Mostrando las entradas con la etiqueta videos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta videos. Mostrar todas las entradas

jueves, diciembre 13, 2007

«He sido un asesino psicópata»

Jimmy Massey: «He sido un asesino psicópata»*
Testimonio de un ex soldado marine de EEUU que peleó en Irak

Rosa Miriam Elizalde**
Red Voltaire
22 de noviembre de 2007

Durante casi 12 años el sargento Jimmy Massey fue un marine de corazón duro. En marzo del 2003, llegó a Irak con las tropas invasoras y dirigió a 45 hombres que no dudaron en matar a civiles inocentes. Jimmy Massey participando en la Feria del Libro de Caracas, donde presentó su libro Cowboys de Infierno, un crudo testimonio del genocidio que EE.UU. comete día a día contra el pueblo iraquí. El ex marine responde a las preguntas de la periodista cubana Rosa Miriam Elizalde de Cubadebate. Desde Caracas.
Dos fotografías del soldado Jimmy Massey en Irak al desencadenarse la invasión estadounidense en marzo 2003.

«Tengo 32 años y soy un asesino psicópata entrenado. Las únicas cosas que sé hacer es venderle a los jóvenes la idea de enrolarse en los marines y matar. Soy incapaz de conservar un trabajo. Para mí los civiles son despreciables, retrasados mentales, unos débiles, una manada de ovejas. Yo soy su perro pastor. Soy un depredador. En el Ejército me llamaban "Jimmy el Tiburón"».

Este es el segundo párrafo del libro escrito hace tres años por Jimmy Massey, con la ayuda de la periodista Natasha Saulnier, que fue presentado en la Feria del Libro de Caracas. Cowboys de Infierno es el relato más violento que se haya escrito hasta ahora de la experiencia de un ex miembro del Cuerpo de Marines, uno de los primeros en llegar a Irak durante la invasión del 2003 y que decidido a contar todas las veces que sean necesarias qué significa haber sido por 12 años un despiadado marine y por qué lo cambió la guerra.

Jimmy asistió como panelista al taller principal de la Feria, que tiene un título polémico: «Estados Unidos, la Revolución posible», y su testimonio ha sido quizás el de mayor impacto en la audiencia. Lleva el pelo con un corte militar, espejuelos oscuros, camina con aires marciales y sus brazos están completamente tatuados. Parece exactamente lo que era: un marine. Cuando habla es otra cosa: alguien profundamente marcado por una aterradora experiencia que intenta evitarle a otros jóvenes incautos. Como asegura en su libro, no ha sido el único que mató en Irak: esta fue una práctica constante entre sus compañeros. Cuatro años después de dejar la guerra, todavía vive perseguido por las pesadillas.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Qué significan todos esos tatuajes?

Jimmy Massey: Tengo muchos. Me los hice en el Ejército. En la mano (señala la zona entre los dedos pulgar y anular), el logo de Blackwater, el ejército mercenario que fue fundado donde yo nací, en Carolina del Norte. Me lo hice en un acto de resistencia, porque los marines tienen prohibido tatuarse la zona que va de las muñecas a las manos. Un día los integrantes de mi pelotón nos emborrachamos y todos nos hicimos el mismo tatuaje: un cowboy de ojos inyectados en sangre sobre varias ases, que representan la muerte. Quiere decir exactamente eso que estás pensando: «mataste a alguien». En el brazo derecho, el símbolo de los marines, con la bandera norteamericana y la Texas, donde me enrolé en el Ejército. En el pecho, del lado izquierdo, un dragón chino que desgarra la piel y significa que el dolor es la debilidad escapándose del cuerpo. Lo que no nos mata nos hace más fuerte.

Tapa del libro Cowboys del Infierno que fue presentado en la Feria del Libro de Caracas (FILVEN 2007) y en presencia de Jimmy Massey. Usted podrá pedir el libro escribiendo a la editorial Timéli: mail@timeli.ch y apoyar de esta manera a nuestras investigaciones periodísticas.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Por qué dijo que en el Cuerpo de Marines encontró las peores personas que usted ha conocido en su vida?

