lunes, octubre 30, 2006

¿Cuánta sangre más?

Pedro Matías y Rosalía Vergara
Proceso
30 de octubre de 2006
La violenta jornada del viernes 27 evidenció el desbordamiento del conflicto en Oaxaca. Sean cuales fueran las estrategias de los antagonistas, ya fueron rebasadas por la muerte de más integrantes del magisterio y de la APPO, así como por la exigencia de Washington de poner orden en el estado tras el asesinato de un ciudadano estadunidense. O como dijo el líder Flavio Sosa poco antes de que sonaran los balazos: “Tiene que llover fuerte para borrar tanto agravio”.
OAXACA, OAX.- Mientras el embajador de Estados Uni-dos en México, Antonio O. Garza, deploraba el asesinato en esta ciudad del periodista Bradley Will –su “muerte sin sentido, dijo, destaca la necesidad de que se retorne al imperio de la ley y el orden” en la entidad–, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) reportó que en las balaceras del viernes 27 en la capital del estado falleció también el maestro del sector D-III-34 de Candelaria Loxicha, Emilio Alonso Fabián.
Y en tanto que el asesinato de Bradley, quien formaba parte del centro de prensa independiente Indymedia Nueva York, acaparó los titulares de las páginas noticiosas en internet y en los programas informativos de radio y televisión por tratarse de un comunicador estadunidense, los integrantes del movimiento reportaron más de 16 heridos, un desaparecido y tres profesores secuestrados. El gobierno estatal reconoció tres muertes.
Al desbordarse la violencia en Oaxaca, el presidente Vicente Fox decidió no irse a descansar, como cada fin de semana, a su rancho San Cristóbal, y se reunió “de emergencia” con su gabinete de seguridad en Los Pinos.
De acuerdo con la APPO, durante el día que realizaron su llamado paro nacional hubo al menos 15 balaceras en diversos puntos de la capital del estado, cuyo centro está prácticamente sitiado.
Enrique Rueda Pacheco, dirigente de la Sección 22 del magisterio, se dio por enterado de los sangrientos hechos al salir de una reunión con el secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, a quien le pidió medidas de seguridad para el regreso a clases, el pago de salarios caídos y que se retiren las órdenes de aprehensión contra los profesores que participaron en los bloqueos.
Esa misma noche, Rueda lamentó la violencia en la capital del estado y sostuvo que los maestros seguirán privilegiando la vía política.
En contraparte, el delegado magisterial Rafael Rodríguez Enríquez, quien fuera preso político por supuestos vínculos con el Ejército Popular Revolucionario (EPR), había anticipado que aun si la Sección 22 regresaba a clases en días próximos, el movimiento proseguiría en las comunidades del estado porque ya rebasó la mera postura reivindicatoria de demandas salariales de los maestros y se ha convertido en un programa de largo plazo contra los rezagos sociales.
“Los maestros somos 70 mil, que estamos en 14 mil escuelas. Eso significa la penetración en las diferentes comunidades de los 570 municipios. Es un enorme ejército político que puede desarrollar un trabajo de construcción en las comunidades, en cada escuela, en cada barrio, en cada colonia”, afirmaba poco antes de que se desataran las balaceras.
Y añadió que, si bien durante los cinco meses del conflicto la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha sido la columna vertebral de la APPO, el regreso a clases sólo replantearía las formas de lucha en las comunidades.
Lo aclaró porque algunos sectores de la APPO veían la vuelta a las aulas como una traición, pero ahora, dijo, “corresponde a otros actores de la sociedad cumplir esa etapa, durante la oxigenación del magisterio. Es la necesidad de reorganización misma”.
En Oaxaca, señaló Rodríguez, existe “un movimiento similar al de Bolivia”, donde la marginación social de los indígenas rebasó los límites y estalló la lucha social. Por lo tanto, sostuvo, la APPO “tiene que organizar y canalizar debidamente el hartazgo” para que el pueblo oaxaqueño se organice y fortalezca la organización.
Y reconoció debilidades: “No tenemos armas de fuego; a lo mucho tenemos bazucas hechizas. Entonces, ¡qué mejor forma de responder a las balas que la organización misma!”
“Si la APPO revalora la necesidad de construcción política, social y comunitaria, va a tener futuro y puede convertirse en una instancia representativa del pueblo oaxaqueño”, indicó.
