Ya estoy preparando el post de mañana, pero no quiero dejar de lado estas dos notas, interesantísimas por sus implicaciones, que encontré en El Universal de hoy. ¿Qué opinan?
Ven en video contra PVEM experimento para atacar a AMLO
Lilia Saúl Rodríguez
4 de mayo de 2007
"Lo que sí puedo decir es que el tamaño del escándalo y su posterior coincidencia con el videoescándalo contra AMLO hicieron que el asunto se saliera de mis manos. En medio del escándalo, quienes me habían apoyado, me dejaron solo, como si nunca hubieran tenido nada que ver: ni modo, te grabaron", explicó
Santiago León Aveleyra, ex militante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), afirmó que el primer videoescándalo que se dio a conocer, implicando la imagen del dirigente nacional de ese partido, Jorge Emilio González Martínez, pudo haber sido un "experimento" por parte del gobierno del ex presidente Vicente Fox, para lanzar más tarde la ofensiva contra el ex jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador.
"Lo ocurrido en nuestro caso podría descubrir algunas coincidencias entre el videoescándalo contra Jorge Emilio y los videoescándalos que, sorpresivamente, fueron difundidos para lastimar la imagen del entonces jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, a quien como político respeto desde hace muchos años", expresó.
León reiteró sus disculpas no sólo a González Martínez, dirigente del PVEM, sino también a todos los ciudadanos, porque a raíz de estos videoescándalos se comenzó a dar una secuela de acontecimientos políticos en México "que indebidamente afectaron la vida política y la reputación de algunos mexicanos. En este caso (el primer videoescándalo) Fox estuvo al tanto de esta estrategia política".
EL UNIVERSAL adelantó la versión de Santiago León, en el sentido de que se había organizado una estrategia para arrebatarle a la familia González el poder del PVEM, porque consideraban -en los primeros círculos de poder del ex presidente Fox- que era importante el capital político de dicho partido.
León no quiso hacer más comentarios y rechazó dar a conocer nombres de políticos involucrados en el tema, pese a que los mencionó como parte de una estrategia política. Incluso, acusó a éstos de haberlo abandonado en momentos difíciles, aún sabiendo que él había dado "la cara".
"Lo que sí puedo decir es que el tamaño del escándalo y su posterior coincidencia con el videoescándalo contra AMLO hicieron que el asunto se saliera de mis manos. En medio del escándalo, quienes me habían apoyado, me dejaron solo, como si nunca hubieran tenido nada que ver: ni modo, te grabaron", explicó.
Agregó que por todo lo ocurrido decidió "salir del enredo" y consideró que su participación en el primer videoescándalo que se dio a conocer de manera nacional e internacional, "fue incorrecta".
Recordó que fueron sus confrontaciones al interior del PVEM las que provocaron que se acercaran personajes de la política nacional "y juntos diseñamos la estrategia para desplazar a Jorge Emilio. Diversas personas al más alto nivel del gobierno (amén de otros actores políticos) influyeron y estuvieron al tanto de esta operación para desacreditar a Jorge Emilio y tomar el control del Partido Verde".
Al entrevistarlo, León se mostró renuente y solo salió del Hotel Meliá, caminando, para dirigirse a un Sanborns que estaba a unos pasos.
"Ya le di vuelta a la hoja, es un capítulo cerrado de mi vida y sólo quise dejar un testimonio para reestablecer la verdad en su justa dimensión, para cerrar un capítulo de mi vida, dejarlo atrás y dedicarme a otras cosas que no tienen que ver con la política".
Se contradice Tribunal en fallo sobre IFE, afirman
Jorge Herrera
4 de mayo de 2007
En febrero le ordenó sancionar a grupo privado, refutan abogados
La resolución que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) emitió el miércoles pasado, en la que advierte que el IFE no puede sancionar a particulares, se contrapone a otra instrucción girada el 14 de febrero pasado, para que sancione al Consejo de la Comunicación por propaganda publicada dos días antes de la elección del 2 de julio de 2006.
Lo anterior se desprende del análisis inicial que abogados del IFE realizan a ambas resoluciones: una de ellas clave SUP-RAP 14 y 19 acumuladas, y otra con SOP-RAP 05, ambas del presente año.
En el fallo del 14 de frebrero con clave SUP-RAP05/2007, se instruyó al IFE a abrir una investigación, un proceso de sanción y, en su caso, sancionar al Consejo de la Comunicación por la publicación indebida de propaganda electoral dos días antes de la jornada electoral del 2 de julio de 2006.
En el texto de la resolución se precisó:
"Se ordena devolver el expediente al Consejo General del IFE, a efecto de que, previo la determinación de que el contenido de los desplegados impugnados tiene carácter electoral, inicie las investigaciones conducentes y, de ser el caso, determine quién o quiénes son los infractores, emita las sanciones respectivas y haga del conocimiento de las autoridades que correspondan las conductas que estime contrarias a derecho, para los efectos legales a que haya lugar."
