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martes, abril 22, 2008

Entrevista con Rafael Correa, presidente de Ecuador

"Mis manos están limpias y sin sangre, algo que Uribe no puede decir"
Gorka Castillo

Público
18 de abril de 2008

En una entrevista con el diario español
Público, el jefe de Estado ecuatoriano acusa al Gobierno colombiano de mentir y a su presidente, Álvaro Uribe, de tener vínculos con paramilitares.

El diario Público, de España, entrevista al presidente de Ecuador, Rafael Correa

El presidente de Ecuador no tiene pelos en la lengua. Durante una hora analiza la situación de la política latinoamericana y no esconde que la herida abierta por Colombia tardará en curarse.

El escritor británico Richard Gott considera que Colombia es el principal elemento de inestabilidad en la región. ¿Comparte su opinión?

No es de ahora, sino de mucho antes. Colombia es el único el país que tiene paramilitares, tiene guerrilla, tiene narcotráfico, tiene extensos cultivos de coca y tiene amplias zonas del país que no controla el Estado. El paramilitarismo y la narcopolítica no existe en Ecuador. Tampoco cultivamos coca. Esos son términos exclusivamente colombianos. Lo digo con pesar porque es un pueblo hermano, pero Colombia es hoy el foco de inestabilidad más grande que existe en América Latina y nos perjudica a todos.

¿Quiere decir que la imagen del Gobierno colombiano en Latinoamérica no es buena?

El Gobierno de Uribe está totalmente desprestigiado. Ya hemos demostrado sus mentiras, ya nadie le cree.

En Europa no piensan así.

Es cierto que tanto en la UE como en EEUU el respaldo de algunos poderes mediáticos a sus falacias nos ha hecho daño y por eso, próximamente, emprenderé una gira por Europa para dar a conocer el Ecuador y demostrar que somos un Gobierno decente y un territorio de paz. Que el problema está en el otro lado de la frontera. Que nosotros somos víctimas del conflicto colombiano. No somos ni autores ni cómplices.

Da la sensación de que se ha desatado una guerra mediática.

No es que da la sensación sino que es un hecho real. Sabemos con quien nos enfrentamos. Con un país militarista, con un presidente con un pasado imperfecto, con un enorme respaldo de agencias de inteligencia extraregionales y con una maquinaria propagandística impresionante. Tenemos fe en que la verdad y la justicia triunfarán. Ya lo hemos logrado en América Latina donde Colombia ha sido contundentemente derrotada en lo político, en lo diplomático y en lo informativo.

¿Qué persigue Colombia acusando a los países vecinos de colaborar con las FARC?

La política militarista de Uribe comenzó desde que llegó a la presidencia. Primero contradiciendo la estrategia de su antecesor, Andrés Pastrana, quien llegó a abrazarse con Manuel Marulanda. Pero llega Uribe con la línea dura y quiere que todos hagamos lo mismo. Es como un emperadorcito que sigue el dictado de su patrono. Es obvio que su poder político y económico se basa en esta lucha contra las FARC. A Uribe no le conviene la paz porque combatiendo a la guerrilla da una sensación de seguridad al electorado colombiano. Lo preocupante es que ese conflicto se está desbordando.

Pero antes del bombardeo del 1 de marzo el respeto presidía las relaciones entre los dos países.

Uribe siempre ha mostrado falta de respeto por Ecuador. Esto es así hasta el punto de que sigue fumigando con glifosato nuestro territorio y hasta el punto de que sus aviones violan frecuentemente nuestro espacio aéreo. De todas formas, sobre el bombardeo del 1 de marzo existe una pregunta sin respuesta.

¿Cuál?

Al grupo de Raúl Reyes lo tenían controlado cuando aún se encontraba en suelo colombiano. ¿Por qué esperan a que pase a Ecuador para masacrarlo?

¿Por qué?

¿Acaso no lo hicieron para involucrar al Ecuador en un conflicto que no es suyo? ¿Acaso no lo hicieron para amedrentarlos? ¿Acaso no lo hicieron para forzarnos a participar en el Plan Colombia? Lo que no contaba Uribe era con nuestra respuesta ni con la condena que recibió de los países de la OEA. Le falló el plan porque no caímos en su trampa.