Coincidía con él Flavio Sosa, uno de los dirigentes de la APPO: “Suponiendo que los maestros regresen a clases –lo que está en duda por la violencia del viernes 27–, nadie asegura que el movimiento va a terminar. Los maestros pueden fortalecerse desde las comunidades y levantarse mucho más. Puede trasladarse el movimiento a las regiones y ahí ya nadie va a parar la violencia”.
A punto de tocarse
Desde el punto de vista del delegado magisterial Rodríguez Enríquez, el movimiento social de Oaxaca está enmarcado en la lucha política nacional, y así deberá seguir para dar pie a la lucha legislativa por las causas campesina e indígena.
No obstante, explicó por qué la APPO no puede condenar la lucha armada: “Hemos visto manifestaciones de diferentes grupos armados, comunicados del EPR, FARP, Tendencia Democrática Revolucionaria –que aglutina a diferentes organizaciones y núcleos guerrilleros–, manifestaciones del EZLN, y del ERPI. Hemos visto un sinfín de manifestaciones de apoyo (al movimiento social, provenientes) del movimiento armado”.
Sin embargo, reconoció que las vías políticas y las armadas no han confluido: “Se pueden cruzar en el momento en que el gobierno intente reprimirnos y desalojarnos, y es peligroso que se crucen. La APPO con sus diferentes barricadas va a responder al nivel de autodefensa, con bazucas hechizas, bombas molotov, y ellos con armas. Puede haber muertos, desaparecidos y presos. Es ahí donde le corresponde al movimiento armado responder o quedarse tranquilo”.
Los integrantes de la APPO, reiteró el profesor Rodríguez poco antes de la violenta jornada del viernes, “no estamos preparados para la lucha armada, pues no es un asunto de aventuras, ilusiones o buenas voluntades. El movimiento armado tiene otra tendencia, otra formación”. Por lo pronto, enfatizó “tiene que haber respeto” y se debe agotar la lucha política.
En ese mismo tenor, la semana pasada el investigador del Colegio de Postgraduados de la Universidad de Chapingo y coordinador del Movimiento Nacional Organizado Aquí Estamos, Gildardo Espinosa Sánchez, anunció que se instalaron 26 campamentos en apoyo a la APPO en igual número de entidades.
Y advirtió que si el gobierno federal optaba por la represión, corría el riesgo de que los 17 grupos guerrilleros que existen en el país entraran en acción y sobreviniera una etapa muy cruenta.
Revuelta mayor
El analista más agudo se va a quedar corto respecto de lo que en realidad va a pasar en Oaxaca, decía convencido Flavio Sosa. Su seguridad de que se trataba de una revuelta social de gran alcance se fundamentaba en que “se está cuestionando todo: el papel de los medios de comunicación, los liderazgos, las formas de participación social, la forma de hacer protestas y el régimen de partidos”.
Aunque el gobierno le apueste a que la APPO se quedará sola y a que Ulises Ruiz seguirá gobernando el estado, aunque sea por poco tiempo, Oaxaca sí se está transformando, afirmó Sosa.
“Los gobernantes no ponen los pies en la tierra, no saben leer lo que está pasando en la calle, y es difícil de entender porque lo que está pasando en Oaxaca es inédito”, explicó.
Por ello veía en el futuro inmediato una “amenaza de tormenta”. Y prolongó la metáfora: “Debe llover fuerte para borrar tanto agravio”.
En su opinión, las puertas de solución política al conflicto se fueron cerrando poco a poco y, hablando en plata, sólo iba a favorecer a un grupo político, a un “régimen de complicidades”, lo que irremediablemente desencadenaría futuras movilizaciones populares.
De hecho, Sosa preveía que el movimiento popular en Oaxaca podría ser el factor que acercara a La otra campaña del EZLN con la Convención Nacional Indígena (CNI) “y que pudiera ser un movimiento que jalonee a este movimiento social para impactar a nivel nacional e internacional”.
Insistía, desde entonces, el líder de la APPO: “Hay sectores de la sociedad que están radicalizados. Son los sectores excluidos o considerados desechables por el sistema, jóvenes en su mayoría”, quienes junto con amas de casa y personas de la tercera edad andan cuidando barricadas o participan de los enfrentamientos con los paramilitares o, como dicen los noticieros, los “civiles armados”.
“Hay una gran interrogante. Puede ser que regresen a clases, venga la represión selectiva y se inaugure una nueva etapa de guerra sucia en el estado, o represión contra líderes y que el movimiento quede severamente lastimado, lo que podría traer secuelas de violencia ciega y sorda durante muchos años, con lo que va a construirse un escenario similar al de Guerrero”, planteó el líder.
