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lunes, septiembre 01, 2008

Reforma energética: contradictoria al proceso de desarrollo histórico de la nación mexicana

Nael Ramírez Domínguez

Rebelión

30 de agosto de 2008

INTRODUCCIÓN

Hablar del petróleo, es hablar de un recurso fundamental para el desarrollo de cualquier economía, en el caso de México el petróleo ha sido palanca del desarrollo en los años posteriores a su nacionalización y hasta antes de la llegada de un nuevo modelo económico denominado neoliberalismo, el cual sustenta la contradictoria política del libre mercado (es decir, estado mínimo) en la etapa del capitalismo monopolista, contradictoria por su practicidad anacrónica.

Ante tal importancia del petróleo, es imprescindible hablar de él bajo su administración actual la paraestatal PEMEX, el surgimiento de carácter antiimperialista de éste, así como del modelo económico adoptado que vino a debilitarlo y a ponerlo hoy día en la encrucijada histórica: inversión nacional-extranjera o exclusividad del Estado en lo referente; encrucijada que bajo las condiciones de nuestro país subdesarrollado pasa a ser: desarrollo independiente o neocoloniaje.

Por la gran importancia del tema, es que comenzaré con lo fundamental para el análisis de todo objeto social, político o económico, la historia.

1.- LA EXPROPIACIÓN DE PEMEX.

1.1.- El carácter de la revolución de 1910.

La revolución de 1910, se da como todas las revoluciones, por la "necesidad imperiosa de transformar el régimen establecido, de resolver de manera progresista el profundo antagonismo entre las fuerzas que hacen posible la producción, y la forma injusta de distribuir el producto" [1].

El antagonismo que se dio en el seno del porfiriato fueron diversas, según las clases sociales que estaban inmiscuidas; pero para entender esas contradicciones, es necesario explicar las condiciones que imperaban en el contexto de 1910.

Hace noventa y ocho años vivían en México alrededor de 15 millones de compatriotas, la mayoría en condiciones dramáticas, la estructura económico-social de ese entonces era el latifundismo, que consistía en grandes haciendas, los cuales tenían bajo su dominio a pueblos enteros, con decirles que: "setenta mil de las comunidades habitadas en toda la república, cincuenta y cinco mil se hallaban bajo el dominio de hacendados" [2]. Con esta estructura económica, la concentración y centralización de la riqueza en pocas manos era incuestionable; el uno por ciento de la población era propietaria del 95 % del territorio nacional, a pesar de que el 96 % de la población se dedicaba a la agricultura [3].

En las haciendas se mantenía el modo de producción feudal, los campesinos siervos se hallaban endeudados "eternamente" mediante la tienda de raya, tienda del señor hacendado, las condiciones de vida del campesinado era la pobreza extrema.

En cuanto al comercio, no había un mercado interno eficiente, los ferrocarriles propiedades de norteamericanos e ingleses estaba orientado a servir los intereses de mineros y latifundistas que exportaban la mayor parte de la producción en forma de materias primas, y no orientado hacia el desarrollo de la economía nacional.

Respecto a la industria de ese entonces es preciso mencionar que "la industria manufacturera constituía el 72. 5 %, mientras que el 27.5 % le correspondía a otras industrias varias, como la de tabaco, calzado, textiles, etc." [4] Lo que caracterizaba a la industria en general era su carácter de país colonial, debido a que la mayor parte de la producción salía en bruto para ser beneficiada en el extranjero. Es necesario también mencionar que la mayor parte la industria primaria como la manufacturera pertenecían a capitales extranjeros, debido a que, de 1982 a 1907, la inversión de los capitales mexicanos fue de 591 millones de pesos en la economía nacional, contra 1317 millones de peso de capitales extranjeros, de los cuales 711 millones eran capital norteamericano. Así pues, tan solo "tres años antes de iniciarse la revolución de 1910 los intereses yanquis tenían el 50 % de la riqueza nacional" [5].

Ante esas condiciones de la economía nacional, "se creó un conflicto insalvable entre la población rural y el sistema de haciendas; entre los obreros y la mayoría de los patrones de mentalidad feudal; entre la burguesía industrial mexicana del tipo nuevo que empezaba a formarse y los hacendados, banqueros especuladores, las empresas extranjeras que hacían imposible el desarrollo de la economía nacional" [6] estos conflictos fueron causa de la rebelión del pueblo mexicano contra la dictadura porfiriana.

Pero ¿qué intereses representaban los impulsores del cambio progresista de la situación económica, social y política de México? Los intereses que representaban eran propias de su clase, los campesinos y los obreros se movilizaban los primeros por tierras y libertad, los segundos por mejores condiciones de vida y de salario, los escritores intelectuales como Flores Magón y Molina Enríquez pertenecientes a la pequeña burguesía, representaban las posiciones de avanzada en la reivindicación del pueblo y la nación, así mismo la burguesía terrateniente moderna, opuesta a las relaciones feudales de producción combatía el régimen de Díaz, el claro ejemplo es Francisco I. Madero, miembro de una familia terrateniente e industrial en el norte, así mismo la burguesía industrial nacional se oponía a la entrega de los mejores recursos naturales a capitales extranjeros. Estas dos últimos grupos de una misma clase se oponían al régimen, pero sin romper absolutamente con los lazos que tenían en el círculo gobernante.

Es pues, por las condiciones de ese entonces y los intereses de clases que participaron en la rebelión contra la dictadura pro-imperialista de Díaz, que la revolución de 1910 tuvo un carácter democrático, antifeudal y antiimperialista, el carácter antiimperialista es propio de revoluciones de países coloniales subyugados por el imperialismo.

1.2.- La expropiación petrolera.

Como resultado de la revolución de 1910 y su carácter democrático, antifeudal y antiimperialista se llego a formular una nueva constitución, la que retomó todo los anhelos de los grupos y clases que participaron en la revolución, claramente expuestos en los artículos 3, 27 y 123 constitucional.

La constitución de 1917 era para su tiempo una de las constituciones más avanzadas en cuanto a su contenido de seguridad social y derechos laborales, pero también por su contenido ajeno al liberalismo clásico, el cual tiene a la propiedad privada como "derecho natural", en el caso de nuestra constitución, el Estado es propietario de las tierras y aguas, los recursos naturales, minerales, etc., y es éste el que "tiene el derecho de trasmitir su dominio a los particulares, constituyendo así la propiedad privada" [7] , es ese el carácter superior de nuestra constitución respecto a otras constituciones liberales.

El carácter de la república mexicana tomara un rumbo distinto al de las naciones europeas en ese entonces desarrollándose hacia el imperialismo, en México y como resultado de la revolución de 1910, así como de sus condiciones materiales, se adoptará una forma de política económica propia de los países subdesarrollados, y que responda a la necesidad de un desarrollo independiente, tal política es conocida como el nacionalismo revolucionario, que es: "una vía capitalista de desarrollo, pero no idéntica al capitalismo clásico,… que abre a los países del capitalismo periférico la posibilidad de desenvolver sus fuerzas productivas con independencia y progreso social" [8].

El nacionalismo revolucionario, es el resultado de luchas previas por la independencia económica de la nación, ésta política económica es la que da sustento jurídico e ideológico a la expropiación petrolera, el cual es preparada y organizada por Vicente Lombardo Toledano, secretario general de la CTM y que dirigió el Sindicato de Trabajadores Petroleros para la obtención de un solo contrato de trabajo para toda la industria petrolera, la cual estaba en manos de compañías norteamericanas e inglesas; ante la desobediencia de estas empresas extranjeras a sujetarse a la legislación mexicana, Lombardo Toledano conduce la lucha hacia una posible huelga de trabajadores de la industria petrolera y con ella a un paro productivo de dicha área, ante ello es que se da la decisión patriótica del presidente Lázaro Cárdenas de expropiar y nacionalizar la industria petrolera en 1938.

Es en 1940 cuando se enriquece el contenido del artículo 27 constitucional, al incorporarse el párrafo sexto, el cual dispone que tratándose del petróleo y de carburos, será exclusividad de la nación la explotación de esos recursos [9].

La expropiación petrolera es, pues, el resultado de una política económica surgida de los anhelos por los que se luchó en la revolución de 1910, el nacionalismo revolucionario es el resultado de las luchas antiimperialistas de inicios del siglo XX, luchas que tenían como objetivo la plena independencia de nuestra nación respecto del exterior, tanto en lo económico como en lo político, para así tener una plena soberanía nacional.

La expropiación y nacionalización petrolera es el punto álgido de despliegue de una política económica antiimperialista y a su vez, comienzo de una etapa de desarrollo independiente de nuestra economía, aun teniendo sus errores y en ocasiones retrocesos.

2.- EL NEOLIBERALISMO

2.1.- El cambio de modelo económico.

El nacionalismo revolucionario estuvo predominando en nuestra economía hasta antes de los ochenta, con sus errores, sus tropiezos y en ocasiones sus retrocesos, aún así se disponía al desarrollo de manera independiente de nuestro país.

Con la crisis de la deuda externa de nuestro país de finales de los setentas, se pide apoyo financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial (BM), organismos internacionales que sirven como tentáculos del imperialismo norteamericano y europeo para imponer su visión del mundo y subyugar a los países subdesarrollados.

El FMI y el BM dan créditos para contrarrestar los déficits públicos de gobiernos, en el caso nuestro, del gobierno mexicano. Otorgan los préstamos pero con condiciones de "reformas estructurales" que causen beneficios a las empresas transnacionales europeas y principalmente estadounidenses, estas reformas estructurales son: la eliminación de aranceles, la formación de un estado mínimo, es decir, que el Estado no sea propietario de empresas, la venta de las empresas por parte de los Estados a la iniciativa privada, la "flexibilización laboral" que no es más que arrebatarle derechos a los trabajadores para beneficios de las arcas de las empresas extranjeras, etc.

Estas condiciones que pide el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, esas "reformas estructurales" no es más que principios del modelo económico neoliberal; de acuerdo con la Mtra. Ifigenia Martínez, "el neoliberalismo retoma las viejas ideas de dejar hacer, dejar pasar; de la mano invisible del mercado del siglo pasado, nos habla del libre comercio, libre movimiento de capital, libre convertibilidad de las monedas, reducción de la participación del Estado en la economía y su confinamiento a un área social y de los topes" [10].

Como vemos, los postulados y principios del neoliberalismo son los propios que proponía el liberalismo en el siglo XIX, pero en aquel siglo era una etapa pre-monopolista, es decir no existían monopolios empresariales, y se necesitaba el "libre mercado", el "libre comercio" para crear la riqueza material que declarara obsoleta al feudalismo. Pero en nuestras condiciones actuales, en la etapa del imperialismo, fase superior del capitalismo como manifestara Lenin, es ingenuo pensar en el "libre mercado", en el "libre comercio" debido a que los monopolios existentes son los que controlan los mercados y son los que imponen sus reglas consensuadamente, violentamente o como sea, el capital no conoce formas sino fines.