Jimmy Massey: Estados Unidos solo tiene dos maneras de usar a los marines: para tareas humanitarias y para asesinar. En los 12 años que yo pasé en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos jamás participé en misiones humanitarias.

Rosa Miriam Elizalde: Antes de ir a Irak usted reclutaba a jóvenes para que ingresaran en el Ejército. ¿Qué significa ser un reclutador en Estados Unidos?

Jimmy Massey: Ser un mentiroso. La administración Bush ha forzado a la juventud norteamericana para que se enrole en el Ejército y lo que básicamente hace –y yo hice también- es tratar de ganar gente con incentivos económicos. Durante tres años recluté a 74 personas, que nunca me dijeron que querían entrar en el Ejército para defender al país ni argumentaron ninguna razón patriótica. Querían recibir dinero para ir a una universidad u obtener un seguro de salud. Y yo les describía primero todas esas ventajas y solo al final les hablaba de que iban a servir a la patria. Jamás recluté al hijo de un rico. Para mantener el trabajo, los reclutadores no podíamos tener escrúpulos.

Rosa Miriam Elizalde: Ahora el Pentágono ha relajado más los requisitos para entrar al Ejército. ¿Qué significa eso?

Jimmy Massey: Los estándares para el reclutamiento han descendido enormemente, porque casi nadie quiere enrolarse. Ya no es un impedimento tener problemas mentales ni antecedentes criminales. Pueden ingresar personas que han cometido felonías, es decir que han sido sentenciadas a más de un año de cárcel, lo que se considera un delito serio. Pueden ingresar muchachos que no han terminado los estudios preuniversitarios. Si pasan la prueba mental, ingresan.

Rosa Miriam Elizalde: Usted cambió después de la guerra, pero ¿qué sentimientos tenía antes?

Jimmy Massey: Yo era como otro soldado cualquiera, que creía en lo que le decían. Sin embargo, desde que estaba reclutando comencé a sentirme mal: como reclutador tenía que mentir todo el tiempo.

Rosa Miriam Elizalde: Sin embargo, creyó que su país se enrolaba en una guerra justa contra Irak.

Jimmy Massey: Sí. Los reportes de inteligencia que recibíamos decían que Saddan tenía armas de destrucción masiva. Después descubrimos que todo era mentira.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Cuándo se enteró que lo habían engañado?

Jimmy Massey: En Irak, a donde llegué en marzo de 2003. A mi pelotón le tocó ir a los lugares que habían sido del Ejército iraquí y vimos miles y miles de municiones en cajas que llevaban la etiqueta norteamericana y estaban ahí desde que los Estados Unidos ayudaban al gobierno de Saddan en guerra contra Irán. Vi cajas con la bandera norteamericana y hasta tanques de EE.UU. Mis marines –yo era sargento de categoría E6, un rango superior al sargento, y dirigía a 45 marines- me preguntaban por qué había municiones de nuestro país en Irak. No entendían. Los informes de la CIA afirmaban que Salmon Pac era un campo de terroristas y que íbamos a encontrar armas químicas y biológicas. No encontramos nada. En ese momento empecé a pensar que nuestra misión realmente era el petróleo.

Rosa Miriam Elizalde: Las líneas más perturbadoras de su libro son esas donde usted se reconoce como asesino psicópata. ¿Puede explicar por qué lo dice?

Jimmy Massey: He sido un asesino psicópata porque me entrenaron para matar. No nací con esa mentalidad. Fue el Cuerpo de Infantería de Marina quien me educó para que fuera un gangster de las corporaciones estadounidenses, un delincuente. Me entrenaron para cumplir ciegamente la orden del Presidente de Estados Unidos y traerle a casa lo que él pidiera, sin reparar en ninguna consideración moral. Yo era un psicópata porque nos ensañaron a disparar primero y a preguntar después, como lo haría un enfermo y no un soldado profesional que solo debe enfrentar a otro soldado. Si había que matar a mujeres y a niños, lo hacíamos. Por tanto, no éramos soldados, sino mercenarios.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Qué experiencia exactamente le hizo a usted llegar a esa conclusión?