Durante la cumbre del Grupo de Río, en Santo Domingo, usted le muestra sus manos a Uribe y le dice que las mire bien porque están limpias y sin sangre. ¿A qué se refería?

Uribe ha intentado involucrarnos, no sólo a mi Gobierno sino también a las Fuerzas Armadas, de apoyar a las FARC. Luego sacó que mi campaña presidencial había sido financiada por la guerrilla. Es que es indigno. Que venga este señor, después de haber violado todo el derecho internacional acusándonos de apoyar a los grupos guerrilleros cuyas acciones hemos dicho unas mil veces que rechazamos, es indigno. Por eso dije lo de los manos. Precisamente para resaltar la contradicción con la posición de Uribe que ha tenido tantos escándalos por su relación con el narcotráfico. Hay muchos libros que lo explican. Hay videos en los que aparece reunido con paramilitares. Su política guerrerista no va acabar con el conflicto sino que lo va exacerbar y va a dejar como saldo miles de muertos. Mis manos están limpias y sin sangre. Eso no lo puede decir el presidente Uribe.

Sin embargo siguen denunciando que usted conocía las actividades de las FARC en su territorio. Aseguran que hasta en 16 ocasiones le advirtieron de la presencia de bases guerrilleras en su territorio y que hizo caso omiso. ¿Es cierto?

Es una infamia increíble. Todas mis órdenes están registradas. Es todo tan burdo y ridículo que hemos decidido no contestarle. Es que no sabemos bien por qué lo hace. Cuando mejor están las relaciones con él, ocurre algo extraño y te mete por la espalda. Hay algo que no funciona bien en su cabeza.

¿Cómo es posible que se haya alcanzado este clima de tensión si al final de la Cumbre de Río acabaron estrechándose la mano?

Ése es Álvaro Uribe Vélez. Algo le falla. Tiene un comportamiento psicótico terrible.

¿Es cierto que Reyes había contactado con los franceses para negociar la liberación de Ingrid Betancourt cuando fue bombardeado?

Uribe no quiere la paz y ni siquiera la liberación de rehenes porque Betancourt es una potencial candidata a la presidencia. Es cierto que teníamos conocimiento de que iba a producirse un contacto en un tercer país neutral para liberarlos luego en suelo ecuatoriano. El presidente Chávez también me preguntó si podíamos acoger rehenes en nuestro territorio porque la entrega en la frontera colombo-venezolana se ha vuelto muy peligrosa. Estábamos en ese proceso. Esos movimientos para liberar rehenes de la guerrilla lo encabezaba Reyes y es precisamente a Reyes a quien destrozan.

Ecuador acaba de denunciar a Colombia ante el Tribunal de La Haya por fumigaciones ilegales en su territorio.

La sentencia tardará aún muchos años pero esperamos que se dicte una pena cautelar que obligue a Bogotá a suspender las aspersiones aéreas con glifosato que ha realizado hasta 2006. Estas fumigaciones provocan que campesinos ecuatorianos de la frontera abandonen sus casas, pierdan sus cosechas, el ganado y provoque graves patologías, incluso la muerte. Sin embargo, ¿sabe usted cuál ha sido la reacción de Colombia a fecha de hoy? Pues decir que nuestra exigencia de que cesen las fumigaciones coincide con la petición de las FARC. Es infame.

La crisis ha revelado enormes grietas en el sistema de inteligencia ecuatoriano que he provocado el relevo de la cúpula militar. ¿Qué reformas deben acometer?

Algo grave pasa en nuestros servicios de inteligencia. Todavía no tenemos datos concretos pero sí podemos decir que sufrimos infiltraciones de la CIA y esta agencia trabaja para Colombia.

Hay quien le critica de ingenuidad por haber esperado tanto tiempo para cambiar a su cúpula militar, fiel al régimen anterior.

Probablemente tengan razón. Y también por haber confiado en Bogotá. Si usted quiere decirlo, subestimamos la amenaza de un ataque externo ya que con Perú las cosas se han solucionado y con Colombia teníamos buenas relaciones. Pero subestimamos que allá está Uribe.