Y advirtió una vez más: están dividiendo a los oaxaqueños y eso es “jugar con fuego”.
La chispa
Pudo ser apenas la chispa inicial, pese a los anteriores hechos de violencia que también dejaron muertes. El viernes 27 se registraron 15 balaceras en algunas de las mil 800 barricadas que se instalaron en Oaxaca como parte del paro nacional, a partir del ultimátum para la salida de Ulises Ruiz del gobierno del estado.
A las 13:00 horas comenzó a disparar un grupo formado por Avel Santiago Zárate, regidor de seguridad pública, y Manuel Aguilar, primo del diputado priista David Aguilar Robles –quien antes encabezó la toma del periódico Noticias–, además de un policía conocido como El Chapulín. Todo ello, según la APPO, con la complacencia del presidente municipal de Santa Lucía del Camino, Manuel Martínez Feria.
El ataque en Santa María Coyotepec lo encabezaron Jorge Pablo Jiménez, regidor de educación del ayuntamiento de la ciudad, y Carlos León Zurita, secretario de salud, añadió la organización.
Los enfrentamientos se produjeron frente a edificios emblemáticos: la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la Casa de Gobierno. Pero también se disparó en algunas de las barricadas que se instalaron desde la madrugada del viernes. Los enfrentamientos duraron horas y fueron simultáneos.
Pese a las bajas registradas, la APPO trató de impedir que alrededor de 40 atacantes armados salieran del área de los enfrentamientos. “Aquí no hay miedo, hay coraje y a ellos (los priistas) se les tienen que acabar sus balas; entonces responderemos”, gritaban activistas mientras preparaban bombas caseras.
Según información de la APPO, uno de los puntos críticos fue Santa Lucía del Camino. Ahí murió Bradley Hill y resultaron heridos Oswaldo Ramírez (fotógrafo del diario Milenio), Saúl Díaz, Jorge Hernández Hernández y el profesor Juan Andrés Robles Juárez.
Así mismo, en Santa María Coyotepec se realizó un intento de desalojo, durante el cual se dijo que murió el maestro Emilio Alonso Fabián y que tres profesores fueron secuestrados. En La Experimental, otra balacera dejó seis heridos, entre ellos Martín Olivera.
Alrededor de las 10 de la mañana, después de un tiroteo supuestos policías se llevaron al hojalatero Gerardo Sánchez. Posteriormente apareció preso en Tlaco-lula. Casi al mismo tiempo, se denunció un incendio provocado en la dirección de la Facultad de Derecho, que sólo dejó daños materiales.
En San Bartolo, donde el profesor Este-ban Zurita López fue asesinado de un balazo, el escenario también era confuso. Su cuerpo yacía a media calle, entre barricadas y tráileres atravesados; pero eso no paró la reyerta. De cuando en cuando, algunos motociclistas conducían hasta un punto entre los priistas y la APPO y gritaban: “¡Están disparando, están disparando!”, y la gente corría.
También se bloquearon carreteras en Matías Romero, Boca del Monte, Tuxte-pec, Putla de Guerrero, Pinotepa Nacional, Nochixtlán, Huajuapan de León y Puxme-tacán.
Los tres fallecidos del viernes se sumaron a los 11 que ha cobrado el conflicto en el estado.
Ante la jornada de violencia, el aún gobernador Ulises Ruiz salió en helicóptero desde San Felipe del Agua hacia la Ciudad de México. Posteriormente, en un comunicado oficial y en entrevistas con medios de comunicación, principalmente radiofónicos, Ruiz culpó a la APPO de los enfrentamientos y de las muertes.
Responsabilizó específicamente a Fla-vio Sosa “de los hechos irracionales y violentos” del viernes. Dio sus cifras, y en todos los casos de asesinatos con arma de fuego citó a supuestos testigos de que los autores de los disparos eran integrantes de la APPO.
Ahora se dice que este sería el ambiente propicio para la intervención de la fuerza pública y que el Ejército Mexicano se encuentra en máxima alerta. Del otro lado, jóvenes con armas de fabricación casera reforzaron las barricadas. La más grande de ellas está en Brenamiel y es famosa porque sus activistas siempre están presentes en las brigadas móviles, en los enfrentamientos y en la toma de oficinas.
Las fogatas volvieron a iluminar las barricadas. A uno y otro lado de ellas, se perciben el miedo y la certeza de que el conflicto está lejos de haber terminado.