Jimmy Massey: Hubo varias. Nuestro trabajo era ir a determinadas áreas de las ciudades y ocuparnos de la seguridad en las carreteras. Hubo un incidente en particular -y muchos más- que realmente me llevó hasta el borde del precipicio. Afectó a un coche que llevaba civiles iraquíes. Todos los informes de inteligencia que nos llegaban decían que los carros iban cargados con bombas y explosivos. Esa era la información que recibíamos de la inteligencia. Los carros llegaban a nuestros controles y hacíamos algunos disparos de advertencia; cuando no detenían su marcha a la velocidad que indicábamos, disparábamos sin contemplaciones.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Con las ametralladoras?

Jimmy Massey: Sí. Esperábamos que hubiera explosiones al acribillar cada vehículo. Pero nunca oímos nada. Luego abríamos el carro y ¿qué encontrábamos?: muertos o heridos, y ni una sola arma, ninguna propaganda de Al Qaeda, nada. Salvo civiles en el lugar equivocado y en el momento equivocado.

Rosa Miriam Elizalde: Usted también relata cómo su pelotón ametralló una manifestación pacífica. ¿Es así?

Jimmy Massey: Sí. En los alrededores del Complejo Militar de Rasheed, al sur de Bagdad, cerca del río Tigris. Había manifestantes al final de la calle. Eran jóvenes y no tenían armas. Y cuando avanzamos había ya un tanque que estaba aparcado a un lado de la calle. El conductor del tanque nos dijo que eran manifestantes pacíficos. Si los iraquíes hubieran querido hacer algo podían haber volado el tanque. Pero no lo hicieron. Sólo estaban manifestándose. Eso nos hizo sentirnos bien porque pensamos: «Si fueran a dispararnos, lo habrían hecho ya». Ellos estaban como a 200 metros de nuestro retén.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Quién dio la orden de ametrallar a los manifestantes?

Jimmy Massey: Del alto mando nos dijeron que no perdiéramos de vista a los civiles porque muchos fedayines (combatientes) de la Guardia Republicana se habían quitado los uniformes, se habían puesto ropas de civiles y estaban desencadenando ataques terroristas contra los soldados estadounidenses. Los informes de inteligencia que nos daban eran conocidos básicamente por cada miembro de la cadena de mando. Todos los marines teníamos muy clara la estructura de la cadena de mando que se organizó en Irak. Yo creo que la orden de disparar a los manifestantes vino de altos funcionarios de la Administración, eso incluía tanto a los centros de inteligencia militar como gubernamental.


Rosa Miriam Elizalde: ¿Usted qué hizo?

Jimmy Massey: Yo regresé a mi vehículo, un humvee (un jeep altamente equipado) y escuché un tiro por encima de mi cabeza. Mis marines empezaron a disparar y yo también. No nos devolvieron ningún disparado, mientras que yo había disparado 12 veces.

Quise asegurarme de que habíamos matado según las normas de combate de la convención de Ginebra y los procedimientos operativos reglamentarios. Intenté olvidarme de sus caras y busqué las armas, pero no había ninguna.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Y sus superiores cómo reaccionaron?

Jimmy Massey: Me dijeron que «la mierda ocurre».

Rosa Miriam Elizalde: Cuando sus compañeros se enteraron que habían sido engañados, ¿cómo reaccionaron?

Jimmy Massey: Yo era segundo en el mando. Mis marines me preguntaban por qué estábamos matando a tantos civiles. «¿Tú puedes hablar con el teniente?», me preguntaron. «Diles que tiene que haber retenes adecuados, preparados por los ingenieros de combate». La respuesta fue: «No». En el momento en que los marines descubrieron que era una gran mentira, enloquecieron más.

