martes, noviembre 04, 2008
Coahuila: Campañas para diputados transcurren entre multas y bravuconería
Campañas para diputados transcurren entre multas y bravuconería
Gerardo de Jesús Monroy
erathora@gmail.com
Es un atasco del que las consecuencias deberían haber sido previstas con anticipación. Durante la campaña propagandística anterior a la jornada electoral del domingo 19 de octubre, cuando los ciudadanos de Coahuila emitimos nuestro voto para elegir diputados, los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional inútilmente intercambiaron —como acostumbran desde hace décadas— bravuconadas y amenazas tan cansinas como inútiles. El espectáculo de fanfarronería que montan en cada campaña electoral los dos grandes partidos en Coahuila es inútil, en primer lugar, porque para sus electores estas reyertas no redundan en una competencia real que transmita beneficios reales: sociales, económicos, jurídicos, políticos. Es inútil, además, porque ni siquiera sirve, pragmáticamente, para que la gente salga a votar en defensa de uno u otro partido, o de un tercero; antes bien, la permuta de insultos mantiene a los ciudadanos lejos de las casillas. Pensándolo mejor, ése es seguramente el objetivo que persiguen el PAN y el PRI con sus escupideras: aburrir a la ciudadanía hasta que ésta, decepcionada, abandone incluso el mínimo ejercicio del voto para que la política —la parte de la vida que nos es común a todos— se confirme periódicamente (¡y con nuestro permiso!) como territorio exclusivo de un grupúsculo de farsantes.
Un día antes de las elecciones, el sábado 18 de octubre, Rogelio Carbajal Tejada —casi recién llegado a la secretaría general del PAN para todo el país en sustitución de otro torreonense, Guillermo Anaya Llamas— acusó al gobernador de Coahuila Humberto Moreira Valdés (del PRI) de preparar una elección de Estado en favor del Revolucionario Institucional. Unas horas después, en pleno domingo de comicios, el presidente del PRI estatal, Rubén Moreira (hermano del gobernador), entrevistado tras llevar su voto a la urna, rechazó las imputaciones de Carbajal y contraatacó: si una intervención hubo, ésta se dio por parte del poder ejecutivo nacional —panista, como todos sabemos—, que públicamente llevó a cabo “diversos eventos” (sic) y continuó promoviendo sus actividades pese a la explícita prohibición legal. Rubén Moreira recordó que la transmisión de spots del PAN no fue suspendida a tiempo y que dependencias federales como el Infonavit (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores) y la Sagarpa (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación) compraron espacios publicitarios en la prensa local, acción que en un alarde de ironía el hermano del “profe Beto” calificó de “descuido” por parte del gobierno federal.
Presidente panista, denunciado por violar la Constitución
El PRI, de hecho, denunció ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) al presidente panista Felipe Calderón por violar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 41, base III, apartado C, párrafo 2º, que dice: “Durante el tiempo que comprendan las campañas electorales federales y locales y hasta la conclusión de la respectiva jornada comicial, deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental, tanto de los poderes federales y estatales, como de los municipios, órganos de gobierno del Distrito Federal, sus delegaciones y cualquier otro ente público. Las únicas excepciones a lo anterior serán las campañas de información de las autoridades electorales, las relativas a servicios educativos y de salud, o las necesarias para la protección civil en casos de emergencia”.
Menos de una semana antes de la elección, coahuilenses beneficiarios de programas sociales federales recibieron cartas personalizadas donde Calderón, con mediano disimulo, promovía de facto a los candidatos de su partido en el siguiente tenor: “sé que eres beneficiario del crédito Fonacot, y por eso quiero ponerte al tanto para que trabajadores como tú...” A continuación, el mandatario resumía algunas de las bondades del IMSS y del ISSSTE (programa Ésta es tu casa, etc.; véase nota de Hilda Fernández Valverde “Acusa PRI que Calderón violó la ley en Coahuila” en la versión on-line de El Universal, 18 de octubre). Ramón Verduzco, representante del PRI ante el consejo general del IEPC, consideró la posibilidad de exigir juicio político contra Calderón.
El erróneo IFE
Aparte de su queja contra el ejecutivo, el PRI acudió ante la Secretaría de la Función Pública para denunciar a diversas dependencias federales —Secretaría de Seguridad Pública, Fondo de Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE) y la mencionada Sagarpa— por publicitarse en tiempos electorales, y a la Secretaría de Gobernación por tolerar que esto ocurriera. Por último, demandó al árbitro mismo de la contienda, el Instituto Federal Electoral (IFE), que remitió a las empresas radiodifusoras y televisoras los spots de los partidos tan separados como revueltos: por ejemplo, los que promocionaban a los candidatos del IX distrito, con sede en Torreón, fueron transmitidos en Ciudad Acuña; y los de los candidatos del XIV distrito, correspondientes a Frontera, terminaron en Saltillo. Un caos casi cómico.
Durante las primeras semanas de campañas, de acuerdo con un expediente en manos del IEPC, el IFE omitió revisar el comportamiento de alrededor de 30 estaciones de radio, ubicadas en los municipios de Acuña, Allende, Múzquiz, Nava, Nueva Rosita, Parras, Sabinas y Zaragoza, que abarcan los distritos XVII, XVIII, XIX y XX. Tal ineficiencia se explica por haber instalado el IFE tan sólo cuatro sitios de monitoreo (Monclova, Piedras Negras, Saltillo y Torreón) para todo el estado. Con tan sólo los datos de estos sitios el IFE, desde la muy lejana capital del país, verificó el cumplimiento de la pauta. Cualquier estación que no sea escuchada en el centro de verificación es como si no existiera. No es vigilada. Como podemos ver, ciertos funcionarios continúan ejerciendo la arrogancia más o menos típica de las ciudades más o menos grandes: fuera de Torreón y Saltillo, todo es desierto.
Para que el lector de kioSco se haga una idea de la difícil labor que echó sobre su solitaria espalda el IFE, sepa que si nos fijamos nada más en los tres partidos que le dan más votantes a la entidad —PRI, PAN y PRD—, fueron transmitidos 160 000 anuncios. Ahora bien: no se redujo a tres, sino se extendió a nueve el número de partidos concursantes en estos comicios, y a lo largo de todo el proceso se transmitieron 425 831 anuncios a través de 127 canales electrónicos: 91 estaciones de radio y 36 de televisión.
Hasta el 7 de octubre, cuando el pleno del Congreso de Coahuila demandó públicamente al IFE rectificar su desempeño, el órgano electoral había detectado más de 27 errores en la programación de la publicidad y los partidos políticos habían presentado siete quejas relacionadas con el problema. El jefe de la bancada priista, Horacio Del Bosque Dávila, juzgó imposible para el IFE cubrir por sí solo el monitoreo de la publicidad partidista. “Si el IFE —adelantó— no puede con los comicios locales en nuestra entidad, menos podrá con el monitoreo en los 31 estados” (El Universal on-line, 7 de octubre). Sin embargo, desde la reforma electoral es facultad exclusiva del IFE controlar los spots. Hay que destacar que el Congreso coahuilense fue el único en oponerse a la reforma que hoy tiene al IFE atascado.
Medios y miedos
En medio de la campaña, el líder del PRI coahuilense reclamó al PAN por llevar ante el IFE una solicitud para realizar una revisión de los contenidos de los noticiarios y demás programas de radio y televisión donde se hablara del proceso electoral (“Rubén Moreira advierte sobre propuesta del blanquiazul”, nota de Raúl Coronado en el website de Milenio, 2 de octubre). Según Moreira, la nueva legislación electoral desestimula la discusión de temas políticos en los medios; la intención del PAN sería preparar el terreno para una impugnación, previendo su derrota en las urnas (que puntualmente tuvo lugar).
De resultar ciertas las elucubraciones de Moreira, la estrategia del PAN habría apelado, una vez más, al miedo. Recordemos que Felipe Calderón no sería hoy presidente si en su campaña de 2006 no hubiera excitado la respuesta irracional de los mexicanos machacando a toda hora, por todas las vías posibles, con una imagen diabólica —y ridícula— de su adversario, el perredista Andrés Manuel López Obrador.
Hoy el PAN genera el miedo en dirección de un sujeto-objeto distinto; no se enfoca directamente sobre el electorado, sino sobre el vehículo que lo hace llegar al electorado. Un monitoreo mal llevado es una sutil amenaza de una pesada multa a los canales radio y teledifusores, y una reducción de nuestra de por sí muy limitada libertad de expresión.
Multas cuantiosas
Tres empresas dedicadas a la radiocomunicación fueron sancionadas por el IFE con multas cuantiosas; aparentemente, las estaciones de radio pertenecientes a estas empresas incumplieron con las pautas de difusión de spots de partidos políticos.
Las empresas sancionadas fueron Administradora Arcángel S.A. de C.V., filial de Grupo Imagen y concesionaria de XEDE-AM, “La Caliente” (597 290 pesos de multa); Impulsora Radial del Norte S.A. de C.V., concesionaria de XHSG-FM, “Romántica 99.9” (715 644.72 pesos de multa); y Anáhuac Radio S.A., concesionaria de XHPSP-FM (625 558.05 pesos de multa). La primera estación de la lista se oye en Saltillo, las otras dos en Piedras Negras.
Tan desproporcionales resultan estas multas que, de acuerdo con el columnista Mario Gálvez, una de ellas excede más de tres veces el monto de ventas anuales de la estación castigada (“Sanciones draconianas”, columna Politicuentos en La Opinión - Milenio, 16 de octubre).
Para la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) no hay manera de justificar las sanciones pues la incorrecta difusión de spots —con la parte de culpa que les toca a los concesionarios— fue, como queda explicado en párrafos anteriores, provocada en gran medida por el propio IFE, sobrecargado de trabajo y consiguientemente incapaz de realizar con la necesaria eficacia el monitoreo.
Además, quienes defienden a los inculpados argumentan que la autoridad no les permitió a los representantes de las estaciones aportar pruebas de descargo ni tomó en cuenta la situación financiera de las empresas.
lunes, octubre 13, 2008
Revista Proceso: selección del libro de memorias de Ugalde
(...) La interrogante central es si el conflicto después del 2 de julio es consecuencia de que las contiendas fueron inequitativas. Si Fox no hubiera hablado y los empresarios no hubieran transmitido sus spots, ¿López Obrador habría aceptado el resultado que no le favoreció? Y, más importante quizá, ¿habría ganado Felipe Calderón?