21 comentarios:

gusgo dijo...

Dice el lider de la APPO que son 70 maestros, y que en las comunidades se puede extender la resistencia. Pero hay que descontar los que votaron por el regreso a clases. Y aún asi, siguen siendo mas los que desean el regreso de la paz a Oaxaca. eso es un hecho.

Ahora, que confluyan los movimientos armados (ERPI, EPR y otros) con el movimiento Oaxaqueño, no me parece raro, ya que de por si estan infiltrados desde casi el inicio. Si no, ¿Cómo es que organizaron tan bien la resistencia?

Saludos, Bro!

Pereque dijo...

Ante los lamentables sucesos del domingo (pónganlo en la perspectiva que quieran, es una desgracia y una vergüenza), hay una duda que me hace ruido.

¿Qué estaba haciendo un muchacho de 15 años en un enfrentamiento policial?

P.

Hildebrando117 dijo...

¿Qué se logró en Oaxaca? Mientras la "verdad" oficial circula por los medios incondicionales al poder(que si hay control en toda la ciudad de Oaxaca, que si casi todos los maestros regresaron a clases, que si no hay muertos), la realidad empieza, como siempre, a superar a los emisarios de Foxilandia: poquísimas escuelas están funcionando, la PFP está ocupando sólo el zócalo y las calles aledañas (con la posibilidad de que los cercadores se vuelvan cercados) y pese a que nuestra gloria nacional de la comunicación, Burrén Aguilar, asegura que "absolutamente" no hay muertos, la propia CNDH confirmó al menos uno y están investigando otros dos posibles decesos.

Supongo que lo verdaderamente importante (para el gobierno panista) que se logró en Oaxaca, es dejarles totalmente cristalino a los gringos que el presidente de Foxilandia se pondrá en cuatro patas en cuanto le chasqueen los dedos.

Hildebrando117 dijo...

El título del post, ¿Cuánta sangre más?, y la indiganción que siento, me recordaron este poema de Carlos Pellicer:

¿A dónde con la muerte va tanta vida?
Una vez más mi América se juega su suerte
Águila o sol levantan vuelo en noche escondida
Cuánta vida a caballo en un instante va a morir

Cuánta manera de vivir al galope tuvo en su trueno atlante
La música por dentro, llevada y tan oída
Que un continente entero la encuentra toda al centro de un cielo libertad a todos encendida

Te necesito a esta hora en que la militarada una vez más a Bolívar destierra
Te necesito a esta hora en que el cadáver de Sandino en mi corazón se quema
Te necesito a esta hora en que el petróleo y el estaño han principiado a entrar de nuevo por mis venas.

Carlos Pellicer

Antonio dijo...