Nuestra primera misión en Irak no fue para dar apoyo humanitario, como decían los medios, sino para asegurar los campos petroleros de Bassora. En la ciudad de Karbala usamos la artillería por 24 horas. Fue la primera ciudad que atacamos. Yo pensé que íbamos a darle ayuda médica y alimenticia a la población. No. Seguimos de largo hasta los campos petroleros. Antes de llegar a Irak, estuvimos en Kuwait.

Llegamos en enero de 2003 y nuestros vehículos estaban llenos de comida y medicina. Le pregunté al teniente qué íbamos a hacer con los suministros, pues apenas cabíamos nosotros con tantas cosas dentro. Me dijo que su capitan le había ordenado dejar todo en Kuwait. Poco después nos dieron la orden de quemarlo todo: alimentos y suministros médicos humanitarios.

Rosa Miriam Elizalde: Usted también ha denunciado el uso del uranio empobrecido...

Jimmy Massey: Tengo 35 años y sólo conservo el 80 por ciento de mi capacidad pulmonar. Me han diagnosticado una enfermedad degenerativa de la columna vertebral, fatiga crónica y dolor en los tendones. Antes, todos los días corría 10 kilómetros por puro placer, y ahora solo puedo caminar entre 5 y 6 km todos los días. Tengo temor de tener niños por eso. Mi cara está inflamada. Mira esta foto (me muestra la imagen que aparece en la credencial de la Feria del Libro), me la tomaron poco después de regresar de Irak. Parezco un Frankenstein. Todo eso se lo debo al uranio empobrecido, ahora imagínate lo que estará pasando con la gente en Irak.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Qué ocurrió cuando regresó a Estados Unidos?

Jimmy Massey: Me trataron como un loco, un cobarde, un traidor.

Rosa Miriam Elizalde: Sus superiores han dicho que es mentira todo lo que ha contado.

Jimmy Massey: La evidencia contra ellos es abrumadora. El Ejército norteamericano esta agotado. Mientras más tiempo dure esta guerra, más posibilidades habrá de que mi verdad aparezca.

Rosa Miriam Elizalde: El libro que usted ha presentado en Venezuela está editado en español y en francés. ¿Por qué no se ha publicado en Estados Unidos?

Jimmy Massey: Las editoriales han exigido que elimine los nombres reales de las personas que están involucradas en su historia y que presente la guerra en Irak como envuelta en una neblina, menos crudamente. No estoy dispuesto a hacerlo. Editoriales como New Press, supuestamente de izquierda, se negaron a publicarlo porque temían verse envueltas en un pleito presentado por la gente involucrada en el libro.

La asociación de Jimmy Massey, la IVAW «Veteranos de Irak contra la Guerra» (Iraq Veterans Against the War, IVAW) organizando una marcha de protesta en los EEUU para denunciar esta ilegal y abusiva invasión.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Por qué medios como The New York Times y The Washington Post jamás reprodujeron su testimonio?

Jimmy Massey: Yo no repetía el cuento oficial, de que las tropas estaban en Irak para ayudar al pueblo, ni repetía que los civiles morían por accidente. Me negué a decir eso. No había visto ningún disparo accidental contra los iraquíes y me negué a mentir.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Ha cambiado esa actitud?

Jimmy Massey: No. Lo que han hecho es incorporar opiniones y libros de personas con objeciones de conciencia: que están contra la guerra en general o que participaron en la guerra, pero no tuvieron este tipo de experiencia. Se resisten todavía a mirar de frente la realidad.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Tiene fotografías o documentos que prueben lo que usted nos ha contado?

Jimmy Massey: No. Me quitaron todas mis pertenencias, cuando me ordenaron regresar a Estados Unidos. Regresé de Irak solo con dos armas: mi mente y un cuchillo.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Habrá alguna salida a corto plazo para la guerra?

Jimmy Massey: No. Lo que veo es una misma política entre demócratas y republicanos. Son la misma cosa. La guerra es un negocio para ambos partidos, que dependen del Complejo Militar Industrial. Necesitamos un tercer partido.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Cuál?