En México este modelo económico neoliberal asaltó el poder con la administración de Miguel de la Madrid, el cual siguió sus designios al privatizar alrededor de 700 empresas paraestatales, así como su sucesor Carlos Salinas De Gortari que privatizó alrededor de 400 empresas paraestatales, Ernesto Zedillo Ponce de León que privatizó los Ferrocarriles, Vicente Fox Quesada que logró "reformas" y "aperturas" y el actual presidente Felipe Calderón que desea privatizar a PEMEX, mediante estos personajes, el grupo y partido político que los postula y que están detrás de ellos es que se mantiene el modelo económico neoliberal.

2.2.- Neoliberalismo y PEMEX.

Como hemos visto, el neoliberalismo postula la mínima intervención del Estado en las cuestiones económicas, al ser adoptada esa política económica en México por el gobierno de Miguel de la Madrid, se busca debilitar lo más que se pueda a las empresas paraestatales, para con esto dar sustento al viejo discurso de que el Estado es un mal administrador y con ello, privatizar todos sus bienes, esta intención neoliberal es adoptada para debilitar a PEMEX.

Hace más de un cuarto de siglo, Pemex era una empresa exitosa, cuyo crecimiento en productos superaba el 10 % anual. Tenía siete refinerías (Cadereyta, Salamanca, Tula, Minatitlán, Salina Cruz, Madero y Azcapotzalco), hace ya 27 años que no se construye una sola refinería en México, desde 1982 no se incrementa la refinación y la petroquímica ha disminuido un 80%. En amoniaco teníamos el complejo más grande del mundo: 5 millones de toneladas por año, hoy fabricamos solamente el 10%. Estos datos dan muestra de la viabilidad de PEMEX como empresa paraestatal en los inicios de la década de los ochenta [11].

En la actualidad, y debido al debilitamiento que impusieron a PEMEX todos los gobiernos neoliberales de Miguel de la Madrid hasta Vicente Fox, es que la empresa se ha debilitado, pero aún así sus rentas son vitales para el funcionamiento financiero del Estado mexicano.

2.3.- PEMEX hoy.

En la actualidad sería un error afirmar que PEMEX pasa por un buen estado financiero y tecnológico, pero esto no da pie al fatalismo del discurso neoliberal para justificar su privatización.

PEMEX hoy tiene una debilidad, pero recordemos, esta debilidad financiera y tecnológica fue producida por la intencionalidad de los gobiernos neoliberales para dar pauta a la privatización.

En cuanto deuda, se ha observado un crecimiento anual compuesto de 11 por ciento en diez años de 1995 a 2004, al pasar de 165 miles de millones de pesos en 1995 a 419 miles de millones de pesos en 2004, sin considerar el pasivo laboral, lo que convierte a Pemex en la empresa petrolera más endeudada del mundo. [12]

En cuanto a carga fiscal, PEMEX aporta el 42 % de sus recursos al fisco, por ejemplo, en 2007 los ingresos de PEMEX fueron de 100 mil millones de dólares, y representaron 12.5 % del PIB; de ese monto la paraestatal gastó 40 mil millones de dólares: 11 mil en operación; una cantidad igual en gastos de inversión para amortizar obras y pagar intereses sobre créditos recibidos; y 18 mil en importación de gasolinas. Los 60 mil millones de dólares restantes se transfirieron al gobierno federal para cubrir gasto social y nómina de la burocracia. [13] El régimen fiscal actual es una de los más altos en el mundo, esto claramente desangra a PEMEX y no le deja recursos suficientes para reinvertirse.

Ahora en cuanto funcionamiento, PEMEX tiene seis refinerías, la refinería de Azcapotzalco fue cerrada en 1991. En cuanto a la producción de las restantes, de diciembre de 2002 a igual mes de 2007, la elaboración de petrolíferos en las refinerías se incremento un escalofriante 1 %, mientras la importación de esos productos creció, en igual periodo un 135 %. En ese mismo lapso de tiempo, la importación de gasolina del extranjero se incrementó un 263 % y la de Diesel un 201%. "En números cerrados, de las ganancias petroleras acumuladas del 2002 al 2007 se han destinado 50 mil millones de dólares para importar productos petrolíferos, monto más que suficiente para haber podido construir cuando menos siete refinerías a lo largo y ancho de la república mexicana", esto en las propias palabras del economista Carlos Fernández Vega [14].

Ahora, en cuanto a los costos de operación de PEMEX con respecto a sus ventas es de menos de 10%, la empresa transnacional Shell, que es la que le sigue tiene un costo de operación respecto de sus ventas de 45 %, esto nos quiere decir que PEMEX es una empresa rentable, debido a que le cuesta alrededor de cuatro dólares la producción de un barril de petróleo, mientras que la venta de ese barril en el marcado oscila hoy día en 110 dólares.

En general podemos decir que: "PEMEX ocupa el sexto lugar en producción de petróleo, el séptimo por la cuantía de sus reservas y el noveno por su capacidad de refinación" [15] , ante esto y lo anterior explicitado podemos decir que PEMEX es una empresa fructífera, redituable para el Estado mexicano, competitiva y viable por si misma, solo falta que se deje de desangrar y debilitar por parte de los neoliberales, los cuales buscan "justificar" su privatización y su entrega al capital transnacional.

3.- CONCLUSIONES.

Podemos concluir que la revolución de 1910 fue una revolución causada por la agudización de las contradicciones de clase, y la agudización de la contradicción entre los intereses del pueblo mexicano en general y los intereses del imperialismo, sobre todo norteamericano, contradicción entre tener una patria libre e independiente de parte de los mexicanos, y tener una neocolonia con grandes riquezas naturales, esto de parte de los imperialistas y sus servidores, la oligarquía porfirista.

Tales contradicciones vinieron a superarse por medio de la revolución de 1910, el cual tuvo un carácter determinantemente antiimperialista, esto debido a la situación de colonialismo en el que estaba nuestra patria.

Por el carácter antiimperialista de la revolución se define la política económica a seguir en las postrimerías, esa política llega a ser el nacionalismo revolucionario, en el cual confluyen ideas de diversa índole, pero en general determinadas a construir y desarrollar una economía independiente del capital extranjero, y es en su punto álgido de esta política económica que se da la expropiación y nacionalización de la industria petrolera.

La política económica surgida de la revolución de 1910 es abandonada y erradicada del ámbito público a la llegada de nuevos "líderes" instruidos en las escuelas norteamericanas, los llamados tecnócratas neoliberales, los cuales vienen a realizar en nuestro país todas las recomendaciones y dictados de Washington en cuanto a economía.

Y es a la llegada de éste modelo económico neoliberal, ajeno al proceso de desarrollo histórico propio de nuestra nación, que se vienen a privatizar todos los bienes estatales, para después ser adquiridas por capitales extranjeros, es decir, volver a las condiciones de neocoloniaje en que estaba nuestra patria bajo la dictadura de Porfirio Díaz. Volver al pasado, ese pasado de sojuzgamiento, de perdida de soberanía, de despojo y violación de nuestros derechos.

"La reforma energética" llamado por sus defensores, "la privatización de PEMEX" llamado por sus críticos conscientes no es más que lo ya expuesto, la intención de apoderarse del recurso que nos ayudo a desarrollarnos como país a mediados del siglo pasado, apoderarse del principal ingreso de divisas de nuestro país, apoderarse de nuestro destino como nación, apoderarse de todo lo que sostiene nuestra patria.

Se podrá argumentar que lo que se busca no es privatizar, sino solamente sacar a PEMEX de su situación financiera y tecnológica con la ayuda del capital privado, lo mismo se nos dijo con la reforma eléctrica en el periodo de Zedillo, y hoy día las empresas privadas generan alrededor del 30 % de la energía eléctrica que consume el país, ¿acaso no es privatizar eso?, para que se privatice PEMEX no es necesario que en vez de PEMEX aparezca SHELL o EXXON en los letreros de las gasolineras o refinerías, para privatizar falta solo que se inmiscuyan gradualmente en los procesos productivos propios de PEMEX.

En este último cuarto de siglo nos han privatizado y siguen amenazándonos las privatizaciones, ya privatizaron Altos Hornos de México, El Ferrocarril, los Bancos, Telmex, intentan ahora privatizar PEMEX, después han de querer privatizar CFE, IMSS, etc.

Como nación subdesarrollada pasamos por momentos en que países imperialistas nos neocolonializan, con sus capitales y empresas. Así mismo, vemos que cada día estamos más diezmados en cuanto a recursos naturales y económicos. Vemos con preocupación cómo volvemos cada día a ser lo que fuimos durante el porfiriato, a ser colonia.

Pero al igual que bajo el porfiriato las condiciones de pobreza, desigualdad, de concentración y centralización de la riqueza un muy pocas manos, están formando la agudización de contradicciones entre los que desean una patria libre de imperialismo y el imperialismo que cada día desea privatizar todo. Se están agudizando los intereses encontrados, y como toda contradicción exacerbada tiende a superarse, necesariamente se superara de manera progresista estas contradicciones, la cuestión es ir creando las fuerzas necesarias para la superación progresista de tal contradicción, las fuerzas que restituyan la independencia económica y por tanto política de nuestra nación respecto del exterior, las fuerzas que garanticen la plena soberanía de nuestro pueblo, fuerzas progresistas que construyan o impulsen a la construcción de una política petrolera, energética que garantice la viabilidad de PEMEX y la viabilidad de desarrollo independiente de nuestra nación, con justicia social y democracia real.

Pero tal construcción de una viabilidad económica referente a PEMEX y nuestra nación, en la actualidad hegemónicamente neoliberal, no puede ser la búsqueda de la política económica del nacionalismo revolucionario, debido a la imposibilidad de cambios graduados cuasipasivos bajo el "fascismo del capital monopolista" [16] , sino la construcción de un nuevo régimen político económico que rompa las relaciones de subordinación con el imperialismo y que construya progresivamente la socialización de los medios de producción y de los recursos naturales en manos de un nuevo Estado que responda a los intereses de la mayoría de la población.

Para que PEMEX no se vea desmembrada y debilitada, el nuevo Estado debe tenerla como apoyo a la economía más no como una caja chica del cual se saque los recursos que el Estado no pueda sacar de otras fuentes, como pasa en la actualidad. PEMEX en el nuevo Estado debe ser primordial en la estructura política económica nacional, en el sentido de que se encarga de un recurso necesario y sobre todo no renovable, carácter doble del petróleo que lo hace apetitoso a las ambiciones monopólicas imperialistas que dominan hoy el orbe.

A grosso modo PEMEX tiene viabilidad pero no bajo el régimen económico neoliberal, ni con una política económica no decidida a barrer el senil sistema capitalista, sino tendrá viabilidad solo con la instauración de un régimen económico que trate a los recursos naturales, físicos y sociales no como una mera abstracción mercantilista, sino como factores, elementos complementarios para el desarrollo histórico de la humanidad en su camino hacia la justicia social y el bienestar material. El debate sobre la reforma energética no debería basarse en la situación actual de PEMEX de la que se ha hablado mucho, sino de los modelos económicos que puedan revitalizarla y en base a la profundización de tal debate, hablar hasta de sistemas económicos que beneficien no solo a PEMEX, ni México, sino a la humanidad entera.