Comparando lo que aquí ocurre con lo que pasó en Atenco:

¿Qué hacía un extranjero fuera de un área turística?

Es deplorable que haya muerto un reportero el viernes, y no porque sea norteamericano sino porque era humano.

Lo que queda claro es que en nuestro país hay diferentes categorías de extranjeros

Un Abrazo

Hildebrando117 dijo...

Y diferentes clases de muertos...

marichuy dijo...

Ya estrán contentos el empresariado, la derecha, los televisos y tv aztecos: ya llegó la PFP "ha reestablecer la paz social en Oaxaca" (Fox dixit).

Hildebrando117 dijo...

Sobre la actuación de la PFP en Oaxaca, si no fuera tan indignante, sería como un mal capítulo de los Tres Chiflados:

"El operativo inició siete horas después de lo previsto por una demora en la llegada de efectivos que apoyarían la incursión."

"Otro contratiempo fue el retraso en el abastecimiento de agua de las tanquetas, que se realizó hasta las 8:00 horas, siendo que los efectivos estaban listos tres horas antes."

"Entraron en acción después del mediodía y batallaron por siete horas para ocupar posiciones en la ciudad. Al zócalo llegaron exhaustos."

"Asimismo, un autobús que transportaba tropas cayó en un barranco, lo que provocó la muerte de un agente y 18 heridos más."

http://www.reforma.com/libre/online/edicionimpresa/

Beam 9000 dijo...

a todos los fascistas, contemporizadores, mochos, clasemierderos y lunaticos que "apoyan" esta masacre: CHINGUEN A SU MAGDRE.

atte: YO

Ron A. W. dijo...

Así es monsieur Beam,

Que chinguen a su magdre los cabgones!

Ya en buen pedo Beam, no vale la pena expedirles una mentada, a esos weyes no les importa su madre, les importa que el peje no les vaya a quitar su Ford Ka, o su Pointer... Ya que eso, más que un medio de transporte, representa un estatus adquirido. Sin él, no valen una chingada, por eso odian al peje, porque creían que iba a organizarse contra los "ricos" (o sea, ellos, según, ja!) y arrebatarles sus migajas...

http://ronuppercut.blogspot.com/

Ron A. W. dijo...

Pereque, es un tanto difícil determinar que exactamente estaba haciendo Jorge Alberto López Bernal en medio de la madriza, pero quince años son más que suficientes para estar hasta la madre de los pendejos del PRI y el PAN.

Jorge Alberto López Bernal estaba echándole huevos a sus 16 años, valiéndole madre las consecuencias. ¿A cuántos cabrones con más del doble de edad, aún les da miedo reclamarle a este pinche gobierno de mierda?

Ahora que una pinche esquirla te mata tengas los años que tengas.

Antonio dijo...

Hildebrando: ahora fueron fallas en contra de un grupo desarmado, desorganizado y que, por muy radical que sea no tiene mayor capacidad ofensiva que las piedras, los palos y las mentadas. Sin embargo esa ineptitud es la misma que despliegan frente a narcotraficantes y otros delincuentes. Su ridículo no debe ser motivo de risa sino de vergüenza. Los tres chiflados por lo menos tenían la intención de hacernos reir.

Por cierto, ahora que mencionan al peje, ayer en el noticiero de Denise Merker, estuve buscándolo entre los manifestantes madreados y no lo pude ver. No entiendo por qué, si desde hace varias semanas vengo escuchando a varios opinadores profesionales y a algunos conocidos míos diciendo que el peje iba a estar en Oaxaca para que lo madrearan y así hacerse el martir.

Si no fueran personas tan respetables, creería que estamos ante una oleada de ignorancia terrible. Pero no, el FSM me libre de pensar algo así.

Un Abrazo

Hildebrando117 dijo...

Antonio: en la lucha contra el narco la policía mexicana no muestra aptitud o ineptitud, porque esa lucha no existe, están del mismo lado.

Hildebrando117 dijo...