Jimmy Massey: El del socialismo.

Rosa Miriam Elizalde: Usted ha participado en un taller cuyo título es «Estados Unidos: La Revolución es posible». ¿Cree que realmente que habrá revolución en EE.UU.?

Jimmy Massey: Ya comenzó. En el sur, donde yo nací.

Rosa Miriam Elizalde: Pero esa ha sido tradicionalmente la zona más conservadora del país.

Jimmy Massey: Después del Katrina eso cambió. Nueva Orleáns se parece a Bagdad. La gente del sur está indignada y se pregunta todos los días cómo es posible que se atrevan a invertir en una guerra inútil y en Bagdad, cuando no lo han hecho en Nueva Orleans. Recuerda también que en el Sur se inició la primera gran rebelión del país.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Iría usted a Cuba?

Jimmy Massey: Admiro a Fidel y al pueblo de Cuba y por supuesto, si me invitan, yo iré a la Isla. No me importa qué me diga mi gobierno. Nadie controla a dónde yo voy.

Rosa Miriam Elizalde: ¿Sabe usted que el símbolo del desprecio imperial hacia nuestra nación es una fotografía de marines mientras orinaban sobre la estatua de José Martí, el Héroe de nuestra Independencia?

Jimmy Massey: Si, lo sé. En el Cuerpo de Marines nos hablaban de Cuba como una colonia de los Estados Unidos y nos ensañaron algo de Historia. Parte de la formación de un marine es aprender algunas cosas de los países que habrá que invadir, como dice la canción.

Rosa Miriam Elizalde: ¿La canción de los marines?

Jimmy Massey: (Canta) «From the halls of Montezuma, to the shores of Tripoli…» (Desde las salas de Montezuma hasta las playas de Trípoli...)

Rosa Miriam Elizalde: Es decir, los marines quieren estar en todo el mundo.

Jimmy Massey: El sueño es dominar al mundo…, aunque por el camino nos conviertan a todos en asesinos.

* Jimmy Massey es actualmente uno de los principales activistas de la organización Veteranos de Irak contra la Guerra (Iraq Veterans Against The War, IVAW).

** Rosa Miriam Elizalde. Periodista cubana. Más artículos de esta autora.

--------------------------------------------------

Entrevista a Jimmy Massey en la televisión venezolana



Parte 1

Parte 2

Parte 3

martes, noviembre 13, 2007

Reyguetón

Yo soy un tipo de supersticioso muy especial: a mí los martes 13 me dan buena suerte. Martes 13: buen día para retomar el blog.

Era predecible: la mayoría de los medios de comunicación, en México y demás democracias bananeras, ha satanizado una vez más a Hugo Chávez, y de pasadita a Daniel Ortega, por el enormísimo pecado que cometieron estos líderes al criticar a los monopolios españoles y a su portavoz, José María Aznar, el borrachín culpable de las muertes de Atocha, quien,
habiéndose impuesto desde hace varios años una cruzada personal en contra de Chávez, desalienta a las empresas de todo el mundo a invertir en Venezuela.

En la inútil Cumbre de jefes de Estado de Iberoamérica efectuada hace unos cuantos días en Chile, fue el monarca español, Juan Carlos I, precisamente el único de los ahí reunidos que no fue electo por su gente, el que intentó limitar la libertad de expresión del presidente Hugo Chávez, llevado a su cargo, él sí, por la mayoría de sus compatriotas.

Hay que insistir en que Chávez, al contrario de casi todos los demás presidentes iberoamericanos, ha utilizado las ganancias generados por los recursos nacionales para invertirlas en el bienestar de la sociedad.

Dos tontos se exhibieron como tales en la Cumbre: en primer lugar, el rey (de bastos) Juan Carlos, que no se ha enterado de que Venezuela dejó de ser colonia española hace casi dos siglos; en segundo lugar, el dizque presidente, José Luis "Bambi" Rodríguez Zapatero. Para esos que anhelan "una izquierda como la de España", Bambi nos demostró, ahora con palabras --pues jamás ha cesado de hacerlo con hechos--, el significado de esa expresión: una izquierda que no es izquierda, una derecha disfrazada cómodamente de izquierda.

