Mostrando las entradas con la etiqueta Álvaro Cepeda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Álvaro Cepeda. Mostrar todas las entradas

martes, agosto 28, 2007

Castañeda: el realismo rebosante de cinismo

Álvaro Cepeda Neri
Contralínea
2a quincena de agosto de 2007

Jorge Castañeda se adorna: más que conforme al recetario del Maquiavelo que exhibe los métodos autocráticos más perversos del príncipe, como un troglodita a la Montesquieu y, mejor dicho, como un terrorista al estilo de Arthasastra de Kautilya.

Con Krauze, en entrevista de Álvaro Delgado (Proceso: 22/VII/07), Castañeda (como un pequeño Díaz Ordaz) asume y se adjudica lo que califica de “estrategia del miedo” para impedir la victoria de López Obrador. Más que eso, puso en marcha una concepción moderna de la política democrática: desató a los perros de la guerra cuando estando en uno de sus mítines, sin más gente que su grupo, en Ciudad Juárez, convocó a la derecha, a los empresarios y a la oligarquía-plutocrática a “detener a cualquier precio a López Obrador”.

Ahora Castañeda (que ocultó su segundo apellido, como lo hace Bours con lo de Robinson) arregla su frase y dice que dijo que a AMLO había que “ganarle a la buena, a la mala y de todas las maneras posibles”. Como de los arrepentidos es el reino de los cielos, pero de arrepentimientos está empedrado el camino a los infiernos, declara que su único error fue no agregarle a esa frase lo de ganarle a como diera lugar, pero... “dentro de la legalidad”.

Se le “chispotió” como a su aliado “Chespirito”. Aunque lo cierto es que Castañeda, con espuma en la boca, enloquecido, proponía impedir el triunfo de López Obrador, para que ganara la derecha en cuya ideología siempre, simulando otra ideología, ha militado.

Con un realismo rebosante de cinismo da “clases” de política. El oportunista de Castañeda no ha dejado de ofrecerse, desde el salinismo, el zedillismo y el foxismo, hasta que éste lo puso en su nivel de incompetencia (se desquitaba en las oficinas de Relaciones Exteriores tirando los celulares, para desahogar su neurosis-fracaso. Ver el ensayo de Wanda von Baeyer-Katte: Comportamiento político erróneo en confrontación con la neurosis) y después lo echaron e inventó, “huyendo hacia delante”, que había renunciado, porque en lugar de la “enchilada completa” los de Bush le dieron “hot dog”.

Intelectual desprestigiado –sus libros se venden por kilo, estorbando en las librerías de viejo– Castañeda nos sale con su tesis arreglada de que en política hay que ganar a “cualquier precio”, sin más legalidad que las resoluciones del IFE, el Trife y la omisión de la Corte, a pesar de estar seriamente cuestionada la legitimidad a la que Castañeda tira por su fosa séptica, donde acumula sus desechos orgánicos e inorgánicos. No hubo estrategia. Hubo una campaña ilegal contra López Obrador. Por eso ahora busca Castañeda encubrir sus asesorías en sínodo nocturno a empresarios y derechistas, al estilo de Luis Pazos.

Bribón y “los bribones son igual en todas partes”, escribió Kitto, en memorable ensayo, el bribón, pues, de Castañeda, pasando por encima de los límites mínimos de una campaña electoral democrática y republicana, quiere que de ahora en adelante se legalice la “guerra sucia” entre los competidores y, en lugar de adversarios, que sean enemigos a muerte con la “estrategia” de “todo se vale” y una vez que el más ilegal e ilegítimo arrase en las urnas y las instancias, Castañeda, ebrio de realismo, desbordando cinismo, saldrá con su estupidez de que debió haber sido una “guerra sucia”... ¡dentro de la legalidad!

En su mediocridad, Castañeda desprecia (dándoselas de demócrata, pero de dientes para afuera) a la opinión pública, integrada por las individualidades atentas al espectáculo político. Y de paso, beneficiario del trabajo periodístico y de otros medios, como cuando fue locutor-corresponsal de Monitor (de cuya desgracia ahora nada dice sobre Gutiérrez Vivó), arremete contra los medios de comunicación, cuando le preguntan sobre el destino de los “3 o 4 millones de dólares” que le dieron para su inútil campaña, la cual concluyó como asesor del miedo y de Calderón. A éste le pide chamba, otra vez quiere “la enchilada completa”.

La legalidad en la teoría de Castañeda es a posteriori. Eso sí, no se le cae de la boca lo del imperio de la ley, el estado de derecho y demás postulados (que aprendió en cursos “bazuaquianos”). No es un profeta desarmado, es un terrorista que ha saqueado de los arsenales sintetizados en que “la política es diabólica” (¡Oh, Weber!) y presume de su sarcástica interpretación de los hechos, como si estuviera descubriendo el hilo negro. Se quiere hacer el malo de la película, el Carlos López Moctezuma, maloso entre los malos. Se asume como el “coco” para continuar con su campaña del miedo, asustando a sus propios fantasmas, a sus delirios de grandeza, cuando ha fracasado como intelectual, como candidato independiente, como político y no le queda más que enseñar el cobre pidiendo empleo a Calderón. En última instancia, ofrece sus servicios de tenebroso “estratega” del miedo para campañas electorales, como ventilador enfrente del excremento donde todo se vale... y después saldrá con la batea de babas de que cometió un “error”, porque todo debió haber sido... ¡dentro de la legalidad!