* * * * * * * * * *

[1] Lombardo Toledano, Vicente. Carta a la juventud sobre la revolución mexicana, su origen, desarrollo y perspec-tivas. México. Ediciones de la Juventud Popular Socialista, 1960 P. 7

[2] Idem.

[3] Idem.

[4] Ibidem. P. 9

[5] idem

[6] Ibídem. P. 11

[7] Art. 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

[8] Amezcua Dromundo, Cuauhtemoc. "México en los umbrales del siglo XXI" Edit. El Caballito. México, 2000. P.147.

[9] Campos Vega, Juan. "El artículo 27 constitucional: propiedad originaria y recursos energéticos". En Revista: Nueva Democracia. No. 13. Segundo trimestre de 2005.

[10] Mtra. Efigenia Martínez. El neoliberalismo, atentado contra la soberanía y el bienestar popular , en el libro "Soberanía y unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños" Ediciones de la Sociedad Mexicana de Estudios Legislativos. A. C. México, 2000. P.60.

[11] "la privatización inconstitucional de PEMEX" por Frente de Trabajadores de la Energía. www.fte.energía.org ;

"Ni una refinería en 27 años" por Carlos Fernández Vega. La Jornada 14 de febrero de 2008.

[12] "solución para PEMEX" Por Juan José Suarez Coppel. En http://ejecutivosdefinanzas.org.mx

[13] "veinticinco años tras la privatización de PEMEX" por Carlos Fernández Vega. La jornada 13 de febrero de 2008.

14] "Ni una refinería en 27 años" por Carlos Fernández Vega. La Jornada 14 de febrero de 2008.

[15] "Los neoliberales secaron a PEMEX" por Carlos Fernández Vega. La jornada 05 de febrero de 2008.

[16] Valdés Vivó, Raul. "reflexiones sobre el neolIiberalismo con peligro de fascismo" Editora Política. 2003.

miércoles, enero 16, 2008

Veintisiete años de la economía en 3 indicadores

Hugo Cervantes
Rebelión
15 de enero de 2008

De 1980 a 2006

1. E
l PODER ADQUISITIVO del salario mínimo oficial (SMO) ha disminuido. El aumento del salario de los trabajadores es el mismo que se le hace al SMO. El SMO es una cantida insuficiente para que el trabajador pueda vivir dignamente, es necesario que sea 3 veces mayor, como mínimo. Si en 1980, con el SMO se compraban 10 despensas alimentarias, en el 2006 solo se podían comprar 3. Esto es reducir el ingreso de los trabajadores asalariados un 70% (Estos valores son en términos reales). Al desencadenarse la inflación se tató de contener con el control de los salarios. Cada año ha sido mayor la inflación que el aumento a los salarios, haciendo que el poder adquisitivo del salario disminuyera hasta la situación actual. Otro descenso del salario se esta presentando con el aumento de precios a la gasolina y al maíz. El control de la inflación mediante el control de los salarios es una sugerencia del FMI (Fondo Monetario Internacional).

La reducción del salario real se traduce en una reducción del consumo (demanda), lo cual hace que disminuya la producción (oferta), y por lo tanto el cierre de empresas y el consecuente desempleo de los trabajadores. Entonces aparece una gran cantidad de trabajadores que ofrecen sus servicios a bajos salarios para poder conseguir un puesto, ante tanta competencia, por el gran desempleo. Esta situación beneficia a las empresas exportadoras, ya que pueden vender productos a un precio bajo.

2. El PIB (producto intreno bruto a precios constantes) o producción total anual del país por habitante, que en el año de 1980 fue de 136 dólares, mientras que en el año 2006 fue de 47 dólares. Es decir, en 1980 se producían 100 despensas por habitante y en el 2006 se produjeron 34 despensas por habitante. Esto significa que ha disminuido la producción (contracción de la oferta). Cabe observar lo parejo que ha sido la disminución del PIB y del SMO.

3. De la BALANZA DE PAGOS del país, que se refiere a las entradas y salidas de dinero por diferentes conceptos, tenemos: El saldo de la cuenta corriente (los renglones mas importantes son las exportaciones, las importaciones y las transferencias de capital como son las remesas y el gasto en servicios turísticos) es negativo, o sea, la salida de dinero es mayor que la entrada. En promedio, anualmente ha salido dinero de más en 9,229 millones de dólares.

El crecimiento de las exportaciones se hace mas difícil ante un competidor como China que tiene mano de obra mas barata que la de México y otorga mejores condiciones para las maquiladoras que México. Por otro lado las importaciones de China, legales como ilegales (contrabando), han crecido y desplazado a productores nacionales, provocando quiebras y desempleo.

La compensación del saldo negativo de la cuenta corriente se hace con el dinero de la cuenta de capital: préstamos del extranjero; inversión extranjera (directa) en los sectores económicos mas rentables (automóviles, centros comerciales, centros turísticos, industria farmaceutica, banca, seguros, etcétera); inversión (de cartera) en la bolsa de valores (principalmente en cetes y otros bonos de deuda interna). Las cifras nos indican que con el saldo de la cuenta de capital se cubre el déficit o saldo negativo de la cuenta corriente.

En la cuenta de capital la deuda externa se ha ido reducido y en cambio ha crecido la inversión directa (actualmente ansiosos de invertir en Pemex y CFE, pero no permiten que se invierta dinero de los fondos de pensiones ahí) y en lo que respecta a la inversión de cartera ha crecido según las necesidades de pagos de intereses y/o de capital del servicio de la deuda externa.

La inversión de cartera también se utiliza para que aparezcan grandes reservas en divisas y dar la impresión de una falsa solidez financiera, como sucedió en los años de 1993 y 1994 con los tesobonos vendidos a fondos de pensiones de Estados Unidos de Norteamérica (EUA) . Falló ello, al no haber suficiente dinero para liquidar los tesobonos cuando vencieron y ademas para poder cumplir con el servicio de la deuda. Entonces EUA avaló préstamos para México, para poder hacer los pagos. A continuación, para atraer dinero del extranjero elevaron las tasas de interés de los cetes, pero esto creó una espiral inflacionaria en el país cuyo resultado fué que muchos deudores de la banca que tenían créditos hipotecarios y de automóviles no pudieran pagar los altos intereses y todo este problema lo enviaron al Fobaproa. El gobierno federal entonces se hace cargo de la deuda de la cartera vencida de los bancos. Pero, los pagos de la deuda se hace con los impuestos de los contribuyente, castigando de esta manera al contribuyente, así como, al acreditado que no pudo pagar los intereses y pierde su mueble o su inmueble que estaba en garantía. Todo lo anterior en defensa de los banqueros.

RESUMEN: A) Los trabajadores reciben actualmente solo una tercera parte de lo que se les pagaba hace 27 años. B) La producción por habitante se ha reducido hasta una tercera parte de lo que se hacía hace 27 años. C) Se está hipotectando el país para pagar la aventura del libre comercio.

CONCLUSIONES: La perversa tendencia económica se auna a la política y a la social, mostrando signos de deterioro, e incrementandose los factores críticos, que pueden desbordarse y desembocar en una nueva crisis como las de 1810 y 1910. Ya que no se observan acciones con muestras claras de estar procurando un cambio de rumbo para salir de la gran crisis que se aproxima.

RECOMENDACIONES:

I.- A las instituciones: crear una cultura de participación para el bienestar. Cancelar la libre importación, protegiendo la producción nacional y detener el inmenso contrabando. Incrementar el salario real, para recuperar la oferta y la demanda nacionales. Reconstruir instituciones como Conasupo, el Seguro Social, Banobras y Nafin que han probaron cumplir con sus objetivos. Entre los grandes servicios de estas instituciones tenemos: Conasupo, servir para contener a los agitistas en el campo y a los avorazados comerciantes, en un caso proporcionando un precio de garantía para los productores del campo y en el otro caso ofreciendo productos de consumo a buen precio. Limpiar y fortalecer las empresas como Pemex (limpiar de funcionarios, lideres y políticos que lo han usado como fuente de recursos para sus propósitos descuidando la conservación y el crecimiento y buen desarrollo de la empresa y actualmente como platillo en venta para los inversionistas extranjeros). Apoyar un verdadero federalismo. El control del gobierno federal a través de los impuestos y de las partidas federales (participaciones) que se distribuyen a los estados y municipios generan una dependencia del gobierno federal. Declararse en moratoria, haciendo ver los beneficios de los prestamistas; sus riesgos; y los costos del país, todo lo anterior en el tiempo, para que consideren el terrible escenario del país de continuar con la actual política económica y social. Lo anterior, entre lo mas importante.

II.- A los individuos, los gremios y los asociados: Respetar las leyes cumpliendolas y hacerlas respetar; crear talleres de difusión del contenido de las leyes, su interpretación y aplicación; prestar apoyo a las causas de los trabajadores y a las víctimas de desastres; colaborar en su agrupación o asociación, a partir del principio de "ayuda mutua y esfuerzo propio"; fortalecer una cultura de preferencia por lo propio sobre lo extranjero; crear talleres de capacitación técnica productiva y administrativa; constituir asociaciones o cooperativas de consumo y producción. Elaborar la demanda de satisfactores para que productores y comerciantes ofrezcan precios. Los grupos de cooperativistas productores hagan lo mismo con la compra de materias primas. Crear bolsas de trabajo; crear cajas de ahorro; crear talleres de capacitación para tramitar asuntos en defensa de derechos: laborales, fiscales, financieros; sobre asuntos penales y asuntos civiles; crear servicios de apoyo de guarderías, pension para ancianos, comedores comunitarios , servicios médicos; grupos promotores del deporte, de la diversión y de festejos. Participar en la limpieza de las calles; participar en acciones para el uso racional del agua; vigilancia ciudadana; formación de equipos deportivos; clubes de lectura; clubes de discusión de problemas, para la acción.

III.- Con el objeto de contar con un vocero a favor del pueblo, del ciudadano, que sea difícil de descalificar por los poderosos: integrar un consejo ciudadano compuesto por personas de reconocida autoridad moral (Carmen Aristegui, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Pablo González Casanova, el jefe con el bastón de mando de los pueblos indios, José Gutierrez Vivó, Lidya Cacho, Gabriel Zaid, Carlos Fuentes, etc.), apoyados gratuitamente por profesionistas, líderes de opinión, peritos de todas las especialidades (abogados, ingenieros, médicos, contadores, economistas, psicólogos, pedagogos, etc). Para hacer el seguimiento puntual de los problemas del país y abusos de los poderes institucionales y fácticos, ya que un ombudsman es muy vulnerable y cuenta con grandes limitaciones de recursos humanos y materiales. Ademas, conviene que organizadamente se aumente el número de ciudadanos que apoyen este proyecto activamente.

