ética política y social'.
Pidió al Consejo General que 'se dé alcance' de todo el contenido del dictamen a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) para que ésta pueda deslindar responsabilidades personales en el caso, dado que al IFE la ley sólo le permite sancionar a partidos. Pero en esta escena de teatralidad también había un mensaje oculto: no había una condena a la persona de Vicente Fox en el dictamen.
Jaime Cárdenas y José Barragán, constitucionalistas los dos, cuestionaron no sólo la exhaustividad de la investigación, sino la construcción jurídica del dictamen. Ambos demandaron mayor castigo, en función del 'dolo' con que actuaron el PAN y Amigos de Fox, y también deslindaron al Verde, al imputarle sólo una responsabilidad 'culposa'. No hay en el dictamen, dijeron, una sola prueba documental de la complicidad del PVEM. Se abstuvieron en la votación y no votaron en contra porque su postura era que la conducta de los partidos coligados era sancionable.
También el consejero Virgilio Rivera se abstuvo. Pero al contrario, él lo hizo por considerar desproporcionada y 'alejada del principio de equidad' la sanción impuesta. Le pareció muy elevada. El 15 de octubre de 2003, Eduardo Huchim publicó un artículo en el que señaló que el IFE sí incurrió en una importante omisión, al no ser exhaustivo, en un primer momento, en el caso Amigos de Fox, en virtud de que:
a) 'El IFE no investigó a varias personas físicas y morales, entre las que figuran nada menos que Lino Korrodi Cruz, el fideicomiso de Rojas Magnon y Carlota Robinson Kauachi. En autos no consta alguna actuación por la cual se pusiera de manifiesto la intención de investigar la existencia y ubicación de las personas mencionadas...'
b) Fueron deficientes las diligencias con las cuales se intentó localizar a las empresas K-Beta, Grupo Alta Tecnología en Impresos y ST and K de México, así como a la sociedad Amigos de Fox.'
c) 'En esa virtud, no puede decirse que la investigación se haya agotado, pues ni siquiera se llevaron a cabo las diligencias con las que lógicamente debió iniciar...'
d) 'No fue correcto que la autoridad electoral aceptara la negativa de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores a proporcionar informes sobre diversas operaciones bancarias'.
La experiencia señala que las crisis políticas se presentan cuando los gobiernos y los liderazgos no responden a las expectativas sociales. Los datos están a la vista: 1968, 1971, 1976, 1982, 1988 y 1994. No hubo una crisis de final de sexenio en 2000 porque el electorado encontró una salida política en la candidatura presidencial de Fox y en la oportunidad de impedirle al PRI seguir regenteando la Presidencia de la República. Hoy, el escenario es distinto y se encuentra plagado de riesgos y amenazas para la estabilidad social, política y económica del país y uno de los puntos centrales de esa tensión es la ausencia de transparencia con la que inició y concluyó el gobierno de Vicente Fox.
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