Esta sentencia, a la fecha, no ha sido resuelta por el IFE, organismo que inició la investigación correspondiente, y ahora evalúan la manera de desahogar este expediente a la luz del fallo aprobado el miércoles pasado por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Dicho fallo establece que el IFE no puede castigar a un particular por la propaganda negativa emitida en contra de candidatos o partidos, porque la ley electoral (Cofipe) no faculta a esta autoridad electoral para sancionar a personas físicas o morales.
Aunque en la misma sentencia se estableció que el Instituto Federal Electoral debe de investigar los hechos y dejar a salvo el derecho de los afectados o agraviados para recurrir a otras instancias civiles o penales para que se sancione la supuesta ilicitud.
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viernes, mayo 04, 2007
sábado, marzo 03, 2007
Chismes, rumores y algunas verdades del 2 de julio
Claudia Sheinbaum y Carlos Imaz
La Jornada
3 de marzo de 2007
Sí, me dice, dicen que dijo que a él le dijeron. No, le digo, así se hacen los chismes. Lo que Carlos Tello Díaz dice que le dijeron que dijo trivializa a tal punto lo ocurrido previa y posteriormente al 2 de julio de 2006, que resulta insultante. Pero hablando del 2 de julio, nos parece conveniente recordar algunas ilegalidades cometidas y el fraude que en sí mismo representa el dictamen del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
La coalición Por el Bien de Todos presentó pruebas de que en más de 72 mil actas de escrutinio y cómputo de la elección para presidente se encontraron errores aritméticos evidentes, los cuales implicaban que 898 mil 862 votos falsos fueran sumados y 722 mil 326 fueran eliminados de manera ilegal del cómputo final (la diferencia oficial era de menos de 244 mil). Ante dicha denuncia y las inéditas movilizaciones posteriores al 2 de julio, en las que se solicitaba un recuento total de las casillas, el TEPJF ordenó un limitado recuento de 9 por ciento de éstas.
Sustentaron esa diligencia judicial reconociendo que el Instituto Federal Electoral (IFE) había violado la ley al no haber realizado durante el cómputo distrital el recuento de las casillas que presentaban errores aritméticos evidentes. Además, éste determinó que "salvo prueba en contrario (...) se extrajeron indebidamente o se introdujeron de manera espuria" votos en las urnas.
El recuento comprobó que existía fraude en 72 por ciento de casillas revisadas. Sin embargo, de manera inexplicable, en vez de anular la votación en éstas, sólo lo hizo en las que los sufragios espurios cambiaban el resultado entre el primer y el segundo lugar de la casilla; es decir, a los magistrados no les importó que hubiera sufragios extraídos indebidamente de las urnas ni que la suma de los votos espurios en el total de las casillas adulteradas superara la diferencia oficial entre el candidato del PAN y Andrés Manuel López Obrador. De esa forma convirtió en "legales" ambos ilícitos, pues sin prueba en contrario aceptó como válidos cientos de miles de votos robados e ilegales. De haber actuado con apego a la ley y a la lógica, el tribunal debió haber anulado, al menos, la votación de las casillas que en su recuento se probó que tenían sufragios espurios y extraídos indebidamente. Si hubiese sido así, Andrés Manuel López Obrador habría ganado con más de 500 mil votos.
Por si fuera poco, en el "Dictamen relativo al cómputo final de la elección de presidente de los Estados Unidos Mexicanos, declaración de validez de la elección y de presidente electo", el TEPJF nos informa que el jefe del Ejecutivo violó la Constitución y la ley electoral, e incluso que sus intervenciones en el proceso electoral "se constituyeron en un riesgo para la validez de los comicios que se califican", y que el Consejo Coordinador Empresarial "...durante el desarrollo del proceso electoral... intervino ilegalmente en favor del candidato del PAN". Además, que "dicha violación a lo dispuesto en el código electoral federal constituye una irregularidad que viola los principios constitucionales de igualdad en la contienda y de legalidad electoral establecidos en el artículo 41, párrafo segundo, fracciones dos y tres, de la Constitución federal". Sin embargo, en las mismas páginas, cínicamente, nos informan que están imposibilitados para medir el impacto de dichas ilegalidades, ya que esa autoridad "no encuentra elementos que pongan en evidencia los efectos producidos"; es decir, afirman que se violaron los principios constituciones y la ley electoral para favorecer al ganador, pero que el triunfo de éste es "legal", pues se les perdió (no lo encuentran) el medidor del principio constitucional de legalidad. Esa es su "inapelable verdad legal".
