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domingo, junio 17, 2007

El padre de Fecal persiguió a los protestantes

Édgar González Ruiz

Kaos en la red

19 de mayo de 2007


El padre de Felipe Calderón, FeCal, fue uno de los fundadores del PAN. Católico conservador, Luis Calderón Vega persiguió a los protestantes, a quienes consideraba un “peligro” para la “unidad religiosa de nuestros pueblos”.

Luis Calderón Vega escribía contra los protestantes


Nacido en 1910 y militante de grupos derechistas como la UNEC, Unión Nacional de Estudiantes Católicos, Calderón Vega fue uno de los fundadores del PAN, partido al que renunció en 1981, precisamente en la misma fecha en que su hijo, y hoy presidente espurio de México, ingresaba a ese partido.


Se supone que el desencanto paterno con el partido hoy en el poder, se debió al ingreso al mismo del sector empresarial, pero en realidad éste, al igual que el clero, siempre fue uno de los principales apoyos de Acción Nacional.


Como sucede actualmente, desde un principio Calderón Vega compartió ideales, simpatías y antipatías con personajes de la ultraderecha que formaban grupos secretos como los Conejos, participantes en la UNEC, y posteriormente el Yunque.


Ahora se quiere presentar a Calderón Vega como enemigo de ese grupo, pero los pleitos que pudo tener con algunos exponentes de las corrientes más extremistas de la derecha, no fueron en realidad políticos ni ideológicos, sino motivados por intereses y proyectos personales.


Escribió algunos libros sobre la historia del PAN y sobre aspectos doctrinales, donde se puede apreciar lo reaccionario de su pensamiento.


Fue también colaborador de la revista La Nación, órgano oficial del PAN. En el número 184 (año IV), del 21 de abril 1954, Calderón Vega firmó con sus iniciales un artículo titulado “Protestantismo y comunismo sobre Iberoamérica”, que es un verdadero alegato para fortalecer la intolerancia católica, en una época donde tenían lugar cruentas persecuciones contra los protestantes, mismas que no han desaparecido completamente del país, si bien la jerarquía y el PAN muchas veces no buscan ya eliminar a los “hermanos separados” sino buscar su apoyo para combatir al estado laico.


Leemos en ese texto que con el fin de la Segunda Guerra Mundial, el “protestantismo y comunismo” redoblan su “asalto” contra “el espíritu de nuestra nación” (p. 16).


Según el padre de Fecal, en el combate al protestantismo era necesario dejar de lado la refutación de las “tesis religiosas protestantes”-como el libre albedrío y la negación de la autoridad de la iglesia, señala- para ya no a la simple defensa de las ideas católicas, sino los métodos “mejores, de los más eficaces y completos, que son los métodos de la ofensiva”.


Señalaba Calderón Vega que protestantismo y comunismo iban de la mano con el objetivo de “destruir el sentido y prestigio católicos” y según él, el protestantismo iba a terminar siendo desplazado o asimilado por el comunismo, pues “El hombre iberoamericano es católico o es antirreligioso. No cabe término medio, ni su espíritu está hecho para otra religión”.


Afirmaba que el protestantismo “es frío y además teóricamente inconsistente por contradictorio… es una simple y anticuada herejía que no satisface la razón y, en cambio, sí necesita demostración…”


Según él, la lucha de los católicos contra el protestantismo y el comunismo debería ir de la mano, y apoyar en ambos casos a las organizaciones religiosas, así como neutralizar el asistencialismo de signo protestante, cuyas obras considera como “arteras” por sus “ocultos fines proselitistas”.