(...)
Hacia las 11:40 de la noche (del 2 de julio de 2006), poco antes de entrar a la última sesión del Consejo General, cuando iba a bordo de la camioneta que me transportaba a la sala de sesiones, hablé con el presidente (Fox). La charla fue ríspida y desagradable.
-Señor presidente, como ya lo ha escuchado, la elección está tan cerrada que no pudimos anunciar quién ha ganado la elección para presidente de la República.
Esperaba una respuesta de apoyo institucional. No la hubo. Con tono seco y altivo me dijo que era una lástima que no hubiera anunciado ganador. Según él, todas las encuestas "serias" mostraban un ganador claro (...) Me dijo que estaba colocando al país en una situación de ingobernabilidad por no haber dado ganador.
En ese momento me enojé y exalté. ¡Cómo era posible que Fox le reclamara a la autoridad electoral y, con sus palabras, sugiriera como error no dar ganador! El IFE es una autoridad que da resultados si los hay, y nuestra función no era anunciar triunfos "para que hubiera gobernabilidad", sino dar resultados, aunque éstos fueran que, con base en la información dura, todavía no había ganador. (...)
Con su tono y actitud, Fox pretendía transferirme a mí la culpa de la posible ingobernabilidad del país. Olvidaba que sus declaraciones durante las campañas habían contribuido a construir un clima conflictivo. Molesto, le dije:
-Mi función como presidente del IFE es respetar los acuerdos del Consejo General y acatar la decisión del Comité del Conteo Rápido. El comité me informó que la elección está tan cerrada que es imposible saber quién ganó. Y así lo hice.
Colgamos de manera abrupta. Yo estaba bastante molesto. Supongo que él lo estaba más.
Cuando estaba bajando de la camioneta (...), (Alejandro) Ríos Camarena (secretario de Ugalde) recibió en su teléfono una llamada de Elba Esther Gordillo.
-Habla Elba Esther Gordillo. Comuníqueme con Luis Carlos Ugalde -le dijo la lideresa magisterial.
-El doctor Ugalde no puede tomar la llamada, está a punto de entrar a la sesión del Consejo General.
-¡Cómo que no puede tomar la llamada! Usted no sabe quién soy.
Mientras caminábamos para ingresar a la sala de sesiones, observé a Alejandro contrariado. En ese momento no sabía con quién hablaba. Elba Esther le decía:
-Necesito hablar con él, porque está poniendo al país en una situación muy grave. Necesito hablar con él antes de que inicie la sesión.
Ríos Camarena insistió:
-No puedo comunicárselo.
La doble negativa de Alejandro enfureció a "la maestra". Ella había sido gestora de mi elección como presidente del IFE en 2003 y en el momento más crítico de mi gestión mi secretario particular le negaba hablar conmigo. Lo insultó y le dijo que se arrepentía de haber votado por mí como presidente del IFE años antes.
-Ha sido el peor error de mi vida -dijo Elba Esther.
Alejandro cortó la llamada. (...) Eran las 11:45 de la noche. Mientras entrábamos en el salón de sesiones sentí un ambiente tenso. Muy diferente de la sesión de esa mañana. Sonó nuevamente el teléfono de Ríos Camarena.
-Necesito hablar con el consejero presidente.
Era nuevamente Elba Esther Gordillo.
-No puede tomarle la llamada -reviró Ríos Camarena.
-Dígale que le faltó valor para decir quién ganó.
(...) Tiempo después una persona que había presenciado la conversación de Elba Esther con mi secretario particular me narró que estaba furiosa. Quería que anunciara que Calderón había ganado. Al colgar (...) habría dicho:
-Le faltaron huevos a Ugalde.
(...)
(Ese mismo 2 de julio, antes de que Ugalde hablara con Fox, Ríos Camarena había contestado otra llamada.)
(Ríos Camarena) me dijo: "Felipe Calderón quiere hablar contigo". Hice una exclamación silenciosa con los brazos, en tono de rechazo. (...) Todas las reglas eran conocidas y estaban a la vista (...).
-El doctor Ugalde no está tomando llamadas de ningún candidato -contestó de manera inmediata Ríos Camarena, al observar mi reacción. Del otro lado de la línea insistían en que Calderón quería hablar conmigo.
-Lo lamento -dijo Ríos Camarena-, es una decisión tomada hace días y no hablará con ningún candidato.
Desde las cuatro de la tarde, Felipe Calderón tenía la certeza de que había ganado la elección, y quería que el presidente del IFE lo anunciara (...) Sin embargo, partía de un error. Efectivamente, iba literalmente arriba en la mayoría de las encuestas de salida, pero la distancia que lo separaba era tan pequeña que el conteo rápido sería insuficiente para determinar, con plena certeza, que el candidato del PAN era el triunfador esa noche.
(Durante la campaña, cuando el TEPJF ordenó al IFE suspender los spots donde se calificaba a López Obrador como "un peligro para México", Calderón también había hablado telefónicamente con Ugalde.)
Argumentó que si el IFE los prohibía (los spots), se estaría limitando la libertad de expresión y se daría un golpe a la democracia. Su tono de voz reflejaba molestia. Expresó que era inadmisible que los consejeros cediéramos frente a las pretensiones del PRD. Me dijo que tenía derecho a decir lo que pensaba, y que el IFE no se lo podía prohibir. (...)
Le dije que la señal del Tribunal Electoral era muy clara. "Los magistrados quieren que se detengan las campañas negativas. Si no lo hacemos nosotros -explicaba-, lo harán ellos, y yo no puedo permitir que el IFE sea omiso frente a un mensaje claro de los magistrados". (...)
El tono de la charla era áspero. Calderón insistía en que no teníamos derecho a retirar sus spots.
-Lo lamento mucho, pero mi voto es a favor del retiro de los spots y no lo cambiaré -reiteré al candidato del PAN.
Con el paso del tiempo he recordado varias veces esa conversación. He reflexionado sobre el contraste entre el Felipe Calderón que como candidato era defensor de la libertad de expresión, a costa de lo que fuera, y el Felipe Calderón que como presidente publicó una reforma constitucional, en noviembre de 2007, que prohíbe el tipo de publicidad política que él mismo empleó contra AMLO y que defendió ante mí en abril de 2006 (...).
lunes, febrero 11, 2008
IFE: la derrota del PRD
La Jornada
11 de febrero de 2008
Desde luego existe una diferencia sustancial entre el más reciente proceso de sustitución de los consejeros electorales y el ocurrido en 2003. Hace cinco años el partido de la izquierda tuvo la dignidad de protestar públicamente por su exclusión. Hoy el Partido de la Revolución Democrática (PRD) celebra y legitima la imposición de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) de un Consejo General a modo.
Los más recientes nombramientos violentan la autonomía del Instituto Federal Electoral (IFE) al minar dos de sus ingredientes más importantes: pluralidad e independencia. Al quedar nuevamente desprovisto de una perspectiva crítica y progresista, el Consejo General del IFE mantiene su homogeneidad y monocronismo ideológico. Al repetir la utilización de un sistema de cuotas puras de los partidos políticos, la voz ciudadana y la independencia quedan una vez más al margen del instituto.
Tal como lo hicieron en 2003, PAN y PRI logran colocar sus fieles emisarios en el Consejo General. El partido en el gobierno promovió a Benito Nacif, un hombre profundamente conservador, cercano a Felipe Calderón y amigo íntimo de Luis Carlos Ugalde. Nacif repudió públicamente la reforma constitucional en materia electoral y defendió hasta el último momento la permanencia de los anteriores consejeros. Firmó el desplegado organizado por Hector Aguilar Camín y una camada de intelectuales de derecha el pasado 5 de septiembre. Pero, paradojas de la vida, el lobo ahora cuidará a las ovejas.
El PRI también logró meter a su gallo. Marco Antonio Baños, hombre sumamente cercano a Felipe Solís Acero y Manlio Fabio Beltrones, es fundador, junto con María del Carmen Alanís, de la consultora DEMOS. Baños se encuentra íntimamente ligado con la vieja burocracia priísta del IFE, donde se formó a principios de los años 90, y ha colaborado cercanamente con gobiernos y políticos emanados del viejo partido del Estado.
La tesis de que el PRD es quien gana al colocar a Leonardo Valdés en la presidencia del IFE es a todas luces falsa. El pasado 30 de enero, el grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados aprobó una lista de ocho candidatos finalistas, incluyendo cuatro candidatos de alta prioridad, que le pudieran generar confianza. El partido buscaría colocar por lo menos uno de ellos en el Consejo General para asegurar la presencia de una voz crítica y ciudadana en el IFE. Leonardo Valdés simplemente no aparecía ni en la lista de los ocho iniciales ni en la de los cuatro finales, y con mucha razón. Desde hace años que Valdés ya no se identifica con la izquierda y su cercanía a posiciones de Acción Nacional como consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal ponía en cuestión su independencia.
Durante la negociación, PAN, PRI y la Presidencia de la República fueron vetando uno por uno los nombres propuestos por el PRD. Primero cayó Genaro Góngora, después Jaime Cárdenas, les siguieron Irma Sandoval y Alfredo Figueroa, y finalmente también se logró vetar a Javier Santiago. Ante tal intransigencia quedó claro que la alianza gobernante no dejaría pasar un solo consejero que pudiera tener posiciones incómodas para el régimen.
En lugar de defender a los candidatos que dieran confianza y certidumbre a su partido y a la ciudadanía, Javier González Garza cedió a las presiones. Prefirió asumir la candidatura de Valdés como si ésta fuera una propuesta del PRD antes que quedar totalmente fuera de la negociación. Si no aceptaba este premio de consolación, el güero se arriesgaba a ser descalificado de obcecado e intransigente. González Garza colocó su reputación personal por encima del mandato de su propio partido.