Por acá estamos con mucha chamba, lo que nos ha impedido actualizar adecuadamente nuestra bitácora; pero, por este "reyguetón", bien vale la pena asomarse nuevamente a la blogósfera.

Ea ea.
En YouTube

miércoles, mayo 02, 2007

La verdad sea dicha 2007/05/01

En la emisión de La verdad sea dicha transmitida ayer, 1 de mayo, día del trabajo --conducida en esta ocasión por la cantante Rita Guerrero y los actores Blanca Salces y Jorge Zárate--, se critican las condiciones de vida injustas que propicia para los trabajadores mexicanos la alianza inmoral entre patrones voraces, líderes sindicales despreocupados y políticos corrompidos. Para documentar el deterioro de la situación laboral que sobreviene desde los últimos sexenios priístas (Miguel De La Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo) y se acentúa durante los sexenios panistas (Vicente Fox y Felipe Calderón), el equipo que realiza La verdad sea dicha entrevistó, entre otras personas, a Bertha Luján, Secretaria del Trabajo del Gobierno Legítimo encabezado por Andrés Manuel López Obrador; al diputado del PRD José Antonio Almazán y a Graciela Besusán, profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana, así como a obreros y obreras de nuestro país.

"Uno de los principales problemas que enfrentan los trabajadores mexicanos --dice Rita Guerrero en el programa-- es la existencia de contratos de protección. En la actualidad, el 90% de los contratos en México son de protección; es decir que fueron negociados por los líderes sindicales corruptos y por las empresas a espaldas de los trabajadores".
En GoogleVideo
La abogada Patricia Juan Pineda cree que "uno de los principales problemas es la desvalorización del trabajo; pensar que el trabajo es una mercancía y considerar que los trabajadores pueden ser intercambiables, como cualquier producto".

"La mano de obra barata se ofrece al mundo y eso es lo único que tiene el país ahora, mano de obra barata", sostiene por su parte Francisco Javier Farina, miembro del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (Cilas). "El peor de los casos es que los trabajadores de las maquilas trabajan 12 horas diarias de lunes a domingo para ganar 1300 pesos. Son pocos los sindicatos, son pocas las organizaciones que continúan o que tienen realmente un salario o prestaciones reales, porque la gran mayoría las han perdido en el camino".

El director del Cilas, Héctor De La Cueva, afirma: "solamente en las maquiladoras tenemos un millón doscientos mil (...) que prácticamente en su absoluta mayoría están bajo sindicatos de protección".

Continúa De La Cueva:

"Quizá poco más de 10 millones de mexicanos, en la economía formal, tienen alguna especie de sindicato más o menos auténtico --bueno, malo o regular, pero existente. Los demás --es decir 20, 30 millones-- están en organizaciones fantasmas o en las cadenas precarias de producción y distribución, que no están organizados porque incluso ningún patrón los reconoce como sus empleados".

Un comportamiento característico del patrón voraz --el rico que quiere ser más rico sin reparar en los medios que le harán alcanzar su meta-- es descrito por el sindicalista Federico González:

"A nosotros nos amenazaban en aquel tiempo: cerramos y nos llevamos todo a Guadalajara si no reducen su salario, sus prestaciones... En una palabra, lo que ellos llaman modernización del contrato ley, que no es otra cosa más que mutilación del contrato ley. En un afán de reducir costos, ellos sólo tratan de hacer productividad, pero sólo del lado de apretar el cinturón, pero a la base obrera".

Como dice Jorge U. Alvarado, del Sindicato de Trabajadores de Euzkadi, "los trabajadores unidos sí podemos llegar lejos, y también tratamos de demostrar que también podemos administrar los medios de producción. No es tanto así que el capitalista diga: nomás sirven de mano de obra, no sirven para otra cosa; no, no es así; y yo creo que lo estamos demostrando".