Creyendo que hechos que subsistían a mediados del siglo XX iban a ser eternos, Calderón Vega hacía alusión a las cartas “formidables” del clero contra el protestantismo, en los pueblos de América Latina, como eran “su unidad religiosa, la disciplina a la Jerarquía, una maravillosa tradición que nos ha puesto al margen de todo cisma nacional…”


Por el contrario, vemos hoy en día que el poder de convocatoria de la jerarquía comienza a desmoronarse, como ha ocurrido en la ciudad de México, que el catolicismo pierde fieles día con día y que muchos de ellos van a engrosar las filas de las iglesias protestantes. De entre estas, muchas defienden el estado laico y evitan las alianzas con la jerarquía católica y sus fuerzas políticas, que son sus perseguidores tradicionales.

miércoles, junio 06, 2007

Manuel Espino: úsese y tírese

Por: Eratóstenes Horamarcada

Suele identificarse al duranguense Manuel Espino con un PAN viejo, pasado de moda, reaccionario, apegado al catolicismo más intolerante y ferozmente anti-laico. Espino se esfuerza día a día en demostrar que todas estas acusaciones son ciertas; sin embargo, ha aprendido a coincidir, cuando menos en un vértice, con el sentido de la carrera de otro panismo, pragmático y (supuestamente) "moderno", representado por figuras tales como las de Camilo Mouriño y César Nava. La angustia y desesperación con que acogieron la muy grande posibilidad de perder la presidencia, obligó a "viejos" y "nuevos" panistas a acordar que, desde el 1º de enero de 2006, la forma en que los partidos llevarían a cabo sus campañas electorales cambiaría para siempre en nuestro país.

Si bien Espino hubiera preferido entenderse con Alberto Cárdenas, actual secretario de Agricultura, como "hombre del PAN" en la presidencia de la república --ambos son adeptos de la sociedad secreta denominada "El Yunque"--, los votos de los militantes por Cárdenas, quien en ningún momento se desplazó por encima del tercer lugar durante la contienda que definiría quién sería el candidato presidencial del partido, únicamente sirvieron para despojar a Santiago Creel (tampoco mal visto por Espino) de la posibilidad de suceder a Vicente Fox como primer mandatario, lo que redundó en beneficio del nombramiento de Felipe Calderón.

Calderón, pese a la inocultable antipatía que siente por Espino, contó con él como uno de los más aguerridos soldados de la campaña sucia calderonista en contra de Andrés Manuel López Obrador. A lo largo de más de medio año, el anticuado Espino hizo suyas las tácticas de los jóvenes ejecutivos de empresa (Nava, Mouriño) que actúan como asesores de Felipe Calderón. Tan comprometido estuvo Espino con esa campaña, que recientemente ha sido invitado por alguna universidad privada a platicar sobre las estrategias electorales del PAN en 2006.

¿Cómo recompensó Calderón a Espino por sus servicios? Aislándolo. Retirando de su proximidad, de su coto de influencia, cualquier instancia de poder. Espino ha denunciado en repetidas ocasiones cómo el Jefe de la Oficina de la Presidencia, Camilo Mouriño, intriga para que el partido, cuya independencia Espino cree garantizar, quede subordinado por completo a la voluntad de los hombres de Calderón.

Durante la Asamblea Nacional del PAN del pasado sábado, un grupo de delegados de los estados de México, Veracruz y Zacatecas manifestó estruendosamente su (¿inculcado?, ¿insincero?) repudio a Manuel Espino. No se trata, por supuesto --Salvador García Soto y demás loros se equivocan--, del anhelado divorcio del Yunque y el PAN, pues tan yunquista es Espino como lo es César Nava, a quien parecen apoyar los anti-espinistas del sábado, y quien probablemente sustituirá al duranguense en el liderazgo panista. Lo que está ocurriendo es, en realidad, la transformación cada vez más acabada del PAN en lo que fue el PRI durante 70 años; en palabras del propio Espino, "un apéndice del gobierno".

jueves, mayo 10, 2007

En este día de la madre...

En este día de las madres, vayan nuestras condolencias a la Sra. María del Carmen Hinojosa, por haber dado a luz (mejor dicho, a sombra) a un gremlin del que cualquier madre debe sentirse avergonzada. Vaya también nuestro reclamo: SEÑORA HINOJOSA, ¿POR QUÉ PARIÓ ESA COSA?