El resultado fue que aunque el güero quedó bien con la prensa y el gobierno, el PRD resultó un mero espectador del proceso de selección de los consejeros. Ni logró vetar a los candidatos más agresivos de los otros partidos, ni colocó un solo consejero que asegurara la confianza del partido de izquierda en el árbitro electoral. Así, el PRD terminó simplemente avalando una tercia que no ayudó a construir.
Se ha señalado que el hecho de que Valdés no tenga afinidad por el sol azteca o la izquierda es un signo positivo, que demuestra la altura de miras de los diputados al nombrar un consejero presidente sin compromisos con los partidos. Ojalá sea cierto. El tiempo ya nos irá aclarando dónde están los compromisos de Valdés. Pero en ese caso no se justifica que al PRD se le haya “cobrado” su nombramiento, dejando los otros dos lugares al PRI y al PAN. Además de Valdés, tuvo que haber entrado alguno de los candidatos propuestos por el PRD.
Felipe Calderón se salió con la suya. Tal como lo adelantó un columnista cercano a Los Pinos el pasado 2 de febrero, “la estrategia de Los Pinos, dicen, sería neutralizar una descalificación, presente y futura, de la izquierda a la integración del instituto. Desconocer y desconfiar de la autoridad electoral sería un argumento que perdería fuerza y sentido si uno de los suyos está en la presidencia”. Esperemos que la sociedad no se deje engañar tan fácilmente. La llegada de Leonardo Valdés a la presidencia del IFE no significa una victoria para la izquierda, sino una rotunda derrota del PRD a manos de un régimen cada día más intransigente e intolerante.
lunes, diciembre 10, 2007
Voto por voto
Argenpress
7 de diciembre de 2007
La controvertida Reforma Constitucional Electoral, que por consecuencia crea un renovado Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, ya aprobado por el Senado de la República y seguramente por la de Diputados, es de recibirla con aquiescencia por tres disposiciones fundamentales que evitarán se repitan los graves sucesos del 2006: el recuento del voto por voto, la obligatoriedad de transparencia de los partidos políticos y la remoción escalonada de los consejeros del Instituto Federal Electoral, IFE.
En el primer caso, quedó establecido el recuento del voto por voto en elecciones presidenciales, de diputados y de senadores, cuando la diferencia entre el primero y segundo sea de un punto porcentual o menos, recuérdese que la diferencia comicial entre Felipe Calderón Hinojosa y Andrés Manuel López Obrador fue apenas de 0.52 por ciento, lo que trajo como consecuencia toda la situación de malestar generalizado, que aún complica la vida de la República.
La transparencia en los partidos políticos, es de la mayor trascendencia, puesto que su principal financiamiento lo obtienen de los recursos del Estado. A partir de que la colegisladora, la Cámara de Diputados, apruebe las reformas, los partidos quedan obligado al acceso a la información vía el IFE, para ese cumplimiento, inclusive, se anuló el secreto bancario de los mismos. Es más, se crea con rango constitucional la Contraloría Interna del órgano electoral.
Con respecto de la remoción escalonada de los consejeros del Instituto Federal Electoral, es una de las decisiones más sanas sobre todo con respecto a su composición actual. El principal responsable del desastre del 2006, el consejero presidente, Luís Carlos Ugalde será el primero en ser reemplazado y luego le seguirán otros cinco. A este sujeto de la incongruencia, como ya lo habíamos comentado, no le valió ni su frase chantajista, de que si se acordaba su remoción sería tanto como aceptar que hubo fraude en los comicios presidenciales del 2006.
Tiene razón el principal impulsor de las reformas, Manlio Fabio Beltrones, a la sazón coordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, cuando expone, que los legisladores están seguros y comprometidos a que las elecciones del 2009 y 2012 se rijan por un nuevo marco legal y una atmósfera política que impida una crisis como la vivida en el 2006.
A nombre del Partido Acción Nacional, el senador Ricardo García Cervantes, expresó que con las reformas, los partidos tendrán que salir a dar la cara a la ciudadanía con voz, ideología y proyectos para que vayan a pedir el voto de los ciudadanos con candidatos idóneos y que convenzan.
En esa misma línea de transparencia, que obliga ahora a los partidos a la contabilidad de los votos que obtengan aún en coaliciones, el coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática, Carlos Navarrete Prida propuso que los partidos que conforman el Frente Amplio Opositor, es decir, el propio PRD, del trabajo y Convergencia decidan formar uno nuevo y representar por tanto en un solo emblema el movimiento de Andrés Manuel López Obrador y su posible nueva candidatura en las elecciones presidenciales del 2012.
Existe, como en toda renovación sustancial, controversia por la Reforma Constitucional Electoral y por el consecuente nuevo Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, sin embargo es de recibirla con aquiescencia por tres disposiciones fundamentales que evitarán se repita la crisis política del 2006: la obligatoriedad de transparencia de los partidos políticos, la remoción escalonada de los consejeros del IFE y, fundamentalmente, el recuento del voto por voto.
viernes, septiembre 07, 2007
Nuestro primer aniversario
A principios de 2006, aunque no me interesaba hacerme de un blog, en algunas bitácoras que por entonces visitaba no permitían formular comentarios a quien no tuviera una cuenta en Blogger, por lo que abrí una en abril, y, al mismo tiempo, un blog: Erat Hora, título que proviene de un poema del escritor norteamericano Ezra Pound (1885 – 1972), a quien admiro desde que lo descubrí, hace más de diez años.
No sabía bien a bien qué hacer con mi nuevo juguete, pero me quedé con él. Seleccioné algunos de los cuentos y poemas que mis amigos enviaban a mi correo electrónico y esos fueron mis primeros "posts" o entradas. Publiqué también un par de textos míos, de los que posteriormente me deshice, junto con la mayor parte de mis primeros posts.
Por entonces los partidos políticos se encontraban en medio de una acalorada campaña electoral, haciendo circular, por ejemplo, cantidades masivas de "e-mails" donde ensalzaban las virtudes de uno u otro candidato; y, con un énfasis todavía mayor, trataban de denostar a sus rivales: una extensión, hacia el medio relativamente nuevo que era internet, de lo que día a día veíamos y escuchábamos en las calles, en la radio y en la televisión. Las contiendas para alcanzar el poder dentro de un sistema democrático han sido intensas en cualquier momento de la historia, pero lo que estábamos viendo en 2006 era algo nuevo: los partidos pasaron, de subrayar sus propias virtudes --reales o supuestas--, a señalar los errores del contrincante; después, a exagerar la magnitud de estos errores; y, finalmente, a mentir, a sepultar al candidato opositor bajo lluvias de "spots" difundidos continuamente a lo largo del día, en los que las propuestas del rival eran ridiculizadas y distorsionadas con sensacionalismo, usando imágenes agresivas y frases cortas, contundentes, que uno terminaba por memorizar hasta en contra de la voluntad personal. En Estados Unidos, esta manera repugnante de aguijar las pasiones de los ciudadanos no es nueva; en México sí, y la organización que abrió en nuestro país esta nueva veta de la suciedad política se llama partido Acción Nacional.
Yo fui votante del PAN, por cierto, cuando, en 2005, el ex-alcalde de Torreón Jorge Zermeño, actual embajador en España, se postuló como candidato a la gubernatura de Coahuila. Antes de esas elecciones, en las diferentes ciudades donde he radicado, voté, invariablemente, por candidatos de izquierda; pero mi padre, panista de toda la vida (excepto un par de veces en las cuales dio su confianza a los socialdemócratas; 1988 fue una de esas ocasiones), me convenció de desplazar mi mano, por una vez, hacia la derecha. Al final, no quedó Zermeño como gobernador, sino Humberto Moreira, del Partido Revolucionario Institucional, lo cual viene significando más o menos lo mismo.
Pero el comportamiento de Acción Nacional en la campaña presidencial de 2006 nos convirtió a mi familia y a mí en antipanistas.
El candidato de la derecha era Felipe Calderón, pero eso no importaba. Podía haber sido Santiago Creel, o hasta Alberto Cárdenas --la mercadotecnia hubiera sido la misma. El PAN concentró toda su descarga "mediática" sobre Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición izquierdista Convergencia-Partido del Trabajo-Partido de la Revolución Democrática. Para abril, yo había decidido ya votar por el popular "Peje". Viví en la Ciudad de México cuando éste era Jefe de Gobierno y sabía que nuestra capital no había tenido mejor conductor que AMLO. Reconocía defectos en él, cuestiones de "estilo" casi siempre, formas de comportamiento, un manejo muy pobre de los medios de comunicación (al contrario del PAN); pero el tabasqueño representaba la posibilidad de un auténtico viraje --el "cambio" que no llegó con Fox-- en vista de la difícil situación financiera que México enfrentaba --y continúa enfrentando: la inmigración ilegal hacia Estados Unidos se disparó como nunca antes, la dependencia del petróleo era casi absoluta y, en suma, no alcanzábamos el desarrollo económico prometido por el PRI-PAN "liberal" de Vicente Fox, Ernesto Zedillo, Carlos Salinas de Gortari y Miguel De La Madrid. La sumisión que de hecho ya nos incluía como provincia de Estados Unidos, con cada presidencia subsiguiente de este último PRI-PAN trascendió a las actitudes: Fox pudo abandonar con comodidad la retórica nacionalista que antaño adornaba los discursos de los presidentes. Por otro lado, a muchos nos preocupaba la expresión, cada vez menos secreta, de una forma aberrante de catolicismo --anticristiana en realidad-- presente en la cúpula gubernamental a través de personajes como Carlos Abascal y el mismo Fox.
Con este panorama al frente, la campaña sucia del PAN era un insulto a todos los mexicanos. A todos, aun si sólo a unos cuantos nos dolía. Un insulto muy peligroso, además, porque, aunque millones de ciudadanos podían ser, y fueron, engañados, otro grupo, no tan pequeño, era consciente de que Acción Nacional pretendía prolongar su estadía en el poder sin importarle que los medios fueran la difamación de la izquierda y la apelación a la irracionalidad latente en todos los seres humanos.
Para intentar contrarrestar, desde mi pequeño nicho, la tormenta de e-mails foxistas-calderonistas (cuyo primer origen eran las oficinas gubernamentales, como demostró el impotente IFE en su momento), me dediqué a reenviar a cuanto conocido o desconocido apareciera en mi buzón la información disponible en internet que demostraba las mentiras de la propaganda oficialista. El sitio web más adecuado para encontrar esta información era y sigue siendo el Sendero del Peje, del monero Víctor Hernández.