FRONTERA

¿Es cierto que Ecuador limita con territorio de las FARC y no con Colombia?

Tenemos una frontera selvática donde hay 13 destacamentos. Colombia só

lo tiene dos cuando el conflicto guerrillero es suyo. ¿Por qué? Porque espera que nosotros pongamos los muertos. Pese a todo mantenemos desplegados a 11.000 hombres que cuesta a las

arcas del Estado cerca de 100 millones de dólares anuales. El pasado año murieron 13 soldad

os en una guerra que no es nuestra y encima tenemos que tragar la insolencia de Álvaro Uribe Vélez. Bogotá tiene cerca de 170.000 kilómetros cuadrados donde no puede entrar su Ejército. Ante esta situación reitero que nosotros no limitamos con Colombia, limitamos con las FARC.

ESPAÑA

Cuál ha sido la respuesta del Gobierno socialista a la crisis política?

Un poco ambigua. Yo aprecio mucho al Gobierno socialista y al presidente Zapatero pero su declaración fue tremendamente imprecisa, intentando contentar a los dos lados cuando los agredidos éramos nosotros. La explicación que dimos era que estaba en la recta final de la campaña electoral. Lo entendemos pero esperamos algo más del gobierno de España. Ójala que no estén presionando las ciento y pico empresas transnacionales que funcionan en Colombia porque en este tipo de cosas es más importante los principios y las convicciones que compartimos con el presidente Zapatero. Estamos de acuerdo en que siempre debe prevalecer el derecho internacional.

REHENES

¿Está dispuesto a mediar ante las FARC para lograr el canje humanitario?

Se lo he dicho una y mil veces al presidente Álvaro Uribe: el pueblo colombiano puede contar con Ecuador para resolver esa guerra civil que lo desangra desde hace tantas décadas. Eso es lo que intentábamos hacer antes del ataque. Sin embargo, ellos no quieren solucionarlo. La campaña de Bogotá contra el Gobierno de Ecuador así lo indica. No rechazamos la hipótesis de quieran desestabilizarnos por no seguir la política de Washington. Tampoco descartamos que sea una estrategia para poner en Quito un gobierno títere que acepte el Plan Colombia y que permita a la Base estadounidense de Manta continuar operando más allá de 2009, que es cuando vence su contrato.

INVERSIONES

¿Piensa eliminar concesiones de explotación de recursos a las grandes empresas?

La nueva Constitución que ahora está debatiéndose en la Asamblea Constituyente parte de un nuevo marco jurídico en esta cuestión. Variaremos la ley que hicieron los inefables burócratas del Banco Mundial, que fue un desastre. Se llegaron a dar más de 4.000 concesiones, de las que el 70% ni siquiera llegó a iniciar explotación alguna. Los contratos serán renegociados. Hace poco nos reunimos con Repsol. El interés es mutuo. Mientras se respete la ética del trabajador, del medio ambiente y paguen al Estado los impuestos que deben, no habrá problemas y será un proyecto rentable. El petróleo es del Estado y queremos que los contratos se firmen por prestación de servicio.

INMIGRACIÓN

¿Qué mecanismos manejan para que los inmigrantes no sientan el desarraigo?

Nuestro Gobierno creó nada más llegar a la presidencia un ministerio para la inmigración. Estamos en un periodo de fortalecimiento de nuestras embajadas y consulados, especialmente en España, porque creemos que la migración ecuatoriana es ya la quinta región del país. Acabamos de aprobar una partida de 9 millones de dólares para el Plan Retorno, (un programa de exención de impuestos para aquellos que regresen al país con sus bienes y subvenciones para la vivienda). También estamos creando el Banco del Migrante. A nivel político diré que en la Asamblea Constituyente hay seis representantes de la inmigración por primera vez en la historia.

sábado, octubre 27, 2007

El Plan México

Jorge Carrasco Araizaga
Proceso
27 de octubre de 2007

M
éxico, D.F. (apro).- Contrario a lo que el gobierno de Felipe Calderón pretende presentar como la “Iniciativa Mérida”, fue el Congreso de Estados Unidos el que desde enero de este año concibió un plan antinarco para México.