Lo que está en cuestión no es realismo político, sino el cinismo con el que Castañeda aborda la disputa electoral entre Calderón versus López Obrador. Tras su perorata, su retórica, su diarrea-neurótica, Castañeda, a toro pasado, busca enmendarse la plana de sus “estrategias” del miedo, con su disculpa de que cometió un error al proponer “todo se vale” en cuestiones electorales, siempre y cuando sea... ¡dentro de la legalidad! No fue un olvido. Lo hizo intencionalmente, cuando convocó a detener “a cualquier precio” a López Obrador. Su realismo político, con sus perversidades ilegales e ilegítimas, democrática y republicanamente, conducen “al desastre y la barbarie”, cuando los límites de la legalidad, del derecho positivo, son rebasados por un “error” fascistoide.

lunes, mayo 14, 2007

Las demandas contra el ISSSTE (jubilaciones y pensiones modificadas)

Álvaro Cepeda Neri
Columna Conjeturas
Ecos de la costa
14 de mayo de 2007

I.- Parecía que los trabajadores, al servicio de la burocracia del gobierno federal en sus tres áreas: judicial, legislativa y ejecutiva, dentro de los cuales están, también, los maestros de la CNTE y del SNTE, no iban a reaccionar ejerciendo sus derechos, como ciudadanos y trabajadores, contra las modificaciones a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

II.- No ha sido así. Con todo y el divisionismo del sindicalismo más o menos independiente que con todo, partió, cuando menos en dos al antiguo sindicalismo oficial del priísmo, han empezado sus integrantes con sus dirigentes a salir a la calle para protestar, ya que los diputados federales del PRI, PAN, Alianza Social y el Verde Ecologista, sin consultar a sus representados, decidieron modificar la ley para reducir las conquistas laborales.

III.- La descapitalización a varias instituciones y empresas del gobierno (IMSS, Pemex, ISSSTE y las empresas eléctricas) por la vía de que Hacienda les sustrae todas sus ganancias, ha ido quebrándolas y todo con la mira de privatizarlas e incluso desaparecerlas, para continuar con el programa del neoliberalismo económico, punta de lanza del capitalismo salvaje y de rapiña.

IV.- Ese robo por parte de Hacienda, para canalizar esos recursos al gasto corriente o sea el pago de nóminas de los altos funcionarios es, pues, para apropiarse, de los cuantiosos recursos petroleros, de la CFE y Luz y Fuerza del Centro. Por otra parte, en cuanto al IMSS y el ISSSTE, como el resto de ese sector paraestatal, son víctimas de la corrupción o sea el robo a sus finanzas por las mafias políticas que las administran.

V.- Nada ha dañado tanto el manejo de los dineros del pueblo en esas instituciones, como el saqueo del propio gobierno y sus funcionarios en lo individual. Y han dejado que los despojos continúen, porque de esa manera los organismos llegan a presentar lo que se llama quiebra técnica que requieren subsidios. Este cuadro lo presentan como instituciones insostenibles y las venden o sacrifican a los trabajadores.

VI.- En el IMSS las recientes contrarreformas, puesto que dañan a los afiliados que reciben sus servicios, sobre todo médicos (cada vez más ineficientes) de paso dañaron a sus propios trabajadores. En el ISSSTE, al bajar pensiones y jubilaciones y exigir más años de labores, fastidiaron a sus afiliados. La administración calderonista (negociando en lo oscurito, a cambio de no sabemos qué cosas, con el PRI, PVEM y Panal) por medio de su partido de Acción Nacional, logró reducir las conquistas de los trabajadores.

VII.- Por eso es que las cúpulas de los sindicatos (insisto: más o menos independientes) advirtieron al gobierno federal que movilizarían a sus compañeros de lucha laboral. Tras de, más que festejar, recordar el uno de mayo como el Día del Trabajo, al día siguiente, por todo el país, maestros, obreros y empleados lograron activar al movimiento social de los asalariados y demostraron su fuerza colectiva. Y protestaron, mientras a la par individualmente se presentaron en los juzgados.

VIII.- Los solicitantes de la protección judicial federal, fueron a presentar cientos de miles de demandas de amparo contra la Ley del ISSSTE, como recurso para tratar de impedir que surta sus efectos la citada legislación. La cifra de amparos, se calcula, llegará a más de un millón y los jueces, si han de apoyar al gobierno y ratificar el daño a los trabajadores, tendrán que retorcer los pseudoargumentos y fallar, negando el amparo, de manera antirrepublicana y antidemocrática.

IX.- E incluso esos fallos, perjudicando a los trabajadores, incurrirán en supuestos anticonstitucionales, lo que permitirá a los demandantes recurrir a las funciones y facultades de constitucionalidad de la Suprema Corte, para impugnar resoluciones que ratifiquen las modificaciones a la Ley del ISSSTE. Así que el pleito judicial tiene sus pros y sus contras, ya que los tribunales no tienen más que una alternativa.

X.- Y como toda alternativa, ésta tiene dos opciones: contra los trabajadores o con ellos. Obviamente en la cúpula los gobernantes no defienden los intereses de los gobernados, sino de ellos. Es la famosa “ley de hierro de la oligarquía”. Pero los trabajadores apenas se están activando para defender sus derechos y sus conquistas sociales. Protestar y recurrir a los tribunales son recursos democráticos que la Constitución otorga a los mexicanos.

cepedaneri@prodigy.net.mx