Como muchas otras iniciativas de visión izquierdista, la del Sendero del Peje parte y se desarrolla enteramente desde la ciudadanía alejada de los partidos. Hay que ubicar en esta característica la raíz de sus logros y de sus eventuales defectos. El Sendero inspiró la creación de decenas de blogs y portales obradoristas. Yo mismo transformé Erat Hora en blog político por influencia de Víctor; de este modo, además de reenviar la información por e-mail, estaba disponible en cualquier instante para cualquier persona, no sólo para mis contactos.
Erat Hora llegó a ser, durante varios meses, uno de los 25 blogs más leídos de México, y fue mencionado como uno de los más interesantes con tema político por la revista Proceso. Ái nomás.
Lo que me distinguía --no sé si para bien o para mal-- de otros blogueros de la resistencia era que yo metía mi nariz en cuanto blog me encontraba. Preferentemente donde veía que opinaban distinto a mí. Me gustan más los blogs que los foros porque en un foro debes registrarte, recordar tu contraseña, etc., aparte de tener un carácter un poco "introvertido"; es decir, hay foros obradoristas, derechistas, católicos, ateos... y sería un poco raro ver a un ateo escribiendo en un foro cristiano, por ejemplo. Saldría expulsado. Con los blogs también hay cierta cerrazón, pero me parece que no es tan drástica. En fin, quizá era, sencillamente, que acababa de descubrir la blogósfera; antes de clavarme en los blogs políticos, ya era visitante asiduo de blogs personales como los de Beam y Chango.
Ya que menciono a Beam... Durante algunos meses, el aludido blogstar le dio cabida a la polaca en su hostal. Dejé un comentario en su blog, luego él uno en el mío y así inició esta bonita relación que al día de hoy tenemos, snif.
Con Toncha sucedió algo parecido. Víctor promovió su blog en el Sendero y ni tardo ni perezoso pasé a visitarlo. ¿Miedito?
Algo que me hacía sentir un poco raro era que, al contrario de la gente previsora, nunca escogí realmente un nickname, un nom de guerre con el cual identificarme cuando hacía comentarios en otros lados. Así que los demás me identificaron con el nombre de mi blog, que, en honor a la verdad, suena algo femenino. Pa que no hubiera confusión ni difamación, por ahí de julio de 2006 cumplí con la ley no escrita de inventarme un pseudónimo, que es, obviamente, un burdo intento de bromear con el que fue mi primer nombre. Dejé también aquel blog como un espacio más personal, con menos grilla... y sigo sin saber muy bien qué hacer con él.
En cambio, tenía muy claro que me interesaba hacer un blog político al lado de Beam y Toncha.
El 5 de septiembre de 2006, después de que, con una infame decisión, el TRIFE proclamara presidente a Felipe Calderón, nació El pedote de FeCal. Todo lo que antes estuvo en mi primer blog lo moví para acá ese mismo día, incluyendo cientos de comentarios de un buen bonche de lectores, a favor y en contra tanto de López Obrador como de Calderón. A la mayoría de los lectores nunca se les censuró, dijeran lo que dijeran. El título de este blog no necesita explicaciones, ¿verdad?
¡Gracias a todos los que, después de un año, siguen consultando El pedote de FeCal! Contraté a un viejo grupo para que nos viniera a cantar.Cracker - Happy birthday to me
sábado, septiembre 01, 2007
Laberinto político
El Universal
1 de septiembre de 2007
No sabemos cuál sea el informe sobre el estado general de la administración pública que hoy presente ante el Congreso de la Unión el Presidente de la República, pero la discusión de las semanas previas a esta ceremonia ya nos aportó un fiel retrato de la deplorable situación de la política nacional.
El cumplimiento del artículo 69 constitucional, que obliga al Ejecutivo a presentar dicho informe por escrito, ha exhibido de nuevo la obsolescencia del régimen presidencialista imperante, aderezado además por la crisis de legitimidad del Presidente de la República en turno. De ahí que durante las últimas semanas la discusión se haya centrado en la ceremonia del informe y no en la crítica situación nacional y en las propuestas para resolverla.
La definición sobre el lugar en que el presidente Calderón entregará el documento —a las puertas del recinto legislativo, en otro espacio del mismo o en la tribuna del salón de plenos— ha empeñado las energías de los partidos políticos y del Ejecutivo, energías que podrían haberse dedicado a mejores causas.
En medio de esta batahola, se negocian temas fundamentales para el futuro del país como son la reforma fiscal y la reforma electoral. A estas alturas no sabemos si habrá reforma fiscal antes de que al Congreso llegue la propuesta del Ejecutivo sobre el paquete económico de 2008, mientras que ya se ha presentado la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral. Lo que sí sabemos es que el proyecto de reforma hacendaria presentado por el Ejecutivo se ha ido modificando en las discusiones para su dictamen en comisiones, de manera que el modesto incremento de 2.8% en la recaudación tributaria que podría haberse derivado de su aplicación se verá seriamente mermado gracias al poder de los grandes grupos empresariales para mantener los privilegios fiscales que durante décadas han mantenido la carga tributaria como una de las más bajas del mundo (¡9.5%!).
No es casual entonces que México se encuentre en el sótano de los niveles de crecimiento entre los países de América Latina (según datos de la Cepal), junto con Haití y la República de El Salvador.
Pero mientras la capacidad de crecimiento de la economía nacional se deteriora cada día más; mientras los niveles de desempleo aumentan; mientras el campo mexicano transita hacia la guillotina de la apertura total en 2008; mientras el sector industrial se encuentra estancado y los miserables salarios mantienen frenado al mercado interno; y mientras las finanzas públicas son todo menos robustas y transparentes, las fuerzas políticas se desgastaron una vez más en la discusión sobre la obsoleta ceremonia del informe presidencial. Distraídos en ese laberinto, no sólo se soslaya la gravedad de la situación económica, sino también la preocupante ausencia de respeto a los derechos humanos, y el deterioro de la seguridad pública y nacional por el crecimiento de la delincuencia organizada.
Por su parte, el avance de los acuerdos sobre la reforma constitucional en materia electoral, plasmados en la iniciativa presentada el jueves pasado, podrían verse afectados por las condiciones en las que se desarrolle la ceremonia del informe. También por la falta de acuerdo en torno a las modalidades de salida de los actuales miembros del Consejo General del IFE. Por lo pronto, el hecho de que esa definición se haya dejado a la ley secundaria fortalece la posibilidad de impugnación legal de parte de los afectados. No olvidemos que en un sistema de complicidades, cada actor es rehén del otro y el secuestrado permanente es el propio país.
Si bien el extravío en el laberinto de la defensa de sus pequeños intereses es una característica estructural de la clase política mexicana, ésta se ha agravado a consecuencia del periodo que se abrió con la coyuntura electoral de 2006. No haber cumplido con los principios constitucionales de “certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad” en ese proceso electoral marcó con la ilegitimidad el ejercicio del poder presidencial, para colmo en un régimen plenamente presidencialista.
Como las enfermedades incurables, la ilegitimidad de origen no se puede resolver. Lo que sí puede hacerse es que la crisis que ella genera no arrastre al país en su conjunto hacia abismos todavía más profundos. Pero ello requiere generosidad de miras de una clase política para la cual el largo plazo está a cinco años de distancia, con estación previa en 2009.
* Consejera nacional emérita del PRD.
jueves, agosto 30, 2007
El deshonesto Ugalde y sus declaraciones chistosas
Pide Ugalde honestidad a Calderón
Margarita Vega
Reforma
29 de agosto de 2007
—¿Este llamado se puede también extender al Presidente de la República? Porque ya se ha publicado que Presidencia está negociando el Informe a cambio de la cabeza de los consejeros.
"Este llamado de honestidad intelectual, de honestidad política y de responsabilidad con el futuro del País es extensivo a todos los actores políticos dentro del Legislativo y dentro del Ejecutivo que participan en el diseño y finalmente en la aprobación de una futura reforma electoral", dijo en entrevista al finalizar la sesión ordinaria que celebró el Consejo General del IFE.
Ahí, cuestionó que algo tan importante como el Primer Informe de Gobierno se esté negociando, al igual que la reforma fiscal.
—¿No pierde legitimidad? O se está dando un balazo en el pie el Gobierno de Felipe Calderón al aceptar en una negociación cambiar la cabeza de los consejeros por una reforma fiscal.
"Yo haría dos preguntas que motivan una reflexión para el futuro de la democracia: la primera es saber si la celebración de un Informe de Gobierno, en los términos previstos en la Constitución y con la formalidad que amerita la investidura presidencial puede ser parte de una negociación sobre el futuro y la independencia del Instituto Federal Electoral.
"Y la segunda pregunta que yo hago es si una reforma fiscal tan importante para el futuro social, económico del País, puede estar dependiendo de otra reforma que, siendo importante, no tiene nada que ver con ella, como la reforma electoral", planteó.
martes, agosto 28, 2007
Castañeda: el realismo rebosante de cinismo
Contralínea
2a quincena de agosto de 2007
Jorge Castañeda se adorna: más que conforme al recetario del Maquiavelo que exhibe los métodos autocráticos más perversos del príncipe, como un troglodita a la Montesquieu y, mejor dicho, como un terrorista al estilo de Arthasastra de Kautilya.
Con Krauze, en entrevista de Álvaro Delgado (Proceso: 22/VII/07), Castañeda (como un pequeño Díaz Ordaz) asume y se adjudica lo que califica de “estrategia del miedo” para impedir la victoria de López Obrador. Más que eso, puso en marcha una concepción moderna de la política democrática: desató a los perros de la guerra cuando estando en uno de sus mítines, sin más gente que su grupo, en Ciudad Juárez, convocó a la derecha, a los empresarios y a la oligarquía-plutocrática a “detener a cualquier precio a López Obrador”.
Ahora Castañeda (que ocultó su segundo apellido, como lo hace Bours con lo de Robinson) arregla su frase y dice que dijo que a AMLO había que “ganarle a la buena, a la mala y de todas las maneras posibles”. Como de los arrepentidos es el reino de los cielos, pero de arrepentimientos está empedrado el camino a los infiernos, declara que su único error fue no agregarle a esa frase lo de ganarle a como diera lugar, pero... “dentro de la legalidad”.