Fuentes: Banxico, Nafin, FMI, Conapo.

viernes, diciembre 07, 2007

México: Felipe Calderón está decidido a privatizar el petróleo

Patricio Cortés*
Red Voltaire
28 de noviembre de 2007

ºEl PAN, partido gobernante, no ha podido privatizar aún, por la creciente oposición

El PAN ha instaurado un sistema económico injusto y absurdo que deja en el olvido la seguridad y la felicidad de los ciudadanos. Un nuevo capítulo para la construcción del bien común se abre con la pugna por la privatización de las fuentes energéticas, un resultado al que aspiran los globalistas que dirigen a la Comisión Federal de electricidad y a la empresa Petróleos Mexicanos. Esta entrevista a Irma Manrique por Patricio Cortés es reveladora.

El presidente de México, Felipe Calderón (derecha), junto al presidente estadounidense, George W. Bush (izquierda)

El FMI y el BM (Banco Mundial) ejercen mucha presión a México. EEUU al consumir la cuarta parte de la energía mundial es vulnerable a la crisis que se avecina.

Existen dos organismos internacionales cuyas recetas han dirigido el rumbo económico de México, sobre todo en los últimos 25 años: el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). Aunque oficialmente trabajan para el desarrollo y bienestar de las naciones de facto queda claro a quien sirven: los grandes capitales de Estados Unidos y sus socios mayores.

Si revisamos sus documentos nos encontramos que año con año las recomendaciones son básicamente las mismas: privatizar todo lo que pueda significar mayor ganancia para los grandes capitales, sobre todo el sector energético (aunque usan el término apertura), aumentar los impuestos al consumo (IVA en alimentos y medicinas) para disminuir la debilidad hacendaría crónica de nuestro país y la flexibilidad laboral.

Tan los últimos presidentes y el actual van en esa línea que Horst Köhler (entonces presidente del FMI) dijo en septiembre del 2000: "No es necesario aconsejar a las autoridades y a los gobiernos de esos dos países acerca de la necesidad de promover la economía de mercado y la democracia. Ellos lo saben. Con respecto a México, el gobierno del presidente Zedillo y ahora del presidente electo (Vicente) Fox, no es necesario pedirles que abran los mercados, porque ambos están convencidos de ello". Esas declaraciones reflejan la complacencia del Ejecutivo; pero constantemente hacen el llamado a los legisladores para que aprueben las reformas estructurales, y el hecho de que nuestro secretario de Hacienda venga del FMI lo corrobora.

El BM y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se suman con recomendaciones muy similares. Por ejemplo, en educación estos dos organismos proponen que la básica siga en la gratuidad y que después sólo haya educación para el trabajo (carreras técnicas), proponen entregar la educación superior a la iniciativa privada o que por lo menos deje de ser gratuita.

La doctora Irma Manrique Campos especialista en estudios hacendarios y del sector público de Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México advierte: "Es un ataque neoliberal muy peligroso; lo quieren todo. Les molesta que creemos conciencia, eso no lo hacen más que las universidades, por eso quieren que no existan; particularmente los centros de investigación social, pensar es peligroso. Si uno visita universidades extranjeras ve que casi no existen facultades de estudios políticos, la economía está reducida a programas sostenidos con la ideología neoclásica".

La investigadora nos refiere que en el siglo XIX el dominio hegemónico de la economía mundial lo tenía Inglaterra. Sin embargo, tras las guerras mundiales, Estados Unidos fue adquiriendo fuerza, se convirtió en el principal proveedor y acreedor del mundo por lo que empezó a imponer las reglas del juego.

Tras la I Guerra Mundial Estados europeos empieza a tomar medidas proteccionistas (antes la economía era de libertad absoluta) imponen aranceles y hacen devaluaciones para ser competitivos. "Esto lleva a la intervención del Estado que es lo que logra levantar a la economía; porque no es a través de la conciencia de la inversión privada que se va a levantar la economía sino de la inversión pública, es la primera forma contemporánea de actuar de la economía en términos mundiales. La filosofía ya no es que el Estado deja pasar, deja ser", expone.

Tras la II Guerra Mundial se dan los Acuerdos de Bretton Woods que son las resoluciones de la Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidas, (su nombre lo deben al complejo hotelero donde se dieron las reuniones). La postura estadunidense se impone "Precisamos de grandes mercados por todo el mundo, donde comprar y vender". De ahí surge el Fondo Monetario Internacional para estabilizar las balanzas de pagos y el Banco Mundial para fomentar el crecimiento y desarrollo. Queda impuesto el patrón oro, pues a Estados Unidos le convenía por ser quien poseía mayor cantidad del preciado metal. Ya en los años 70, de acuerdo con la doctora Irma Manrique, cuando Estados Unidos gasta gran parte de sus reservas en proyectos militares, se desligan del oro y entra en juego el patrón papel.

"Creó inflación a través de sus billetes. Y todos los países que tenemos en reserva billetes verdes absorbemos toda la circunstancia norteamericana. Esa ha sido una realidad, no hay convertibilidad de la moneda en oro porque lo decidió Estados Unidos. Aparte, lo que hizo fue colocar inversión extranjera primero en Europa y luego en los países latinoamericanos", añade.

"Quedamos todos los países insertos en los planes de esos dos grandes organismos financieros, al mismo tiempo presas de sus decisiones. No se puede actuar por fuera porque estamos acordando, negociando que somos países miembros. Si México tenía un problema de balanza de pagos y en lugar de devaluar la moneda le pide prestado al Fondo Monetario Internacional. Este le presta pero determinan que los desequilibrios los produce la inflación que por exceso del incremento de precios al interior de los países está produciendo una incompetitividad de los países, lo comprometen a seguir sus reglas", comenta.

Con la molestia reflejada en su rostro, advierte: "Todas estas sugerencias que tienen el FMI y el BM se han vuelto obligatorias, porque en la medida que nuestros países no han podido mantener una balanza de pagos equilibrada hemos estado permanentemente en manos del financiamiento de los Estados Unidos. No fue que tenga fondos para siempre el FMI, sino que se volvió aval de los bancos privados internacionales y entonces ejerce el mismo tipo de control que cuando lo hacia directamente: ’Yo te voy a decir quienes están bien para prestarles’. Se le presta a aquel que cumple a pie puntillas la carta de intención que es mantener finanzas públicas equilibradas, que no exista control de cambios, que mantenga un tope salarial porque la demanda hace la inflación. Con una ideología de esta naturaleza, naturalmente la inflación no depende del dinero en circulación, no es ahí donde se gesta".

A esto se suma el Consenso de Washington: "Obliga a reestructurar las economías y la única forma de restructurar -nos dice- es privatizando, que el Estado ya no tenga un sector público de la magnitud que tenia en otros años. Entonces se determinó que por esta competencia desleal del Estado con las empresas privadas, no podía seguir adelante el capitalismo que se veía golpeado por el Estado. Impusieron en primer lugar la desregulación, quitar las reglas, las leyes cambiarlas para que ya no protejan, que se liberalicen los países en términos comerciales, económicos y financieros. Esto es lo que le conviene realmente al gran capital. Al capital ya no le interesa explotar el sector primario o secundario, le interesa el sector terciario, es decir: donde está el movimiento financiero de bancos y de flujo de capital".

Un rubro donde ejercen mucha presión los organismos internacionales es en el energético pues Estados Unidos al consumir la cuarta parte de la energía mundial es vulnerable a la crisis que se avecina. La entrevistada advierte: "Para privatizar el petróleo necesitan reformar la Constitución, pero no han podido hacerlo porque se han encontrado con que ahora hay oposición, por suerte; mal que bien no tenemos de todas y todo ganado, pero tenemos partidos opositores".

Rechaza tajantemente que la privatización, recomendada, del sector energético pueda ser benéfica para los mexicanos y explica: "En el momento en que hay privatización hay cambios de patrimonio nacional hacia el sector privado y esa es la pugna, que se privaticen todas aquellas zonas económicas que le interesan al sector privado, particularmente al sector privado norteamericano, lo que es estratégico, el petróleo, el agua. Sobre esa zona va a crear guerras para poder demostrar que no están siguiendo los lineamientos, están contra la paz el armamento nuclear, van penetrando van apoderándose de los países".

Sobre la posibilidad de no obedecer opina: "Es una decisión política, básicamente, y bueno es una decisión de un Estado conformado por gobernantes de carne y hueso que hoy no representan a todos los ciudadanos; representan intereses económicos básicamente y a esos intereses económicos es a los que hay que soliviantar y son soliviantados, ya lo hemos visto"

¿El actual régimen está más pegado?

Por supuesto, a pie puntilla están decididos a privatizar el petróleo, la electricidad y todo lo que más se pueda. Sobre la electricidad ya avanzaron lo que hacen es ir sobre las partes redituables como las comerciales, las estructurales que son las más latosas, ésas que el Estado se encargue de ellas".

¿Entonces si hay salida?

Se puede llegar a un punto de tener un proyecto nacional, es lo que necesitamos. Sí se puede hacer cosas con todo el peso y presión de Estados Unidos, bueno tenemos también poder de decisión, pero necesitamos un tipo de gobierno congruente a nuestras necesidades no a las del gran capital", complementa.

Nos dicen que ya no debemos dinero al FMI ¿Eso nos da mayor libertad Suponiendo que sea cierto?

En un momento dado no se le debe a aquel organismo que nos presta para equilibrar la balanza ¿Tenemos balanza equilibrada? Hemos logrado algún avance en la balanza de pagos a través de las entradas de las remesas, eso se puede acabar. El petróleo también se lo están acabando y se lo están llevando. Va a llegar un momento en que digamos: sí, por favor, FMI de nuevo préstanos y volvemos a quedar engarzados ahí".

Reconoce: que "Es un juego de política económica internacional que ya no es necesariamente que porque se firmó una carta de intención. Estamos ligados por muchos intereses, no podemos darnos el lujo de, por ejemplo, crear un impuesto que obligue a los capitales externos a pagar impuestos aquí o que estén un tiempo y no se vayan, porque entonces se van. Nosotros tenemos el compromiso de que entren y que se queden los más que se pueda, porque saben que en la medida que entran aunque siguen trabajando para ellos mismos, el dinero que entra equilibra la balanza, aunque no sirva para el desarrollo interno".

La flexibilidad laboral para la competitividad, no es otra cosa que desaparecer las conquistas laborales, despojando a los trabajadores de todos sus derechos. El Banco Mundial incluso nos entregó el sexenio pasado un documento con sus propuestas laborales que se reducían en una, eliminar la Ley Federal del Trabajo. Fox, por supuesto, dijo concordar con ello.