El legítimo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, da un mensaje dirigido a los trabajadores, nuestra principal fuente de riqueza:

"Hoy, primero de mayo, conmemoramos un aniversario más del día del trabajo. No hay nada que celebrar, desgraciadamente. A los trabajadores mexicanos les ha ido muy mal. No ha habido mejoras salariales; al contrario: desde hace 24 años que se aplica la política económica neoliberal hay una pérdida sistemática del poder adquisitivo de los salarios. En estos 24 años el salario mínimo ha perdido alrededor del 75% de su poder adquisitivo. No hay salarios dignos como lo establece la Constitución. No es un salario remunerador, un salario que permita a las familias de los trabajadores vivir como se merecen".

"¿Por qué la pérdida del poder adquisitivo del salario? Porque, sencillamente, aumentan los precios y no se incrementa el salario. Durante el tiempo que lleva el gobierno usurpador, por ejemplo, han aumentado los precios en un promedio del 25% y el salario mínimo se incrementó en 1 peso y 90 centavos al día; es decir: se tenía que haber incrementado el salario en una proporción del 25%".

"Pero no sólo es el deterioro del poder adquisitivo del salario; el modelo económico neoliberal se plantea terminar con las prestaciones sociales, con todo el régimen de seguridad social. En ese marco debe verse la reciente reforma a la ley del ISSSTE. Lo que han hecho no tiene nombre. Es un golpe a más de 2 millones de trabajadores al servicio del estado y a maestros. Actualmente, si un trabajador, si un maestro, se jubila, recibe el 100% de su sueldo; ahora, el que se jubile después de 30 años de trabajo va a recibir, si le va bien, la mitad de su sueldo. Esto realmente es algo injusto, es una medida antipopular. Esta contrarreforma se ha aplicado en países que siguen al pie de la letra las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. Es muy emblemático que una reforma parecida a la que se acaba de llevar a cabo en el país se ejecutó en Chile en la época de Pinochet, con las mismas características: se entregó el manejo de las pensiones de los trabajadores a los financieros y se redujeron sustancialmente las prestaciones a los trabajadores. En Chile se tuvo que dar marcha atrás; yo también sostengo que, más temprano que tarde, vamos a hacer que estas reformas se hagan a un lado; vamos a derogar estas reformas porque son contrarias a los derechos de los trabajadores".

"Muchos maestros, trabajadores del gobierno, no saben lo que esto va a significar, porque se aprobó esta reforma en la Cámara de Diputados --fue aprobada, como siempre, por el PRI y por el PAN; desde luego, es una iniciativa que envió el presidente usurpador-- y ya no se ha vuelto a hablar del asunto; la gente no sabe de los efectos tan nocivos que tiene esta reforma. Yo voy a enviar una carta informando puntualmente a todos los trabajadores y a los maestros para que conozcan del daño que se les ha hecho al llevar a cabo esta reforma a la ley del ISSSTE; y también les digo de que vamos a seguir insistiendo, vamos a seguir luchando hasta darle marcha atrás a esta reforma".

"Yo aprovecho para enviar un saludo a todos los trabajadores mexicanos. No sólo a los asalariados, a los sindicalizados: a millones de mexicanos, porque todos, de una u otra manera, somos trabajadores. El trabajo es fundamental para el desarrollo de nuestro país y es lo que permite la dignificación del ser humano".


Triste acotación a la frase de López Obrador: el trabajo que dignifica es el que respeta la dignidad preexistente del ser humano. Sin embargo, m
ás de 1 millón 200 000 mexicanos, casi todos índigenas, viajan cada año desde sus lugares de origen a diferentes regiones del mismo país (fenómeno que los sociólogos denominan migración interna) para ser explotados como jornaleros agrícolas, labor en la que por igual se contrata (sólo verbalmente) a hombres en la plenitud de su edad que a mujeres embarazadas y niños.