Se le “chispotió” como a su aliado “Chespirito”. Aunque lo cierto es que Castañeda, con espuma en la boca, enloquecido, proponía impedir el triunfo de López Obrador, para que ganara la derecha en cuya ideología siempre, simulando otra ideología, ha militado.
Con un realismo rebosante de cinismo da “clases” de política. El oportunista de Castañeda no ha dejado de ofrecerse, desde el salinismo, el zedillismo y el foxismo, hasta que éste lo puso en su nivel de incompetencia (se desquitaba en las oficinas de Relaciones Exteriores tirando los celulares, para desahogar su neurosis-fracaso. Ver el ensayo de Wanda von Baeyer-Katte: Comportamiento político erróneo en confrontación con la neurosis) y después lo echaron e inventó, “huyendo hacia delante”, que había renunciado, porque en lugar de la “enchilada completa” los de Bush le dieron “hot dog”.
Intelectual desprestigiado –sus libros se venden por kilo, estorbando en las librerías de viejo– Castañeda nos sale con su tesis arreglada de que en política hay que ganar a “cualquier precio”, sin más legalidad que las resoluciones del IFE, el Trife y la omisión de la Corte, a pesar de estar seriamente cuestionada la legitimidad a la que Castañeda tira por su fosa séptica, donde acumula sus desechos orgánicos e inorgánicos. No hubo estrategia. Hubo una campaña ilegal contra López Obrador. Por eso ahora busca Castañeda encubrir sus asesorías en sínodo nocturno a empresarios y derechistas, al estilo de Luis Pazos.
Bribón y “los bribones son igual en todas partes”, escribió Kitto, en memorable ensayo, el bribón, pues, de Castañeda, pasando por encima de los límites mínimos de una campaña electoral democrática y republicana, quiere que de ahora en adelante se legalice la “guerra sucia” entre los competidores y, en lugar de adversarios, que sean enemigos a muerte con la “estrategia” de “todo se vale” y una vez que el más ilegal e ilegítimo arrase en las urnas y las instancias, Castañeda, ebrio de realismo, desbordando cinismo, saldrá con su estupidez de que debió haber sido una “guerra sucia”... ¡dentro de la legalidad!
En su mediocridad, Castañeda desprecia (dándoselas de demócrata, pero de dientes para afuera) a la opinión pública, integrada por las individualidades atentas al espectáculo político. Y de paso, beneficiario del trabajo periodístico y de otros medios, como cuando fue locutor-corresponsal de Monitor (de cuya desgracia ahora nada dice sobre Gutiérrez Vivó), arremete contra los medios de comunicación, cuando le preguntan sobre el destino de los “3 o 4 millones de dólares” que le dieron para su inútil campaña, la cual concluyó como asesor del miedo y de Calderón. A éste le pide chamba, otra vez quiere “la enchilada completa”.
La legalidad en la teoría de Castañeda es a posteriori. Eso sí, no se le cae de la boca lo del imperio de la ley, el estado de derecho y demás postulados (que aprendió en cursos “bazuaquianos”). No es un profeta desarmado, es un terrorista que ha saqueado de los arsenales sintetizados en que “la política es diabólica” (¡Oh, Weber!) y presume de su sarcástica interpretación de los hechos, como si estuviera descubriendo el hilo negro. Se quiere hacer el malo de la película, el Carlos López Moctezuma, maloso entre los malos. Se asume como el “coco” para continuar con su campaña del miedo, asustando a sus propios fantasmas, a sus delirios de grandeza, cuando ha fracasado como intelectual, como candidato independiente, como político y no le queda más que enseñar el cobre pidiendo empleo a Calderón. En última instancia, ofrece sus servicios de tenebroso “estratega” del miedo para campañas electorales, como ventilador enfrente del excremento donde todo se vale... y después saldrá con la batea de babas de que cometió un “error”, porque todo debió haber sido... ¡dentro de la legalidad!
Lo que está en cuestión no es realismo político, sino el cinismo con el que Castañeda aborda la disputa electoral entre Calderón versus López Obrador. Tras su perorata, su retórica, su diarrea-neurótica, Castañeda, a toro pasado, busca enmendarse la plana de sus “estrategias” del miedo, con su disculpa de que cometió un error al proponer “todo se vale” en cuestiones electorales, siempre y cuando sea... ¡dentro de la legalidad! No fue un olvido. Lo hizo intencionalmente, cuando convocó a detener “a cualquier precio” a López Obrador. Su realismo político, con sus perversidades ilegales e ilegítimas, democrática y republicanamente, conducen “al desastre y la barbarie”, cuando los límites de la legalidad, del derecho positivo, son rebasados por un “error” fascistoide.
jueves, junio 28, 2007
La verdad de López Obrador, en su libro "La mafia nos robó la Presidencia"
Proceso
27 de junio de 2007
México, D.F., 26 de junio (apro).- El 30 de junio de 2006, dos días antes de las elecciones presidenciales, Andrés Manuel López Obrador asistió a una comida con los principales directivos de Televisa.
Fue en la casa del vicepresidente del Grupo Televisa, Bernardo Gómez, y ahí Emilio Azcárraga Jean encaró al entonces candidato presidencial de la coalición “Por el Bien de Todos” y le dijo sin rodeos: “Tengo información de que… vas a expropiar Televisa”.
Sorprendido, López Obrador lo negó. “Le respondí que no era cierto”, dice.
La anécdota anterior es una de las muchas historias personales que el tabasqueño relata en su libro “La mafia nos robó la Presidencia; sólo le han quitado una pluma a nuestro gallo” que comenzó a circular hoy de manera anticipada bajo el sello de editorial Grijalbo.
El libro está dedicado a “quienes participan con corazón y conciencia para lograr el cambio verdadero”.
López Obrador cuenta el desenlace de esa comida con los jerarcas de Televisa, como un ejemplo del tamaño de la guerra sucia que enfrentó antes de las elecciones presidenciales del 2 de julio de 2006
Ellos sabían que yo no estaba de acuerdo con el monopolio que ejercen en la comunicación, y mucho menos con que se quieran convertir en un poder de facto, por encima de los poderes legal y legítimamente constituidos. No estoy de acuerdo con la república de la televisión. Sin embargo, nunca he pensado que el camino para democratizar a los medios de comunicación y garantizar el derecho a la información sea expropiar Televisa.
Inmediatamente después de la pregunta de Azcárraga y de mi respuesta, me entrego el texto de un decreto expropiatorio que supuestamente yo presentaría al Congreso el 2 de diciembre de 2006, es decir, al día siguiente de mi toma de protesta como presidente de la República. El documento, que por cierto quedó en mi poder, esta bastante bien hecho porque se redactó precisamente para ser creíble. No sólo cuenta con toda la fundamentación legal, sino que detalla la razón social de cada una de las empresas del consorcio, algo que yo mismo desconocía. Se habla de expropiar no sólo Televisa sino también las empresas: Grupo Televisa, S.A.; Corporativo Televisa, S.A.; Telesistema Mexicano S.A. de C.V.; Corporativo Vasco de Quiroga S.A. de C.V.; G-Televisa-D S.A. de C.V., y Televisión independiente de México S.A. de C.V.
Es importante saber quién elaboró este documento. Creo que corresponde a Emilio Azcárraga aclarar cómo llegó a sus manos, pero casi podría asegurar que pudo haber sido fabricado por el Cisen o por el equipo cercano a Calderón o Fox; incluso, con la colaboración de algunos funcionarios de la misma televisora.
Lo que si esta claro es que el propósito fue sembrar la desconfianza. Tengamos en cuenta que si engañaron a muchos integrantes de la clase media, por qué no hacer dudar a quien representa a tantos intereses económicos como Emilio Azcárraga. Por eso es imprescindible que se garantice el derecho a la información por encima de intereses de grupo.
En la parte final del libro, de 301 páginas, López Obrador detalla cómo vivió los días posteriores a la elección, los más aciagos de carrera política sin duda:
El día de la elección fui a votar con mis hijos muy temprano y regresé a mi domicilio. Ahí permanecí hasta las 8 de la noche. En mi casa, en compañía de Federico Arreola, estuve recibiendo los reportes de una encuesta de salida que se contrató con la empresa de la doctora Ana Cristina Covarrubias. Este sondeo consistió en aplicar 38 mil 618 entrevistas, inmediatamente después de que los ciudadanos habían votado. Fue el ejercicio más grande y riguroso que se aplico en todo el país, el día de la jornada electoral. Desde el primer reporte de las 10 de la mañana hasta el último siempre nos mantuvimos arriba con un promedio de tres puntos de ventaja.
Este mismo resultado se reflejaba en otras encuestas de salida aplicadas durante la jornada electoral. Incluso, hacia las 5 de la tarde recibí una llamada de Bernardo Gómez, de Televisa, para decirme que ellos tenían información de que había ganado la elección presidencial. Sin embargo, al cierre de las casillas, cuando comenzaron a falsificar los resultados, se empezó a hablar de un empate en los conteos rápidos.
Aquí cabe recordar que las encuestas de salida se hacen preguntando a los ciudadanos por quién votaron, mientras que los conteos rápidos se sustentan en los resultados contenidos en las actas; es decir, cundo ya se habían introducido boletas de más con votos a favor de Calderón, nos habían quitado o anulado votos indebidamente, o de plano, habían falsificado un buen número de actas.
Esa noche, justo después de que Luis Carlos Ugalde, consejero presidente del IFE, informara por televisión que no darían resultados de las 7 mil 281 casillas del conteo rápido del Instituto, porque la contienda estaba muy cerrada, apareció Vicente Fox para transmitir un mensaje en el mismo sentido. Quedó en evidencia que estaban actuando de manera concertada, sin respetar la autonomía y la imparcialidad que debía normar la actuación del IFE.
(…) la noche del 2 de julio no dormí. Estuve pendiente de los resultados oficiales. Al día siguiente en el PREP aparecía reportado el 98.45 por ciento de las casillas electorales para presidente de la República, lo que significaba, según el IFE, que sólo faltaba por contabilizarse la votación de dos mil 17 casillas.