Irma Manrique explica: "Después de la II Guerra Mundial los acuerdos entre el gobierno y el sector privado eran: Nosotros (empresarios) vamos a determinar el salario mínimo, para que tengas quieto a todo el obreraje, vas a tener quieta toda la masa, la vas a tener quieta. Sí determinamos un salario mínimo tú lo obedeces, le haces llegar esto al sindicato y si no quiere ablándalo tantito. Poco a poco esto de los sindicatos fue cediendo con razones neoliberales, de que no hay para que tener un contrato colectivo y por lo tanto no se requiere un sindicato, vamos haciendo la contratación más libre, flexible y esto nos va a permitir darle a cada quien según su trabajo. De ahí empieza a haber la desregulación. Desocupar cuando le conviene al patrón sin derechos y también de dar, según esto, si lo merecen un sueldo mayor o menor, indiscriminadamente".

El BM y el FMI nos dicen que con flexibilidad laboral habrá más empleos y crecimiento, pues al gastar menos en la nómina vendrán los capitales; sin embargo, hoy en día podemos ver que muchísimos autoservicios, gasolineras, hoteles, fabricas, están ofreciendo empleos, pero no se cubren sus plazas porque los sueldos ofrecidos no resuelven la situación económica de nadie. ¿Quién puede sobrevivir con mil seiscientos pesos (110 euros)? La economista nos dice la consecuencia: "El crecimiento de la informalidad que es una deformación por este tipo de fenómenos que se dan en el capitalismo subdesarrollado, porque no hay peor cosa que el subdesarrollo".

Concluye: "Ha sido a través de estos dos organismos que han ido abrochando y apretando los tornillos para que los países obedezcan".

Revista Fórum, núm. 172; noviembre de 2007
www.in4mex.com.mx
www.securities.com
www.forumenlinea.com

* Patricio Cortés es colaborador de la revista Fórum, de la ciudad de México.

miércoles, diciembre 05, 2007

El impuesto es la base de la fortuna

Roberto Bissio*
Red del Tercer Mundo
19 de noviembre de 2007

Los recaudadores de impuestos no tienen buena fama. La Biblia los considera iguales o peores que las prostitutas, aunque Jesús afirma que unas y otros entrarán al cielo antes que muchos hipócritas (ver Mateo 21:31).

La clave para la prosperidad, a juicio de la ortodoxia económica y la prédica de las instituciones financieras internacionales, estaría en reducir a un mínimo el “peso del Estado”, o sea bajar la recaudación impositiva, que viene a ser lo mismo. En los últimos años la promesa de bajar impuestos ha estado en boca de muchos políticos y estadistas y la puesta a dieta de los gobiernos ha sido recomendada con una insistencia digna del Dr. Cormillot, prometiendo los mismos resultados de agilidad y buena salud.

Grande ha sido la sorpresa, entonces, cuando hace pocos días en París la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) divulgó estadísticas actualizadas mostrando que en el promedio de los países más ricos del mundo los impuestos han subido de menos de treinta centavos por cada dólar en 1975 a más de treinta y seis centavos en la actualidad. Después de una ligera baja entre 2001 y 2004, el peso de los impuestos en los treinta países estudiados volvió a ser en 2005 igual al que había sido en 2000, antes de la subida de la marea “neoconservadora” encabezada por el presidente George W. Bush, quien hizo de la baja de impuestos su principal caballo de batalla político, junto a la guerra contra el terrorismo.

La noticia de que en realidad el porcentaje del Estado en la economía está subiendo y no bajando provocó muchos comentarios de prensa, ya que se contradice con los discursos oficiales y las promesas de tantos gobernantes de bajar impuestos. Cristopher Heady, jefe de política fiscal de la OCDE, intentó explicar cómo es posible que el total de la recaudación fiscal suba, aun cuando muchos países efectivamente han bajado sus tasas impositivas. La paradoja se debe, dijo, a que los países desarrollados tienen impuestos “progresivos” según los cuales pagan más quienes más tienen. Así, debido a que el crecimiento económico reciente ha concentrado ingresos en el tope de la pirámide, o sea que ganaron más quienes más contribuyen, la recaudación aumentó aunque el porcentaje de lo que los ciudadanos pagan haya bajado ligeramente. En otras palabras, si los beneficios del crecimiento económico se hubieran distribuido más equitativamente y los salarios hubieran subido en la misma proporción que las ganancias de las empresas, la recaudación fiscal no hubiera crecido en porcentaje, ya que los trabajadores pagan menos que las corporaciones. O sea que, mientras en teoría la baja de los impuestos iba a producir mayor crecimiento, en la práctica resultó ser que el crecimiento económico, al estar injustamente repartido, produjo mayor recaudación de impuestos.

Cuando los números se analizan país por país, las estadísticas revelan otras sorpresas más. Si fuera cierto que la prosperidad viene de la mano de un Estado con menos “peso” (o sea menor porcentaje de impuestos en el total del PIB), el país con mayor dinamismo debería ser Grecia, que tiene la menor carga impositiva entre los miembros europeos de la OCDE, con apenas veintisiete por ciento. Sin embargo, Grecia está entre los peores del grupo en términos de pobreza y estancamiento crónicos, mientras que uno de los países con mejores indicadores económicos y sociales del mundo es Suecia, donde el Estado recauda cincuenta centavos sobre cada dólar (o más bien corona) de actividad económica, el mayor valor entre los países estudiados. En los países en desarrollo, mientras tanto, los impuestos rara vez llegan a veinte centavos.

En Italia los impuestos eran un cuarto del PIB en 1975 y crecieron a cuarenta y tres por ciento el año pasado. En España, el país de mayor crecimiento de la carga impositiva, ésta se duplicó en ese periodo para llegar a treinta y siete por ciento. Francia, que tenía hace treinta años el peso fiscal que España tiene hoy, siguió subiendo hasta llegar a cuarenta y cinco por ciento. Mientras que en Alemania, Austria y Canadá el peso del Estado se ha alterado poco y Holanda es el único país de los estudiados en el que se ha reducido, Grecia, Corea del Sur, Portugal y Turquía han tenido gran crecimiento en su carga fiscal. O sea que los países que hace treinta años eran pobres y hoy se han “desarrollado” han duplicado su carga fiscal en ese período, mientras que los que ya eran ricos hace treinta años han tenido poca variación, pero también hacia arriba. ¡Todo lo contrario de la doctrina de bajar impuestos para crecer!

El caso de Suecia, con altos impuestos y buen crecimiento económico, demuestra, a juicio de Heady, que “mucho depende de cómo se gasta el dinero”. Los gobiernos, agregó, “pueden gastar dinero en muchas cosas distintas. Pueden hacerlo de maneras que estimulen el crecimiento económico y mejoren la infraestructura, pero también hay muchas maneras obvias de gastarlo que no promueven crecimiento”.

Estados Unidos, con veintiocho por ciento de carga impositiva sobre el PIB, está entre los menos onerosos para los contribuyentes, pero también es el país de la OCDE con mayor mortalidad materna e infantil. Un Estado tan “barato” no puede brindar servicios y más de cincuenta millones de estadounidenses (uno de cada siete habitantes) carece totalmente de seguro de salud.

Otra tendencia observada en el estudio es la de un ligero crecimiento en los últimos años de los impuestos al consumo, como el impuesto al valor agregado (IVA), frente a los impuestos a la renta o a las propiedades. Sin embargo este desplazamiento, medido a lo largo de cuarenta años, es mínimo si se considera el total de los impuestos que afectan directamente al consumo. Si bien el IVA ha aumentado notoriamente en todas partes, este incremento ha sido para compensar la menor recaudación de otros impuestos al consumo, como las tarifas aduaneras sobre productos importados, que han debido bajar como consecuencia de la liberalización del comercio internacional.

Los expertos fiscales de la OCDE sostienen que habría que gravar aún más el consumo y menos a las propiedades o a las ganancias de las empresas, para así estimular la inversión y el crecimiento.

Sin embargo, esta proposición teórica –que los empresarios apoyan con entusiasmo, obviamente– tampoco es corroborada por las estadísticas de la OCDE. Estados Unidos ha tenido buen ritmo de crecimiento económico en los últimos veinticinco años y, sin embargo, tiene muy pocos impuestos al consumo –no hay IVA, por ejemplo– y los ingresos de los distintos niveles de gobierno (federal, estatal, municipal) dependen de impuestos a las propiedades y a los ingresos en mayor medida que los países europeos.

El peso de los Estados
Ingresos fiscales en % del PIB (2006)

Suecia 50,1
Bélgica 44,8
Francia 44,5
Noruega 43,6
Italia 42,7
Austria 41,9
Reino Unido 37,4
España 36,7
Alemania 35,7
Portugal 35,4
Irlanda 31,7
Suiza 30,1
Estados Unidos 28,2
Grecia 27,4
México 20

Fuente: OCDE

* Roberto Bissio es director ejecutivo del Instituto del Tercer Mundo. Este artículo fue publicado el 15 de noviembre de 2007 en Agenda Global, un suplemento semanal que circula los jueves con el periódico La Diaria, de Montevideo, Uruguay. www.ladiaria.com.uy

martes, diciembre 04, 2007

Reforma constitucional en Venezuela: “No pudimos… por ahora”

Marcelo Colussi
Rebelión
4 de diciembre de 2007

Ganó el NO. ¿Ganó la democracia? ¿Ganó el pueblo venezolano en su conjunto?

Esto último suele decirse en toda contienda electoral, pero sin dudas, más allá de la declaración políticamente correcta esperable en estas lides, tras los comicios siempre hay ganadores y perdedores.

¿Quién ganó el domingo 2 de diciembre? El campo popular definitivamente no. La derecha festeja el triunfo –pírrico, por cierto (1.5% de diferencia)– como “el comienzo del fin de la era Chávez”. Ya están contando los días para su alejamiento del poder en el 2013. Con esto, al menos así pretende presentarlo, quedaría demostrado que “el tirano no es imbatible”, y por tanto ahora redoblarán sus esfuerzos para sacarse de encima este “indeseable”. Si se le pudo derrotar en este referéndum, ¿por qué no se le podría derrotar también en nuevos enfrentamientos electorales?

Es muy prematuro hoy, unas horas después de conocidos los resultados, abrir análisis exhaustivos y proponer escenarios futuros. Pero sin dudas hay que hacerlo, y con mucha celeridad. Es más: no sólo con celeridad sino –fundamentalmente– con honestidad (esto es, quizá, una de las cosas que más faltan en las lecturas de la realidad).

La derecha ganó porque desde el mismo momento en que se vio que el presidente Chávez se salía de las normas de lo que debe hacer un mandatario “bien portado”, comenzó su trabajo de ataque al proceso bolivariano. Si son nueve años intentando construir una nueva sociedad por parte del gobierno, son nueve años de continuo ataque, sabotaje, colocación de obstáculos y guerra mediática por parte de la oposición. Y si no se llegó aún a la vía armada para su desbarrancamiento es porque las condiciones generales no lo permiten. Pero ello no está descartado (las hipótesis de magnicidio o de intervención militar estadounidense son posibilidades nunca descartadas).

¿Por qué no ganó la opción del SÍ? No se trata de buscar culpables, chivos expiatorios, de hacer autoflagelaciones. Lo importante es buscar leer adecuadamente la nueva realidad que se abre.