David, al igual que miles de niños indígenas, emigró con su familia de Guerrero a Sinaloa para trabajar en la recolección de tomate para la compañía Agrícola Paredes. Habiendo tropezado, un tractor lo golpea, causando la muerte del pequeño de 8 años el pasado 6 de enero. Agrícola Paredes se niega a pagar la indemnización debida a la familia de David, pues consiguió que el Ministerio Público local dictaminara que la muerte del niño no tuvo lugar en su centro de trabajo.

Este caso no es diferente de los descritos por el filósofo alemán Karl Marx en 1867. No es incorrecto describir a los jornaleros agrícolas como esclavos. Y la responsabilidad de que en México perdure la esclavitud en pleno siglo XXI, siglo y medio después de los escritos de Marx, recae no sólo en las empresas criminales que explotan la migración interna; son cómplices de la muerte de David, al lado de Agrícola Paredes, el gobierno estatal de Sinaloa encabezado por Jesús Aguilar Padilla (PRI) y el gobierno federal de Felipe Calderón (PAN).

En el programa no se dejó pasar de largo la decisión del TRIFE, tan caprichosa como injusta --y tan legal--, de negarle a la ciudadanía el acceso a las boletas electorales de la última elección presidencial. Por supuesto, si los ciudadanos --cualquier ciudadano y no sólo los seleccionados por el IFE-- revisáramos escrupulosamente las boletas, el fraude cometido por el PAN en la elección presidencial del año pasado quedaría demostrado sin ninguna duda ante los ojos de todo México y de todo el mundo. Sucederá, por el contrario, que las boletas serán quemadas con el beneplácito de los órganos electorales; de este modo, el PAN revivirá el fantasma de 1988, cuando, en contubernio con el PRI, legalizó el fraude que le arrebató el triunfo a la izquierda
por primera vez en la historia contemporánea de México.

Otros temas abordados en el programa son: e
l sometimiento de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a FeCal para no investigar la violación de Ernestina Ascencio; el debate en torno a la despenalización del aborto; el compromiso del PAN con Estados Unidos para poner fin a la benéfica neutralidad que por décadas enteras mantuvo nuestro país frente a los conflictos armados extranjeros; y la iniciativa de un grupo de ciudadanos del cada vez más anti-derechista Nuevo León para dar vida a una estación de radio (www.somosunoradio.org).

Hay que ver, pues, este programa. Está interesante.

miércoles, marzo 28, 2007

La verdad sea dicha 2007/03/27

La verdad sea dicha.
Los propios asistentes explican en qué consistió la Segunda Asamblea de la Convención Nacional Democrática.
Clic aquí.

martes, marzo 20, 2007

Dificultades con los videos

Disculpen sus mercedes y sus ferraris y sus lamborghinis, pero un servidor no ha podido subir videos a este Pedote de FeCal desde hace varios días.
Ignoro a qué se deba tal imposibilidad. Presumo que se trata de fallas con el nuevo Blogger, pero no estoy seguro; puede que se trate nomás de mi atávica incompetencia tecnológica, snif. Si continúo sin poder subir videos, en cada ocasión subsiguiente voy a colocar en este blog un vínculo al video correspondiente en La Hora del Pueblo (el otro blog político en que participo), donde, quizá por encontrarse todavía como versión antigua de Blogger, no he experimentado dificultad alguna al momento de publicar videos.
Pueden encontrar allá desde hace varias horas el programa más reciente de La verdad sea dicha (clic aquí para verlo).

sábado, marzo 10, 2007

¡Mil gracias por acordarse de nosotros!

Resulta que a mi compadre El Rayo de Tijuana le mandaron este video con dedicatoria a quienes elaboramos los blogs de la resistencia, incluido un servidor. ¡Mil gracias! Un abrazo bien grande hasta Salvatierra, Guanajuato.

Breve reflexión sobre el Día Internacional de la Mujer en un país cuyo Presidente es ilegítimo. Saludos al Sendero del Peje, a la Grilla Sin Partido, BeamTV y Eratóstenes Horamarcada.En YouTube