Esos son hechos verificables. Como dice el poeta León Gieco: "todo está guardado en la memoria, alma de la vida y de la historia. La memoria despierta para herir a los pueblos dormidos que no la dejan vivir". Empero, la mayoría de los mexicanos sabemos que hubo fraude, por lo que pretender legitimar la usurpación con más mentiras sólo ahonda el agravio, aunque sin duda (y eso hay que agradecerlo) también fortalece nuestra memoria. Está por demás decir que los hechos que sucintamente presentamos fueron ignorados por Tello Díaz; no obstante, nos queda una duda: ¿hará Tello una fe de erratas después de la declaración de Fox? Sí, en esa que dijo: "el 2 de julio me desquité".
La Jornada
3 de marzo de 2007
Sí, me dice, dicen que dijo que a él le dijeron. No, le digo, así se hacen los chismes. Lo que Carlos Tello Díaz dice que le dijeron que dijo trivializa a tal punto lo ocurrido previa y posteriormente al 2 de julio de 2006, que resulta insultante. Pero hablando del 2 de julio, nos parece conveniente recordar algunas ilegalidades cometidas y el fraude que en sí mismo representa el dictamen del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
La coalición Por el Bien de Todos presentó pruebas de que en más de 72 mil actas de escrutinio y cómputo de la elección para presidente se encontraron errores aritméticos evidentes, los cuales implicaban que 898 mil 862 votos falsos fueran sumados y 722 mil 326 fueran eliminados de manera ilegal del cómputo final (la diferencia oficial era de menos de 244 mil). Ante dicha denuncia y las inéditas movilizaciones posteriores al 2 de julio, en las que se solicitaba un recuento total de las casillas, el TEPJF ordenó un limitado recuento de 9 por ciento de éstas.
Sustentaron esa diligencia judicial reconociendo que el Instituto Federal Electoral (IFE) había violado la ley al no haber realizado durante el cómputo distrital el recuento de las casillas que presentaban errores aritméticos evidentes. Además, éste determinó que "salvo prueba en contrario (...) se extrajeron indebidamente o se introdujeron de manera espuria" votos en las urnas.
El recuento comprobó que existía fraude en 72 por ciento de casillas revisadas. Sin embargo, de manera inexplicable, en vez de anular la votación en éstas, sólo lo hizo en las que los sufragios espurios cambiaban el resultado entre el primer y el segundo lugar de la casilla; es decir, a los magistrados no les importó que hubiera sufragios extraídos indebidamente de las urnas ni que la suma de los votos espurios en el total de las casillas adulteradas superara la diferencia oficial entre el candidato del PAN y Andrés Manuel López Obrador. De esa forma convirtió en "legales" ambos ilícitos, pues sin prueba en contrario aceptó como válidos cientos de miles de votos robados e ilegales. De haber actuado con apego a la ley y a la lógica, el tribunal debió haber anulado, al menos, la votación de las casillas que en su recuento se probó que tenían sufragios espurios y extraídos indebidamente. Si hubiese sido así, Andrés Manuel López Obrador habría ganado con más de 500 mil votos.
Por si fuera poco, en el "Dictamen relativo al cómputo final de la elección de presidente de los Estados Unidos Mexicanos, declaración de validez de la elección y de presidente electo", el TEPJF nos informa que el jefe del Ejecutivo violó la Constitución y la ley electoral, e incluso que sus intervenciones en el proceso electoral "se constituyeron en un riesgo para la validez de los comicios que se califican", y que el Consejo Coordinador Empresarial "...durante el desarrollo del proceso electoral... intervino ilegalmente en favor del candidato del PAN". Además, que "dicha violación a lo dispuesto en el código electoral federal constituye una irregularidad que viola los principios constitucionales de igualdad en la contienda y de legalidad electoral establecidos en el artículo 41, párrafo segundo, fracciones dos y tres, de la Constitución federal". Sin embargo, en las mismas páginas, cínicamente, nos informan que están imposibilitados para medir el impacto de dichas ilegalidades, ya que esa autoridad "no encuentra elementos que pongan en evidencia los efectos producidos"; es decir, afirman que se violaron los principios constituciones y la ley electoral para favorecer al ganador, pero que el triunfo de éste es "legal", pues se les perdió (no lo encuentran) el medidor del principio constitucional de legalidad. Esa es su "inapelable verdad legal".
Esos son hechos verificables. Como dice el poeta León Gieco: "todo está guardado en la memoria, alma de la vida y de la historia. La memoria despierta para herir a los pueblos dormidos que no la dejan vivir". Empero, la mayoría de los mexicanos sabemos que hubo fraude, por lo que pretender legitimar la usurpación con más mentiras sólo ahonda el agravio, aunque sin duda (y eso hay que agradecerlo) también fortalece nuestra memoria. Está por demás decir que los hechos que sucintamente presentamos fueron ignorados por Tello Díaz; no obstante, nos queda una duda: ¿hará Tello una fe de erratas después de la declaración de Fox? Sí, en esa que dijo: "el 2 de julio me desquité".
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