El día 5 de julio se llevó a cabo el cómputo distrital. Para entonces, dado el cúmulo de irregularidades que aparecían por todos lados, la gente comenzó a demandar que se contaran los votos casilla por casilla. Sin embargo, la instrucción del IFE a los consejos distritales fue que no se permitiera la apertura de los paquetes electorales.
Ese día, 5 de julio, la manipulación y el engaño lastimaron la dignidad de millones de mexicanos. El cómputo final por distrito fue transmitido por televisión y los resultados comenzaron exactamente al revés de cómo se presentaron al final de la jornada electoral. Yo aparecía con ventaja todo el tiempo hasta que, hacia las cuatro de la mañana del día 6, me “rebasó” Calderón. Después apareció el presidente del Consejo General el IFE y, usurpando funciones, lo declaró ganador.
López Obrador revela también en su libro lo que sucedió en los días previos a los festejos patrios del 15 de septiembre, cuando mantenían el plantó en el zócalo.
Según él, no podían permitir que Fox se burlara de ellos dando el Grito de Independencia en el balcón del Palacio Nacional. “La decisión era desfile sí, Grito no”, dice.
Cuenta que entonces lo buscó el secretario de la Defensa, Gerardo Clemente Vega García, pero específica que él se negó a dialogar con el alto mando castrense.
Sostiene que, para darle una salida aterciopelada al problema, sugirió al entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, que le propusiera a Fox que diera el Grito en Dolores Hidalgo.
Así lo hizo Encinas, pero un día antes de la ceremonia desayunaron y ahí Encinas le dijo que Fox estaba necio, que quería dar el Grito en el Zócalo.
Prosigue López Obrador:
Lo de Fox era una abierta provocación. Por eso convoque a una asamblea para la mañana del 15, con la intención de convencer a la gente y tener tiempo para ensayar, lo del apoyo del Coro Monumental, un acto de protesta pacifica, que consistiría en que, al momento en que Fox saliera al balcón principal de Palacio Nacional, a dar el Grito, nosotros, en forma organizada, le diéramos la espalda en silencio, y que una vez que él se metiera, nos voltearíamos y llevaríamos a cabo nuestra ceremonia.
Afortunadamente no hubo necesidad de esto. Llegó a mis manos un documento sobre la estrategia del Estado Mayor Presidencial para garantizar la presencia de Fox, que consistía básicamente en tomar la calle frente a Palacio una noche antes del Grito, que nosotros manteníamos libre.
El plan comprendía llenar esa calle frente al balcón con tres mil militares vestidos de civil y ahí mismo colocarían los equipos de televisión para transmitir a todo el país.
De modo que tuve que optar y decidimos adelantarnos. Dos horas antes, en vez de que ellos pusieran las vallas, nosotros las pusimos hasta la banqueta del Palacio, tomamos la calle y recorrimos el campamento. Cuando se dio cuenta el Estado Mayor hubo un pequeño forcejeo y momentos de tensión, pero ya no pudieron evitarlo. Al día siguiente por la mañana no tuvieron más opción de que Fox se iba a Guanajuato.
En la parte final de su libro, que incluye sus crudas vivencias en el gobierno de la ciudad, como los videoescándalos y el desafuero, López Obrador hace una reflexión final. Afirma que está convencido de que el remedio a los males que aquejan y atormentan a la nación no vendrá de la élite que detenta el poder.
Sostiene que la llamada sociedad política está podrida y que sólo vive pensando en mantener y acrecentar sus privilegios. Asegura que el país necesita una transformación de las dimensiones de los movimientos de Independencia y de Reforma y de la trascendencia de la Revolución Mexicana.
Termina:
Esta lucha no es de un día, nos puede llevar tiempo, pero vale la pena. Si ya iniciamos la construcción de una nueva República, vamos hacerlo bien, a construir buenos cimientos. Vamos a establecer nuevas condiciones económicas, sociales, políticas, culturales y espirituales, con nosotros y por los que vienen detrás de nosotros, por nuestros hijos.
miércoles, junio 20, 2007
La verdad sea dicha 2007/06/19
"Desde aquí les queremos decir a esos mafiosos que, a pesar de sus burdas maniobras, por más obstáculos y miedo que quieran infundir, la voluntad de cambio de millones de mexicanos no podrá ser acallada ni detenida".
"Este movimiento de transformación triunfará y logrará establecer la democracia, la justicia y la libertad".
"De eso no nos cabe la menor duda. Por eso tienen miedo". En GoogleVideo
Comentario de Eratóstenes Horamarcada: Una institución financiera que se comporta con esta injustificable discrecionalidad no merece nuestra confianza. A los mexicanos no nos queda sino retirar nuestro dinero de HSBC. Sugiero que, antes de despedirnos para siempre de este banco --uno de los que nuestros impuestos están sosteniendo, vía IPAB--, le hagamos llegar a sus directivos una carta, especificando que, si damos por terminado nuestro contrato con HSBC, se deberá «a que así conviene a nuestros intereses: los de nuestra familia y los de nuestra nación».
martes, junio 19, 2007
Más pruebas del fraude a López Obrador
Columna Estado de los estados
¡Por esto!
19 de junio de 2007
Los Bribiesca aún no se escapan: Schmal
Medina Mora, escudo de impunidad en la PGR
Calderón deteriora la investidura presidencial
Yunes Linares amenaza a servidores públicos
Leon Tolstoi
A pesar de que día con día surgen más pruebas y evidencias de lo sucia y fraudulenta que fue la elección presidencial del pasado 2 de julio, Felipe Calderón no hace ni un pequeño esfuerzo por revestir con un poco de legitimidad la investidura presidencial que detenta y, por el contrario, su gestión hasta el momento lo único que ha logrado hacer es reafirmar la certeza del pueblo de México de lo inadecuado y peligroso que sería y es para el futuro de la Nación una administración garante de impunidad para el saqueo que se realizó en el sexenio foxista y que sigue, imparable, en los primeros meses del calderonismo, sin que se logre ver el fondo de este profundo pozo de corrupción en que se ha convertido la administración pública federal.
A las pruebas presentadas por la Coalición por el Bien de Todos que encabezó Andrés Manuel López Obrador, ratificadas con las confesiones de parte de los antagonistas de esa truculenta elección, como son el propio ex presidente Vicente Fox, quien con el cinismo y caradura que lo caracteriza declaró en los Estados Unidos que si bien perdió la lucha por desaforar al tabasqueño “se desquitó” durante la campaña y el día de la votación; o el consejero presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, que con toda desvergüenza ha reconocido la intervención ilegal del entonces titular del Ejecutivo en el proceso, que de entrada lo descalificó, y ahora, con un total desconocimiento del estado de derecho, señala que la autonomía del IFE puede convertirse en simple retórica por la falta de mecanismos de defensa constitucionales cuando es vulnerada por otras instancias del Estado, cuando olvida que la autonomía la perdió dicho organismo desde el momento en que él fue designado para ocupar el cargo que ostenta a sabiendas de los intereses que representaba, que defiende y que seguirá defendiendo hasta el final de su gestión.
Y ni qué decir del descaró de la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo, que no pierde ninguna oportunidad para recordarle a propios y extraños que “gracias a ella” Felipe Calderón es ahora el inquilino de los Pinos, “servicio” que le ha sido pagado con creces por el gobierno federal y que, sin embargo, no se ve para cuándo se dejarán de presentar facturas con cargo al erario público por el incalificable trabajo de las huestes magisteriales a favor del entonces candidato albiazul.
A todo eso se suma el testimonio del ex candidato presidencial del PRI, Roberto Madrazo, quien a total destiempo revela el cochinero que fue la elección federal pasada; pretende ocultar su falta de valor civil ante la serie de irregularidades que se cometieron, tanto del lado de los integrantes de su partido, como del gobierno federal, el Partido Acción Nacional y las cúpulas empresariales; y que dejó pasar cobardemente convirtiéndose en cómplice del atraco electoral a millones de mexicanos, cuando tenía todos los elementos jurídicos para exigir la anulación de la elección, junto con su adversario de la Coalición por el Bien de Todos, lo que hubiera obligado al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a determinar la repetición de los comicios.
Y este lunes Socorro Díaz, en el libro “Reporte 2006, el desquite”, difundió la conclusión a la que llegó un grupo de especialistas de la Coalición por el Bien de Todos en el sentido de que “más de 72 por ciento de las actas de escrutinio de las elecciones del 2 de julio de 2006 habían sido falsificadas con el propósito de sacar del cómputo alrededor de millón y medio de votos a favor de Andrés Manuel López Obrador”, lo que permitió el “triunfo” de Felipe Calderón por menos de 250 mil votos de diferencia.
En esa obra, la ex legisladora sostiene que ante un resultado cerrado a favor del candidato de la oposición, la “pareja presidencial”, Vicente Fox y Marta Sahagún, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, y el candidato panista, Felipe Calderón, decidieron robarse la elección con la complicidad de Luis Carlos Ugalde, consejero presidente del IFE, y por supuesto de su patrona, la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo.
La ex priísta relata la forma en que se impidió la victoria del tabasqueño y precisa que el día de los comicios presidenciales Carlos María Abascal, entonces secretario de Gobernación y ahora aspirante a dirigente nacional del PAN, citó a los dueños de las estaciones de radio y televisión en las oficinas de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión para advertirles que “ni las casas encuestadoras darían resultados esa noche ni el consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE) anunciará ganador a las 23 horas, como se había prometido con bombo y platillo durante semanas antes”.
Bueno, hasta los boletines de los propios organismos electorales dan cuenta de la danza de cifras que permitieron usurparle el triunfo a López Obrador: este fin de semana el Instituto Federal Electoral reportó la baja de dos millones 534 mil 151 ciudadanos del Padrón Electoral debido a defunciones, suspensión de derechos y, sobre todo, duplicados. En un comunicado dado a conocer por la agencia oficial Notimex se difundió que del 7 de julio de 2003 al 31 de mayo de 2007 las estadísticas de bajas por duplicados alcanzaron un total de un millón 156 mil 813, número más que suficiente para decidir una elección que se definió, no hay que olvidarlo, por menos de 250 mil votos; a eso hay que agregar, de acuerdo a la misma fuente, que en ese período también se tenía una reserva de sufragios por un millón 377 mil 338, que ahora se dieron de baja por defunción y suspensión de derechos. Y para aumentar las sospechas, la duplicidad de electores, las defunciones y las suspensiones de derechos se dieron precisamente en estados “claves” para la elección: Estado de México, Distrito Federal, y Veracruz, casualmente.