Desde los primeros días de este 2007, el 17 de enero, el representante (diputado) demócrata por Texas, Henry Cuéllar, presentó en su nombre y en el de Silvestre Reyes, nada menos que presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, la iniciativa que sirvió de base a la negociación.

El plan original consideraba recursos anuales por 170 millones de dólares entre 2008 y 2012; es decir, 850 millones en total, y no los mil 400 millones que el presidente George Bush ahora busca en su Congreso para los próximos tres años.

El propio Silvestre fue quien en junio pasado reveló lo que desde entonces se conoció como el Plan México, en referencia al Plan Colombia.

Por las implicaciones intervencionistas de ese plan en el país sudamericano, que incluye la presencia de militares estadunidenses, el gobierno de Calderón Hinojosa se apresuró en marcar una distancia respecto de los alcances de los planes estadunidenses hacia México.

Sin embargo, nada ha informado sobre el componente militar del Plan México, salvo lo filtrado sobre la entrega de helicópteros.

Llamar ahora “Iniciativa Mérida” no es más que una manipulación, pues lo que Bush y Calderón hicieron en la capital yucateca, cuando se reunieron por primera vez como presidentes en marzo pasado, no fue otra cosa que acordar el inicio de las negociaciones del plan concebido en el Congreso estadunidense.

El rebautizo de la iniciativa se quedó corto ante los desatinos posteriores del gobierno de Calderón, al dar a conocer el acuerdo alcanzado con la administración Bush. El más grave de ellos fue el intento de negar lo innegable.

El embajador de México en Washington, Arturo Sarukhán, uno de los principales negociadores del acuerdo, confirmó lo que el propio Pentágono había adelantado: que el gobierno calderonista había comprometido 7 mil millones de dólares a la iniciativa.

Sin embargo, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, se desmarcó de inmediato para no explicar de dónde saldrá ese dinero. Mucho menos la titular de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, atinó a responder en el Senado.

Pero ya no sólo en los recursos, sino en el contenido de todo el plan es lo que Calderón y sus funcionarios se niegan a informar, de manera que en México se desconoce lo que Bush ya solicitó al Congreso que se apruebe en relación con el país.

El plan original, que no preveía fondos por parte de México, aparece en la iniciativa presentada a la Cámara de Representantes bajo el nombre de “Acta 2007 de la Alianza Vecino Próspero y Seguro”, y enmienda el Acta de Asistencia Extranjera de 1961.

Como justificación, los congresistas se refirieron al “alarmante crecimiento de violencia relacionada con las drogas en la frontera común, lo que ha hecho más difícil para los estadunidenses vivir en las comunidades fronterizas”.

Recordaron que en 2006, el director de Inteligencia Nacional y exembajador en nuestro país, John Dimitri Negroponte, declaró a México ante el Comité de Inteligencia del Senado como un país de preocupación para Estados Unidos debido a la capacidad de los narcotraficantes de debilitar la autoridad del Estado.

Como vecino y nuestro segundo socio comercial, decía la propuesta de ley, México merece el apoyo de Estados Unidos para mejorar su seguridad y promover el desarrollo económico.

Parte de lo acordado entre Bush y Calderón, según la información general ofrecida por el gobierno mexicano, estaba ya establecida desde enero en esa iniciativa de ley.

La propuesta tenía cinco puntos: profesionalizar al personal de la PGR y SSP para un “combate más efectivo” contra las drogas, en coordinación con Estados Unidos; entrega de tecnología; capacitación de jueces y magistrados; mayor vigilancia a los funcionarios mexicanos que trabajan con Estados Unidos, y financiamiento para el desarrollo social en las comunidades más pobres.

Y, en una suerte de certificación de la operación del plan, esa iniciativa establecía que el Ejecutivo estadounidense tendría que enviar un reporte anual de evaluación, además de proponer nuevas estrategias para reducir la entrada de drogas desde México.

Debido a la petición de los millonarios recursos, que llegarán a México en forma de equipo, es muy seguro que este requerimiento se haya mantenido.