¿Perdió Chávez? ¿Perdió el campo popular? ¿Es sólo una batalla en la larga guerra? ¿Será, como dijo el presidente en su discurso a la madrugada inmediatamente después de conocerse los resultados, que no se pudo… por ahora?

Como todo fenómeno político –humano, en definitiva– no hay causas simples; hay, en todo caso, un entramado de circunstancias que explican el resultado final.

El bloque del NO sacó más o menos la misma cantidad de votos que obtuvo en las pasadas elecciones presidenciales en diciembre del 2006; es decir: no creció. Es especialmente destacable el grado de abstención: 44.11 %. Esa fue una de las grandes bases de la derrota del SÍ. Por otro lado, de la masa de votos obtenida por el presidente Chávez el año pasado (7 millones 300.000), ahora el bloque del SÍ llega sólo a 4 cuatro millones 300.000 votos. ¿Qué pasó con esos tres millones? ¿Por qué no votó esa población? Es ahí donde debe empezar el análisis y la propuesta de corrección.

¿El chavismo está a la baja? Nada lo indicaría, y los resultados del referéndum de ayer no hablan de una merma en la popularidad del presidente. ¿La población no está interesada en los cambios que traía la reforma constitucional? Nada indica eso tampoco. Pero algo pasó que no salió a votar.

Podríamos decir que los elementos cuartorepublicanos que sigue habiendo en el aparato de Estado desmotivan a la población. Eso es real, y sobre eso hay que empezar a buscar correctivos. La propuesta de reforma, justamente, buscaba comenzar a generar otra cosa. De ahí el poder conferido a las instancias de base como garantía de fiscalía social, de poder de base. ¿Podrán los consejos comunales ir barriendo tanta burocracia enquistada en los puestos de gobierno? Esa es la apuesta, pero algún motivo eso no pasó.

¿No era este el momento de presentar la reforma? ¿Se apuraron los tiempos y la población aún no estaba madura para un planteamiento de profundización del socialismo? Por los resultados obtenidos, eso pareciera. La cultura ancestral de dominación, la conciencia de la clase dominante que se impone a toda la sociedad son realidades incontrastables. Mucha gente chavista, que sin dudas votó por su presidente el año pasado, para este referéndum fue víctima de esa propaganda ancestral y temió ante esa tradición repetida a fuego miles de veces: “si gana el comunismo te expropian tu casa y te quitan tus hijos para llevarlos a un campo de reeducación en Cuba”. La Guerra Fría, por lo visto, no ha terminado, y el fantasma anticomunista persiste. Muchos chavistas convencidos seguramente fueron víctimas de estas manipulaciones, y asustados, ni siquiera fueron a votar. Es decir: en la guerra mediática, en la guerra cultural, la derecha sigue ganando. Las declaraciones de Baduel o de la ex esposa del presidente adversando la reforma, mediáticamente muy bien administradas, fueron más efectivas que movilizaciones de calle. Y ello, sumado al también mediáticamente manejado show político de los estudiantes “revolucionarios” terminaron de completar el cuadro.

¿Es que el PSUV o el aparato de gobierno no supieron hacer bien su trabajo de divulgación de la propuesta de la reforma, o es que la derecha –nacional e internacional– lo hizo mejor?

Dos son los marcos por donde debe ir el análisis: 1) el ataque de la derecha y 2) los errores propios. Del ataque de la derecha nada nuevo puede decirse; se vive una guerra de clases, mediática en muy buena medida, y en eso –la experiencia lo demuestra descarnadamente– el enemigo sabe hacer su trabajo. La Revolución Bolivariana, como cualquier proceso revolucionario vivido hasta ahora, se encuentra en un permanente clima de agresión, de ataque, de sabotaje. Y de seguro eso seguirá siendo así. Pero ¿qué pasa con los errores propios?

No se trata de hacer una lista de culpables y mandarlos al paredón, pero sí es momento (imprescindible) de comenzar una genuina autocrítica. Negociar con la derecha es impensable. Eso, lisa y llanamente, es el fin del proceso bolivariano. O se salta hacia delante corrigiendo errores, o naufraga todo el proceso de cambio.

Habrá que sentarse con mucha tranquilidad a analizar estos resultados del domingo, pero desde ya hay que acometer una sana revisión de lo que la revolución lleva adelantado. Más allá de los perpetuos ataques de las fuerzas conservadoras: ¿qué se ha hecho contra la corrupción? ¿Hay realmente una política revolucionaria entre todos los cuadros comprometidos con la dirección de gobierno? ¿Está realmente en vías de extinguirse la cultura del clientelismo político, de la corrupción, de la burocracia y la ineficiencia? ¿Qué se está haciendo al respecto?

Se dice que la mejor defensa es un buen ataque. Nunca mejor que ahora lo podemos ver: la revolución y el camino socialista sólo pueden robustecerse si se aceleran las transformaciones. Una vuelta hacia una posición tibia que dé lugar al crecimiento de la derecha –la antichavista y la que está enquistada aún en el chavismo, que quizá es la más dañina– solamente significará la derrota futura.

“No pudimos, por ahora” dijo Chávez al asumir la derrota en el referéndum. Pero más adelante se podrá, sólo si se amplía el panorama revolucionario: llegó el momento de construir un Estado nuevo limpiando lo que queda del viejo orden cuartorepublicano. Si no, la reacción terminará ganando. Y es mucho lo que se perdería. O la revolución se profundiza, o no es revolución.

mmcolussi@gmail.com

miércoles, octubre 03, 2007

Carstens va al tianguis

Algunas notas generadas por la visita que realizó ayer el Secretario de Hacienda, Agustín Carstens, a la Cámara de Diputados... y la forma en que éstos le respondieron.

Rechaza Carstens que impuesto a gasolina sea causa de alzas
El Porvenir
Precisa el secretario de Hacienda que el reciente incremento de precios obedece a aumentos en mercancías en todo el mundo

México, DF.- El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, rechazó que el nuevo impuesto de 5.5% a las gasolinas, incluido en la reforma fiscal, sea causa de la reciente escalada de precios.

"Es importante tomar en cuenta que el incremento en la gasolina que ha sido legislado no ha entrado en vigor, entonces difícilmente eso podría ser un factor que se argumente como causante de aumentos en algunos precios", añadió.

Al comparecer ante el pleno de la Cámara de Diputados, explicó que la reciente alza de precios obedece a aumentos en mercancías en todo el mundo, incluso -subrayó- hay países con canastas de consumo similares a la de México donde la inflación ha sido mayor que en nuestro país.

Destacó que las acciones instrumentadas por el presidente Felipe Calderón se han orientado fundamentalmente a combatir y contrarrestar precisamente el impacto que han tenido estas variaciones en los precios internacionales de mercancías básicas.

Consideró que el esfuerzo que se hace para eliminar temporalmente el aumento en las cotizaciones de algunos energéticos se podrá revertir durante el año que entra, porque hay expectativas de que los precios de esas mercancías básicas empiecen a bajar.

El funcionario estimó que el impacto del precio de la gasolina sobre la inflación será mínimo gracias a la decisión adoptada por el Congreso para que el aumento sea gradual en 18 meses, con lo cual la tasa inflacionaria no debería subir más de 0.1% o 0.2% por efecto de este impuesto.

El gobierno tomará acciones decidas para mitigar el aumento en precios, con medidas que aplicará la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) o conversaciones que sostiene la Secretaría de Economía (SE) con diferentes sectores para regularizar y ordenar más el abasto y la comercialización de los productos, anotó.

Además, dijo, durante la discusión del presupuesto para el 2008 será muy importante la asignación de recursos que se haga hacia sectores productivos, de tal manera que la oferta de productos que ahora muestra aumento en precios se vayan moderando.

En sesión de preguntas y respuestas, donde los legisladores manifestaron su rechazo al llamado "gasolinazo", Carstens sostuvo: "Las cifras son claras y lo reitero: No ha habido un desbordamiento de la inflación y tampoco hay expectativas de que se materialice".

Cuestionan diputados a Carstens por alza de precios y a gasolina
El Porvenir
La bancada del Partido Acción Nacional defendió la estabilidad económica, ello a pesar de estar inmersos en la desaceleración de la economía de Estados Unidos

México.- Los diputados de oposición cuestionaron al secretario de Hacienda, Agustín Carstens, sobre el alza de precios durante los primeros 10 meses del actual gobierno, los posibles efectos del aumento al precio de la gasolina y la situación económica del país para los próximos años.

En tanto, la bancada del Partido Acción Nacional (PAN) defendió la estabilidad económica, ello a pesar de estar inmersos en la desaceleración de la economía de Estados Unidos.

Durante la comparecencia de Carstens en el marco de la Glosa del Primer Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón, el diputado Juan N. Guerra, del PRD, expuso que si al gobierno federal "en verdad le preocupa la economía, paren ese gasolinazo, tomen medidas de a de veras".

Anunció que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) promoverá una controversia constitucional para tratar de frenar el alza a la gasolina, y lamentó el aumento de precios aún antes de que entre en vigor el nuevo impuesto al energético, el cual está programado para el 1 de enero próximo.

Al fijar la posición del PRI, Mariano González Zarur cuestionó al gobierno federal, ya que "la estabilidad macroeconómica de que goza el país no se traduce en bienestar social y, por el contrario, se registra un aumento en los precios de productos como la tortilla, el pan, huevo y pollo".

"Resulta preocupante que los precios de productos tengan crecimientos fuera de control, dejando a los hogares y a las amas de casa con pocas posibilidades de llevar alimentos en suficiente calidad y cantidad a sus familias", enfatizó.

Ante esta situación, el diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) pidió al titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informar de las medidas que ha tomado y tomará el gobierno federal para detener la escalada de precios.

"No es posible que nos mantengamos cruzados de brazos ante la embestida de los especuladores que lucran con el hambre de la mayoría de la población", subrayó.

Previamente, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Alejandro Padilla Orozco, enumeró las bondades de la política económica instrumentada por el presidente Felipe Calderón, la cual, dijo, ha enfrentado con éxito el entorno de desaceleración económica que Estados Unidos ha padecido en meses recientes.

"Esto se demuestra por dos variables económicamente fundamentales: el consumo privado y la inversión total, lo que implícitamente se ha traducido en un impulso importante para la generación de empleos", remarcó.

Al segundo trimestre, precisó, el consumo total de la economía se incrementó a 3.9 por ciento, cifra superior en 2.7 por ciento al registrado en el primer trimestre, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

El legislador panista destacó además el crecimiento de todos los sectores productivos en la primera mitad del año y el aumento en 614 mil 607 el número de trabajadores asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hasta agosto pasado, lo que representa una tasa de 4.4 por ciento.

La inversión doméstica, añadió, creció a una tasa de seis por ciento real en el segundo trimestre.