Lo cierto es que el gordillista Luis Carlos Ugalde con mucho tiempo de anticipación constituyó su “colchón” para manejar las cifras como mejor le viniera en gana a su patrona, Elba Esther Gordillo, y de acuerdo a los “convenios” secretos que “amarró” con los panistas en contra de su “seductor”, el priísta “traicionado” y chamaqueado Roberto Madrazo Pintado, y de Andrés Manuel López Obrador que cometió el pecado de desairarla.
En los últimos días del 2005, la secretaría ejecutiva del Instituto Federal Electoral advirtió que para los comicios federales del 2006, el padrón electoral aumentaría 10 por ciento y la lista nominal de electores 9.5 por ciento, respecto al registrado en las elecciones intermedias de 2003. En ese momento el IFE anunciaba que el padrón electoral estaría conformado por más de 73 millones de ciudadanos, mientras que tres años antes el padrón, en la elección intermedia del 2003, registraba 65 millones 337 mil 47 ciudadanos. Por lo que toca a la lista nominal de electores, el IFE advertía que alcanzaría los 71.9 millones de ciudadanos, es decir, un incremento de 9.5 por ciento respecto a la utilizada tres años antes, cuando registró 64 millones 710 mil 596 electores.
Cuatro meses después Ugalde dio muestras de su “magia” electoral y el 5 de abril de 2006 sacó de la chistera un padrón electoral de 71 millones 934 mil 760 registros, es decir, el 95 por ciento de los ciudadanos mexicanos, y una Lista Nominal de Electores de 71 millones y medio de mexicanos, es decir el 99.3 por ciento del padrón electoral. Más precisión no se le podía pedir ni a Houdini o David Copperfield, por lo que el truco electoral del moderno “Beto el Boticario” le fue más que aplaudido por los poderes fácticos y los titulares de los poderes formales, institucionales, encabezados por Vicente Fox y por Martita Sahagún, sobre todo porque los representantes de los partidos políticos de oposición no pudieron verificar jamás la confiabilidad de estos importantes instrumentos electorales, con lo que las autoridades electorales tuvieron manga ancha para manipularlos, con los resultados por todos conocidos.
Los Bribiesca-Sahagún, blindados
Al ser entrevistado en el programa “Estado de los Estados”, que se transmite por Radio 620, Jesús González Schmall advirtió este lunes que de ninguna manera pone a salvo a los hijos de Martha Sahagún el amparo que el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa les otorgó contra las acciones y conclusiones de dos comisiones legislativas integradas en 2005 y 2006 para investigar el tráfico influencias en que incurrieron durante todo el sexenio pasado y que les permitió acumular una fortuna personal, a costa del patrimonio nacional, que ni en sus más delirantes sueños habían imaginado.
El ex legislador de Convergencia recordó que apenas el 25 de abril, la Cámara de Diputados integró por tercera vez la comisión para investigar a los cachorros de la ex primera dama, lo que no se verá afectado por dicho amparo, pues esta nueva acción no fue parte del juicio.
González Schmall, quien presidió la comisión legislativa creada en 2006, sostuvo que un amparo de esa naturaleza sólo se explica por presiones del poder y calificó la decisión de ese tribunal como mal sustentada jurídicamente, constitucionalmente.
A pregunta directa de los radioescuchas aseguró que las investigaciones realizadas por los legisladores federales reunieron los suficientes elementos para presentar formalmente denuncias penales ante la Procuraduría General de la República por presuntos daños al erario por cientos de millones de pesos, sin embargo en esta dependencia las averiguaciones fueron “congeladas” por el cambio de administración y a más de un semestre del gobierno de Felipe Calderón no se han reactivado, a pesar de las presiones del poder legislativo.
En efecto, la comisión legislativa que investiga la legalidad de los contratos de obra pública concedidos a Construcciones Prácticas pedirá a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que revise las resoluciones contradictorias a los amparos promovidos por los Bribiesca-Sahagún.
Sobre este punto, explicó que se han otorgado dos amparos diferentes sobre una misma materia en dos tribunales del mismo rango, respecto a la inconformidad de los hijos de Marta Sahagún de ser investigados por la Cámara de Diputados.
Llamó la atención sobre el hecho de que el 29 de noviembre de 2006 el poder judicial ya les había negado un amparo, por lo que recurrieron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano determinó mandar el caso a un tribunal colegiado -en lugar de resolverlo ahí mismo- él que finalmente le otorgó dicho amparo.
Esa protección les llegó a los Bribiesca-Sahagún justo cuando la tercera comisión legislativa recibía nueva información sobre el tráfico de influencias en el que estuvieron implicados y que se refiere a los detalles sobre la subasta de un fideicomiso que el IPAB decidió a favor de la firma Construcciones Prácticas, de la que es dueño Miguel Khoury Siman, socio de Manuel, quien con sólo tuvo que desembolsar 1.5 millones de pesos obtuvo una ganancia superior a los 200 millones de pesos.
González Schmall sostiene que en estos momentos la Procuraduría General de la República, a cargo de Eduardo Medina Mora, cuenta con todos los elementos jurídicos para reactivar las averiguaciones y hasta para solicitar la comparecencia para explicar estos fraudulentos hechos no sólo de los hermanos Bribiesca-Sahagún, sino de la propia pareja presidencial, Vicente Fox y Marta Sahagún. Sin embargo, esto no se ha hecho por la red de complicidades armada para garantizarles la impunidad en el sexenio calderonista, por lo que no es casual que Eduardo Medina Mora, ex secretario de Seguridad Pública y ex director del Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional) en el “gobierno del cambio”, sea ahora el procurador general de la República.
Y ahí precisamente, en la Procuraduría General de la República, están detenidas todas las investigaciones, por lo que esa dependencia se ha convertido en el bunker que blinda toda la impunidad de los Bribiesca-Sahagún y de la “pareja presidencial”, por lo que la única forma de que avance el proceso es desarticular la red de complicidades construidas entre las administraciones foxista y calderonista, con la destitución, por supuesto, de Medina Mora como abogado de la Nación.
Calderón pasa la charola a todos
Como si se tratara tan sólo de un integrante de una de las múltiples fundaciones que sirven a los grandes grupos empresariales para evitar el pago de impuesto, apenas la semana pasada Felipe Calderón pedía, sombrero en mano, que los legisladores federales y los empresarios que más ganan en este país hicieran su aportación para modernizar la educación nacional, que tan mal ha sido calificada por los organismos internacionales, porque el gobierno federal no cuenta con recursos para ello y a estas alturas menos con la gran cantidad de dinero público que se ha desviado a las arcas privadas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que administra discrecionalmente Elba Esther Gordillo.
Ahora, en el Estado de Veracruz, Calderón, escoltado por Fidel Herrera, convocó a los mexicanos a contribuir al gasto público a favor de los que menos tienen. El titular formal del Ejecutivo Federal dijo a los veracruzanos que continuará “consultando” con los partidos políticos y con las dependencias gubernamentales para ver de qué manera pueden apoyar el gasto público a fin de combatir la pobreza.
Lo que en verdad trae entre manos el michoacano es la concreción de una reforma fiscal que le permita contar con mayores recursos económicos al gobierno federal a costa, como siempre, de los contribuyentes cautivos, que en estos momentos están más que angustiados por la serie de medidas que en su contra se “cocina” en los en la Secretaría de Hacienda con los coordinadores parlamentarios del PAN y su cómplice preferido, el PRI.
De los pasillos
Las masivas protestas por la “Ley Gordillo” continuaron este lunes en la capital de la República. Iniciaron en el Zócalo capitalino y confluyeron en los alrededores de la residencia oficial de Los Pinos, donde fueron detenidas por elementos federales. Alrededor de 8 mil integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y de sindicatos universitarios intentaron inútilmente entrevistarse con Felipe Calderón, a fin de pactar una mesa de diálogo con la Secretaría de Gobernación sobre la nueva ley del ISSSTE. Por supuesto que no lo consiguieron. Es más, sólo encontraron la advertencia del gordillista Miguel Ángel Yunes, director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, quien tajante amenazó: “con o sin protestas, la Ley del ISSSTE pasará”, lo que fue secundado por el secretario general del Sindicato de Trabajadores del ISSSTE, Ricardo Pontigo Márquez, quien anunció que ese gremio no se sumará a las movilizaciones porque están bien contentitos con las reformas aprobadas por las fracciones del PAN y PRI en el Congreso de la Unión a pesar de la férrea oposición de los interesados, los trabajadores al servicio del Estados.
Los maestros constataron en Los Pinos que no existe la voluntad política para abrogar las reformas por lo que anunciaron que iniciarán una consulta nacional, fortalecerán el plantón en la Plaza de la República y llevarán a cabo su cuarto paro cívico nacional el próximo 31 de agosto...
Un plantón en el zócalo de la ciudad de Oaxaca fue instalado por maestros de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y militantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Los mentores exigen que sean canceladas las órdenes de aprehensión contra dirigentes sociales, la liberación de activistas de la APPO que están presos y la entrega de 188 escuelas en poder de padres de familia. Ante estas exigencias, el cínico gobernador priísta Ulises Ruiz aseguró que las marchas y protestas son parte de la vida cotidiana y que el conflicto que estalló en 2006 está totalmente superado, por lo que la situación en el Estado es normal. ¿Cómo se sostiene un gobernante de esta calaña?
lilia_arellano@yahoo.com
viernes, junio 15, 2007
ISA, con Ahumada; Televisa, con Calderón
La segunda nota es de La Jornada: este periódico consiguió una copia de la agenda de la secretaria de Carlos Ahumada, donde ella anotaba los regalos, favores y entregas de dinero que el argentino hizo a figuras célebres de la farándula, los deportes y el periodismo, así como a políticos de todos los partidos. Nos enteramos, por ejemplo, de que uno de los destinatarios de las bondades de Ahumada fue la casa encuestadora ISA (Investigaciones Sociales Aplicadas), que junto al GEA (Grupo de Economistas y Asociados) condujo retorcidas encuestas a lo largo de 2006 donde daba a Felipe Calderón imposibles ventajas de hasta 10 puntos porcentuales por encima de Andrés Manuel López Obrador. Entre los nombres que aparecen en la agenda de Ahumada están el del ex-gobernador panista de Guanajuato, Juan Carlos Romero Hicks, y el de Manuel Bribiesca, hijo de Marta Sahagún.