No tiene que ver con el tema, pero es un artículo interesante:

"Calderón pacta con El Yunque"

http://www.proceso.com.mx/anapol.html?aid=45011

Beam 9000 dijo...

Ya chupó faros este pedo.

Ahorita llegan los desinformadores de la reacción con sus insultos ad hominem, su doblepensar y su desinformación.

No se saben otra.

Jacinto Cenobio dijo...

Ya está restablecido el estado de derecho:

http://www.jornada.unam.mx/2006/10/31/005n1pol.php

Y fue un operativo blanco, no hubo ningún muerto:

http://photos1.blogger.com/blogger/1640/668/1600/enfermeromuerto.jpg

¡Que busquen al tonto que se los crea!

Jacinto Cenobio dijo...

http://photos1.blogger.com/blogger/1640/668/1600/enfermeromuerto.jpg

gusgo dijo...

Seamos sinceros: un grupo (grande, eso si) de maestros se inconforma con el gobierno de Ulises Ruiz porque no los apoya en la rezonificacion del magisterio oaxaqueño. Siempre se han destacado los maestros por ser combativos, y en especial los de por allá, que han dado muestras de ser inclusive violentos. A ellos se unen "lideres" del pueblo (realmente, son profesionales de la violencia), que radicalizan el movimiento, y le dan profundidad a las raices, incluyendo demandas bastante antiguas. Aún asi, los inconformes no son mayoría (¿cuantos serán? ¿50,000, 80,000?), y exigen que salga URO del poder (quien, aunque nos pese, fué elegido para ese cargo por mayoría). En una ciudad de más de 900,00 habitantes, una fracción impide el desarrollo normal de cualquier actividad productiva, viendose amenazados por pensar diferente, o por increparles acerca de lo que estan haciendo. Las pérdidas son millonarias, y afectan a la principal industria de Oaxaca, el turismo. De eso vive el 80% de la poblacion. Ahora, si violentamente me manifiesto, me arriesgo a una reaccion del mismo tipo, pero de mayor intensidad. Eso es lógico. Son 4,000 efectivos de la PFP, contra 10 veces mas manifestantes. Y también es cierto que los APPO´s no son blancas palomitas. ¿Saben ustedes al daño que causa un coctel molotov arrojado a los pies de los granaderos? Yo si, lo he visto de cerca. No es sólo gasolina en botellas. Independientemente de esto, los Appos también traen armas, tal vez no del calibre y potencia de los federales, pero también matan. Eso si, saben que en el momento en que las usen, va a haber una reaccion por parte de los "represores", por eso no lo hacen.

Y la verdad, no soy reaccionario ni panucho. Cualquier muerte me afecta, al igual que a ustedes.

A ver que pasa.

Saludos, Bro!

Hildebrando117 dijo...

Jacinto: Sí, celebremos que por fin se restableció el orden y la paz pública en Oaxaca. Y sobre los, ahora, cuatro muertos a raiz de la entrada de la PFP, ¿por qué aferrarnos a las pruebas documentales cuando tenemos la "verdad" oficial?

"Reitera Presidencia: No hay indicios de muertos en Oaxaca"

http://www.eluniversal.com.mx/notas/384745.html

Jacinto Cenobio dijo...

No "pos", con esos argumentos (los del "sincero" gusgo, que supongo escribe desde Oaxaca porque ya hasta contó a los revoltosos) y los de Rubén Aguilar, ya me convencieron. En Oaxaca no pasa nada. Es la entidad más representativa de FOXILANDIA, No hay pobreza ni hay marginación, son sólo un grupo de revoltosos güevones buenos para nada.
Alabado sea el "Señor".
En base a esta experiencia sería bueno que ahora usen el mismo método para que entre la PFP a Tepito y la Buenos Aires en el DF. Ahi hay otros más delitos Federales que perseguir.

Gloria dijo...

no es por intrigar pero vayan a ver la cantidad de mierda que los idiotas wannabe escriben en oaxaca especto al tema Dios mio que noe espera con ignorntes de este nivel
http://www.hi5.com/friend/group/displayGroupFront.do?groupId=1213673