"Estos resultados sustentan las mejores expectativas de crecimiento económico, y para el segundo trimestre, según el Banco de México, serían de 3.4 por ciento y de 3.6 por ciento, para 2008", puntualizó.

Padilla Orozco dejó entrever la preocupación del PAN ante el hecho de que sea el índice de precios de la canasta básica el que presente variaciones mayores incluso a las del Indice Nacional de Precios al Consumidor.

Sin embargo, dijo, es del conocimiento de todos los mexicanos "la declaración del presidente de la República de que en lo que resta del año no habrá incrementos en los precios de bienes y servicios".

Un tianguis en el Congreso
D
iario de Yucatán
Reitera Carstens: la gasolina no generó el aumento de precios

MÉXICO.—
En el Salón de Plenos de San Lázaro y en el marco de la comparecencia del secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, diputados de la bancada del PRD instalaron un tianguis virtual donde ofrecían carne, frutas y verduras.

Con letreros con los supuestos precios de antes y después de que se aprobara el aumento a la gasolina, los perredistas exhibieron diversos productos.

El diputado panista Manuel Minjares solicitó a la presidenta de la Mesa Directiva, Ruth Zavaleta Salgado, llamar al orden a los perredistas, pero ésta respondió que no se alteraba el orden, pues era una protesta pacífica.

En las afueras de San Lázaro se manifestaron integrantes del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, del Seguro Social, de la Central Campesina Cardenista, de la Coalición de Organizaciones Demócratas Urbanas y Campesinas y de El Barzón Popular.

En su comparecencia, el secretario de Hacienda negó que el nuevo impuesto de 5.5% a las gasolinas, incluido en la reforma fiscal, sea causa de la reciente escalada de precios.

No ha entrado en vigor

El aumento en la gasolina no ha entrado en vigor, entonces difícilmente eso podría ser un factor que se argumente como causante de aumentos en algunos precios, subrayó el funcionario.

La reciente alza de precios obedece a aumentos en mercancías en todo el mundo. Incluso, hay países con canastas de consumo similares a la de México donde la inflación ha sido mayor, precisó.

Las acciones que ha llevado al cabo el presidente Felipe Calderón se han orientado a combatir y contrarrestar esas alzas, dijo.

El esfuerzo que se hace para eliminar temporalmente el aumento en las cotizaciones de algunos energéticos se podrá revertir durante el año que entra, porque hay expectativas de que los precios de esas mercancías básicas empiecen a bajar, indicó.

sábado, agosto 25, 2007

La mentira del libre mercado: el nuevo “socialismo para los ricos”

Enrique Javier Díez Gutiérrez*

Diario de León (España)
19 de agosto de 2007

Se dice popularmente que cuando debes un millón al banco, tienes un problema; pero que cuando debes cien millones, es el banco quien tiene un problema.

Ésta es, en esencia, la clave que revela cómo funciona el mal llamado “libre mercado”. Porque no hay tal libre mercado. Es una falacia que, a base de oírla, repetida una y otra vez por determinados políticos y medios de comunicación, nos la hemos creído ingenuamente.

Cuando “los mercados” tienen problemas, como los primeros días de agosto de 2007, no se les deja que “libremente” los solucionen, como cuando tienen grandes beneficios y entonces, sí que se reparten los dividendos “libremente”. Cuando se produce una crisis en los “mercados” (eufemismo para designar a las grandes corporaciones multinacionales) aparecen las instituciones públicas que, con nuestros impuestos, inyectan enormes sumas de dinero para mantener su liquidez y los políticos más señalados y los dirigentes de esas instituciones hacen declaraciones públicas para calmar y serenar la crisis. ¿Por qué no salen cuando hay despidos masivos por parte de esos mercados? ¿Por qué no utilizan nuestros impuestos para solucionar los problemas que nos causan a los trabajadores y trabajadoras esos mercados que se “deslocalizan” a países donde las condiciones laborales son todavía más degradantes e infrahumanas?

En la primera quincena de agosto se inyectaron 24.000 millones de dólares a los mercados en EEUU y 95.000 millones de euros a los europeos, obtenidos de los impuestos públicos. El presidente de EEUU, salía rápidamente a hacer declaraciones que “calmaran” la crisis en el negocio de las hipotecas de alto riesgo. Yo también pago en agosto una hipoteca. ¿Quién me va a inyectar alguna ayuda para pagar mi hipoteca? ¿Por qué a mí se me deja “libertad” para pagar mi hipoteca? Si no pago me embargan mis bienes. Pero a las grandes empresas y firmas hipotecarias no se les deja esta “libertad”. Porque, incluso aunque quiebren, nunca más se vuelve a saber del dinero que “desapareció”. Si no, que se lo pregunten a las compañías responsables de los últimos escándalos financieros en nuestro país o a los últimos directivos que han pasado por la cárcel. Es más, se le reclama al Estado que se haga cargo de esas deudas a cargo, como siempre, de nuestros impuestos.

Como ya advertía Kenneth Galbraith (1992) “cuando se trata de los empobrecidos, la ayuda y el subsidio del gobierno resultan sumamente sospechosos en cuanto a su necesidad y a la eficacia de su administración a causa de sus efectos adversos sobre la moral y el espíritu de trabajo. Esto no reza, sin embargo, en el caso del apoyo público a quienes gozan de un relativo bienestar. No se considera que perjudique al ciudadano el que se salve de la quiebra a un banco. Los relativamente opulentos pueden soportar los efectos morales adversos de los subsidios y ayudas del gobierno; pero los pobres no”. Por eso molesta tanto en occidente que Venezuela destine el dinero público para los más empobrecidos y que se “despilfarre” el dinero con las personas necesitadas, en vez de “invertirlo” en las compañías trasnacionales que generarían más beneficios…, para los de siempre, claro. De ahí que se acuse al presidente de Venezuela de practicar “populismo” y de despilfarrar el dinero público.

No hay “mercados libres”, salvo en la economía imaginaria. Cuando algunos políticos y medios hablan de libertad de mercados lo que menos existe son mercados libres, ya que todos los mercados son intervenidos, controlados, de tal forma que cuando se habla de libertad de mercado lo que se está diciendo es que no los controle el poder político, el sector público, sino que los controlen unas cuantas multinacionales, o los grandes centros de poder económico.

De hecho, esa supuesta devoción por el laissez faire, por el dogma del “libre mercado”, por este nuevo fanatismo religioso, desaparece cuando los intereses de los beneficiarios de la globalización se hallan en peligro. No sólo con la protección de las grandes compañías financieras cuando aparece una crisis, sino en todos los ámbitos: nos encontramos con políticas proteccionistas para los productos agrícolas y textiles, con subvenciones públicas a las empresas que han cometido errores desastrosos para evitar su quiebra y el despido de cientos de trabajadores y trabajadoras y con políticas militares de financiación a empresas de armamento. En todos estos casos se ha olvidado el libre mercado.

Son esas mismas corporaciones, que exultan la ideología neoliberal exigiendo la liberalización y la imposición de estrictas limitaciones a la intervención pública, en caso de despidos laborales o derechos sindicales, las que quieren y esperan de los gobiernos “asistencia social” en forma de rebajas fiscales o subvenciones, encauzando hacia ellas el dinero de los impuestos de todos y todas; una asistencia que, al contrario que los subsidios a la ciudadanía, exigen que se mantenga.

La doctrina del mercado libre se presenta pues, como plantea Chomsky (2001), en dos variantes: a) la doctrina oficial que se aplica a los estados y pueblos empobrecidos y que éstos tienen que aplicar estrictamente; y b) la doctrina extraoficial que “realmente existe”, es decir, aquella que considera que esa disciplina de mercado, aunque es buena y aplicable para ellos, no lo es para nuestras empresas, salvo por conveniencias momentáneas, pues tácitamente, las personas creyentes en el mercado equiparan sus intereses económicos particulares al bien común.

Indagando en esta “teoría del libre mercado que realmente existe”, un extenso estudio sobre las corporaciones transnacionales de Ruigrock y Van Tulder (1995) descubrió que “prácticamente todas las mayores firmas mundiales habían conocido una decisiva influencia de las políticas estatales y/o de las barreras comerciales sobre sus estrategias y posiciones competitivas”, y que por lo menos el 20% de las que aparecen en el ranking de la revista Fortune, no habrían ni sobrevivido como sociedades independientes de no haber sido salvadas por sus respectivos gobiernos, socializando las pérdidas, es decir, haciéndose cargo de ellas el Estado cuando tuvieron problemas. El mismo estudio señala que la intervención estatal, ha sido la regla más bien que la excepción durante los dos últimos siglos. La producción aeronáutica civil está hoy fundamentalmente en manos de dos sociedades: Boeing-McDonald y Airbus, cada una de las cuales debe en gran medida su existencia y su éxito a subvenciones públicas en gran escala. La misma pauta prevalece en los ordenadores y en la electrónica en general, en la automoción, la biotecnología, las comunicaciones, en realidad en prácticamente todos los sectores dinámicos de la economía. Sin estas y otras medidas extremas para interferir el mercado, es dudoso que las industrias del acero, del automóvil, de las máquinas herramientas y de los semiconductores hubieran sobrevivido a la competencia japonesa, o fueran capaces de avanzar con pie firme en las tecnologías emergentes.

En el nuevo análisis neoliberal el Estado reaparece como reasignador de los recursos a través del aumento de los gastos de defensa y de seguridad, y de las ayudas a las empresas y sectores en crisis. Sólo son partidarios de la libertad económica cuando las cosas van bien para ellos pero demandan muletas públicas cuando van mal.

Los mecanismos de protección de este “mercado libre” son muy variados y persistentes. La imaginación, en estos casos, parece no tener límite. No parecen ser algo coyuntural, sino claramente estructural. Una de las forma de protección más extendida es la dotación de ingentes recursos del erario público a la industria militar, desarrollada por empresas privadas. Durante los últimos seis años, más del 40% de las compras del Pentágono, es decir, un total de 362.000 millones de dólares, fueron realizadas sin licitación pública competitiva alguna, es decir, de una manera monopólica entre el complejo militar-industrial y la clase política. Actualmente, alrededor de la mitad del presupuesto del Pentágono es manejado por empresas privadas que son supervisadas por otras empresas privadas, mientras el control a través de funcionarios del Estado está siendo reducido sistemáticamente. El Estado ya sólo sirve para repartir el dinero público entre el gran capital bélico, “supervisado” por las empresas privadas de contabilidad. Pero, los beneficios son mutuos. Desde 1998 a la fecha, esas empresas han aportado 62 millones de dólares al Partido Republicano, comparado con 24 millones para los Demócratas (Dieterich, 2004). Igualmente, la “guerra de las galaxias” ha sido vendida al público como “defensa” y a la comunidad empresarial como un subsidio público para tecnología avanzada.