A AMLO le cobraron en tv más caro que a Calderón y Madrazo
Fernando Ortega Pizarro
El Universal
15 de junio de 2007
De acuerdo con informes preeliminares, el candidato de la coalición Alianza por México (PRI-Partido Verde), que postuló a Roberto Madrazo, le costó 8 mil 329 pesos cada spot; al PAN, cuyo abanderado fue Felipe Calderón, 10 mil 81 pesos, y a la coalición Por el Bien de Todos (PRD, Convergencia y PT), que lanzó a Andrés Manuel López Obrador, erogó hasta 19 mil 533 pesos. El Instituto Federal Electoral (IFE) dio a conocer que Andrés Manuel López Obrador fue el candidato presidencial, entre los tres principales aspirantes, que pagó las tarifas más altas por cada spot transmitido en televisión durante el proceso electoral de 2006.
De acuerdo con informes preeliminares, el candidato de la coalición Alianza por México (PRI-Partido Verde), que postuló a Roberto Madrazo, le costó 8 mil 329 pesos cada spot; al PAN, cuyo abanderado fue Felipe Calderón, 10 mil 81 pesos, y a la coalición Por el Bien de Todos (PRD, Convergencia y PT), que lanzó a Andrés Manuel López Obrador, erogó hasta 19 mil 533 pesos.
La cifra sólo fue superada por el Partido Alternativa Socialdemócrata, que pagó 57 mil 400 pesos por spot, debido al bajo número de impactos contratados durante la campaña presidencial.
En radio, López Obrador pagó por cada cada promocional mil 399 pesos; mientras que la Alianza por México, mil 527 pesos y el PAN, mil 926 pesos. Alternativa también pagó más: 2 mil 357 pesos por anuncio.
Al Partido Nueva Alianza (Panal), cada spot le costó un spot en televisión 7 mil 690 pesos y mil 599 pesos en radio.
Luciano Pascoe, de Alternativa, criticó que su partido haya sido el que pagó más por cada spot, y mucho menos la Alianza por México.
"Eso quiere decir que si nos pusiéramos estrictos y a nosotros nos hubieran cobrado lo mismo que al PRI, podríamos haber tenido 4 mil 400 spots más de los 615 que tuvimos", comentó Pascoe. Y agregó: "Si nos vamos a los votos promedio que Alternativa obtuvo por cada spot, con esos 4 mil 400 promocionales hubiéramos tenido, utilizando la aritmética simple, 5 millones de votos más".
Para Pascoe "ese es el meollo del problema que tenemos hoy los partidos políticos, el IFE, los medios de comunicación y la sociedad: el de la inequidad en la contienda".
Lo que los partidos deben discutir en el Poder Legislativo es "cómo vamos a construir condiciones de equidad, y la única manera es acabando con la cultura del spot, y construyendo barras y mecanismos para que todos podamos transmitir nuestras ideas y propuestas y que no gane el que más spots tenga, sino el que tenga la mejor propuesta".
La cultura del spot, abunda, "trivializa las campañas, minimiza las ideas y fomenta la polarización y el conflicto. Es un esquema muy norteamericano y creo que tendremos qué movernos hacia el modelo europeo, donde se privilegia el debate y el análisis, y las campañas son más baratas".
Las televisoras han explicado que el diferencial de precios se debe a las épocas, a la frecuencia, a los horarios, a la programación y a las repeticiones de los spots; es decir, son muchas las variables que determinan el costo.
El diferencial de precios, dice, forma parte de la discusión sobre los términos de la vida democrática del país.
"Lo que nos falta comparar es cuánto le costó a cada partido el mismo spot en cada televisora, en el mismo horario y canal. Eso todavía no lo tenemos, porque nos falta información de los otros partidos. Ahí creo que la inequidad va a quedar más manifiesta".
El presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, en sesión del consejo general del 31 de mayo, aseguró que los riesgos de la falta de transparencia y equidad en la relación entre partidos y medios de comunicación es una discusión de la mayor relevancia para el futuro de la democracia electoral.
Aseguró que la investigación de los spots no acreditados por los partidos políticos no perseguía la sanción por sí misma, sino "tratar de analizar la magnitud del problema de una potencial falta de transparencia y eventual falta de equidad que existe en el acceso de los partidos políticos a los medios de comunicación".
Lista de ''favoritos'' de Ahumada, en agenda secretarial de 2003
Agustín Salgado, Gabriela Romero Sánchez
La Jornada
15 de junio de 2007
Plasmadas, ''entregas de dinero'' y regalos, favores varios, así como sus reuniones
Funcionarios, políticos, periodistas y árbitros, en sus páginas
Rosario Robles, muy citada
La manera en que operaba Carlos Ahumada Kurtz quedó plasmada en la agenda que su secretaria le llevó durante 2003: ''entregas de dinero'' y regalos, favores varios, así como citas y reuniones que mantuvo con funcionarios, actores políticos de diferentes partidos, periodistas y personalidades del mundo futbolístico fueron registrados por su asistente en el documento referido, del cual La Jornada posee una copia.
Para registrar las ''entregas de dinero'' el dueño del grupo Quart elaboró un sistema basado en claves. Un listado de más de 50 personas, entre las que se encuentran los entonces jefes delegacionales, presidentes municipales, periodistas e integrantes de la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), así como los nombres de la ex perredista Rosario Robles e Ignacio Morales Lechuga, arriba del cual aparece la denominación: gastos de promoción de venta (GPV).
Un número para cada persona
A cada persona le correspondía un número bajo el rubro de gasto. Por ejemplo, ''la clave'' de Rosario Robles era GPV08; la del hoy ex perredista Ramón Sosamontes, GPV09; del entonces jefe delegacional blanquiazul en Alvaro Obregón, Luis Eduardo Zuno, GPV22; la del que fue candidato del Partido de la Revolución Democrática a la jefatura delegacional de Miguel Hidalgo, Agustín Barrios Gómez, GPV52, y la del ex presidente municipal de Chalco, Jaime Espejel (PRD) era GPV45.
En la agenda también aparecen los nombres del ex gobernador panista de Guanajuato, Juan Carlos Romero Hicks; Manuel Bribiesca; el ex director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado Benjamín González Roaro; los árbitros Edgardo Codesal y ''Ramos Rizo'' (presuntamente Felipe Ramos Rizo), y también de seis periodistas, además del ex dueño de una empresa televisiva. Estos últimos no están en la lista de GPV. Tampoco está el del presidente ejecutivo de Investigaciones Sociales Aplicadas (ISA), Ricardo de la Peña, sin embargo, de acuerdo con la agenda, durante un lapso de dos meses se le entregaron alrededor de 700 mil pesos.
Los ''regalos'', como un Neon y una camioneta que Carlos Ahumada presuntamente les obsequió a Luis Eduardo Zuno y Ramón Sosamontes, tampoco se encuentran bajo el rubro GPV.
Mariana Moguel es una de las personas que más aparecen en la agenda. La hija de Rosario Robles aparece como destinataria de ''regalos'' que iban desde flores o boletos para espectáculos, hasta dinero en efectivo. En el documento se incluyen los gastos corrientes de la familia Ahumada Gurza y erogaciones ''extras'', como pagos de predial, luz y teléfono del inmueble ubicado en la calle Reforma 9, colonia Tizapán, San Angel, que Carlos Ahumada le ''rentaba'' a Rosario Robles.
A GPV22 (Luis Eduardo Zuno), presuntamente le entregó más de 3 millones de pesos y 103 mil dólares en por lo menos ocho remesas, que comenzaron en mayo y finalizaron días antes de que el ex panista fuera aprehendido en el aeropuerto internacional de Toluca, cuando intentaba ingresar armas de fuego prohibidas a bordo de un avión del grupo Quart.
En tanto, el candidato perredista perdedor de la jefatura de Miguel Hidalgo, Agustín Barrios Gómez (GPV52), habría recibido cerca de 4 millones de pesos entre mayo y junio. Luego de que Barrios Gómez perdiera la contienda electoral, éste ya no aparece en la agenda.
Una cantidad similar fue asignada al jefe delegacional perredista de Tláhuac, Francisco Martínez Rojo (GPV20), en un lapso de ocho meses. De Leticia Robles (GPV41), se tiene registrada una sola entrega por más de 150 mil pesos, así como el préstamo de dos camionetas.
La ex jefa de Gobierno, Rosario Robles (GPV08), tiene cada mes entre 45 mil y 50 mil pesos, además del mantenimiento de la casa de Reforma 9 y algunos boletos de avión.
Mención especial merecen el ex presidente municipal de Chalco Jaime Espejel (GPV45) y Jesús Orozco (GPV48), cuyo nombre coincide con el del candidato del PRD al gobierno de Colima en 2003. Ambos habrían recibido, en junio de 2003, 75 mil dólares cada uno. Luego de las elecciones de dicho año, Espejel resultó victorioso, con lo cual se reportan nuevas las ''entregas'' por otro medio millón de pesos.
Al igual que Rosario Robles, Ramón Sosamontes (GPV09) contaba con una cantidad mensual fija de 85 mil pesos, que al parecer se le entregó hasta septiembre de 2003. Con respecto a los periodistas, únicamente uno está en la lista de ''Gastos de Promoción de Venta'', a quien se le tenían programadas 12 entregas de 100 mil pesos cada una y quien recibió siete de los pagos prometidos.
En la agenda, cuya copia tiene La Jornada, aparecen los nombres de otros periodistas a quienes Ahumada hizo pagos en efectivo, ''les agradeció las publicaciones'' y los felicitó ''por su trayectoria''.