Por eso no es sorprendente que el sistema general de subsidios favorezca a las grandes explotaciones, ya que las ayudas están ligadas a la extensión y a la producción. La Comisión Europea admite que el 80% de las ayudas agrícolas las acumulan el 20% de las explotaciones. En Francia, apenas el 0,6% de la población total recibe las tres cuartas partes de las ayudas, y en España siete grandes familias terratenientes cobran tantas ayudas de la Unión Europea como 12.700 pequeñas explotaciones. En 2002 percibieron 14 millones de euros en subvenciones agrícolas: cantidad equivalente a la renta anual de 90.000 mozambiqueños. El multimillonario príncipe Alberto de Mónaco, recibe subvenciones millonarias destinadas a la agricultura, denunciaba en noviembre de 2005 Intermon-Oxfam. Estos subsidios provocan un dumping (venta por debajo del coste) en el mercado mundial. Y estos subsidios a los grandes terratenientes los pagan nuestros impuestos.

Estos mecanismos de asistencia social para la gente rica es lo que se ha denominado “socialismo para los ricos” que consiste en salvaguardar a las grandes empresas de la “disciplina del mercado”. Mientras, los países empobrecidos y las gentes indefensas son las adoctrinadas en el estricto dogma del “dios mercado”.

El problema es que cada vez la población en general se lo va creyendo más. Están consiguiendo ganar la batalla del sentido común, colonizando nuestro pensamiento e incluso nuestro lenguaje y nuestra imaginación. Los grandes medios de comunicación a su servicio lo repiten una y otra vez. La clase política lo reitera constantemente en sus discursos. Parece que hoy en día, como dice Susan Sontag, declararse en contra del libre mercado es como afirmar que se está en contra de la maternidad. El combate no sólo se libra en la economía, también está en el discurso y en el pensamiento.

* Profesor de la Universidad de León. Autor de La Globalización Neoliberal y sus repercusiones en la educación (2007). Barcelona; El Roure.

viernes, julio 27, 2007

México, con el peor desempeño económico de AL y el Caribe en 2007: Cepal

Carlos Acosta Córdova
Proceso
27 de julio de 2007

M
éxico, D.F., 26 de julio (apro).- En 2007, México será el país con el peor desempeño económico de América Latina y el Caribe, pues su Producto Interno Bruto apenas crecerá 3.2%, muy por debajo del 8.5% previsto para Panamá y del 7.5% para República Dominicana y Argentina, estimó hoy la Cepal.

En su reporte anual sobre las economías de la región, dado a conocer en su sede, en Santiago de Chile, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe prevé un crecimiento promedio de 5% para la región, pero ubica a México en el último lugar de todos los países, incluso por debajo de Haití y Ecuador, cuyas economías crecerán este año 3.5%.

Por el contrario, para el siguiente año, la Cepal prevé un menor crecimiento para la región, de 4.6%, pero México podrá remontar tres lugares para quedar, con un crecimiento de 3.7%, por arriba de Paraguay, Haití y Ecuador, que mantendrían un crecimiento aproximado de 3.5%.

Si se confirman sus pronósticos para 2008, la Cepal advierte que la región acumulará seis años de crecimiento consecutivo –desde 2003--, en los que el producto por habitante registrará un crecimiento acumulado de 20.6%, equivalente a un incremento de más de 3% anual.

Aun así, el crecimiento esperado de la región para 2007 y 2008 será menor al registrado en 2006, que fue de 5.6%.

De acuerdo con José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la Cepal, la desaceleración del crecimiento económico de México se debe al menor crecimiento registrado por la economía de Estados Unidos.

Si bien hay un “optimismo cauto” para el futuro inmediato de la economía regional, la Cepal considera, no obstante, que debe verse con preocupación el reciente aumento de la volatilidad de los mercados financieros internacionales, que podría dar al traste con las relativa fortaleza mostrada por las economías de la región.

sábado, julio 14, 2007

¿Ha aumentado la pobreza en Venezuela?

Mi transcripción de un importante artículo del Profr. Vicenç Navarro López, que publicó ayer como documento pdf el popular sitio web Rebelión. Este artículo apareció impreso originalmente en la revista española Temas para el debate (núm. 148, marzo 2007, pp. 64-65). Temas para el debate destacó el siguiente párrafo: "La pobreza ha disminuido en Venezuela debido a las reformas estructurales realizadas por el gobierno que han permitido mayores ingresos para el Estado, con una notable expansión de los servicios públicos como sanidad, educación y transferencias públicas, que han reducido notablemente la pobreza".

La batalla de los datos: ¿Ha aumentado la pobreza en Venezuela?
Vicenç Navarro*
Temas para el debate

Marzo 2007

Distintas informaciones aparecidas en medios de comunicación occidentales afirmaban que la pobreza había aumentado en Venezuela durante el periodo de gobierno de Hugo Chávez, animando una campaña de descrédito del Gobierno venezolano. La publicación de un estudio riguroso del Center for Economic and Policy Research de Washington DC sobre este asunto, demostró que en Venezuela ha disminuido la pobreza en 5 puntos porcentuales entre 1999 y 2005, obligando a los grandes medios americanos a rectificar anteriores informaciones. Los medios de comunicación españoles que también las difundieron no han publicado rectificación alguna.

Durante los años 2005 y 2006 aparecieron varios artículos en diarios y periódicos que gozan de gran influencia en los foros políticos, económicos y mediáticos de EEUU y de la UE, firmados en ocasiones por personas de gran renombre internacional, que indicaron que la pobreza en Venezuela bajo el gobierno de Chávez se había incrementado.

Ejemplos de ello hay muchos. Así Jorge Castañeda, que había sido Ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Vicente Fox en México, publicó en Foreign Affairs (mayo-junio 2006) que "la pobreza en Venezuela ha crecido y los indicadores de desarrollo humano se han deteriorado desde 1999, cuando Chávez inició su gobierno". Álvaro Vargas Llosa, en una entrevista en la televisión pública estadounidense PBS Newshour (8 de noviembre 2005), declaró que "cuando Chávez tomó el poder en 1999, alrededor del 43% de la población eran pobres. Hoy, tal porcentaje ha aumentado a un 53%". The Washington Post, en su editorial del 18 de enero 2006, repitió las mismas cifras: "La pobreza durante el mandato de Chávez ha aumentado de un 43% a un 53%". The New York Times, en una columna de su colaborador John Vilney (8 de noviembre 2005), también escribió que "la nueva ola populista en Latinoamérica está liderada por Chávez, que está usando los ingresos generados por el petróleo para expandir el gasto público y expandir su poder. Pero a pesar de que 100 millones de petrodólares se ingresan en las arcas del Estado, la tasa de pobreza ha aumentado, sobrepasando el 50% de la población". El Financial Times, en su sección de noticias, publicó el 11 de mayo de 2006 que "en un área, la reducción de la pobreza, el gobierno de Chávez declara una victoria. Ahora bien, según incluso los datos de la Agencia de estadísticas del gobierno de Chávez, en el año 2004 había un 53% de la población que vivía en la pobreza, un número 9,2 puntos por encima de la cifra de 1999, cuando Chávez inició su gobierno. Irritado por tales cifras, Chávez ordenó un cambio en la metodología que tal Agencia utilizaba para definir su pobreza. Como consecuencia de este cambio 'metodológico', en el año 2005 sólo el 39,5% de la población vivía en la pobreza, una ganancia de 14,5 puntos en sólo unos meses".

Varios diarios españoles reprodujeron estas noticias, en una campaña de descrédito en contra del gobierno venezolano presidido por Chávez, el cual no ha tenido la oportunidad de que se le analice y evalúe rigurosamente, sin la hostilidad que ha caracterizado gran parte de los reportajes de aquella experiencia por parte de los medios de información del mundo occidental. Excepcionales en este sentido son Mark Weisbrot, Luis Sandoval y David Rosnick, economistas del prestigioso Center for Economic and Policy Research de Washington DC, quienes publicaron un informe detallado y minucioso de la evolución de la pobreza en Venezuela, el más detallado y minucioso entre los existentes hoy en la literatura anglosajona sobre este tema, titulado Tasas de pobreza en Venezuela: La importancia de ser rigurosos en los análisis de datos (Poverty rates in Venezuela: Getting the numbers right).

Crecimiento económico

Los autores (a partir de ahora W.S.R.) analizan la evolución de la pobreza familiar (household poverty) desde principios de 1997 hasta 1999, cuando Chávez inició su gobierno. Durante este periodo, caracterizado por un notable crecimiento económico de un 6,4%, la tasa de pobreza disminuyó de un 55,6% de la población a un 42,8%. Este porcentaje continuó descendiendo hasta llegar a un 39% en el año 2000; pero ese año la pobreza aumentó, y para la segunda mitad de 2003 se extendía a un 55,1% de la población. La causa de este crecimiento de la pobreza fue la huelga del petróleo (que ocurrió de diciembre de 2002 a febrero de 2003), que afectó negativamente a la economía venezolana, lo cual, junto con la fuga de capitales y la inestabilidad política creada por el golpe militar de abril de 2002, determinó una recesión económica, con el descenso de su PIB (del último cuatrimestre del año 2001 al primer cuatrimestre del año 2003) de 28,1%.

A partir de 2003, sin embargo, la economía se recuperó y creció un 17,9% en 2004 y un 9,3% en 2005. Como resultado de este crecimiento, la tasa de pobreza descendió en la segunda mitad del año 2005; su nivel era de 37,9%. Este año es el último sobre el que se ha publicado información sobre la pobreza.

Si comparamos esta tasa de 37,9% con la existente al principio del mandato de Chávez, 42,8%, significa que ha habido una disminución de 5 puntos durante el periodo de gobierno de Chávez.

Si en lugar de pobreza familiar, analizamos pobreza individual, W.S.R. muestran cómo tal pobreza descendió de un 50% en 1999 a un 43,7% en 2005, porcentaje que probablemente ha ido disminuyendo como consecuencia del continuo y elevado crecimiento económico (9,4% en el primer cuatrimestre del año 2006).

W.S.R. documentan también cómo no hubo ningún cambio en la metodología de cuantificación y definición de la pobreza, contra lo que el Financial Times había informado erróneamente. En realidad, otros métodos utilizados por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas o por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina llegan a resultados similares. El descenso de la pobreza es probablemente más acentuado aún de lo que indican estas cifras, pues éstas consideran la renta familiar o individual, sin incluir los beneficios adquiridos y consumidos como consecuencia de la extensión de los servicios públicos (sanitarios, educativos, etc.) y de la provisión de alimentos que ha beneficiado claramente a los grupos más vulnerables. Así, el 54% de la población recibe alimentos subvencionados por el Estado, entre otras prestaciones.

W.S.R. calculan que, de incorporarse estos beneficios en el cálculo de la renta familiar, la pobreza disminuiría aún más, a un 35,8%.

Una última observación. La publicación y distribución de este informe generó una corrección por parte del Washington Post y del Financial Times, admitiendo un error en sus cifras. No ha aparecido tal corrección en ninguno de los diarios españoles que miméticamente habían reproducido los datos erróneos de aquellos rotativos.

* Catedrático de Políticas Públicas en la Universitat Pompeu Fabra.